Portada :: Ecuador :: Golpe de Estado
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2010

Reinterpretar para debilitar: Las oposiciones al cambio en Ecuador

Magdalena Len T.
Alai-amlatina


Avanza una nueva semana en Ecuador, tras los acontecimientos golpistas del jueves 30 de septiembre. An no se haba juntado toda la informacin de lo ocurrido, pero abundaban ya las interpretaciones y reinterpretaciones, en unos casos rayando en la banalizacin de hechos que son de gran complejidad poltica y tambin de alta sensibilidad humana, dado el saldo de varias personas muertas y decenas de heridas.

De hecho, se despliega una verdadera disputa por la reinterpretacin, que es en lo inmediato una disputa frente al resultado poltico que confirm el apoyo al proyecto de Revolucin Ciudadana y al Presidente Correa. Las reinterpretaciones vienen de diferentes entornos, pero buscan bajarle el perfil a ese resultado con el comn enfoque de poner en duda si hubo o no intento de golpe, si hubo o no secuestro y, sobretodo, de atribuir la responsabilidad y hasta la culpa al Presidente y al gobierno.

En unos casos, de a cara este episodio se reitera en un mtodo que ha sido aplicado de modo sistemtico para criticar al gobierno: poner la mira en la figura de Correa. As, un proceso que por obvias razones est en latente disputa, cruzado por mltiples actores, intereses y relaciones, termina siendo visto y explicado por lo que Correa dice y hace, por sus posturas y por su temperamento.

Semejante simplificacin ha dado pie a un anticorreismo que, si bien minoritario, muestra variados matices: desde el visceral hasta el pensado / calculado, pasando por el de la rivalidad de egos por supuesto masculinos- Pero sin duda la centralidad de los ataques a Correa conjuga elementos de ideologa, mtodo de anlisis, animadversiones personales y el hecho objetivo de que su liderazgo o popularidad ha sido una de las condiciones imprescindibles para abrir un espacio de cambio. De ah que, desde varios frentes, se apunta a un debilitamiento de su imagen.

Entre los planes opositores previos figura el inicio de un proceso de revocatoria del mandato, cuyos impulsores han declarado que no buscan la revocatoria en s, imposible dado el apoyo popular a Correa, sino su debilitamiento para hacer inviable el proyecto de Revolucin Ciudadana, el avance en la implementacin de la Constitucin; en su lugar, reclaman los mecanismos democrticos de mesas de negociacin, con participacin pluralista, en una versin que al fin encarna en los hombres de siempre de los grupos de siempre.

Es decir, antes y despus del 30 de septiembre el propsito de los diferentes fragmentos de oposicin ha sido debilitar el proyecto de cambio, y su principal herramienta la crtica y descalificacin a la figura presidencial.

En esta oportunidad, las voces y lecturas coincidentes desde la derecha y desde otros costados opositores, cuestionan la presencia de Rafael Correa en el cuartel sublevado tildndola de prepotente, autoritaria, provocadora, temeraria y hasta machista. Se dice que el asunto debi ser encarado y resuelto a travs de los ministerios respectivos dado que, se insiste, se trataba de una protesta por razones salariales.

Se distorsiona as lo que fue ante todo un gesto de responsabilidad frente una situacin de enorme riesgo para el pas: con el slo hecho de no salir a las calles a cumplir sus tareas relativas a la seguridad, la polica cre un clima de caos de impredecibles consecuencias. Si a esto se suma la toma de la Asamblea Nacional y el cierre de aeropuertos, ocurridas al mismo tiempo, la situacin era ya lo suficientemente crtica como para que el Presidente se ponga al frente. No rehuir las situaciones crticas ha sido una constante en este perodo al frente del gobierno, sta, tan grave, no poda ser precisamente la excepcin.

La accin policial ciertamente se inscribe en un conflicto que va ms all del episodio de ese da, pues atae a las dificultades de reestructuracin y renovacin de una entidad que fue moldeada en los patrones de la represin, el abuso, el clientelismo y la impunidad. Las inercias que se observan requerirn respuestas de fondo, creativas y transformadoras.

Pero en los afanes debilitadores, el profundo sentido anti cambio del hecho policial termina siendo legitimado a nombre de un justo reclamo de derechos no bien manejado por el gobierno, y pasa a segundo plano o se ignora lo que debera concitar una reaccin urgente de todas/os: los alcances de la violencia desplegada por los armados contra las autoridades y contra la sociedad. La movilizacin popular fue atacada con disparos, gases, golpes, insultos. Con rostros cubiertos o descubiertos, los policas sublevados gritaban consignas contra Venezuela y Cuba, agredan fsica y verbalmente a varias/os asamblestas acusndolos de lesbianas, gays, comunistas. En el mbito opositor al cambio, desde las expresiones ms educadas hasta las ms grotescas coinciden en rechazar lo que consideran la amenaza del comunismo, del chavismo, del autoritarismo.

Las reacciones y disputas de estos das confirman la necesidad de una transicin, de un ajuste de foco de diferentes sectores a lo que significa una coyuntura de transformacin, en la cual se redefinen mbitos y roles de movimientos y gobierno, se mezclan sus aguas. Esto supone construir conjuntamente una agenda de cambio como proceso -el maximalismo y el inmediatismo juegan en sentido contrario-, asumiendo que en ese camino abierto se conjugan la transformacin del Estado y su institucionalidad y la transformacin de la sociedad y sus expresiones organizativas.

- Magdalena Len es integrante de la Red Latinoamericana Mujeres Transformando la Economa REMTE-.

Ms informacin: http://alainet.org RSS: http://alainet.org/rss.phtml ______________________________________ Agencia Latinoamericana de Informacion email: info@alainet.org

Suscripciones: http://listas.alainet.org/listas/subscribe/alai-amlatina Desuscripciones: mailto:sympa@listas.alainet.org?subject=UNS%20alai-amlatina



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter