Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2010

Honduras
Verdad, Imperio y golpe de Estado

Ricardo Salgado
Rebelin


Es ampliamente conocido por todos los latinoamericanos el hecho de que los golpes de Estado en la regin siempre son impulsados por los Estados Unidos de Amrica y su inmenso aparato de desestabilizacin en aquellos pases que buscan desmarcarse de las lneas de su poltica hegemnica. En el caso de Honduras la situacin no es diferente, el imperio sigue activo tratando de blanquear el criminal Golpe contra la democracia en junio de 2009.

La estructura montada para la asonada militar que derroc el gobierno constitucional de Jos Manuel Zelaya no es producto de la casualidad, sino un aparato bien organizado, operativo permanentemente y que se activa de manera cuasi automtica ante signos de desviacin ideolgica, aun si no existen pruebas concretas de que esto suceda. Este mecanismo demoniaco cuenta con actores internos y externos que manipulan el pas desde hace dcadas.

Entender esta realidad en su justa dimensin es esencial para poder comprender la envergadura del colosal adversario que debemos enfrentar para ser libres. Aprender a encontrar los medios de multiplicar la consciencia del pueblo sobre la sustancia de los hechos, resulta una misin de importancia vital para poder determinar el camino a seguir, y presentar una resistencia coherente ante la agresin permanente de una clase dominante que controla toda la institucionalidad del Estado; que instrumentaliza con mucha eficiencia los guiones que les imponen la CIA, el Pentgono, la NSA y otros rganos de inteligencia del gobierno gringo y sus patrocinadores.

Muchas veces, caemos en las tentaciones que nos tira como anzuelo el imperio a travs de sus obreros locales, y nos animamos a considerar ofertas de dilogos o a aceptar Comisiones de la Verdad que ni nos incluyen como vctimas de la dictadura, ni cumple con los requisitos mnimos aceptables por el mundo civilizado; tambin nos muerde constantemente el famoso gusanito electorero que siempre est disponible para alejarnos de los problemas centrales; cada vez que nos acercamos a estas trampas le hacemos un favor a quienes fraguaron todo este desastre que ya cuesta tantas vidas y seguramente planea cobrar muchas ms.

Incluso en el caso de que le prestramos el beneficio de la duda al rgimen sobre sus intenciones, estaramos fracasando lamentablemente si obviamos las relaciones del poder en el pas, en las que el ejecutivo es apenas un apndice de un sistema mucho ms complejo y elaborado que produce y reproduce las condiciones de dominacin que someten a nuestro pueblo al ms terrible orden de cosas. En consecuencia, la ansiedad por llegar a cualquier arreglo, a cualquier costo, constituye un gravsimo error, que puede traer serias consecuencias para varias generaciones de hondureos y hondureas.

Cada vez que trabajamos en la construccin de ideas, estrategias, y planes debemos tener como elemento by default la presencia constante de los intereses imperiales, tanto a nivel local como regional; nunca las acciones en Honduras han sido ejecutadas por la clase dominante sin el conocimiento previo del imperio, y, generalmente, han sido estructuradas con la activa participacin e influencia de este.

Pensar que el Golpe de Estado es una cosa juzgada y que debe quedar archivado es una estupidez mayscula, pues esta accin criminal de traicin a la patria debe, contario sensu, permanecer para siempre en la memoria colectiva de nuestro pueblo, tanto para entender cada vez ms los hechos, como para construir una nacin que garantice que el bochorno no se repita nunca ms, y nuestros hijos y nietos vivan conscientes de que es lo que la sociedad debe combatir a toda costa.

Indudablemente las bondades aparentes del mundo del dinero y el dudoso prestigio de poseer una visa gringa motivan intensamente a muchas personas; sin embargo, condicionar nuestra nacionalidad y nuestra identidad a estas dadivas resulta inmoral e indigno. Desde el momento en que fallamos deliberadamente en sealar al Estado yanqui como responsable directo de todas las calamidades que nos trae la actuacin servil de esta oligarqua que hace el papel de carcelero con el pueblo, y de perro faldero con sus amos del norte, entramos en una profunda distorsin de la realidad, y legitimamos estpidamente la interminable cadena de mentiras que utilizan para manipularnos.

Todo el esquema montado para generar crisis, ejecutar el golpe y posteriormente gratificarlo mientras se le condena, tiene su etiqueta made in usa, por lo que todas las acciones del rgimen tienen el mismo autor intelectual y patrocinador; esto implica que ni el dialogo es sincero, ni la Comisin de la Verdad busca cumplir con lo que el pueblo espera, y sus resultados estarn destinados en todo momento a justificar lo injustificable. Bajo las condiciones actuales, no deberamos albergar ningn tipo de expectativa alrededor de este trabajo que el mismo Porfirio Lobo dijo buscar establecer la verdad alrededor de la crisis, con lo que se trata de justificar el crimen en lugar de condenarlo, evitar las reparaciones del caso y dejar intactas las estructuras que lo ejecutaron, y, por lo tanto, condenar al pueblo una vez ms a la impunidad sin lmites.

Peor es el intento implcito de perdonar a los criminales; no existe ninguna opcin de movernos hacia adelante si todos los crmenes que se han perpetrado desde el golpe contra el pueblo de Honduras se echan en un saco para provocar la amnesia colectiva. No solo es inmoral e ilegal, sino que condena a las generaciones ms jvenes a vivir durante dcadas en incertidumbre y conflicto permanentes.

Todo esto se genera desde el plan de normalizacin diseado cuidadosamente por laboratorios o think tanks del imperio que ven el caso Honduras como una movida de importancia crtica para su estrategia de contra ataque para recuperar la hegemona en el continente.

Muchas veces los gringos evaden su responsabilidad diciendo que es cmodo culpar de todo a los Estados Unidos, como si pudiramos cerrar los ojos o hacernos los ciegos a la larga historia de sangre que llevan en sus anales, con ms de 100 golpes de estado a lo largo del continente en un periodo de 100 aos. Ninguna sociedad hegemnica de la historia, ha hecho tanto dao a los pueblos que le rodean, y nunca antes la humanidad sufri tanto por culpa de los intereses de un solo despropsito.

Es pues muy importante sealar con firmeza la participacin imperial en la tragedia hondurea; no hacerlo, distorsionar irremediablemente la verdad, y, por lo tanto, el futuro de nuestro pueblo. Esto no debe de ninguna manera significar que renunciemos a nuestra condicin de protagonista fundamental de nuestra historia, o simplemente a inmovilizarnos movilizndonos. Sin embargo, es imperativo organizarnos y llevar, trasladar luces a todos los rincones del pas para entender que detrs de la dictadura funciona un aparato inmensamente ms tenebroso y mortfero que los sirvientes que simplemente cumplen rdenes a cambio de llevar vidas onerosas.

Las acciones de los lideres deben ir orientadas a organizar, pero tambin a establecer esquemticamente el proceso que nos ha trado hasta este punto, y que es necesario para seguir y conquistar mejores estadios para el pueblo hondureo, que es concretamente el protagonista de esta gesta, que ya posee connotaciones de herosmo; nuestros lderes no deben quedarse cortos; por eso es tan importante trabajar duro desenmascarando permanentemente a los conspiradores y las alimaas que los apoyan en el pas al tiempo que gestamos incansablemente la unidad necesaria para conquistar nuestros anhelos.

Sin verdad no hay paz, ni arreglo posible, pero la verdad no se encuentra pidindole a los criminales que la busquen.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter