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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2010

Entrevista a Rosa Caadell, presidenta de FARGA (Foro Anticapitalista de Reflexin y Generacin de Alternativas)
"Es necesario recuperar la memoria de las luchas, la necesidad de socializar los problemas"

Miguel Riera
El Viejo Topo


Activista impenitente, Rosa Caadell es una de las caras ms conocidas en los movimientos sociales catalanes. Un conocimiento al que ha contribuido tambin su papel como portavoz del sindicato USTEC (enseanza), en abierta confrontacin con las polticas de la Generalitat. Presidenta de FARGA (Foro Anticapitalista de Reflexin y Generacin de Alternativas), aqu plantea una reflexin realista sobre la situacin de la izquierda.

-En los ltimos meses han ido apareciendo en esta revista diversas opiniones en torno a la necesidad de una refundacin de la izquierda. Compartes esa idea?

-S, pero con matices. Los matices son respecto a lo que significa refundar la izquierda. Si de lo que se trata es de armar otro partido poltico, con los mismos mimbres que los actuales, no creo que nos sirva de mucho. En estos momentos nos encontramos con un problema muy importante de desorientacin de lo que llamamos izquierda, y es que los antiguos mtodos estn fracasando: en Brasil llega al poder un sindicalista de izquierda, en Uruguay llega a presidente un ex -Tupamaro y en Catalua tenemos en el gobierno a todos los partidos tradicionalmente de izquierdas podramos decir que la izquierda lleg al poder, y sin embargo las cosas han cambiado muy poco aqu y all, y las polticas neoliberales, las medidas antisociales, la desigualdad, el paro, las privatizaciones de servicios pblicos, etc. etc., continan campando a sus anchas.

Por lo tanto, no es slo cuestin de refundar un partido de izquierda, sino de repensar la forma de organizarse y de actuar para que los principios de la izquierda tengan alguna posibilidad de avanzar. Y ello implica dos cosas: la primera un espacio comn de todos aquellos grupos, plataformas, organizaciones, coordinadoras, movimientos sociales, sindicalistas, activistas varios, etc., para elaborar propuestas alternativas y acciones comunes. Y la segunda, y muy importante, qu hacer para llegar a la poblacin: los millones de parados, de jvenes, profesionales, intelectuales, trabajadores/as, inmigrantes, clases populares en fin, a la ciudadana en general, o como mnimo a aquella parte de la ciudadana que sufre directamente los males del sistema, que son la mayora.

-Cuando hablas de un espacio comn, incluyes ah a la izquierda poltica?

-En principio esto sera lo lgico, pero el panorama actual de los partidos llamados de izquierda no es muy alentador. Principalmente porque los actuales partidos, tal y como hemos comprobado, estn mucho ms interesados en obtener buenos resultados electorales que en organizar a la sociedad y plantar cara al neoliberalismo.

En principio, pues, yo creo que sera mejor intentar aunar todas aquellas personas (militen o no en algn partido o sindicato) y aquellos grupos que, de momento, no estn volcando sus esfuerzos en el terreno electoral. Yo creo que, tal y como estn las cosas, sera mejor aunar fuerzas, ideas, organizacin y movilizacin antes de plantearse aventuras electorales. Y, en todo caso, si ello diera resultados, decidir ms adelante entrar en el terreno electoral. Otra posibilidad sera aunar los esfuerzos con las nuevas formaciones poltico-electorales, como el Partido Anticapitalista, o la nueva formacin en Catalua Des de baix. Finalmente, si hay fuerza social suficiente, ello de por s ya puede presionar a los partidos existentes.

En todo caso, lo que no veo que nos vaya a ayudar es crear nuevos partidos, con funcionamientos similares a los actuales y con las energas puestas en el terreno electoral. Y tampoco veo muy factible la reconversin (que no refundacin) de los partidos existentes: IU, ICV, EUiA, ya que arrastran muchos vicios, intereses y personalismos, que difcilmente se podrn cambiar.

