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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2010

Cada cinco minutos muere una persona en el mundo por alguna enfermedad debida a esta sustancia
Amianto, una fibra mortal e invisible

Paco Puche
Ecologista


La daina incidencia del amianto sobre la salud se conoce desde principios de siglo pasado, a pesar de lo cual se ha empleado de forma ubicua en gran cantidad de aplicaciones. De la gravedad de sus efectos da buena cuenta el hecho de que ms de 100.000 personas fallecen cada ao por su causa. En el artculo tambin se hace hincapi en los fuertes vnculos de algunas fundaciones supuestamente filantrpicas, como Avina y Ashoka, con la industria del amianto.

La tragedia del amianto o asbesto es, quiz, el caso ms grave en la historia de la humanidad en el que se ha jugado con la salud y la vida de millones de personas [1], en pro del beneficio y con conocimiento de causa, desde hace cien aos.

No en vano, y segn las siempre prudentes cifras oficiales, la magnitud de la hecatombe es tal que actualmente ms de 125 millones de personas de todo el mundo se encuentran expuestas al amianto en su lugar de trabajo [2]. Como consecuencia hay ms de 100.000 fallecimientos cada ao por esta causa.

El nmero de enfermedades sigue aumentado incluso en los pases en los que se prohibi este material en los aos noventa debido al largo periodo de latencia de estas dolencias; y aunque se prohibiera su utilizacin de inmediato, el nmero de muertos que provoca slo comenzar a disminuir dentro de varios decenios [2].

En sntesis, cada cinco minutos muere una persona en el mundo de una enfermedad debida al amianto y as seguir ocurriendo durante muchos aos.

Para el caso de Espaa, aunque est prohibido su uso desde 2002, en los treinta aos anteriores los trabajadores ocupados en empresas con amianto han sido del orden de 100.000; empresas que han estado repartidas por toda la geografa y han abarcado muchos ramos industriales, desde la construccin a las fbricas de Uralita de fibrocemento, pasando por la industria naval, del automvil, de aguas, Renfe y un largo etctera, hasta un total de 1.100 empresas. No en vano se calculan en ms de 3.000 los productos diferentes derivados del amianto. Hay que aadir que al tratarse de fibras especialmente pequeas (se miden en ngstrom, que es un milmetro dividido en 10 millones de partes) se insertan fcilmente en el interior de los rganos, algo para lo que el cuerpo tiene pocas defensas y, a la larga, producen varias enfermedades, incluidos el cncer y el mesotelioma.

Esto tambin ha hecho que no slo hayan contrado enfermedades los trabajadores de las empresas sino tambin personas que han vivido en el entorno de las fbricas, como es el caso de Cerdanyola [3].

Cuando en el ao 2000 Joaqun Nieto, de CCOO, escriba para Ecologista un artculo sobre el mismo asunto [4], an no estaba prohibido su uso ms que en unos pocos pases europeos, por lo que la lucha no haba hecho ms que empezar. Al da de hoy son 52 estados en los que rige la prohibicin y en cerca de 150 en los que an su extraccin y uso est permitido. Estos pases son casi todos pertenecientes a los de menores rentas por lo que la tragedia sigue viva en los trabajadores y familias de los ms pobres. Un caso ms de deslocalizacin.

Deca Nieto en su artculo: quiz el mayor peligro para la salud pblica y el entorno venga dado por las tuberas de conduccin de agua pblica y de riego ya que la mayora las hacan de amianto -cemento basado en crocidolita, o amianto azul, el ms peligroso de la gama-. Est demostrado que el agua puede ejercer una accin de arrastre de las partculas de amianto de hasta decenas de millones por litro, dependiendo del grado de acidez del agua y de que sea ms o menos calcrea. Ya en 1981 CCOO dispona de ms de 500 referencias bibliogrficas sobre la relacin amianto-agua-cncer [5].

