Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2010

Ingenieros militares austriacos reconocen que no hay recursos para levantar un cofre que cubra la instalacin
Nadie sabe cmo enterrar la balsa de lodo rojo en Hungra

Nuo Domnguez Ajka
Pblico


La peor catstrofe medioambiental que ha sufrido Hungra ha dado paso a uno de los mayores retos de su historia: construir un enorme bnker para cubrir la balsa de lodo que caus la catstrofe. El Gobierno magiar lleva das buscando expertos que le ayuden a edificar el enorme atad sobre una balsa que tiene el tamao de seis campos de ftbol an llena de lodo que, al convertirse en polvo, es una gran amenaza para la salud de los miles de habitantes de esta regin del suroeste de Hungra. Por ahora no ha tenido suerte.

"Nuestro peor enemigo ahora es el tiempo, que corre en nuestra contra", explic ayer a este diario Zoltan Illes, secretario de Estado de Medio Ambiente hngaro. Illes quiere que el bnker o fortaleza, como l la llama, est lista en tres meses, pero ninguno de los 35 pases que han ofrecido ayuda a Hungra hasta ahora se ha declarado capaz de hacer una obra tan descomunal.

La ltima nacin que ha reconocido su impotencia ha sido Austria. El viernes, seis expertos del 3 Regimiento de Ingenieros de las Fuerzas Armadas austriacas llegaron a Ajka, donde est la balsa reventada. Despus de un da visitando la zona del desastre, propiedad de la empresa Magyar Aluminium (MAL), los militares quedaron abrumados. "Me han dicho que su ejrcito no es capaz de realizar una obra como la que se necesita aqu", confesaba Illes. De hecho, ni siquiera pudieron decirle quin ser capaz de taparla.

La balsa nmero 10 es una piscina con muros de 25 metros de alto y que an contiene 2,5 millones de metros cbicos de lodo con metales pesados resultantes de la produccin de aluminio. La construccin cedi el 4 de octubre causando una riada con los residuos ms lquidos que mat a nueve personas e hiri a otras 150.

Los planes recomendados por el ejrcito austriaco incluyen levantar un "fuerte" de bloques de hormign que tendrn que ser hundidos a cinco o seis metros de profundidad para mantenerse estables. Despus taparan la parte superior con arena y productos qumicos arrojados con helicpteros o con capas de plstico, tal y como sugirieron los militares, segn Illes. De nuevo, le advirtieron de que ellos no tienen recursos suficientes para llevarlo a cabo.

Muros de ceniza

El tiempo tampoco ayuda porque las lluvias del otoo y las nieves del invierno harn mucho ms difcil el trabajo en la balsa nmero 10. "Los ingenieros austriacos no me quisieron decir cunto tiempo se necesitara", lament Illes. El secretario de Estado espera que las citas que tiene con otros expertos la prxima semana den mejor fruto. "Si nadie puede ayudarnos, lo disearemos y construiremos nosotros mismos", sentenci Illes.

El Gobierno da por hecho que los muros de la piscina txica, hechos de cenizas de carbn y madera de otras fbricas de Ajka, se van a venir abajo debido a sus enormes grietas. El ejrcito magiar ha construido tres diques para evitar que la segunda riada de lodo rojo vuelva a arrasar Kolontr y Devecser, pero, si no se tapa la balsa y sigue sin llover, el polvo abrasivo que producen los residuos puede desplazarse a kilmetros de distancia y causar problemas respiratorios, explic ayer Janos Szpvlgyi, jefe del grupo de cientficos hngaros que estn analizando la composicin de los residuos industriales.

En Devecser, el Gobierno ha instalado puestos mdicos donde los habitantes pueden realizar "terapia respiratoria", es decir, inhalar unos minutos aire puro de una bombona, segn Gyorgyi Tottos, portavoz del cuerpo oficial que gestiona la catstrofe. Adems, dos aviones han comenzado a rociar los campos afectados con semillas de colza con la esperanza de que estas aslen el barro y le impidan transformarse en polvo, explic Tottos.

La polica ha dejado regresar a sus casas a los habitantes de Kolontr, que llevan evacuados desde el 9 de octubre. "Unos 200 residentes no quieren regresar, no quieren vivir all nunca ms", reconoci Tottos. De los 800 habitantes del pueblo, 500 han vuelto ya a sus casas. En Devecser, con unos 5.000 habitantes, hay 700 personas que no han vuelto tras la riada. Al igual que en Kolontr, unos 400 ya han avisado de que no quieren regresar nunca ms, segn Tottos.

No les faltan razones para querer abandonar. La mayora de los campos de cultivo siguen sepultados bajo una gruesa capa de lodo rojo que no deja hueco para la vida. Incluso despus de que el Gobierno concluya la retirada de las 1.000 toneladas de barro que los cubre, los campos no volvern a ser los mismos. "No creo que nadie pueda cultivar aqu algo para consumo humano al menos en uno o dos aos", explic Szpvlgyi. Podrn plantar vegetales para uso industrial, dice el experto, aunque reconoce que "la gran mayora" de los agricultores de Devecser y Kolontr slo plantaba productos para consumo humano.

Fuente: http://www.publico.es/ciencias/341901/nadie-sabe-como-enterrar-la-balsa-de-lodo-rojo



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter