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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2010

Terrorismo de Estado: El caso de los falsos positivos

Carlos Wladimir Gmez Crdenas
Colombiadesdeafuera


Colombia es un pas que sufre complejos fenmenos polticos, sociales y econmicos que han venido confeccionando un contexto cada vez ms distante de lo que puede llegar a ser una sociedad democrtica. Dentro de los fenmenos polticos relacionados con el conflicto armado en la ltima dcada llama poderosamente la atencin el fenmeno de los falsos positivos.

Como se sabe se denomina falsos positivos (ejecuciones extrajudiciales) a las operaciones militares que entregan como resultado bajas de supuestos guerrilleros o paramilitares muertos en combate. Falsos en la medida en que las bajas no son personas que hacen parte de algn grupo al margen de la ley sino campesinos, habitantes de la calle, trabajadores informales, entre otros. Y positivos ya que sta es la terminologa que utiliza las Fuerzas Armadas de Colombia para referirse a un xito operacional.  

Aunque esta problemtica se profundiza con la poltica de seguridad democrtica del ltimo gobierno, tiene sus inicios en gobiernos precedentes, deslegitimando el accionar de la Fuerza Pblica y convirtindose en una prctica sistemtica de terrorismo de Estado en Colombia.

El terrorismo de estado como categora conceptual

La historia del Estado Nacin ha sido la historia del terrorismo de Estado contra la Nacin. Un Estado cuyos atributos de modernidad se relacionan con una territorialidad y un uso del poder exclusivo o monoplico de la violencia fsica sobre una poblacin en particular.

Las diversas visiones liberales sobre el Estado conciben como elemento central de los actuales ordenamientos polticos dicho uso exclusivo de la coercin fsica. El monopolio de los medios de coercin es un atributo sin el cual no podramos hablar de orden poltico en la modernidad.

Precisamente las diversas prcticas y consecuencias del uso discrecional de la fuerza fsica nos permite ubicar al terrorismo de Estado como categora conceptual til para entender lo ilegitimo e ilegal del manejo de los medios de coercin a travs de la historia del Estado contra la Nacin.

En estos trminos, el terrorismo de Estado debe ser entendido como el empleo sistemtico y masivo de mtodos violentos fsicos o simblicos, ilegtimos, ilegales y antihumanistas por parte de un gobierno con el propsito de inducir el miedo dentro de una poblacin civil determinada para alcanzar objetivos sociales, polticos, econmicos o militares. (Bayer, Born y Gambina, 2010)

Dichos mtodos son el uso de la violencia o coercin fsica, la coaccin o persecucin ilegtima, el secuestro, la tortura, la amenaza, la extorsin, las chuzadas telefnicas (escuchas ilegales), las estigmas dirigidas, las detenciones arbitrarias, los montajes judiciales, los atentados, los allanamientos, la desaparicin forzada, el desplazamiento forzado, el genocidio y el asesinato o ejecucin extrajudicial (falso positivo) por parte de miembros de fuerzas estatales tales como las policiales, las militares o incluso paraestatales como las paramilitares.

Definido de esta manera el terrorismo de Estado aparece como una categora conceptual y analtica til para comprender en tanto describir y explicar las diversas prcticas del ejercicio del poder pblico en los actuales ordenamientos polticos. Dicho ejercicio en muchas ocasiones raya con la legitimidad y legalidad de un rgimen definido hoy por hoy normativamente como democrtico. Para entender entonces por qu el ejercicio del poder pblico tiende a perseguir intereses minoritarios muchas veces en contra de la propia integridad fsica, personal y moral de los miembros de una comunidad poltica se hace necesario emplear esta categora como orientadora de los debates alrededor del uso o mejor abuso del poder pblico en las actuales democracias.

El terrorismo de Estado en Colombia

Durante su historia reciente Colombia ha sufrido la peor de las tragedias humanitarias: la guerra. Como consecuencia de dicha tragedia se ha instaurado el terrorismo como poltica de Estado. La violacin sistemtica de derechos humanos en nuestro pas se inscribe dentro de dicha poltica de terrorismo de Estado. En este marco el alcance y la profundidad de las violaciones de los derechos humanos en Colombia exceden de lejos cualquier experiencia de dictadura militar en Amrica latina.

Evidencia de este complejo marco son los ms de 50.000 desaparecidos; 10% de su poblacin desplazada; ms de 150.000 homicidios y una gran destruccin de las comunidades (18 pueblos indgenas al borde del exterminio; sectores populares como campesinos, movimientos sociales, sindicalistas y defensores de derechos humanos son vctimas de crmenes continuos) como panorama general de degradacin de los derechos humanos en el marco de una poltica de terrorismo de Estado en Colombia durante las ltimas dcadas. (Rivas, Snchez y Cepeda, 2009)

La infraestructura del terror totalitario instaurada en Colombia con el apoyo de las grandes potencias mundiales se encuentra configurada bajo un andamiaje de gobierno por decreto presidencial que suspende todas las garantas constitucionales; una red de polica secreta a escala nacional; 1,6 millones de confidentes o informantes; miles de campesinos reclutados a la fuerza y obligados a actuar como colaboradores militares locales (Programa Soldados de Mi Pueblo) en 500 de los 1.096 municipios de Colombia; 30.000 miembros de los escuadrones de la muerte formados y armados por el propio Ejrcito Nacional; 300.000 miembros activos del ejrcito, el DAS (Departamento Administrativo de Seguridad); milicias privadas de terratenientes, banqueros y directivos empresariales que incluyen agencias privadas de seguridad que superan el nmero de 150.000 pistoleros. (Calvo Ospina, 2007: 295 y ss.)

Esta infraestructura del terror usa la violencia fsica, la coaccin ilegtima, el secuestro, la tortura, la amenaza, la extorsin, las chuzadas telefnicas, las estigmas dirigidas, las detenciones arbitrarias, los montajes judiciales, los atentados, los allanamientos, la desaparicin forzada, el desplazamiento forzado, el genocidio y el asesinato o ejecucin extrajudicial como prcticas sistemticas en contra de la poblacin civil en Colombia.

En relacin a esta ltima prctica de ejecucin extrajudicial ha existido una enorme preocupacin durante los ltimos aos por parte de Organizaciones defensoras de Derechos Humanos y de la propia ONU. A septiembre de 2009, la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Fiscala General de la Nacin haba asumido la investigacin de 1.273 casos, con un total de 2.077 vctimas (122 de ellas mujeres y 59 menores de edad) en 29 departamentos. Estas cifras confirman que las ejecuciones extrajudiciales no corresponden a hechos aislados. (ONU, 2010: 10)

Evidenciando la magnitud de la problemtica aparecen las cifras publicadas por el Observatorio de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Coordinacin Colombia-Europa-Estados Unidos. Durante el ltimo gobierno (2002 2008), 1.190 personas fueron vctimas de violaciones al derecho a la vida a manos de agentes estatales (235 por desaparicin forzada y 955 por ejecuciones extrajudiciales). (OO.DD.HH. y DH, 2007 y 2008)

Sin embargo, habra que advertir que esta lesiva prctica no fue utilizada nicamente por el ltimo gobierno de lvaro Uribe Vlez. Durante los aos 1997 2002 (Gobierno Pastrana) se registraron 635 violaciones al derecho a la vida cometidas por agentes estatales (58 desapariciones forzadas y 577 ejecuciones extrajudiciales), lo cual deja en claro una sistematicidad en la prctica violatoria del derecho a la vida perpetradas directamente por agentes del Estado. (OO.DD.HH. y DH, 2007)

Los falsos positivos como prctica de terrorismo de Estado

Los falsos positivos generaron en el ao 2008 un escndalo meditico de alcance internacional que caus la expulsin de 27 oficiales del ejrcito (entre ellos tres generales) y la dimisin del propio Comandante del ejrcito, General Mario Montoya, quien haba sido relacionado con violaciones de derechos humanos. En la actualidad la Fiscala General de la Nacin est investigando unas 2.000 ejecuciones extrajudiciales que al parecer fueron cometidas directamente por miembros de las fuerzas de seguridad del Estado Colombiano. (AI, 2010)