En Espaa hay instalados y dispersos por toda la geografa, miles de kilmetros de tuberas, cientos de miles de metros cuadrados de tejados, cubiertas, depsitos, etc., hasta cerca de tres millones de toneladas en total. Por tanto, queda una larga batalla por la desamiantizacin del pas, en condiciones laborales y sociales adecuadas.

ngel Crcoba, de CCOO, en su magnfico alegato titulado Yo acuso, sealaba a muchos de los responsables y conclua de esta manera: Ante esta situacin hago un llamamiento para la creacin de un Tribunal Penal Internacional del Trabajo donde comparezcan y se diriman las responsabilidades de los que convierten el lugar de trabajo en lugares de violencia, enfermedad y muerte [6].

Eternit, la multinacional del amianto


Por qu las asociaciones de vctimas acusan a la empresa Eternit? Porque hasta final del siglo XX, y durante casi todo el periodo, han sido unas pocas familias europeas las que han dominado el negocio del amianto en el mundo. Especialmente tres: la suiza Schmidheiny la ms importante, la belga Emsens y la francesa Cuvelier. Y ellas, junto a otros magnates britnicos, italianos y espaoles, se han constituido en crtel y lobby desde 1929, bajo las siglas SAIAC, y han explotado en el siglo pasado el negocio integral, preferentemente bajo el nombre de Eternit (Uralita en Espaa).

En el mundo, en la poca de euforia del imperio Eternit, entre 1950 y 1989, la familia suiza tena empresas en 16 pases con ms de 23.000 trabajadores. Con el resto de las familias han controlado la extraccin y produccin de amianto-cemento en 44 pases de los cuatro mayores continentes. Por ejemplo, en 1985, se calcula que las familias suiza y belga controlaban el 25% de todo el amianto-cemento del mundo.

Se ha estimado que slo en Europa Occidental el amianto va a causar la muerte de 500.000 personas en los primeros treinta aos [5]. Como en esta zona y en estas fechas han dominado las tres familias, a los Schmidheiny se les puede adjudicar ms de un tercio de la masacre, y ms an porque el lobby los converta en una nica empresa (cuasi-monopolio) que determinaba lugares de produccin, precios, importaciones y maniobras de enmascaramiento de la letalidad del mineral.

Como mantiene Alejandro Teitelbaum es posible invocar ante los tribunales como derecho vigente el artculo 7 (crmenes contra la humanidad) del Estatuto de la Corte Penal Internacional (Roma 1998) contra dirigentes de sociedades transnacionales, en particular el inciso 1 apartado k): otros actos inhumanos que causen grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad fsica o la salud mental o fsica [...] o el artculo II, inciso c) de la Convencin para la Prevencin y Sancin del Delito de Genocidio: sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destruccin fsica, total o parcial [7]. ste podra ser el caso para los Schmidheiny y las dems familias a los que se les podran considerar como presuntos genocidas porque se saba de la letalidad del amianto desde principios del siglo XX [8].

En estos momentos tiene lugar el juicio penal, que ha despertado enorme inters en todo el mundo, contra los propietarios de las empresas de amianto instaladas en la regin de Turn. Iniciado el 10 de diciembre de 2009 contra Stephan Schmidheiny y el barn belga De Cartier, se les acusa de catstrofe ambiental permanente y de omisin de las reglas de seguridad laboral de manera intencionada (delito doloso). Se piden 13 aos de prisin e indemnizaciones que pueden llegar a cinco mil millones de euros!, una cifra fabulosa solamente en este juicio, en el que se les juzga por la muerte de dos mil personas y mil enfermos por amianto en la citada regin.

Juicio que es una primicia en el mundo porque nunca se haba juzgado a los propietarios, pues eran los altos ejecutivos de las empresas de Eternit los imputados.

Adems, est constatado que la familia suiza ha colaborado con el rgimen nazi, con el apartheid sudafricano y con las dictaduras latinoamericanas en pro del negocio, de ah el doble alegato de las vctimas: como tales y por el historial de la empresa. No es de extraar que uno de los herederos vivos, Stephan Schmidheiny, sea unos de los hombres ms ricos del mundo (el 354 en la lista de Forbes 2010), y que haya sido hasta 2003 directivo y accionista de Nestl, una de las empresas ms cuestionada del planeta por la competencia que ejerce contra la lactancia materna.

Stephan Schmidheiny y la fundacin Avina.

Lo que s puede parecer extrao es que en 1994 creara una fundacin filantrpica denominada Avina y que en 2003 la hiciera beneficiaria de los negocios que tiene en Latinoamrica.

Ya apuntaba, porque en 1991 fue uno de los gestores del Business Council for Sustainable Development (BCSD) con el fin de proporcionar una perspectiva empresarial sobre el desarrollo sostenible durante la Cumbre de Ro, que hoy agrupa a las 170 empresas ms importantes y contaminantes del mundo, unidas por una visin compartida acerca del desarrollo sostenible [...] El Consejo se propone promover el liderazgo empresarial como catalizador para el cambio hacia el desarrollo sostenible, basado en la eco-eficiencia, la innovacin y la responsabilidad social corporativa, como cuenta l mismo en su pgina web.

Es por tanto uno de los padres del lavado verde de las empresas y de esa privatizacin del control pblico de las mismas llamada responsabilidad social corporativa, RSC [9].

Pero Avina apunta ms lejos, no slo crea ONG ad hoc o financia otras con objetivos cercanos, sino que pretende convertir a toda ONG en una empresa que colabore con otras existentes en pro del desarrollo, o como dicen, tambin en hacer negocio con los pobres que son el negocio de los negocios. Esto lleva aparejado el derecho legtimo de los ricos a hacerse an ms ricos, que vocean algunos de sus socios- lderes.

Nuestra misin es contribuir al desarrollo sostenible de Amrica Latina, fomentando la construccin de vnculos de confianza y las alianzas fructferas entre lderes sociales y empresariales, y articulando agendas de accin consensuadas, como dicen de ellos mismos.

Schmidheiny dice en su autobiografa [10] que para prestar su ayuda la iniciativa presentada debe incluir un plan de negocios y objetivos y criterios muy concretos, que nos permitan evaluar su viabilidad y sus probabilidades de xito. Aunque parezca surrealista, pretende convertir a los movimientos sociales y ONG en empresas y a sus lderes en empresarios, por supuesto capitalistas. Por ejemplo, tiene entre sus socios-lderes a Gustavo Grobocopatel, el llamado rey de la soja transgnica en Argentina, y tiene alianzas con las mayores empresas y fundaciones del mundo como: Ashoka, Melinda y Bill Gates, Fundacin Rockefeller, Coca-Cola Brasil y otras. Schmidheiny tambin se ha aliado con la Iglesia Catlica a travs de la Compaa de Jess (Centro Magis y Fe y Alegra, entre otras).

La fundacin Ashoka


Desde su fundacin, Avina conecta con Ashoka, otra fundacin del gran capital vinculada a la banca J.P. Morgan y a la consultora neoliberal McKinsey. Tambin con relaciones con los Departamentos de Estado y de Defensa de EE UU [11].

A partir de esa fecha hacen juntos su trabajo. Se pueden considerar como un tndem inseparable: una alianza estratgica como dicen ellas, en la que la mayor parte de ideas, socios, financiacin, medios y direccin son comunes. Ashoka no tiene un aliado ms cercano o duradero que Avina, declaraba Bill Drayton, fundador de Ashoka, en la web de Avina; en donde, adems, se puede leer que durante los ltimos trece aos (1994-2007) Avina ha invertido ms de 28 millones de dlares en el crecimiento y consolidacin de Ashoka.

