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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2010

Mina San Jos: los resultados del capitalismo salvaje

Patricio Guzmn
Rebelin


Ha culminado exitosamente el rescate de los 33 mineros sepultados bajo tierra en la mina San Jos. Ha habido celebraciones generalizadas en todo Chile, pero no hay que olvidar que esto no era un reality show, ni un programa ms de farndula a los que nos tiene acostumbrada la televisin local. Se ha hecho un enorme show meditico que ha servido para dar rdito poltico al gobierno y al presidente Piera, escondiendo muchas responsabilidades y causas de esta tragedia.

En primer lugar la falta de respeto por la vida y las condiciones laborales de los trabajadores, de empresarios cuya nica meta es ganar dinero, sin invertir lo mnimo necesario en seguridad, incluso despus de haberse comprometido a ello.

Una legislacin poco exigente, y falta de fiscalizacin, de las instituciones que se supone tienen el deber de hacerlo, pero no cuentan con personal ni presupuesto para cumplir su funcin.

La responsabilidad del Ministerio de Minera encabezado por Laurence Golborne, que ahora por haber aparecido al frente de las labores de rescate goza de su momento de gloria, pero que antes de la catstrofe frente a la solicitud de entrevista de dirigentes sindicales mineros, para dar cuenta de la inminencia de un accidente grave en la mina, se neg a recibirlos y el argumento que recibieron los trabajadores fue que ellos (el ministerio) estaban para preocuparse de la creacin de empleo no de la seguridad laboral.

Y la corrupcin de los funcionarios que otorgaron permisos de faenas que no eran aptas.

En Chile segn cifras oficiales murieron a consecuencia de accidentes laborales, ms de 150 trabajadores, solamente en el primer trimestre del ao. Es urgente una legislacin sobre seguridad laboral rigurosa, con control efectivo de los trabajadores y sus sindicatos. Necesitamos que se cumpla la fiscalizacin laboral, especialmente en faenas riesgosas, lo que como mnimo significa que los organismos que tienen la responsabilidad cuenten con la planta de funcionarios idneos suficientes y presupuesto.

Una de las cosas ms impresionantes, fue la solidaridad, la entereza anmica, la capacidad de aguante fsico y de organizacin de los trabajadores atrapados a 700 metros bajo el suelo. Demostr la tremenda capacidad prctica y de la clase obrera chilena. Tras 16 das, de permanecer sin contacto con el exterior, casi sin comida ni agua, con poca luz y a cerca de 30 grados de temperatura, lo primero que preguntaron los trabajadores fue si el resto de sus compaeros que estaban en la mina haban cuando ocurri el derrumbe haban podido salir bien.

Demostrando su orgullo de clase trabajadora, uno de los 33 mineros rescatados Mario Seplveda declar: A los profesionales que hacen todo esto, publicidad, televisin, lo nico que les pido yo en trminos personales es que por favor no nos traten como artistas ni periodistas. Yo quiero que me sigan tratando como Mario Antonio Seplveda, trabajador, el minero".

En medio de la enorme alegra que nos embarga al saber que estos mineros han sido rescatados. No nos olvidamos de los cerca de 300 trabajadores que han perdido su puesto de trabajo en la mina, y que como los empresarios no haban pagado sus cotizaciones de indemnizacin y de previsin privatizadas en Chile, corren el riesgo de quedar en la indefensin. Adems est el caso dramtico del trabajador Gino Corts, que en un accidente anterior haba perdido una pierna, y segn declar todava no reciba ninguna indemnizacin.

Piera declar que el mundo ha visto que en Chile hacemos las cosas bien. Incluso dejando de lado el sufrimiento de esta catstrofe, y midindolo solamente en dinero, como le gusta hacerlo a los empresarios. Se calcula que el rescate ha costado entre 4.5 y 5 millones de dlares, ese costo se hubiera evitado, si se hubieran implementado las normas de seguridad mnimas exigidas por la ley actual. Es difcil decir as que se hacen las cosas bien.
33 hombres sepultados vivos

El 5 de agosto, en la mina San Jos, cerca de la ciudad chilena de Copiap, a 800 kilmetros al norte de la ciudad de Santiago, se produjo lo que para muchos era la crnica de un desastre esperado. El derrumbe de parte de los tneles del yacimiento dej sepultados a 33 mineros que laboraban en ella. Mientras escribimos estas lneas una perforadora ha conseguido construir un tnel que ha llegado hasta los mineros, aunque an debe ser ensanchado y asegurado en un terreno inestable para poder sacar a los hombres sepultados desde los 700 metros de profundidad donde se encuentran, lo que an podra llevar mucho tiempo.