Dentro del gobierno Uribe los meses ms crticos en materia de ejecuciones extrajudiciales fueron los 18 meses transcurridos entre el 1 de Enero de 2007 y el 30 de Junio de 2008. Segn los registros de las organizaciones que conforman la Mesa de Ejecuciones Extrajudiciales de la CCEEU, durante este periodo 535 personas perdieron la vida a causa de ejecuciones extrajudiciales directamente atribuibles a la Fuerza Pblica. (OO.DD.HH. y DH, 2008).

Frente a esta cruda realidad ha imperado la impunidad en materia judicial. De los 535 casos registrados en el periodo comprendido entre Enero de 2007 y Junio de 2008, en tan slo 117 se realiz algn tipo de seguimiento jurdico (judicial o disciplinario) por parte de las organizaciones que conforman la CCEEU (21,9% de los casos). El resto (78,1% de los casos) no existe posibilidad alguna de saber hasta qu punto hayan sido objeto de algn procedimiento de seguimiento judicial o si permanecen en completo olvido de instancias judiciales encargadas de su investigacin y esclarecimiento. (OO.DD.HH. y DH, 2007 y 2008).

Por qu ha reinado la impunidad en los casos de falsos positivos?. Las razones aportadas por el Informe MIOEEIC (2008) son contundentes: a) las investigaciones no son asumidas por un tribunal competente e imparcial; b) la competencia judicial para la investigacin de las ejecuciones extrajudiciales se inicia desde el primer momento por la jurisdiccin penal militar; c) la justicia ordinaria no formula conflicto positivo de competencia, hay situaciones de pasividad y dilaciones indebidas en la tramitacin de los procedimientos; d) falta de minuciosidad y de la debida diligencia en las investigaciones; e) habitualmente el levantamiento de los cuerpos es realizado por las mismas unidades militares implicadas en la comisin de las ejecuciones extrajudiciales; f) no se preserva la escena del crimen ni las evidencias o pruebas existentes; g) en la mayora de los casos no se llevan a cabo necropsias. En los casos en los cuales se realizan, son superficiales e incompletas; h) no se recaudan los testimonios de los testigos, de los familiares y otras personas que puedan contribuir a esclarecer las muertes; i) no se garantiza el acceso a la justicia a los familiares de las vctimas; j) los familiares de las vctimas y los testigos son amenazados para que se abstengan de denunciar o para que desistan de las acciones penales; k) los miembros de la Fuerza Pblica implicados en casos de ejecuciones extrajudiciales permanecen en servicio activo. En los casos en los cuales se inician investigaciones no se aplica la medida provisional de suspensin del servicio. (MIOEEIC, 2008)

Por ltimo, en cuanto a la responsabilidad de los hechos, adems de los evidenciados vnculos entre grupos emergentes y fuerza pblica tras las ejecuciones extrajudiciales se podra vincular un tercer actor externo a la problemtica: los Estados Unidos.

El financiamiento militar de los Estados Unidos a Colombia advierte la existencia de vnculos alarmantes entre las unidades militares colombianas que reciben asistencia de los Estados Unidos y las ejecuciones extrajudiciales de civiles por parte del Ejrcito colombiano. (FOR, 2010)

Fuente: FOR, 2010.

Segn la ONG norteamericana existe una asociacin entre el aumento de ayuda militar y el aumento de homicidios denunciados en nuestro pas. Los datos aportados en su investigacin as lo corrobora (Figura 2 y 4 del Informe FOR, 2010). En este sentido se sugiere revisar vis a vis las dos tablas del Anexo I de su informe: i) Ejecuciones denunciadas por jurisdiccin de brigada tras el aumento de la ayuda de los Estados Unidos (EJEs: Ejecuciones Extrajudiciales); versus ii) Ejecuciones denunciadas por jurisdiccin de brigada tras la reduccin de la ayuda de los Estados Unidos. (FOR, 2010).

Fuente: FOR, 2010.

Bajo este panorama de guerra, muerte, y desolacin, propiciado por las propias fuerzas del orden, queda muy difcil pensar en democracia en Colombia. La democracia implica principalmente ejercicio de libertades. Vivir en democracia y estar satisfecho con la misma implica la materializacin en su conjunto de todas las libertades humanas. Libertades que en la sociedad colombiana estas siendo agobiadas, maltratadas y con una tendencia proclive a la desaparicin de las mismas.

Bibliografa de Referencia

AI AMNISTIA INTERNACIONAL. (2010). Colombia en busca de justicia: las madres de Soacha. Editorial Amnista Internacional (EDAI). Madrid, Enero de 2010. Disponible en lnea: https://doc.es.amnesty.org/cgi-bin/ai/BRSCGI/COLOMBIA%20BUSCANDO%20JUSTICIA:%20LAS%20MADRES%20DE%20SOACHA?CMD=VEROBJ&MLKOB=28469400404. Fecha de Consulta: Agosto 10 de 2010.

BAYER, Osvaldo; BORN, Atilio; y GAMBINA, Julio. (2010). El terrorismo de Estado en la Argentina, Buenos Aires, Instituto Espacio para la Memoria.

CALVO OSPINA, Hernando. (2007). Colombia, laboratorio de embrujos. Democracia y terrorismo de Estado. Caracas, Editorial: El perro y la rana.

FOR Fellowship
of
Reconciliation. (2010). Asistencia Militar y Derechos Humanos: Colombia, responsabilidad de los Estados Unidos, y consecuencias a nivel mundial. Julio de 2010. Disponible en lnea: http://forusa.org/sites/default/files/uploads/asistenciamilitar100729espfinalweb.pdf. Fecha de Consulta: 1 de Septiembre de 2010.

MIOEEIC. (2008). Informe final de la Misin Internacional de Observacin sobre Ejecuciones Extrajudiciales e Impunidad en Colombia. Disponible en lnea: http://www.ddhhcolombia.org.co/files/file/Ejecuciones/Informe_mision_%20observacion_sobre_e_e_impunidad%20en_%20Colombia.pdf. Fecha de la Consulta: 13 de Septiembre de 2010.

OO.DD.HH. y DH. Observatorio de derechos humanos y derecho humanitario Coordinacin Colombia-Europa-Estados Unidos (2008). Ejecuciones Extrajudiciales: realidad inocultable: 2007 2008. Washington, D. C., 10 de octubre de 2007. Disponible en lnea: http://www.ddhhcolombia.org.co/files/file/Ejecuciones/ejeciones%20una%20realidad%20inocultable(1).pdf. Fecha de Consulta: Septiembre 3 de 2010.

(2007). Ejecuciones extrajudiciales directamente atribuibles a la Fuerza Pblica en Colombia, julio de 2006 a junio de 2007. Audiencia ante la Comisin Interamericana de Derechos Humanos. Washington, D. C., 10 de octubre de 2007. Disponible en lnea: http://www.coljuristas.org/Portals/0/Version_final_ejecuciones_CIDH.pdf. Fecha de Consulta: Agosto 25 de 2010.

ONU Organizacin de Naciones Unidas. (2010). Informe anual de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situacin de los derechos humanos en Colombia. Documento A/HRC/13/72 del 4 de marzo de 2010.

RIVAS, Patricia; SNCHEZ, Juan Alberto; y CEPEDA, Ivn. (2009). Colombia: 50.000 desaparecidos en los ltimos veinte aos. En: Rebelin.com. Martes 15 de diciembre de 2009.


http://colombiadesdeafuera.wordpress.com/2010/10/09/terrorismo-de-estado-en-colombia-el-caso-de-los-falsos-positivos-por-carlos-wladimir-gomez-cardenas/


NOTA DE REBELIN.- Vea documental de Felipe Zuleta sobre los "falsos positivos" en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=102195



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