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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2010

La gran ficcin india sobre Cachemira

Murtaza Shibli
Media Monitors Network

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


A pesar de crear esta ficcin autoengaosa y a pesar de los soldados armados acuartelados por todas partes, la relacin entre India y Cachemira sigue tensa. Esta ficcin y la fuerte presencia militar india son sntomas de la negacin india de cualquier derecho cachemir a decidir sobre su futuro poltico. La actual y continua intifada cachemir se ha cobrado hasta ahora ms de 100 vidas de civiles y miles de heridos, sobre todo por el fuego de los soldados indios ocupantes. A pesar de un precio tan elevado no se vislumbra el final de esta situacin

Desde enero de 2009 The Economist ha sido prohibido o censurado en 12 pases, incluidos Arabia Saud, Libia y China. India es la nica democracia de la lista que por haber censurado 31 ediciones del semanario, la encabeza. La razn principal de esta censura es la publicacin de un mapa de Cachemira que no se ajusta a la versin india. Como resultado, las autoridades indias estampan Ilegal sobre el mapa. En un mundo distorsionado de realidades virtuales, lo que se considera ilegal es en realidad una presentacin cartogrfica de Jammu y Cachemira, con el debido respeto a los territorios controlados por Pakistn y China.

Una mirada superficial al mapa de India muestra Cachemira arriba de una vasta masa continental. A pesar de la interminable miseria y violencia, Cachemira ocupa el lugar de honor; polticos indios laicos y fundamentalistas hindes celebran por igual la posesin y describen Cachemira como la corona de India. Entre semejante clamor triunfalista, no se consideran los sufrimientos de los cachemires. Sin embargo, a veces, cuando stos se alzan en una rebelin a gran escala y la brutal reaccin estatal resulta en el derrame de tanta sangre inocente, el mundo se interesa momentneamente. Cuando sucede, con su falta de inters usual, India atribuye casi siempre el disenso pblico cachemir a Pakistn, el Islam o el terrorismo. Desde hace un cierto tiempo, Lashkar-e-Taibba asegura una distraccin ms conveniente; las autoridades indias lo han estado culpando de orquestar el lanzamiento de piedras por jvenes cachemires que salen a las calles a diario en protesta contra los asesinatos cometidos por las fuerzas indias.

La versin india del mapa denominado Jammu y Cachemira es una ilusin cartogrfica que incorpora la fantasa de Jawaharlal Nehru, el Primer Ministro indio, de origen cachemir, quien contribuy positivamente a su cuestionable incorporacin a India. La corona que muestra se extiende a travs de una vasta geografa en las cuatro direcciones, pero en realidad es mucho ms pequea; slo un 48% del rea mostrada. Si se descartan las exageraciones, de la parte superior y de los lados, el taj, la codiciada corona, se parece ms a una peluca deformada, creada por una combinacin de coercin y engao.

El Reino de Jammu y Cachemira fue improvisado de geografas culturales, tnicas y lingsticas dispares, cuando los britnicos lo vendieron a un seor feudal hind del lugar que les haba ayudado contra los sijs. Gulab Singh, el comprador del Reino, no tuvo en consideracin los sufrimientos de sus habitantes, en su mayora musulmanes. Esto continu cuando un siglo despus, en 1947, las fronteras de Jammu y Cachemira se modificaron e India y Pakistn se hicieron cargo. Naci una disputa intransigente que ha aquejado a la regin desde entonces.

Mucho antes, China nunca acept las definiciones fronterizas entre el Imperio Britnico, Afganistn y Rusia en el rea norte de Cachemira. La posicin se mantuvo incluso despus de la toma del poder por los comunistas en 1949 y llev a la nica guerra china-india en 1962. sta termin con la toma de control por China de una amplia porcin en el noreste conocida como Aksai Chin.

Actualmente Cachemira est dividida entre India, Pakistn y China, India controla la mayor parte del territorio, las partes central y meridional que tienen en total 141.338 kilmetros cuadrados. Luego viene Pakistn con la porcin noroeste, conocida como Azad Kashmir y Gilgit-Baltistan que ocupa 85.846 km2. El rea bajo control chino es de 37.555 km2 de territorio en mayor parte desrtico, pero con recursos acuticos muy necesarios gracias a su proximidad a Karakoram.

El mapa legal que se presenta por doquier, desde formularios del gobierno, informes administrativos y sellos de correos hasta peritajes, se basa en un complejo engao, segn el cual toda Cachemira pertenece a India. Esto provoca una retrica poltica que sirve a un sentido inflado de grandeza que anima desde hace demasiado tiempo la poltica india. Esta hiprbole deliberada es emblemtica de la relacin de India con Cachemira y de su emergencia como objeto de deseo y disputa. No hay signos o lneas de demarcacin que distingan entre las partes administradas por Pakistn o bajo control chino. El mapa a menudo se ensea en las escuelas con un celo religioso fundamentalista, creando toda una generacin de indios ignorantes, y a menudo muy militantes, que no estn dispuestos a sostener ningn punto de vista diferente del que les inculcan los canales oficiales o religiosos. Esto ha paralizado la razn poltica india.