En cualquier caso los mineros sepultados bajo tierra en Chile, ya han superado todas las marcas en accidentes parecidos anteriores.

La minera en Chile es un sector que deja utilidades muy grandes a sus propietarios capitalistas y al estado. Se estima que la minera aporta el 47% de las exportaciones totales, y representa el 7% del PIB.

El accidente puso al descubierto la situacin de inseguridad en la que trabajan los mineros en Chile. No existen leyes adecuadas para resguardar a los mineros, y cuando existen no se fiscaliza su cumplimiento. Esto es especialmente grave en las pequeas y medianas empresas del sector, el estado no les ofrece proteccin ni vigila que se cumplan sus derechos. As da a da, los trabajadores exponen sus vidas en los yacimientos para ganar el pan para sus familias. El primer semestre de 2010 se reportaron 31 trabajadores mineros fallecidos.

La cantidad de inspectores para asegurar la aplicacin de leyes laborales y de seguridad en el trabajo es desproporcionadamente pequea, cuando no sencillamente ridcula, para la cantidad de empresas que deben fiscalizar. Las multas adems son pequeas, y a menudo se da el caso de empresas que prefieren pagar la multa, sin cumplir las exigencias o recomendaciones del organismo fiscalizador. La Federacin Minera de Chile exigi que Las multas y sanciones deberan ser ms drsticas, porque las empresas muchas veces prefieren pagar las multas, porque son irrisorias Las suspensiones son muy escazas y son espordicas porque despus de un tiempo vuelven a reabrir, y con conocimiento de las autoridades.

Los trabajadores del Servicio Nacional de Geologa y Minera, han denunciado que ao tras ao han visto su presupuesto reducido, lo que en la prctica implica que no pueden cumplir la funcin de fiscalizar en terreno minas de difcil acceso y a veces a miles de metros de altura. El presidente de la Asociacin de Funcionarios seal que hay tres fiscalizadores de seguridad para 844 faenas en la zona. De hecho en todo el pas, para 4.500, pequeas y medianas, explotaciones mineras, hay solo 16 fiscalizadores.

An as, en la lgica desreguladora y de menor injerencia del estado que anima el gobierno de Sebastin Piera, en su programa propona transformar al principal organismo con funciones fiscalizadoras, la Direccin del Trabajo, en un organismo puramente mediador, y de consejera.

El drama de los 34 mineros enterrados ha sacado a la luz mltiples injusticias e inequidades que cometen habitualmente los empresarios en Chile, ms all de las responsabilidades francamente criminales. Los mineros se encontraron sin seguro de accidentes, ni de salud, debido a que la empresa no pagaba a las instituciones correspondientes el dinero destinado a asegurar casos de accidentes, de enfermedades, ni tampoco las cuotas correspondientes al fondo de pensiones, dinero que, sin embargo, descontaba a los trabajadores de sus salarios.

Los mineros, y las familias que de ellos dependen, no saben si cobrarn sus prximos salarios. La empresa propietaria de la mina, ha declarado que no cuenta con dinero para continuar pagndoles, y adems que ellos no tienen como hacerse cargo de los millonarios costos de las labores de rescate, por lo que esperan que el estado se haga cargo.

Afortunadamente, la gran conmocin pblica causada por el caso de los 34 mineros, les permiti que hasta ahora todas las instituciones de seguridad social, en Chile en su mayora privadas, no hayan eludido la responsabilidad, y hasta ahora el gobierno se ha hecho cargo de las labores de rescate, con un costo millonario.

