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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2010

Crnica del juicio a los acusados por la accin del Circo Price
Un juicio por denunciar pacficamente al Estado de Israel

ngeles Diez
Rebelin




Les tengo que avisar al pblico que est en la sala que no tolerar ninguna clase de interrupcin ni manifestacin, que en el momento en que alguno de ustedes intente algn tipo de accin sern detenidos Con estas palabras iniciaba el juez de instruccin del juzgado n 2 de los juzgados de primera instancia de Madrid el juicio a 9 activistas de los ms de 60 que participaron en la accin por el boicot a Israel realizada en junio de este ao a las puertas del Circo Price. Estas palabras no se las diriga a los imputados, evidentemente, sino al pblico, doce nicas personas a las que la polica haba permitido entrar con los acusados, con la excusa de que la sala era pequea y no poda haber gente de pie. De modo que la mayor parte de los compaeros tuvieron que quedarse a las puertas de los juzgados donde previamente se haban ledo dos comunicados.

Claro que la sala era pequea, pero cuatro plazas estaban ocupadas por agentes vestidos de paisano, suponemos que polica secreta, o quiz agentes estudiosos del derecho? o cuatro fornidos mozos llenos de curiosidad por la imparticin de la justicia?

Este es un juicio pblico pero precisamente por eso se les ha permitido estar presenciando el juicio y no les est permitido utilizar grabadoras ni cmaras de fotos continuaba el juez- les ruego que dejen en el banco de delante si tienen alguna grabadora y todos sus telfonos mviles. Todos, excepto esos misteriosos muchachotes que se sentaron repartidos, dejamos los mviles en el banco y un par de grabadoras. Bien, tengo que decirles tambin que segn nuestro cdigo penal no se admiten las autoinculpaciones que se han presentado. Est claro que esa es una tctica de solidaridad que ya se ha utilizado otras veces en Espaa como fue el caso de la ley del aborto, pero como entonces quedan desestimadas. El juez continuaba con estas palabras dirigidas al pblico e indirectamente a los acusados -como si temiera que pudiera ocurrir quin sabe qu-; mientras habamos dejado a tres policas ms en la puerta, que nos acompaaron desde la entrada hasta la puerta del juzgado, y otros dos ms que se haban situado a los dos lados de un biombo lateral que ocultaba otra puerta que daba a otra sala, y una furgoneta antidisturbios a la entrada de los juzgados.

El juez da paso al Ministerio Fiscal representado por una abogada que solicita que sus testigos declaren detrs del biombo y entren por la sala sin ser vistos, sus testigos son tres policas. Solicita tambin que no se identifique a los agentes, que no se les nombre y slo se identifiquen por el nmero de placa. En este juicio no ha habido denuncia por parte del Circo Prince, propietario del lugar donde iba a tener lugar las jornadas programadas por la Red Innova, en estas jornadas participaban empresarios israeles a los que supuestamente se les haba impedido la entrada al recinto (Nimrod Lev, miembro del comit de direccin de Fing, Gil Gidron, Presidente Fundador de la Cmara de Comercio e Industria Espaa e Israel, Ehud Levy, de Vertex Venture Capital, y tambin estaba prevista la presencia del embajador de Israel, Raphael Schutz) Tampoco los organizadores del encuentro haban presentado denuncia.

All estaban los nueve acusados, a cara descubierta, escuchando cmo un fiscal solicitaba que no pudieran ver la cara a sus acusadores, ni siquiera pudieran saber sus nombres. Qu se estaba juzgando? No se estaba presuponiendo la culpabilidad de los acusados, su carcter violento, su pertenencia? Se estaba juzgando a nueve jvenes por una accin pacfica que trataba de denunciar las atrocidades de Israel, el incumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas, el ataque a la Flotilla de la Libertad? Vista desde las gradas, la puesta en escena no distaba de la que vemos habitualmente en la televisin cuando se procesa a presuntos terroristas, no cabe duda de se juzgaba otra cosa, algo que iba ms all de la accin concreta que llevaron a cabo estos chicos.

A pesar de que el juez se dirige a los acusados y les asegura que est garantizada su presuncin de inocencia, no dejan de ser palabras contradictorias con el ambiente creado en el juicio.

El juez acepta que los testigos de la fiscala declaren tras el biombo y por procedimiento pregunta al abogado de los acusados que trata de protestar alegando que si no se identifican los agentes no se puede armar la defensa, que adems es necesario saber si uno de los agentes fue el que in situ pidi la documentacin a los acusados y que si es as, los acusados ya conocen su cara de modo que no es necesario que testifique oculto. El juez desestima la protesta y pide a la fiscal que llame a sus testigos.

El primer testigo, es el polica al mando de la unidad que se despleg hacia el Circo Prince. Dice que el no tuvo ninguna intervencin que no orden ninguna intervencin pues de lo que se trataba es de comisionar a gente de la unidad para que informara, segn dice, su misin no era de seguridad sino de informacin pues saban que haba un grupo de radicales que intentaba impedir un acto de israeles. En ese momento el juez, le interrumpe y le pide que no utilice palabras ofensivas, que se limite a contestar. El polica pide perdn por lo que da la impresin de haber sido el uso de un lenguaje habitual. La fiscal insiste en que el polica aclare si los encausados impedan el acceso al recinto, y le pregunta varias veces si le notificaron de acciones violentas, pero el polica dice no saberlo, dice que no le notificaron ningn incidente que slo tenan noticias, por la pgina web y porque se les notific que se iba a realizar una accin meditica, que no se encuadraban dentro de acciones violentas. El abogado de los acusados pregunta al polica por su informe acusatorio leyendo las palabras que recoga este informe sobre los motivos de la accin la denuncia del Estado de Israel por la ocupacin de Palestina, el incumplimiento sistemtico de las resoluciones de Naciones Unidas, el asesinato de nueve ciudadanos turcos en la Flotilla de la Libertad El juez interrumpe al abogado y le dice que se limite a preguntar sobre los actos juzgados no sobre los motivos.

El segundo polica declara que l tampoco presenci los hechos, que es el secretario, que se limit a realizar las diligencias. Llaman al tercer polica, que supuestamente fue el que pidi la documentacin que luego servira para encausar a los imputados pero el secretario dice al juez que no se ha presentado porque est de servicio, y no le dieron permiso? pegunta el juez-, Sr. Juez est de servicio en Rumana.

Cuando terminan las declaraciones de los dos policas el juez parece ya ms relajado. Nombra a los acusados y les pide que se sienten delante para declarar advirtindoles que si quieren pueden negarse. Ninguno se niega a declarar. Tambin la polica secreta que est intercalada entre el pblico parece ms relajada, como si ya no temiera ningn incidente del pblico.

Los acusados van declarando uno por uno. El Ministerio Fiscal les va preguntando a todos su intervencin en los hechos, si estaban o no encadenados a la puerta, si impedan el paso incluso llega a preguntarles si se profirieron gritos amenazadores. Todas sus preguntas se dirigen a crear una imagen violenta de los acusados. Cada uno de ellos va relatando la accin dejando claro que en ningn momento se impidi el paso de los participantes en el encuentro y facilitaron a los policas su documentacin en el momento en que se les requiri. A ninguno de los acusados se les da la oportunidad para que hablen sobre la actuacin policial.

Al finalizar las declaraciones se pide a la Fiscal que formule las acusaciones y sorprendentemente dice que no hay acusaciones ni del Circo Price, ni de los organizadores del acto y que la polica tampoco formula acusacin de modo que pide la absolucin de los acusados. Todos nos miramos atnitos y alegres, quiz porque a pesar de la endeblez de los testimonios de los policas y de la ausencia de cualquier prueba inculpatoria no haba nada ni en el procedimiento ni en la puesta en escena del juicio que hiciera prever este resultado.

Nos quedamos unos minutos a la puerta del juzgado para abrazar a los compaeros y fue entonces cuando o a uno de los secretas preguntar a su compaero tenemos que ir a algn otro juicio en esta planta?

Sin duda la sentencia absolutoria de este juicio es un hecho inslito pero a la vez paradigmtico. El procedimiento que se sigui para encausar a los compaeros, sin pruebas, con una seleccin aleatoria de 9 participantes de 60, donde las instrucciones de la polica son informar y sin embargo se denuncia a los activistas, todo ello seala una forma de actuar de los cuerpos de seguridad que se va extendiendo. Si nos remitimos a los hechos de este juicio quedan en evidencia los lmites cada vez ms estrechos para todo ciudadano que reivindique su derecho a disentir. Cualquier denuncia del Estado de Israel, o de otros estados amigos, especialmente los EEUU, ser perseguida. Lo que se juzga en este tipo de casos no son acciones concretas sino la posibilidad de hacer uso de los derechos que nos amparan todava- como la libertad de expresin y de manifestacin. Paradjicamente el Estado Espaol, por exigencia de Israel, modific el cdigo penal limitando el derecho a la justicia universal y garantizando de este modo la impunidad del Estado israel, el mismo Estado que a travs de su Ministerio Fiscal acusa a 9 activistas por una accin pacfica y reivindicativa que denunciaba los crmenes del Estado de Israel.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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