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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-10-2010

Reflexin desde Praga sobre los Cinco
Los hroes y la historia total

Enrique Ubieta Gmez
La isla desconocida


Hace apenas unas horas se efectu en Praga un acto de solidaridad con los cinco antiterroristas cubanos presos por razones polticas en Estados Unidos, al que asisti Rosa Aurora, la esposa de Fernando, uno de esos hroes. Conozco las discusiones que suelen producirse entre historiadores y acadmicos en torno a la mayor o menor visibilidad social de algunos hroes (a veces incluso en torno al propio calificativo) y de personajes o sucesos de la historia. A la contrarrevolucin no le gusta el panten revolucionario. Supongo que prescindira de Mella, de Villena, de Jess Menndez y de Jos Antonio Echevarra, entre otros disminuidos o ninguneados en la seudorepblica.

En peridicos francamente de derecha como El Pas de Espaa o El Nuevo Herald de Miami, han tratado de presentar al Che Guevara como asesino y a Fulgencio Batista como un demcrata que cometi errores. Los circunspectos historiadores de Miami (no importa donde vivan, existe una mentalidad miamense que marca y determina lo mismo al que vive en Mxico, que al que vive en Barcelona) claman a veces por "una historia total" en la que Julio Lobo y Orestes Ferrara --dos millonarios de dudosa tica--, regresen como hroes a las pginas sociales de una prensa hecha para reproducir precisamente sus valores. Insisto en esto porque no existen acadmicos ms honrados y obsesionados con la verdad que los revolucionarios.

Y pasa que nos contaminan el complejo de culpa, y de pronto decimos, bueno, hagamos una historia total, busquemos as sea con lupa los aportes de esos buenos seores que para evadir impuestos a unas ganacias arrancadas al sudor y a la sangre de otros, construyeron alguna vez un teatro. Y quizs est bien, porque si alguien tiene la responsabilidad de edificar una historia justa (que no ecumnica) somos los revolucionarios. Pero entonces llego a Praga, y compruebo con estupor que la totalidad contrarrevolucionaria es un embuste, ms an, es absolutamente cnica y falsificadora. Todos los hroes del socialismo checo desaparecieron como los presos de Pinochet (arrancados de las pginas de los libros, y expulsados de los liceos aquellos maestros osados que se atrevan a mencionarlos), que los comunistas antifascistas --no ya los soviticos, hablo de los nacionales que fueron los primeros en entrar en el territorio ocupado por los alemanes--, "jams existieron". Que los tribunales condenan al editor que se atreva a publicar al periodista antifascista Julius Fucik, porque era declaradamente comunista, aunque en su famoso reportaje no hablara de sus creencias polticas.

Compruebo en esta ciudad que la derecha no solo ha dinamitado y enterrado los restos del panten socialista (ninguno existi, ninguno tuvo mrito alguno), sino que ha construido precipitadamente otro de falsos hroes, de personajes mediticamente construidos, de mercenarios y buscavidas que sirvieron a intereses espreos. Y mientras la esposa de Fernando hablaba de su marido encarcelado en Estados Unidos --descaradamente violadas todas las reglas de la decencia judicial--, y de sus otros compaeros, hroes, como quisiera tenerlos cualquier otra nacin, y reclamaba justicia, otros le otorgaban el Premio Sajarov a Farias, an cuando saban muy bien de qu trata el asunto, porque ciertos premios no existen para hacer justicia, sino para fabricar prestigios. Pensaba, finalmente, en lo que sera la "nueva" historia de Cuba si la contrarrevolucin recuperara alguna vez el poder en la isla: una historia de Yoanis, de Farias, de mercenarios, de cnicos y de truhanes. No existe la historia "total", porque cada tradicin --y en una nacin hay diferentes tradiciones--conduce a un futuro diferente. Una tradicin de anexionistas y de autonomistas, conduce a un Estado Libre Asociado. Una tradicin de independentistas y de revolucionarios al socialismo. La experiencia checa es aleccionadora: la contrarrevolucin est inconforme con el panten de los hroes revolucionarios, no porque cultive un purismo acadmico o le importe "la verdad", sino porque quiere sustituirlo por otro, real o ficticio, inventado o comprado, que le permita contar con una tradicin para su proyecto de sociedad. Hoy he sentido cuanto le debemos a esos cinco cubanos presos polticos en crceles estadounidenses, y cuanto a nuestros hijos y nietos. al futuro de la Patria, en su defensa como los insoslayables hroes que son.

Fuente: http://la-isla-desconocida.blogspot.com/2010/10/los-heroes-y-la-historia-total.html


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