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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2010

Justicia para las vctimas del Congo, realidad o quimera?

Sheila Vlez
Periodismo Humano


El pasado viernes el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU present oficialmente el informe (pdf) que desvela uno de los captulos ms trgicos de la historia reciente del Congo. Dos aos de investigaciones, 1200 testigos entrevistados y 1500 documentos analizados son la base de un dossier que describe las atrocidades cometidas contra la poblacin civil por grupos armados entre 1993 y 2003. Junto a grupos rebeldes, el documento menciona a los ejrcitos de Ruanda, Uganda y Burundi entre los responsables de perpetrar serias violaciones de derechos humanos en el pas vecino. La pregunta que transciende es: qu se debe hacer ahora con esta evidencia?

El informe enfatiza que la intencin del mismo no es la de establecer ninguna responsabilidad penal individual sino la de contribuir al doloroso proceso de bsqueda de la verdad, un paso necesario para superar el conflicto armado. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos como Amnista Internacional o Human Rights Watch ya han exigido responsabilidades por estos crmenes y urgen al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y a las autoridades congoleas a que adopten medidas al respecto.

Por su parte, el gobierno de Kinshasa, quien valora positivamente la publicacin del informe, afirma su compromiso para acabar con la impunidad. El informe es detallado y creble, dijo el Embajador de la RDC ante las Naciones Unidas, Ileka Atoki. El Gobierno congoleo est dispuesto a hacer todo lo posible para llevar los culpables ante la justicia y obtener reparaciones para las vctimas. Una tarea que el gobiernos admite no poder emprender solo y solicita para ello la colaboracin de donantes internacionales -los mismos que han contribuido a la elaboracin del informe, dice Atoki- para establecer mecanismos judiciales que pongan fin a la impunidad. La RDC est lista para cumplir con sus obligaciones, sinceramente espero que la comunidad internacional est preparada para cumplir con las suyas, dijo el Embajador.

Aos de guerras han devastado un sistema judicial que lejos est de ser efectivo. La falta de recursos humanos y materiales, presupuestos insuficientes y un escaso desarrollo profesional son algunos de los factores que el informe menciona para describir la falta de capacidad del sistema congoleo para castigar estos crmenes a corto o medio plazo. De ah que el equipo de expertos proponga la creacin de un modelo hbrido, en el que se encuentren jueces nacionales e internacionales.

Con la publicacin del informe la Corte Penal Internacional poda desvelarse como el rgano competente para juzgar los crmenes que describe el informe. Desde 2004, la Fiscala de la CPI ha investigado crmenes cometidos en el territorio congoleo, de las que han resultado el arresto de tres lderes rebeldes y la puesta en marcha de dos procesos judiciales. Sin embargo, y pese a continuar dichas investigaciones en la regin de los Kivus, la CPI slo tiene jurisdiccin sobre las violaciones cometidas despus de Julio de 2002, quedando fuera de su competencia gran parte de los crmenes descritos en el informe.

Otro mecanismo que queda incompetente para jugar los crmenes por mandato es el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para juzgar los crmenes de genocidio y las violaciones del derecho internacional humanitario cometidas en Ruanda en 1994. Las atrocidades perpetradas por las fuerzas ruandesas y documentadas en el informe tuvieron lugar despus de 1994, y por lo tanto quedaran fuera de su competencia. Igualmente, segn apunta HRW, se espera que el tribunal cierre sus puertas en 2011 y parece improbable por tanto que extienda su mandato y acepte nuevos casos.

El conflicto

 

Como ya lo hicieron en otros informes de Naciones Unidas (Informe sobre la Explotacin Ilegal de Recursos en RDC publicado en 2002), el equipo de expertos apunta a la lucha por el control de los recursos naturales y la ausencia de autoridad como una de las causas del conflicto en el este del Congo, una regin rica en diamantes, oro, cobalto y coltan -tan preciado en la elaboracin de aparatos electrnicos- e incluso petrleo. La abundancia de recursos naturales y la ausencia de regulaciones y responsabilidad en este sector ha creado una dinmica particular que claramente contribuye a la comisin de crmenes, y tanto el estado nacional como las potencias extranjeras y compaas privadas son responsables de que estos crmenes tengan lugar, dice el informe.

En el caso de Ruanda, uno de los pases mencionados en el informe, el inventario de horrores encuentra su origen en el genocidio de 1994, en el que cerca de 800,000 Tutsis y Hutus moderados fueron masacrados en cien das por el gobierno extremista Hutu. Aquellos que perpetraron el genocidio, los llamados gnocidaires -una amalgama de polticos, pastores y milicias- huyeron al vecino Congo, entonces el Zaire de Mobutu Sese Seko, donde encontraron escondite entre los campos de refugiados Hutus. Cerca de un milln de Hutus abandonaron Ruanda en 1994, tras la toma de poder del Frente Patritico Ruands, liderado por un rebelde Tutsi formado en Uganda: Paul Kagame, hoy presidente del pas de las mil colinas.

Los gnocidaires se reagruparon y continuaron su lucha contra el nuevo gobierno Tutsi de Kagame quien finalmente orden la invasin de Congo en 1996. El informe documenta casos de masacres cometidos por las fuerzas ruandesas y sus aliados, el grupo rebelde congoleo Alliance des forces dmocratiques pour la libration du Congo-Zare (AFDL), en los campos de refugiados Hutus en 1996 y 1997. Los ataques revelan un nmero de elementos inculpatorios, que, si as lo determina una corte de justicia, podran ser calificados como crmenes de genocidio, dice el informe. Segn sus autores, el ejrcito ruands no hizo distincin entre civiles y combatientes, ciudadanos ruandeses o congoleos, sino que actuaron siguiendo criterios tnicos.

La decisin de Kagame de invadir el pas vecino desencaden la Segunda Guerra del Congo, o la Gran Guerra de frica, en la que participaron otros seis Estados -Burundi, Uganda, Angola, Zimbabwe, Namibia y Repblica Centroafricana- y murieron ms de cuatro millones de personas.

The G-word

La acusacin de Genocidio, the G-word, ha sido rechazada por el gobierno ruands con contundencia. Incluso algunos medios hablan de cierto enojo en los crculos presidenciales. Kagame se ha valido de la buena imagen moral que le concede el ser el responsable de poner fin al genocidio de 1994, una imagen que ahora podra quedar en entre dicho. De ah su inters por evitar la publicacin del informe bajo la amenaza de retirar sus tropas de la misin de paz de NNUU en Darfur y su rechazo al documento sin dilaciones.

Ruanda califica el informe de insulto a la historia por no considerar los hechos en el contexto de lo ocurrido en 1994 y asegura que afecta la paz y a la estabilidad de la regin de los Grandes Lagos. No es el nico, tambin el gobierno de Uganda rechaza las acusaciones, y al igual que su pas vecino, amenaz a las Naciones Unidas con retirar a sus hombres de la misin que ofrece apoyo al gobierno transicional de Somalia.

Estas amenazas llegaron poco despus de que el borrador del informe se filtrara el pasado agosto al diario Le Monde, lo que provoc la visita apresurada a Kigali del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, para garantizar a los estados mencionados que podran adjuntar sus comentarios al informe.

No es esta la primera vez que Paul Kagame, el hombre de confianza de Londres y Washington en los Grandes Lagos, recibe acusaciones de ser responsable de crmenes cometidos en el pas vecino. En 2008, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, siguiendo el principio de justicia universal, le imputaba junto a otros 39 oficiales de su ejrcito delitos de genocidio, crmenes de lesa humanidad, crmenes de guerra y atentado terrorista, cometidos entre 1990 y 2002 contra la poblacin civil, en particular contra miembros de la etnia Hutu.

En febrero de ese ao, el auto del caso, explicaba que Kagame no sera procesado por gozar de inmunidad, un privilegio que Washington, Londres, la Unin Africana o el mismo Secretariado de la ONU podran extender en el tiempo.

Fuente: http://periodismohumano.com/en-conflicto/justicia-para-las-victimas-del-congo-%C2%BFrealidad-o-quimera.html



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