En su artculo, China e India: los nuevos protagonistas del gran juego (The Guardian, 25 de septiembre), Jaswant Singh, ex ministro de Exteriores indio, ampla este modo de pensar estril cuando culpa a China de promover afirmaciones paquistanes falsas que socavan la integridad territorial de India. Los califica de trucos verbales, olvidando que es l quien emplea trucos al dedicarse a lo que yo llamo la Gran Ficcin India sobre Cachemira. El caso de Cachemira, que es una disputa aceptada internacionalmente en la cual el territorio est ocupado por ms de medio milln de soldados del ejrcito indio, no impresiona a Singh. Es irnico que Singh promueva ficciones semejantes. El ao pasado perdi su posicin poltica por cuestionar otra gran invencin india sobre Pakistn. En su libro Jinnah, Partition and Independence, Singh trat de corregir la historiografa hind/india de la particin y culp al Partido del Congreso y a Jawaharlal Nehru y no a Mohammad Ali Jinnah de la divisin. Tambin elogi a Jinnah, el fundador de Pakistn, como gran nacionalista que fue satanizado en la historia india. El libro de Singh hasta cuestion los mitos que forman los fundamentos de India moderna. Provoc furiosas reacciones en todo el espectro poltico indio y el partido laico del Congreso lo acus de denigrar al primer ministro de India Jawaharlal Nehru. La publicacin llev a que el Partido Bharatiya Janata (BJP) que se describe como el partido nacionalista hind expulsara a Singh de sus filas diciendo que el partido no har compromisos en asuntos de ideologa o disciplina. El libro tambin se prohibi en Gujarat, el Estado indio gobernado por el BJP y tristemente clebre por el pogromo de 2002 auspiciado por el Estado que llev a la muerte de miles de civiles musulmanes.

Como cachemir nacido bajo la ocupacin india, me ensearon la misma geografa india en relacin con Cachemira. Mucho ms tarde comprend la exactitud de la ilegitimidad de las afirmaciones indias. Este engao geogrfico representa una negacin detallada de la historia, las promesas indias incumplidas de realizar un plebiscito para permitir que los cachemires determinen su futuro. Esta cartografa colonial ha llevado a la eliminacin de los derechos democrticos de los cachemires. Cada vez que los cachemires se manifiestan por su derecho a la autodeterminacin, India, en lugar de considerar sus demandas democrticas, los reprime implacablemente. Mediante la propagacin continua de mitos sobre la geografa y la reescritura de la historia, India presenta las demandas cachemires de justicia como una grave amenaza, no slo para la integridad de India como Estado-nacin, sino tambin contra Bharat Mata, el concepto hind de India como un espacio religioso sagrado. En un esfuerzo abominable por crear una cierta justificacin moral para su brutal ocupacin, tambin invoca sus afirmaciones sobre Cachemira ocupada por Pakistn.

A comienzos de 1994 en plena resistencia cachemir, cuando la demanda de independencia de Cachemira mostraba su mxima potencia, el parlamento indio, la asamblea legislativa de la mayor democracia del mundo, en una flagrante negativa de apreciar el sentimiento popular cachemir, aprob por unanimidad una Resolucin Especial que reiter que todo Jammu y Cachemira pertenecen a India. La Resolucin tambin demand: Pakistn debe desocupar las reas del Estado Indio de Jammu y Cachemira que ha ocupado mediante la agresin. Es un truco eterno en la estrategia india. La semana pasada, despus de meses de sopor, cuando el gobierno paquistan, obligado por la clera pblica por las muertes en Cachemira, finalmente hizo declaraciones pblicas llamando a India a revisar la prctica de describir Jammu y Cachemira como parte integrante suya, la reaccin india fue inequvoca. S.M. Krishna, el ministro de Asuntos Exteriores, respondi sealando que Pakistn ocupa ilegalmente algunas partes de Jammu y Cachemira. Con un descaro cnico, dijo adems: Es deseable que desocupen esa [parte paquistan] y despus comiencen a aconsejar a India sobre cmo proceder en Cachemira.

Es extremadamente desconcertante que India hable a menudo de Cachemira ocupada por Pakistn pero nunca mencione Aksai Chin, el rea bajo control chino desde 1962. Significativamente, no se menciona a China o la parte china de Jammu y Cachemira en la Resolucin Especial del parlamento indio de 1994, que exige que Pakistn desocupe su parte. De hecho, nunca se plantean exigencias semejantes a los chinos. Los cachemires lo consideran una posicin artera y cobarde de India que evita enfrentar a China pero busca jovialmente la confrontacin con Pakistn, un pas ms pequeo y ms pobre, con un poder militar menos importante.

A pesar de crear esta ficcin autoengaosa y a pesar de los soldados armados acuartelados por todas partes, la relacin entre India y Cachemira sigue tensa. Esta ficcin y la fuerte presencia militar india son sntomas de la negacin india de cualquier derecho cachemir de decidir sobre su futuro poltico. La actual y continua intifada cachemir se ha cobrado hasta ahora ms de 100 vidas de civiles y miles de heridos, sobre todo por las armas de fuego de los soldados indios ocupantes. A pesar de un precio tan elevado no se vislumbra el fin de esta situacin. La intransigencia india es caracterstica -como el rey de los demonios Ravana del famoso texto pico hind Ramayana-. En una regin rodeada por tres potencias nucleares y que contiene casi la mitad de la poblacin del mundo, donde aumenta el extremismo, tanto hind como musulmn, semejante obstinacin amenaza con consecuencias calamitosas. Como potencia en crecimiento que trata de mostrar su fuerza con tanta energa, India debe ejercer su poder con un sentido de responsabilidad hacia los cachemires y toda la regin. Para exorcizar los fantasmas mrbidos que India ha creado en la regin debe deshacer su propia fbula que ha comprometido su conciencia y moralidad. Una leccin honesta de geografa sera slo el comienzo de un futuro esperanzador y posiblemente pacfico.

Una versin modificada de este artculo fue publicada primero en The National: http://www.thenational.ae/

By courtesy & 2010 Murtaza Shibli

Fuente: http://americas.mediamonitors.net/content/view/full/78951

rCR



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