Ashoka cuenta entre sus socios destacados al peruano Hernando de Soto, defensor a ultranza de las tesis neoliberales, que fue asesor de Fujimori y que ha sido el que ha llevado a buen puerto el Tratado de Libre Comercio con EE.UU. de la mano de Alan Garca. En los sucesos de Bagua, Per [12], que suman decenas de asesinatos principalmente de campesinos e indgenas, ocurridos el pasado ao a causa de la resistencia a la privatizacin de sus bienes comunes, apareci el Sr. de Soto recomendando sus tesis neoliberales privatizadoras.

Del mismo modo, colabora estrechamente con la fundacin Gates para implantar el programa AGRA en frica subsahariana [13], iniciativa a la que se ha sumado Monsanto para donar a los pases africanos pobres genes tolerantes a la sequa [14].

En el caso espaol hay que constatar con gran preocupacin que Avina y Ashoka estn teniendo una profunda penetracin en los movimientos sociales, incluso anticapitalistas, a travs de su presencia en rubros como agua, desarrollo rural, RSC y banca alternativa, entre otros.

Por eso este artculo tiene por objetivo alertar a los movimientos sociales. La tragedia del amianto ir indeleblemente asociada a Eternit, a Stephan Schmidheiny, a su fundacin Avina y a la fundacin hermana Ashoka [15].

Paco Puche, Ecologistas en Accin Ciudad de Mlaga


Fuente: Ecologista, no 66, otoo 2010

Notas y referencias

1 El amianto sigue siendo el agente cancergeno que ms afecta a los trabajadores, y fuera del mbito laboral la segunda fuente ambiental de cncer, despus del tabaco, en CCOO Andaluca (Fundacin para la prevencin de riesgos laborales), 2007: Amianto: Impacto sobre la salud y el medio Ambiente. p.8.

2 OMS (2006): Eliminacin de las enfermedades relacionadas con el amianto, Ginebra. pp. 1 y 2.

3 Recientemente (julio 2010), un juzgado ha sentenciado que Uralita, que recurrir la sentencia, debe indemnizar a 45 vecinos de Cerdanyola y Ripollet con 3,9 millones de euros por las afecciones que les han provocado las fibras de amianto que se desprendan de la factora situada en esa primera poblacin.

4 Nieto, J. (2000): El amianto: un asesino que anda suelto, en Ecologista, n 20, primavera.

5 Crcoba, A., (2000): El amianto en Espaa, CC OO y Ediciones PyCh., p.49.

6 Crcoba, A. (2008): Yo acuso, www.salillas.net/asbestosi/yo_acuso.htm

7 Teitelbaum, A. (2010): La armadura del capitalismo, Icaria, p. 290.

8 Desde la primera descripcin de asbestosis en una trabajadora del amianto en 1898, en 1906 se comunica el fallecimiento de 50 trabajadores textiles en Francia y en 1907 se objetiv por primera vez la alteracin del tejido pulmonar de la asbestosis pulmonar. Jaume Ferrer, en CC OO Andaluca, 2007: Amianto: Impacto sobre la salud y el medio Ambiente. p.34.

9 Hernndez, J. y Ramiro, P. (eds.) (2009): El negocio de la responsabilidad, Icaria.

10 Schmidheiny, S. (2006): Mi visin- Mi trayectoria. www.vivatrust.com

11 Puche, P. (2010): Ashoka, la penetracin del gran capital en los movimientos sociales, en preparacin.

12 Bagua, ni olvido ni perdn, EcoPortal.net, 6.6.10 http://www.ecoportal.net/content/view/full/93474

13 http://www.ashoka.es/comunicadosprensa (2010)

14 Shand, H. (2008): El negocio de matar el hambre, Grupo ETC.

15 Puche, P. (2009): El caso de Avina, Ashoka y otras entidades filantrpicas (Aviso para movimientos sociales), El Observador, 12. 03, en Internet: El observador lecturas impertinentes, y Puche, P. (2010): Desmontando a S. Schmidheiny. Los crmenes con amianto: de la multinacional Eternit a la fundacin Avina, El Observador, 18.05, en Internet: El observador lecturas impertinentes y Ecoportal.net, 26.05.10

rCR



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