Apesar de sus condiciones desesperadas, de no contar con un refugio adecuado, con poca comida y agua, los mineros se organizaron con mucho profesionalismo y solidaridad desde el primer momento. Aprovecharon los conocimientos de los muchos aos de oficio de la mayora de ellos, as como la formacin superior de varios, para mejorar en lo posible los recursos de un refugio que no contaba con las condiciones adecuadas para un derrumbe de esa envergadura. Mantuvieron la disciplina de grupo, aprovecharon las bateras de los vehculos y maquinaria que qued abajo en la mina para contar con energa para iluminarse.

Racionaron la poca comida que haba hasta el lmite, comiendo una cucharada de pescado en lata cada 48 horas, por ejemplo. Bebieron el agua que tenan con igual cuidado, incluso acopiaron el agua que encontraron en los vehculos. Hasta disearon en trozos de papel un juego de domin para entretenerse en las horas de tedio. Organizaron servicios religiosos diarios y en general una rutina de actividades para mantenerse ocupados. Siempre en la confianza que sus compaeros estaran buscndolos. Ello les permiti resistir la larga espera hasta que llegaron a ellos desde el exterior con una de las sondas, con las que se intentaba localizarlos y comprobar si estaban con vida y donde.

Sus familiares en la superficie presionaron todo lo que pudieron para impedir que se abandonaran las tareas de bsqueda y rescate, incluso cuando el gobierno comenz a preparar a la opinin pblica para aceptar el desenlace fatal. El ministro de minera declar en un momento que las posibilidades de rescatar a los mineros eran muy pequeas, de solo el 2%, despus que una cuadrilla de mineros rescatistas casi pierde la vida al interior de la mina, debido a un nuevo derrumbe. Los mineros rescatistas salvaron sus vidas pero salieron frustrados y llorando comunicaron a las familias de los atrapados su fracaso. An as, en una muestra tremenda de solidaridad de clase y humana, al ver que no avanzaban las labores y que el gobierno comenzaba a vacilar sobre la conveniencia de seguir adelante con el esfuerzo de rescate. Varios mineros se ofrecieron voluntarios para continuar trabajando dentro de la mina para sacar a sus compaeros atrapados, asumiendo ellos toda la responsabilidad por el peligro que correran.

Una mina que no debera haber estado funcionando

San Jos haba sido cerrado previamente por orden de la autoridad del Servicio Nacional Geolgico Minero (SERNAGEOMIN), es una mina en explotacin por casi doscientos aos, llena de galeras antiguas y con roca inestable. El 2003, el secretario del sindicato de la Compaa minera San Esteban, propietaria del yacimiento, haba presentado a la justicia un recurso de proteccin para detener la explotacin. Recurso judicial que nunca prosper.

El ao 2004 el desprendimiento de una roca provoc la defuncin del obrero Javier Castillo. Fue despus de esta muerte que se decret la clausura temporal de la mina. En una mina vecina, propiedad de la misma compaa, muri el trabajador Pedro Gonzales en 2003, y Fernando Contreras en 2005.

No obstante, los propietarios garantizaron la seguridad y obtuvieron la reapertura, pero otro minero muri en 2007 y se decret el cierre definitivo.

Sin embargo, a fines de mayo de 2008, la explotacin obtuvo los permisos de SERNAGEOMIN y volvi a abrir. Supuestamente se haban llevado a cabo en su interior proyectos de ventilacin, elctricos y un estudio geomecanico, con sistemas de fortificacin y monitoreo geotrmico. Adems se supona que la mina contaba con una ruta de evacuacin de emergencia a travs de un ducto de ventilacin con escaleras.

A principios de 2010 falleci Manuel Villagran en otro accidente en la mina. Un mes antes del derrumbe que dej a los 33 mineros sepultados, Gino Corts sufri la amputacin de una pierna por la explosin de una muralla en la mina. La mina era reconocidamente de alto peligro.

