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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2010

Entrevista a Lounis Aggoun, periodista y autor de "La colonie franaise en Algrie. 200 ans dinavouable"
Argelia, los aos de sangre y las complicidades de Francia (1/2)

Silvia Cattori
silviacattori.net

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


La independencia no permiti a Argelia salir de la violencia, lejos de eso. No se devolvi el poder al pueblo, sino que un grupo inicialmente elegido por Francia para proteger sus intereses lo acapar. Para mantenerse, este grupo no dud en manipular a unos islamistas y en sumir al pas en un nuevo ciclo de violencia. En una documentada obra, La colonie franaise en Algrie. 200 ans dinavouable , Lounis Aggoun denuncia un sistema elaborado por unos argelinos con el apoyo de Francia y despus de Estados Unidos en detrimento de todo un pueblo.

Silvia Cattori: Su obra La colonie franaise en Algrie. 200 ans dinavouable (1) es impresionante. 600 pginas densas y cautivantes que se basan en una amplia documentacin y que hablan con empata de un pueblo maltratado, al que se ha puesto de rodilllas. Se comprende que es el relato de un hombre herido por el sufrimiento de su pueblo y decidido a enfrentarse a esta realidad brutal, a la realidad. Es as como lo vive usted?

Lounis Aggoun (2): No quiero mezclar mis escritos con el desbordante raudal de contrasentidos y controversias en los que consisten las obras sobre Argelia. Cmo no sentirse herido cuando se es testigo permanente del espectculo de su pueblo martirizado? Cmo no sentirse indignado despus de ver al tirano investirse de virtud y presentarse como el garante de la libertad, de ver al violador, al ladrn, al canalla, en suma, todo lo que hace el Estado argelino, venir cotidianamente a asestarnos lecciones de moral? En el drama argelino no hay trmino medio. Por una parte est el territorio de los colonos (los nuevos, se entiende) y por otro el de los colonizados, que viven una realidad espantosa. Podemos dedicarnos simplemente a nuestras obligaciones una vez que se ha tomado conciencia de esto? Por ms que lo intento no lo logro.

Silvia Cattori : Usted afirma en el libro que la historia reciente de Argelia, de sus relaciones con Francia, es muestra de una permanente mentira. Al querer preservar a cualquier precio sus intereses estratgicos en Argelia, verdaderamente obr Francia de manera que despus de 1962 Argelia no pudiera acceder a la plena posesin de su soberana? Para Francia contaba ms Argelia que otras ex-colonias?

Lounis Aggoun : Las cosas no se presentan de una manera tan maniquea. Dicho esto, es conocida la obra falsamente liberadora del general de Gaulle en frica. Cmo creer que haya concebido en Argelia el proyecto contrario al que era el suyo en el resto del continente? Esto no quiere decir que les deseara el mal a los argelinos, lejos de eso. Pero entre su proyecto de una Argelia independiente pero en manos de un poder garante de los intereses franceses (sus propias palabras dan testimonio de ello) y la concretizacin de ello (una abominable dictadura que exacerb todas las ignominias de la ex-colonia) hay un margen y un ro de sangre. Los argelinos son responsables de los abusos del gobierno tras el alto el fuego del 19 de marzo de 1962 (sean cuales sean las influencias externas, que son reales). Pero la mentira original (que difunden los mismos que pretenden militar por la verdad y la historia) consiste, medio siglo despus, en negar que en el punto de partida est la voluntad por parte del poder francs de infiltrarse en la administracin argelina. Despus es trivial afirmar que el aprendiz de brujo perdi el control de su diablica criatura.

Todo esto es lo que he querido documentar en mi obra basndome no en chismes sino en las declaraciones de los ms altos responsables concernidos en el seno del Estado francs y del poder argelino. La verdad est ah, escrita a fragmentos. Lo nico que he hecho es reunir los fragmentos y la verdad ha emergido, irrefutable. Basta con querer mirarla de frente para tratar de reconstruir el futuro sobre unas bases sanas; o mirar para otro lado y seguir basando las relaciones entre ambos pases en arenas movedizas. Los creadores de opinin podrn seguir pretendiendo (no me hago ilusiones) que Francia no tienen nada que ver en el desastre argelino tras la independencia y que quienes afirman lo contrario no son sino unos excitados inmaduros; los hechos son abrumadores y prevalecer la demostracin.

