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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-10-2010

El incendio social francs

Editorial de La Jornada
La Jornada


Por segunda ocasin, Nicolas Sarkozy ha provocado un incendio social en Francia. La primera fue hace cinco aos, cuando el entonces ministro del Interior aliment con su insensibilidad y su torpeza el descontento juvenil que cunde en los barrios de la periferia parisina, poblados en buena proporcin por descendientes de inmigrantes magrebes y africanos en general. En aquel entonces la magnitud de las protestas, protagonizadas por adolescentes que no tenan (ni tienen) un lugar definido en su propio pas y son objeto automtico de sospecha y de atropello policial, llevaron a la suspensin de garantas, al toque de queda y, lo ms grave, a una fractura de la sociedad a partes iguales. Fue una revuelta contra el racismo estructural y la marginacin.

Hoy, por razones diferentes, las acciones de Sarkozy desde la Presidencia han suscitado una ola de protestas que incluye a la mayor parte de los franceses. El empeo presidencial por imponer una ley que aumenta la edad mnima de jubilacin de 60 a 62 aos, y de 65 a 67 para quienes pretendan cobrar la pensin completa ha unificado en su contra a ms de dos tercios de la poblacin y ha generado una confluencia poltica y generacional sin precedente desde las jornadas de mayo de 1968: a los paros diarios promovidos por las centrales sindicales se han unido las protestas de organizaciones estudiantiles y juveniles de diversas localidades francesas, y se ha creado, as, una doble crisis: mientras los primeros han afectado severamente los transportes ferroviarios y areos y han provocado un desabastecimiento generalizado de gasolina, las segundas han desembocado en violentos enfrentamientos con la polica, con el cierre de numerosos planteles y con bloqueos y barricadas.

El problema de fondo es la intencin del gobierno francs de pasar la factura por la crisis econmica a los asalariados: ante el declive en las finanzas estatales, se pretende optar por una reformulacin del sistema de pensiones que, en ltima instancia, despoja a los beneficiarios del monto equivalente a dos aos de su jubilacin. Se trata de una tpica accin depredadora de las que caracterizan a la escuela neoliberal, como muchas de las que han sido aplicadas en Amrica Latina y en Mxico, en particular, y se traducen en un incremento de las desigualdades sociales.

Paradjicamente, el empecinamiento del gobierno de Sarkozy en hacer aprobar las modificaciones legales correspondientes ha puesto en evidencia una gran capacidad de articulacin de la sociedad francesa en defensa de conquistas sociales histricas, as como la conciencia laboral y la visin de futuro que hasta hace pocos das resultaban insospechadas de que es duea una generacin de jvenes que ni siquiera ha ingresado al mercado de trabajo.

Ante la magna convulsin social causada por sus polticas, el mandatario no ha tenido ms iniciativas que anunciar medidas emergentes para regularizar el abastecimiento de gasolina y amenazar a los manifestantes con la adopcin de medidas represivas.

Pero, a una semana de iniciados los paros sindicales, y ante la profundizacin, extensin y masificacin de las protestas se calcula que en la jornada de ayer ms de tres millones de personas participaron en las marchas de protesta, la situacin poltica de Sarkozy empieza a ser angustiosa, y lo ser ms en tanto no se normalice la vida pblica. Si las mayoras francesas permanecen movilizadas, el gobernante no tendr ms remedio que echar marcha atrs en su iniciativa de despojo a los pensionistas. Cabe esperar que as sea.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/10/20/index.php?section=opinion&article=002a1edi

rCR



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