Ahora sabemos adems que para aumentar las ganancias los propietarios tomaron decisiones francamente criminales. As en una mina con roca inestable, redujeron el nmero de vigas de apuntalamiento, aumentando los metros entre ellas. Incluso llegaron a ordenar su desmantelamiento cuando obstaculizaban el trabajo de maquinaria en las vetas de mineral. Cuando se produjo el derrumbe, lo primero que intentaron los mineros fue ascender por la escalera del ducto de ventilacin, que supuestamente era la salida de emergencia con la que contaba la mina. Pero descubrieron que la escala solo exista en una parte del trayecto y debieron abortar el intento de salida. Ms tarde todo el ducto colaps y ya no hubo posibilidad de usarlo. Sin embargo, si la empresa minera hubiera contado con la salida de emergencia, los mineros hubieran salido todos a salvo en las primeras horas.

Pero por qu trabajaban en esa mina tan peligrosa, mineros con tanta experiencia?

Lo que explica que los mineros se encontraran laborando en condiciones tan peligrosas, tremiendo ellos que pasara algo grave, y con las seales que enviaba la mina con sus bramidos y accidentes anteriores, es la situacin de tremendo desempleo, que obliga a los trabajadores a aceptar trabajos de alto riesgo.

Cuando salgan de su largo encierro los trabajadores sepultados se encontraran sin trabajo, en una zona en que hay alto desempleo. Como resultado, del desastre en la mina San Jos, 300 mineros han quedado sin trabajo. Adems, ante la emergencia SERNAGEOMIN, ha debido cerrar algunas faenas en iguales condiciones de peligro.

Ministerio de Minera: No estamos para preocuparnos de la seguridad laboral si no del empleo

El sindicato de la mina, trat que se obligara a los empresarios a tomar medidas de seguridad apropiadas, recurrieron incluso a los tribunales, sin xito. La Confederacin Minera a la que estaban afiliados, intent incluso una entrevista con el ministro de minera. Este no los recibi, y el funcionario con el que pudieron hablar les dijo que el ministerio no estaba para preocuparse de seguridad laboral, sino para garantizar el empleo (lase las ganancias de los capitalistas)

El Show meditico de Piera

Hace cerca de 70 das un grupo de luchadores mapuche presos en distintas crceles del pas comenz una huelga de hambre, exigiendo que no se les aplicara la ley anti terrorista de la poca de Pinochet, ni el doble juicio por tribunales militares y civiles. Casi por 50 das los medios de comunicacin de masas, y el gobierno, ignoraron la huelga de hambre. Solamente a travs de redes de comunicacin alternativas, mayoritariamente por internet, la noticia se abri camino. El caso dramtico de los mineros, les sirvi inicialmente para desviar la atencin de la gente en todo el pas de este y otros problemas, por eso afortunadamente para los mineros, al contrario de lo que suele ocurrir con situaciones que perjudican la imagen de los empresarios, el caso de los 34 mineros sepultados al interior de la mina San Jos, recibi desde el comienzo amplia cobertura.

Cuando en la maana del 22 de agosto, despus de muchos intentos infructuosos, los trabajadores de la sonda comenzaron a or golpeteos a 700 metros de profundidad desde el fondo de la mina, y luego al extraer el martillo percutor encontraron adherido un papel con la leyenda en rojo: Estamos bien en el refugio los 33, por primera vez tras 17 das de incertidumbre, supieron a ciencia cierta que sus colegas estaban con vida. Sin embargo, recibieron la instruccin de no contar nada a los familiares ni a la prensa, para reservar el momento meditico al presidente Piera. Arriesgando sus puestos de trabajo, los operadores le contaron a los familiares que estaban desesperados esperando noticias, y la noticia se filtr a la prensa, varias horas antes del anuncio de Piera, restndole algo de fuerza a su show meditico.

Los resultados del capitalismo salvaje

El yacimiento San Jos, a pesar de los mltiples avisos previos que dio la mina, incumpla reglamentos de seguridad, careca de salida alternativa a la principal, y posea un solo refugio con capacidad para solo 20 personas, ms apto como refugio de incendio que de derrumbes.

El desastre en la mina San Jos es una muestra de lo que puede pasar cuando con un capitalismo salvaje y desregulado en la prctica, las empresas pueden privilegiar las ganancias sobre cualquier otra consideracin, incluso el riesgo de la vida de los trabajadores. Ha dejado al descubierto la responsabilidad del estado que prioriza a las empresas, y al crecimiento econmico, sobre las vidas de los mineros.



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