Silvia Cattori : La afirmacin de que la Independencia vino seguida de una primera dcada de eliminacin de las elites y de infiltracin deja en mal lugar la visin romntica que vigente durante las dcadas de 1960 y 1970 de una Argelia socialista triunfante, admirable, completamente comprometida con los movimientos de liberacin, dotada de brillantes diplomticos, avalada por una destacable poltica exterior? Era una visin completamente equivocada?Puede explicitarlo?

Lounis Aggou : Entre las venas lricas de Huari Bumdine (3) en la escena internacional y la realidad que se impona al pueblo argelino hay una diferencia como de la noche al da. Y como en toda ilusin, la desilusin es tanto ms dolorosa cuanto ms hermoso es el sueo. Por lo que se refiere a los brillantes diplomticos (y no se trata de decir que no los hubo), slo sirvieron de apoyo a unos polticos que estaran implicados en crmenes contra la humanidad si la justicia internacional pudiera estudiar la cuestin. Por lo dems, la respuesta a su pregunta es simple: se puede medir fcilmente la calidad de esta administracin con el hecho de que uno de sus miembros ms eminentes, Abdelaziz Buteflika, se convirti en presidente en 1999, casi cuarenta aos despus de abonar el terreno para la dictadura argelina y que en este mismo momento prosigue si obra devastadora. Siempre hay que desconfiar de las historias romnticas. La vocacin de la elite es no sumirse en ellas. Ahora bien, observadores y comentaristas de todo tipo siguen propalando las sandeces que justifican el mantenimiento en el poder del que pretende ser la oposicin.

Silvia Cattori : Sin duda usted tiene razones que le permiten asociar a Ahmed Ben Bella con Boumdine y Bouteflika. Ben Bella, invitado a la tribuna principal y muy aplaudido, como pude constatar en el Foro Social Europeo (FSE) en Florencia, Italia, en noviembre de 2002, sigue siendo muy apreciado. Qu tiene en comn con ellos?

Lounis Aggoun : Ben Bella es el hombre que confisc a los argelinos la libertad. A ese ttulo, asume la mayor responsabilidad en la desgracia de su pueblo. No recuerdo haber odo de su boca un inicio de autocrtica desde que fue destituido, al contrario, cada vez que interviene es para agobiar a los mejores cuadros polticos de la revolucin y para justificar la suerte que les ha sido reservada (con frecuencia sus asesinatos). Que d el pego en los foros mundiales es significativo de la eficacia del trabajo de los historiadores y de los periodistas. Por lo que se refiere a los organizadores de estos foros, con frecuencia son las mismas personas que han sido acunadas por la aventura romntica que usted mencionaba y no desean ms que los dems que se destruya a sus dolos. Son muchos en la esfera de influencia comunista quienes tras haber sido engaados en 1938 apoyando a Stalin (antes de resituarse en la Resistencia -una vez al ao no hace dao), despus en 1956 votando a favor de otorgar poderes especiales al ejrcito [para actuar en Argelia] (de la misma manera apoyarn otra guerra sucia en 1992 pretendiendo querer salvar a los argelinos de s mismos y tomando el relevo de una poltica completamente genocida, llamada sin complejos erradicacin), creyeron rehacerse una virginidad apoyando al poder totalitario que se instalaba en Argelia. Convirtieron este apoyo en la obra positiva de sus vidas. Por mucho que ahora se les ponga en evidencia, prefieren mirar a otra parte.

Pero su pregunta merece ser ampliada. Cuando se descubren los horrores del actual poder, en comparacin los crmenes del anterior parecen veniales (los 200.000 muertos de la dcada de 1990 son un crimen de masas imborrable, pero las vas destructivas en funcionamiento en aquel momento tendrn a largo plazo las ms graves consecuencias). A fin de cuentas, viendo la dcada de 1990, considerada en perspectiva la de 1980 con Chadli parece bastante suave. Y si se tienen en cuenta los horrores de la dcada de 1980 de Chadli, el reino de Bumedian parece ser muestra de la edad de oro de la independencia argelina. Por lo tanto, conociendo las abominaciones del rgimen de Bumedian, la era de Ben Bella (en la que, sin embargo, se fund la dictadura) parece ser muestra de una poca de ensueo. Adems de que el tiempo calma los horrores engendrados por los sucesivos poderes, esto traduce el inexorable descenso a los infiernos de los argelinos. Es tambin esta realidad la que he querido repasar en el libro. Por lo que se refiere a los organizadores de foros sociales, nunca es demasiado tarde para salir del universo onrico en el que se encuentran y es de esperar que dejen de mezclar sus energas con las de los extremos que pretenden combatir

Silvia Cattori : Todos los captulos de su libro son apasionantes y merecen ser debatidos. En particular me gustara hablar con usted de estos acontecimientos que usted describe con precisin y que desde 1988 preparan lo peor. Creo que pocas personas saben lo que ocurri verdaderamente durante estos aos de sangre. Todo esto es extremadamente abrumador. Hasta qu punto el rosto de Argelia ha quedado trastornado para siempre? Cuando se podr decir que todo esto pertenece al pasado?

Lounis Aggoun : Un pueblo enjaulado, eso es lo que son los argelinos hoy. Para escapar, hombres y mujeres liquidan todos sus bienes para poder comprar un hipottico pasaje a Europa en barcos destartalados que se hunden en alta mar o en barcos en los que corren el riesgo de ser arrojados por la borda por unas tripulaciones que no desean tener problemas con los servicios de inmigracin de los pases en los que atracan. Si el alma del pueblo argelino se desvive por escapar de la furia, el paisaje en el que evoluciona la poblacin ha sido totalmente destruido.

Los argelinos deseaban la libertad, se les ha sumido en la dictadura. Quisieron imponer la democracia en 1988 y se les sumi en el horror. Hoy slo conocen enemigos: quienes se pelean a las puertas de su casa para acaparar las riquezas (petrleo, gas, minerales ) que oculta su subsuelo. Hay tambin quienes venden armas al rgimen que los asesina. Quienes querran salvarles de su supuesta propensin a la barbarie y que experimentan con ellos el arsenal del terror. Quienes les acusan de todas las desgracias del mundo y que en nombre de ello se arrogan el derecho a machacarlos. No olvidemos a los medios de comunicacin y a las elites occidentales que desinforman al respecto cuando hablan sobre ellos y que se volatilizan cuando se vuelve imperativo defenderles.

En diez aos se descubrir que las operaciones que se llevan a cabo hoy (por parte de un gobierno al que se recibe con gran pompa en los salones occidentales) son muestra de crmenes contra la humanidad. Y entonces se asistir no a la condena de estos crmenes sino a la elaboracin de nuevos crmenes an ms abominables que impedirn a la opinin pblica occidental abordar en detalle los de hoy. Y, por consiguiente, hoy en da, naturalmente, para evitar que se traten los crmenes de la dcada de 1990, el poder est tratando de corromper a la poblacin en lo que sta tiene de ms ntimo, sus engranajes sociales. Y en las columnas de los medios de comunicacin franceses se retrata a este pas que le estoy describiendo como Eldorado econmico, un ejemplo de democracia.

Silvia Cattori : Hoy ha quedado claro que el Grupo Islmico Armado (GIA) era una emanacin de los servicios de seguridad argelinos, una organizacin tapadera. Estaba claro para usted en la dcada de 1990?

Lounis Aggoun : Estaba claro para quienes haban escapado de las masacres desde el mismo momento en que enterraban a sus allegados. Pero, qu vale la palabra de un torturado cuando nadie consiente en escucharlo, ni siquiera en entenderlo? Basta con no perder lo que es propio del ser humano, la facultad de razonar, para saber que si ciertos atentados eran, efectivamente, obra de islamistas radicales, los ms emblemticos, los que tuvieron mayor repercusin en Occidente, eran demasiado beneficiosos para el rgimen y slo para l como para no ser sospechosos: era esencial que no se hicieran preguntas sobre la identidad de quienes verdaderamente los haban ordenado. Pero, para qu sirve saber, para qu sirve incluso que todo el mundo lo sepa si las nicas palabras que se oyen en los medios de comunicacin franceses hoy, diez o veinte aos despus de los hechos, repiten la misma cantinela falsa. Quienes hace quince aos afirmaban ya que los emires ms sanguinarios, por ejemplo, Djamel Zitouni y Ali Touchent, eran agentes del DRS (siglas en francs de Departamento de Informacin y de Seguridad) son algunos de los grandes responsables de los servicios de seguridad franceses. Es un secreto a voces. Esto no impide a los medios de comunicacin hacer como si nadie lo supiera y soltar contrasentidos en todo el peridico.

Silvia Cattori : Quienes estn al corriente de estas prcticas secretas que son muestra de la estrategia de la tensin que utilizan los Estados a espaldas de sus ciudadanos (4) saben o pueden comprender inmediatamente que todo lo que usted describe y que parece pertenecer a lo inimaginable, por desgracia es muy real, a saber, que un puado de generales argelinos sumieron deliberadamente a su propio pas en el caos con el objetivo de acusar al Frente Islmico de Salvacin (FIS) (5) y que la guerra de erradicacin contra los islamistas tena unos mviles ocultos. Pero, cmo podra imaginar el gran pblico, que est desinformado e ignora todo de estas maquivlicas estrategias, que los culpables no son islamistas sino los generales que los manipulan? Sabe el pueblo argelino lo que verdaderamente se trama?

Lounis Aggoun : En primer lugar, para que una gran mentira sea viable debe basarse en una parte de verdad. En Argelia siempre ha habido y hay islamistas radicales. Hay islamistas que desean sumir al pas en el terror. Hay islamistas que desearan reeditar las hazaas de la generacin de 1954 contra el colono interior. Pero, como en toda sociedad, son una nfima minora a la que los resortes democrticos existentes habran podido confinar en esta dimensin marginal. El poder, cuyas detestables intenciones se han confirmado, planific (se trata de una premeditacin y no de algo descontrolado) injertarse en esta minora, a la que hizo crecer con sus propios efectivos, para empujar a los islamistas no a la moderacin sino al radicalismo. A ttulo de ejemplo, el majliss echoura del FIS, su instancia dirigente, pas a estar en un momento dado bajo el control absoluto del DRS; algunos de sus dirigentes son hoy ministros de Buteflika o diputados y ofrecen el pas al saqueo internacional. De todos los dirigentes de primera fila slo Ali Benhadj era sin lugar a dudas un hombre sincero.

Cmo escapar a esta desinformacin? Los argelinos lo saben y no se dejan engaar. Evidentemente, no hablo de los argelinos que frecuentan los periodistas u hombres de negocios franceses en los bares de Alleti o Aurassi y para los que la vida es bella. Hablo de la Argelia profunda, de la Argelia de tercera fila. Por lo que se refiere a los europeos que desean librarse de la ceguera saben que hay que leer y escuchar. Yo aadira que los franceses de la Francia profunda padecen hoy los mismos ataques por parte del Estado francs y son vctimas al mismo ttulo que los argelinos. Por ello, decir la verdad, toda la verdad, cuando se la conoce y siempre que se presente la ocasin es una operacin de higiene pblica que supera el marco de Argelia. Porque el mundo entero sigue un camino muy malo y lo que se ha convertido en la vida cotidiana de los argelinos corre un grave riesgo de globalizarse. Y a continuacin se acusar a los franceses de no haber sido lo bastante valientes para esquivar las ofensivas contra las que entonces se habrn vuelto impotentes

Pero hay que examinar su pregunta con ms perspectiva. En una manipulacin no haya que confundir manipulador y manipulado(s), lo mismo que hay que distinguir al desinformador de las personas a las que engaa. No hay que caer en este defecto argelino que consiste en acusar a la vctima de ser vctima. Una sociedad sigue siendo compleja. Y si la gran mayora dedica la poca energa de la que dispone para salir de ella, para librarse de la trampa en la que se le ha atrapado, no se la puede acusar de estar mal informada, de que le haya advertido mal. El dao se vuelve sobre aquellos cuya vocacin es informarlo, advertirlo. No creo que al pueblo le guste que le mientan. De todos modos, todas las personas con las que me he cruzado despus de la presentaciones del libro me han pedido en cuanto han acabado leerlo que les dijera ms e incluso me han sermoneado por haber atenuado la amargura de una informacin. Ninguna de estas personas me ha acusado nunca de haber dicho demasiado. En cambio, la mayora de los guardianes de las lneas editoriales que me han llamado para escribir se han apresurado a ponerme salvaguardas. Me han reprochado decir demasiado, describir una verdad demasiado cruda. En definitiva, me piden maquillar la verdad para, segn creen ellos, no asustar al lector. Acaso ignoran que la menor brecha en una verdad la envenena y mata?

Silvia Cattori : Durante estos aos de represin salvaje Franois Mitterrand estaba en el poder en Francia. No parece que usted haya apreciado las implicaciones de su gobierno en este asunto. Favoreci este gobierno la poltica de estos generales argelinos que multiplicaban las operaciones sangrientas contra su pueblo? Las consider realmente la muralla defensiva contra el islamismo radical del FIS?

Lounis Aggoun : La coartada de la muralla defensiva contra el terrorismo es cmoda. Es una burda artimaa para enmascarar secuestros a gran escala. La responsabilidad de Franois Mitterrand es monumental. Lo he demostrado. Pero Mitterrand es un hombre y la poltica es obra colegiada. Presidi gobiernos de izquierda y de derecha: de todos los polticos que le han rodeado no son muchos los que pueden jactarse de haber mostrado un sentido del honor concerniente a las relaciones con Argelia. Si la responsabilidad es compartida, la de Franois Mitterrand rebasa todos los lmites en el sentido de que l tena el poder de actuar en un sentido noble y sistemticamente actu de forma detestable. Se podran escribir libros y libros sobre este asunto

Dicho esto, no hay que minimizar los peligros del islamismo radical. Y muchos de los ex-dirigentes del FIS (aquellos que aspiraban a devolver al pueblo argelino su dignidad, incluso a costa de discutibles contorsiones culturales) tienen una enorme responsabilidad por haber contribuido, por descuido, a sumir al pas en el caos. Pero, veinte aos despus de los hechos se siguen parapetando en el silencio y se niegan a aportar el testimonio que podra ayudar a los observadores a comprender mejor la historia reciente de su pas. En otras palabras, se niegan deliberadamente a ayudar a su pueblo a conocer la verdad que les permitira librarse de los tiranos que padece. Ejemplo entre otros, es ms que evidente que su jefe, Abassi Madani, trabajaba hombro con hombro con el DRS. Hay muchas personas que pueden aportar su testimonio. No lo hacen. Esta falta es an ms mortal que las consecuencias de su amateurismo de hace veinte aos.

Silvia Cattori : El Eliseo no poda ignorar que los atentados que causaban miles de muertos estaban controlados por los servicios secretos argelinos. Qu inters tena Francia en acabar con el proceso de democratizacin en Argelia y en utilizar la instrumentalizacin de la amenaza islamista?

Lounis Aggoun : La respuesta a su pregunta dara para escribir un libro, es el que acabo de publicar. El inters de Francia y de Franois Mitterrand no es algo a lo que se pueda responder puntualmente por medio de una afirmacin o una negacin. Es cuestin de dinmicas, de engranajes, de realpolitik, de depredaciones econmicas, de chantajes, de prejuicios, de un espritu de revancha mal consumido, a veces de miedo, etc. Adems, no hay que confundir el inters de Francia con el de sus gobernantes. Cada da que pasa se demuestra que son incluso antinmicos.

Silvia Cattori : Por consiguiente, las potencias occidentales permitieron a los generales argelinos abrir las puertas del infierno por no haber aceptado que prosiguiera el proceso democrtico en Argelia y haber aprobado la irrupcin por la fuerza del acceso al poder del Frente Islmico de Salvacin (FIS)?

Lounis Aggoun : Una vez ms, las dinmicas y los engranajes en funcionamiento se extienden durante aos, durante dcadas. Si se hubiera explicado a los dirigentes franceses que la interrupcin de la democracia en Argelia en 1991 engendrara la dcada mrbida que se produjo despus, sin lugar a dudas se lo habran pensado dos veces. Pero el arte de un manipulador es hacer que las decisiones y los actos que pide ratificar o apoyar oculten las consecuencias que se desprenderan de ellos. Una vez que se revelan las consecuencias es demasiado tarde, hay que arreglrselas con la realidad y evitar que las cosas empeoren y, por consiguiente, apoyar a una dictadura a la que basta con presentar como una muralla defensiva contra lo peor.

Pero antes de ir ms lejos, quisiera restablecer un hecho. Desde hace 20 aos se pretende que la democracia en Argelia va a llevar a los islamistas al poder. Nada es ms falso. Cuando su movilizacin era ms fuerte, es decir, en el momento en que el rgimen neutraliz a todas las fuerzas democrticas y ayud al FIS a estructurarse, la popularidad que gozaban los islamistas no superaba el 30 %. En junio de 1991 unas elecciones legislativas deberan haber llevado al poder a una coalicin democrtica. Los generales argelinos simularon una guerra civil que dur una noche para acabar con el proceso democrtico y eliminar al nico gobierno que haba actuado en inters del pueblo argelino, el gobierno Hamrouche. En cuanto se interrumpi el proceso democrtico (con la aprobacin del poder francs), el DRS design un gobierno que tena el objetivo de lanzar otro proceso electoral con el fin de que ganara el FIS y justificar el final de la democracia que no mereca el pueblo. Despus de seis meses de una manipulacin gigantesca el general Larbi Belkheir, artfice de esta operacin, anuncia esta victoria cuidadosamente planificada de los islamistas. Sabemos lo que ocurri despus.

Silvia Cattori : Despus de la desaparicin de Larbi Belkheir y Sman Lamari, qu ocurri con las relaciones entre el rgimen de Buteflika y el Eliseo? Y con las actas que se han atribuido a Al-Qaeda en el Magreb islmico (AQMI)? Qu se oculta tras este nombre?

Lounis Aggoun : La respuesta a su pregunta se reduce a una frase: el AQMI y el DRS son una misma organizacin y todo lo dems es literatura. Los sinsabores de Francia con el poder argelino provienen de que sus agentes ms fieles (Larbi Belkheir y Sman Lamari) murieran respectivamente en 2010 y en 2007. Por lo tanto, Francia se encuentra con un interlocutor que no tiene la misma disposicin respecto a ella. El actual amo del rgimen, Tufik Mediene, prefiere jugar otras bazas, estadounidense, china, etc. Esta guerra subterrnea es lo que en el terreno se traduce en secuestros y en las continuas humillaciones infligidas por el AQMI (el DRS) a Francia. Lo peor es que ni los polticos ni los periodistas, que han practicado permanentemente la mentira, pueden explicar los verdaderos entresijos. Y lo que encontramos en todos los plats de televisin es a los expertos-impostores de siempre, manipuladores para los que la vida de los rehenes tiene un valor nfimo.

Silvia Cattori : En muchas ocasiones usted vuelve sobre el papel de Jack Lang, Hubert Vdrine, Jean-Louis Bianco, Jacques Attali. Por qu son particularmente censurables estos personajes, tan presentes todava hoy en los medios de comunicacin?

Lounis Aggoun : Algunos de estos hombres son buenos consejeros del poder en la sombra en Argelia, en torno a Larbi Belkheir. Por lo tanto, en diferentes grados son los arquitectos de la obra de este hombre: la destruccin de Argelia y de que se haya devuelto a su pueblo a los tormentos de una colonizacin peor que la colonizacin y que no osa decir lo que es

Continur

Silvia Cattori

Esta entrevista se public originalmente en Reseau Voltaire: http://www.voltairenet.org/article167288.html

(1) El libro de Lounis Aggoun, La Colonie franaise en Algrie. 200 ans dinavouable [http://www.voltairenet.org/achat-en-ligne/59-la-colonie-francaise-en-algerie.html], editorial Demi Lune, 2010, est disponible en francs. Para informarse y para apoyar nuestra red de prensa, compre el libro en la librera de Red Voltaire [http://www.voltairenet.org/achat-en-ligne/lang-fr/]

(2) Lounis Aggoun, periodista independiente nacido en Argelia, vive actualmente en Pars. Tambin es coautor con Jean-Baptiste Rivoire de Franalgrie, Crimes et mensonges dtats [http://www.editionsladecouverte.fr/catalogue/index-Francalgerie__crimes_et_mensonges_d__tats-9782707147479.html], La Dcouverte, 2004, un libro que muestra los entresijos de la guerra sucia.

(3) Huari Boumdine, nacido en 1932, ejerci la funcin de presidente de la Repblica argelina desde el 19 de junio de 1965 hasta su muerte el 27 de diciembre de 1978.

(4) Las investigaciones de Daniele Ganser han ilustrado muy bien esta estrategia. Establecen que los atentados de la dcada de 1980 en Italia estuvieron fomentados por los servicios secretos de la CIA y de los ejrcitos secretos de la OTAN. Vase: El terrorismo no reconocido de la OTAN, por Silvia Cattori, Red Voltaire , 6 de diciembre de 2007. [http://www.voltairenet.org/article153509.html]

La obra de la profesora Daniele Ganser, Les Armes Secrtes de lOTAN [http://www.voltairenet.org/achat-en-ligne/38-les-armees-secretes-de-lotan.html], editorial Demi Lune, 2007, est disponible en francs. Para informarse y para apoyar nuestra red de prensa, combre el libro en la librera de Red Voltaire [http://www.voltairenet.org/achat-en-ligne/lang-fr/]

(5) Las elecciones municipales del 12 de junio de 1990 dan una mayora absoluta a los islamistas. A finales de 1991 el poder anula las elecciones municipales, en cuya primera vuelta obtuvo la victoria el FIS. Es el principio de una guerra terrible.

Fuente: http://www.silviacattori.net/article1368.html



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