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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2010

Las corporaciones generan la crisis alimentaria

Frank Mulder
IPS Noticias


Olvdense de los especuladores y de los agrocombustibles. La verdadera causa de la continua crisis alimentaria son las corporaciones del sector porque exprimen a la agricultura, seal el profesor holands Jan-Douwe van der Ploeg.

La Organizacin de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin reuni en septiembre a varios especialistas para discutir las causas del aumento del precio del trigo. "La demanda mundial de cereales y la produccin parecen estar equilibradas", concluyeron. "No hay indicios de una inminente crisis alimentaria", aadieron. "Razonamiento ftil", seal el profesor de sociologa rural de la holandesa Universidad de Wageningen. "Casi 1.000 millones de personas pasan hambre, otros 1.000 millones sufren desnutricin crnica y 1.000 millones ms estn obesas", apunt Van der Ploeg. "Acaso eso no es una crisis alimentaria?", pregunt. "Siempre hubo hambre, pero desde hace 50 aos, el fenmeno es global y permanente", aadi.

Detrs de la crisis alimentaria hay otra agrcola, seal. "Cada vez es ms difcil para los agricultores sobrevivir debido a los bajos precios y las fluctuaciones de los mercados. Es una paradoja, para los consumidores es cada vez ms costoso y los productores no pueden recuperar la inversin", aadi.

Quin se queda con la diferencia? "Los imperios de comida", asegur Van der Ploeg. "El mercado est cada vez ms dominado por conglomerados comerciales industriales como Ahold, Nestl, Cargill y muchos ms que controlan la produccin, el procesamiento, la distribucin y el consumo de alimentos", explic. "Ellos manipulan los mercados y exprimen la riqueza del campo. En ese contexto, pequeos desequilibrios en los mercados se traducen en grandes fluctuaciones de precios", aadi.

Los imperios no suelen controlar los recursos, pero s las redes. "Productores y consumidores dependen de sus puestos de venta. Fijan los estndares y los precios", indic Van der Ploeg. Le piden a los gobiernos que no distorsionen los mercados y liberalicen el comercio, pero son los imperios los que lo distorsionan. "Si les conviene subir el precio de los esprragos, el pollo, las habichuelas o las flores en los pases pobres, lo hacen aunque la poblacin se muera de hambre", aadi.

No es necesariamente malo, seal Anoesjka Aspeslagh, portavoz de la divisin de supermercados de la multinacional Ahold. "Nuestra demanda crea miles de empleos e ingresos para las personas de los pases exportadores. En especial porque colaboramos con los productores para mejorar las condiciones de trabajo y los estndares de vida", aadi.

Pero el profesor Van der Ploeg destaca los efectos secundarios del sistema imperante. Per, por ejemplo, se convirti en el mayor exportador de esprrago. Pero es un pas muy desrtico y los agricultores locales pierden el valioso recurso hdrico. Adems, la situacin no es estable. Ahora la produccin se desplaza a China", apunt.

Pero Aspeslagh discrepa con esa opinin. "No somos tan poderosos como la gente cree. No fijamos los precios ni otros estndares, estamos tan sujetos al mercado y a las normas del gobierno como cualquiera. Nos conviene tener una relacin estable con los productores y ponernos de acuerdo en los precios. Si China pasa a ser ms barato, no nos mudamos enseguida. No funciona as", explic.

"Pero los supermercados se convirtieron en los actores ms poderosos del imperio de alimentos", seal Myriam Vander Stichele, del Centro de Investigaciones sobre Corporaciones Multinacionales, con sede en msterdam. "Pasaron a tener un papel muy fuerte como guardianes de consumidores y de la industria de alimentos procesados", apunt. "Hasta las multinacionales de la banana debieron aceptar precios bajos y contratos a corto plazo", aadi. "Adems, muchos supermercados ahora tambin producen, lo que los hace ms poderosos", remarc.

Su poder no es slo econmico sino tambin poltico. "Ejercen una enorme presin contra los estrictos entes normativos. Realmente hay una falta de regulacin en los contratos entre supermercados y otras compaas", aadi.

El poder de los imperios alimentarios es preocupante, advirti Van der Ploeg, porque slo les interesa el flujo de dinero. "Tienen que pagar sus deudas, contradas para adquirir otras compaas y monopolizar grandes segmentos de la cadena de suministro mundial. Expansin es la palabra clave", seal. La deuda hizo que algunas empresas casi sucumbieran ante su propio peso, como ocurri con Parmalat", explic. El imperio italiano qued con una deuda de 19.500 millones de dlares.

El rgimen imperial, o corporativo, del sector de alimentos tambin perjudica a los agricultores. Los imperios de alimentos prefieren la agricultura industrial a gran escala por sus resultados predecibles y estandarizados.

Las granjas industriales suelen ser menos productivas y menos eficientes que las pequeas que reemplazan, pero tambin extremadamente vulnerables a los vaivenes econmicos. "Las corporaciones dependen mucho de la estabilidad, de la disponibilidad de crdito y del crecimiento continuo", seal Van de Ploeg. "Cuando eso desaparece, quiebran", aadi.

Gobiernos e investigadores se apuran a reclamar innovacin tecnolgica para mejorar la produccin, en especial en las naciones en desarrollo. "Sus soluciones simplistas son casi autistas. No se dan cuenta de que los sistemas con tecnologa de avanzada son la razn de que la competencia perjudique a los productores", se lament. "Por suerte, cada vez son ms los agricultores que reconocen que su actividad es algo ms que producir mercancas. Lo piensan desde un enfoque integrado y multifuncional y se vuelven menos dependientes de recursos artificiales", aadi.


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