-Permteme actuar como abogado del diablo. Dejemos por el momento a la izquierda poltica, y centrmonos en lo que hemos convenido en llamar izquierda social. Se me hace muy difcil imaginar cmo podran converger grupos y personas que estn en actitudes polticas muy distintas sin que antes se hayan definido parmetros comunes que permitan esa convergencia. Por ejemplo, citas a la plataforma Des de baix, formada por un ncleo de Izquierda Anticapitalista y otros grupos y que se define con el eufemismo soberanista. Esa es una lnea de demarcacin muy ntida, insuperable creo, con respecto a otros grupos. Del mismo modo podramos sealar la lnea de demarcacin anticapitalista, que chocara con movimientos de inspiracin ms bien socialdemcrata, o la de los que plantean el decrecimiento contra las formas habituales de entender el desarrollo, y as sucesivamente. Ms all de que, tambin aqu, cada maestrillo tiene su librillo, no veo quin, ni desde donde, podra plantear una convergencia hacia una plataforma inclusiva.

-La verdad es que lo que dices no es hacer de abogado del diablo, sino describir la pura y dura realidad. Pero es justamente esta realidad la que deberamos tratar de superar. Estoy de acuerdo en que los temas del nacionalismo se entrecruzan y hacen muy difciles unas alianzas que sin este tema seran naturales. Pero ms all de ello creo que, en las circunstancias actuales, existen suficientes puntos en comn entre el anticapitalismo, la socialdemocracia y otras denominaciones que, en definitiva, lo que plantean es detener el avance del neoliberalismo. Seguramente encontraramos 10 puntos (por decir una cifra) en comn, tanto en el anlisis como en las propuestas, con los que se podra trabajar conjuntamente, coordinar y movilizar. Y sobre todo, insisto, llegar a ms gente, crear ms ncleos, aumentar la organizacin, etc. La verdad es que parece una ardua tarea, pero no hay otra! O se empieza de alguna manera o abandonamos definitivamente.

Por qu no un llamado a todo el mundo, una discusin de los puntos, una lnea de extensin, formacin y debate, unas propuestas de movilizacin?

Podra ser una manera de empezar.Existen, por otro lado, propuestas como la de Socialismo 21 que, a m entender, podra jugar este papel, siempre y cuando sea capaz de crear este espacio comn en el que quepan muchos ms grupos y personas de los que lo formamos actualmente, sin caer en sectarismos ni en guerras de protagonismos.

Sinceramente, no tengo la solucin. Y por lo que se ve, no la tiene nadie, pero el hecho de que mucha gente la busque ya es una manera de empezar. Y, como dice el poeta se hace camino al andar

-Vayamos pues al asunto de la Izquierda poltica. Si no se forman nuevos partidos lo cual parece bastante sensato -habr que contar con los que existen como referente poltico y por tanto tambin electoral, independientemente de que se produzca una convergencia en lo social. Pero los partidos de izquierda, en vez de converger, divergen cada vez ms entre s. A la escisin de IU de la que surgi Izquierda Anticapitalista, hay que sumar ahora el proyecto que apadrina Iniciativa de una Izquierda Verde a nivel estatal. Por otra parte, a la proclamada refundacin de IU parece que le cuesta dar los primeros pasos. Pero hay una interrelacin entre la izquierda poltica y la izquierda social: muchsima gente practica la doble militancia, en un partido y en un movimiento social, donde observan comportamientos a menudo antagnicos Vamos a acabar esquizofrnicos? No deberamos apoyar tambin, simultneamente a un proceso de convergencia social, la refundacin y la convergencia de los partidos de izquierda?

-La cuestin es cmo se hace esto? Cmo se apoya un proceso de convergencia y/o refundacin de los partidos existentes? Lo deben hacer los militantes desde dentro o se puede incidir desde fuera? Las estructuras actuales de los partidos permiten realmente incidir en las cpulas?

Para m esta sera una buena cuestin de debate: para las personas que tienen doble militancia, en un partido y en un movimiento qu es ms rentable, desde la perspectiva de frenar el neoliberalismo, dedicar tiempo y energa a la reconduccin del partido (con pocas posibilidades de xito, creo yo) o bien dedicarse al movimiento social, a la agitacin, al debate, etc.? Yo me encontr en una disyuntiva similar y opt por el movimiento social (y despus por el sindicato), pues para m el partido era un instrumento para enfrentarme al sistema y no un lugar en donde enfrentarme con mis propios compaeros/as. Pero la mayora de las veces esto no es as y muchas personas, buenas militantes y activistas, pasan ms tiempo peleando en la propia organizacin (partido o sindicato) que peleando por cambiar las cosas.

Por otro lado, tambin es cierto que los partidos existentes tienen todo un bagaje, un trabajo hecho con muchos aos y mucho esfuerzo, con militantes, votantes, activistas, etc., y que tirarlo todo por la borda es una verdadera lstima. Pero cmo cambiar el funcionamiento poco democrtico, las luchas personalistas, las escisiones y las decisiones de las cpulas, sin morir en el intento?

La verdad es que yo no tengo respuesta. Y lo ms trgico es que la cuestin es urgente. En un momento de retroceso en los derechos sociales y laborales, de paro galopante, de desmantelamiento del estado del bienestar, es ms urgente que nunca una fuerza poltica o social que vertebre una oposicin fuerte y plantee contrapropuestas claras e inmediatas. Y como hay que empezar de alguna manera, yo apostara por lo que deca al principio, un espacio de confluencia, lo ms amplio posible, que vertebrara una primera respuesta y, a partir de ah, ver como se puede construir esta nueva fuerza social y poltica que aglutine a la izquierda transformadora. Y ello puede ser, tanto desde una organizacin ya existente que sea capaz de abrirse y aglutinar (IU?), desde alguna de las nuevas organizaciones que estn surgiendo (Socialismo 21?), o desde un llamamiento pblico (intelectuales?, personalidades? activistas?) a crear este espacio. Mientras tanto, en las prximas elecciones habr que hacer de tripas corazn y votar la menos mala de las opciones.

Ya s que esta es una pregunta de casi imposible respuesta. Pero ah va: cmo es posible que hayamos llegado a esto? Por qu una izquierda vigorosa, rica intelectualmente hace tan slo unas pocas dcadas, ha acabado tan escasa de ideas, tan mermada numricamente, tan refractaria al debate, tan atomizada en partidos y movimientos? Y no me refiero slo a Espaa; es algo que ha sucedido en toda Europa

-Respuestas s las hay, supongo, muchas y variadas, pero saber cul de ellas se acerca ms a la realidad, es tarea casi imposible. Yo no soy ninguna analista poltica, pero tengo la sensacin que el sistema est siendo mucho ms fuerte y tiene muchas ms armas (de todo tipo) de las que imaginbamos. El derrumbe del bloque sovitico marc un hito: no slo se aireaba el fracaso del comunismo y el fin de las utopas, sino que desapareca un contrapoder real y un contrapeso al bloque capitalista. La idea de imposibilidad de cambio, del capitalismo como nico sistema posible, fue penetrando. La izquierda se acomod y, con la excusa del pragmatismo, se conform con gestionar, mejor o peor, lo que exista.

En Espaa, adems, con una transicin incompleta y una recin estrenada democracia, nos dedicamos a olvidar la historia y en los Institutos y Universidades se dej de hablar de marxismo, de lucha de clases y de explotacin. Nuestros hijos e hijas nacieron y crecieron con todo resuelto, no supieron de luchas ni de conquistas, no les enseamos que los derechos hay que pelearlos.

Por otro lado, el aumento del nivel de vida (aunque fuera hipotecando el alma!), una sensacin de progreso infinito, una cierta promocin social de las viejas clases trabajadoras, un consumismo insaciable, el dinero fcil a base de la especulacin, una imposicin del individualismo como valor fundamental han hecho mella en la gran mayora de la poblacin y tambin en la izquierda organizada. La poltica ha perdido su idealismo y el beneficio personal (prestigio, cargos, dinero, privilegios) han hecho mella tambin en las filas de la izquierda (en la derecha siempre ha sido as).

El monopolio de los medios de comunicacin, el aumento del poder del capital y sus principios neoliberales, a partir de la cada del muro de Berln, han hecho el resto. El poder se ha fortalecido, el pensamiento nico se ha instaurado, y la oposicin (partidos, sindicatos, organizaciones de izquierda) se ha debilitado. El resultado es este ataque sin precedentes a las conquistas sociales y laborales que habamos ido ganando a partir de numerosas luchas. La lucha de clases contina existiendo, y en esta lucha, cuando una parte ofrece menos oposicin, la otra gana terreno. Y el terreno ganado, en este caso por el capital y el neoliberalismo, le da ms posibilidades de anular an ms a la otra parte: desprestigiando sus valores, silenciando sus ideas, comprando voluntades, imponiendo leyes, desmembrando organizaciones, cooptando lderes, destruyendo complicidades Y esto en el mejor de los casos, no debemos olvidar que el neoliberalismo se impone en Amrica Latina a golpe de metralleta, con la desaparicin fsica (asesinato) de una parte importantsima de lderes de izquierda. Y que los intentos de enfrentar el modelo que se estn llevando a cabo en Bolivia o en Venezuela, estn siendo torpedeados desde todos los frentes (con ruido de sables incluido).

En fin qu te voy a contar que t no sepas? Pero la historia no se detiene y como todo indica que las cosas van a ir a peor, creo que es ms urgente que nunca recomenzar, recuperar fuerzas y volver a avanzar terreno en esta lucha de clases, que no es ms que el intento de una humanidad humanizada, con justicia y con menos dolor. Para ello la organizacin colectiva y la lucha son el nico camino. Es necesario recuperar la memoria de las luchas, la necesidad de socializar los problemas, la obligacin de participar en la marcha de la sociedad (que no se agota con el voto cada cuatro aos), la formacin ideolgica de nuestros/as jvenes, la satisfaccin de ser solidario y la indignacin ante las injusticias.

Reagrupar fuerzas y sumar es una manera de empezar. En ello estamos, quizs muchos/as ms de lo que creemos.

Y as, como alguien dijo con muy buen humor: de derrota en derrota hasta la victoria final!

-Viendo desde fuera el proceso de refundacin de Izquierda Unida, qu cambios deberan producirse en esa formacin para considerarla efectivamente refundada?

-Ah s que mis respuestas son an menos claras. Mi sensacin es que los partidos tradicionales de la izquierda estn agotados, en nuestro pas y casi en toda Europa. Sin embargo pienso que es una lstima perder todo el potencial que un da tuvieron.

Desde fuera da la impresin de que nadie, en la propia organizacin, sabe exactamente en qu consiste esta refundacin de IU, y que las disputas internas y las luchas personales han ahogado el verdadero debate e, incluso, las buenas prcticas. Estoy convencida de que existen dentro de IU personas muy vlidas, luchadoras y honradas, pero creo que la organizacin est muy viciada.

Yo creo que si no se cambian las reglas del juego es muy difcil avanzar. S muy poco de organizacin, pero creo que hay que buscar nuevas frmulas que aseguren la democracia interna y la participacin real. Tengo la sensacin de que cada vez hay ms distancia entre los militantes de base, e incluso los votantes, y las cpulas de los partidos; que las decisiones no se toman a partir de debates ideolgicos abiertos, sino a partir de pactos entre pasillos. Se tendra que abrir la organizacin a los nuevos movimientos y, sobre todo, dedicar los esfuerzos y las energas a la formacin, discusin, extensin y movilizacin de una amplia mayora social, en vez de dedicarlos a conseguir rendimientos electorales y ocupacin de cargos.

Puestos a elucubrar, no s si sera mejor la creacin de este nuevo espacio de confluencia, y que IU (o sus militantes) formaran parte del mismo, sin por ello tratar de monopolizar nada, o bien que IU se pudiera convertir en este nuevo espacio. Las dos cosas me parecen muy difciles de conseguir.

-Para acabar , qu es exactamente Farga? Cules son sus objetivos?

- Farga (Frum Anticapitalista de Reflexi i Generaci d'Alternatives) naci en 2008 como un espacio de debate de la izquierda social con voluntad de intervencin poltica no electoral.

El objetivo fundamental es ser un espacio de discusin y reflexin sobre el modelo econmico, cultural y poltico actual y la elaboracin de propuestas para su modificacin. Pero tambin pretende ser un espacio de intervencin, con capacidad de respuesta y de crtica y con voluntad de posicionarse y poder ser un referente de la izquierda anticapitalista.

Farga est compuesto por un nmero reducido de personas, procedentes de diferentes tradiciones, que consideramos era necesario iniciar este camino con el intento de construir un discurso comn alternativo.

Para ello organizamos asambleas y debates diversos: sobre educacin (La nueva Ley de Educacin de Catalua, el Plan Bolonia), sobre Democracia y laicidad, y sobre La Crisis y como salir de ella. Participamos en el Foro Social de Catalua (FSCAT2010) con tres seminarios sobre anlisis poltico y alternativas y el ltimo acto que organizamos (conjuntamente con otras entidades) y que tuvo una gran audiencia fue una conferencia de Samir Amin en abril de 2010, sobre la necesidad de avanzar hacia una V Internacional.

Si bien contina siendo un espacio que tiene sentido, nuestro objetivo de ampliar el nmero de personas y de actividades, y de llegar a ser un punto de encuentro de la izquierda anticapitalista, no se ha cumplido.

Fuente: http://socialismo21.net/index.php?option=com_content&view=article&id=234:hay-que-aunar-esfuerzos&catid=119:novedades&Itemid=216



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