Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2010

El debate sobre la violencia

Ramzy Baroud y Agustn Velloso
palestinecronicle/countercurrents

Traducido para Rebelin y Tlaxcala por Atenea Acevedo


El debate sobre la violencia: ensear al oprimido a combatir la opresin

Ramzy Baroud

En una ocasin, una activista estadounidense me obsequi con un libro de su autora con relatos sobre sus experiencias en Palestina, una obra de gran contenido visual que documenta su viaje a la Cisjordania ocupada, plagada de puestos de control, alambradas de pas, soldados y tanques. El libro destaca tambin cmo el pueblo palestino resiste a la ocupacin de manera pacfica, en contraposicin al mensaje que proyectan la mayora de los medios de comunicacin al vincular ala resistencia palestina con la violencia.

Ms recientemente recib un libro que enaltece la resistencia pacfica y se refiere a los autoproclamados combatientes palestinos que han renunciado a la violencia como conversos. El libro narra con gran detalle varios ejemplos de la forma en que se dieron estas conversiones; parece que un factor clave fue descubrir que no toda la poblacin israel apoya la ocupacin militar. Los combatientes se dieron cuenta de que un entorno ms propicio a la colaboracin entre israeles y palestinos sera ms favorable para la bsqueda palestina de medios ms eficaces para consolidar la liberacin.

Un sacerdote estadounidense me habl de la escalada de la resistencia pacfica y me mostr los folletos que recogi al visitar a una organizacin en Beln dedicada a ensear a la juventud los peligros de la violencia y la sabidura de la no violencia. La organizacin y sus fundadores llevan a cabo seminarios y talleres e invitan a oradores europeos y estadounidenses a compartir sus conocimientos sobre el tema con el estudiantado (en su mayor parte conformado por personas refugiadas).

De vez en cuando un artculo, video o libro aparece con un mensaje de ese estilo: se est formando al pueblo palestino en la no violencia, el pueblo palestino reacciona positivamente a las enseanzas de la no violencia.

En lo que respecta a los medios y los pblicos progresistas y de izquierda, los relatos que ensalzan la no violencia resultan apasionantes, pues encienden una luz de esperanza al insinuar que la va pacfica es posible, que las enseanzas de Gandhi no slo son relevantes para la India en un momento y lugar concretos de la historia, sino a lo largo y ancho del mundo, siempre.

Estas historias plantean una y otra vez la pregunta Dnde est el Gandhi palestino? Y tambin sugieren la respuesta: Ya existe un Gandhi palestino en muchas poblaciones cisjordanas que colindan con el Muro del Apartheid Israel, personas que confrontan sin violencia el apetito carnvoro de las excavadoras israeles que tragan sin parar tierras palestinas.

En una declaracin con motivo del reciente anuncio de una visitadel grupo The Elders a Medio Oriente, Ela Bhatt, india y defensora de la filosofa de la no violencia segn Gandhi, explic su papel dentro de la misin de The Elders: Con gusto volver al Medio Oriente para hacer patente el apoyo de The Elders a quienes, israeles o palestinos, se han comprometido con la resistencia creativa y pacfica ante la ocupacin.

Para algunas personas el nfasis en la resistencia no violenta constituye una exitosa estrategia meditica. Sin duda, hay ms probabilidades de atraer la atencin de Charlie Rose cuando se habla de cmo palestinos e israeles organizan sentadas conjuntas que cuando el tema es la resistencia armada de algunos grupos militantes que combaten encarnizadamente al ejrcito de Israel.

Para otras, las convicciones ideolgicas y espirituales son el motor que impulsa su compromiso con la campaa por la no violencia que, segn se informa, est al mximo en Cisjordania. Estas ideas parecen partir fundamentalmente de intercesores occidentales.

Del lado palestino la etiqueta de la no violencia tambin resulta til: ha ofrecido una salida a mucha gente implicada en la resistencia armada, sobre todo durante la segunda Intifada. Algunos combatientes afiliados, por ejemplo, al movimiento Fatah, han incursionado en expresiones artsticas o grupos de teatro despus de haber portado fusiles automticos y encabezado la lista de los ms buscados por Israel durante aos.

Polticamente, el gobierno cisjordano utiliza la no violencia como plataforma que permitira el uso de la palabra moqawama (resistencia en rabe) sin enredarse en una costosa lucha armada que ciertamente no sentara nada bien de convertirse en la estrategia del gobierno no elegido y visto como moderado tanto por Israel como por Estados Unidos.

La resistencia en Palestina siempre se condena, ya sea discreta o abiertamente. El gobierno de Mahmoud Abbas, de Fatah, constantemente se refiri a ella como ftil. Hay quienes insisten en que la resistencia es una estrategia contraproducente; otros la encuentran moralmente indefendible.

El problema del tpico de la no violencia es que tergiversa terriblemente la realidad in situ. Adems deja fuera del debate la violencia propinada por las fuerzas de ocupacin israel en su manifestacin cotidiana y letal en Cisjordania, y en el salvajismo inenarrable en Gaza, y deposita la carga de la violencia nicamente sobre los hombros palestinos.

En lo que toca a la terrible tergiversacin de la realidad, lo cierto es que la poblacin palestina ha recurrido masivamente a la resistencia pacfica generacin tras generacin, incluso desde la larga huelga de 1936. La resistencia no violenta ha sido y sigue siendo el elemento bsico de la moqawama palestina, desde la poca de la colonia britnica hasta la ocupacin israel. Al mismo tiempo, algunos palestinos han tomado la va de las armas, obligados por un sentido de urgencia y por la crudeza de la violencia de sus opresores, algo parecido a la lucha violenta de muchos indios, aun en los tiempos de mayor apogeo de las ideas de Mahatma Gandhi.

Quienes reducen y simplifican la historia de la lucha contra la colonia en la India cometen el mismo error con el pueblo palestino. La mala interpretacin de la historia suele derivar en una equivocada evaluacin del presente y, por ende, una prescripcin errnea para el futuro. Segn ciertas lecturas, los palestinos no tienen manera de quedar bien, no importa si reaccionan a la opresin de manera pacfica, violenta, con rebelda poltica o total sumisin. En ellos recaer siempre la carga de la responsabilidad de proponer una solucin haciendo gala de creatividad y de manera que nuestras sensibilidades occidentales (y muchas veces nuestras interpretaciones selectivas de las enseanzas de Gandhi) no se vean tocadas.

La violencia y la no violencia son, en gran parte, decisiones colectivas motivadas y moldeadas por condiciones y situaciones polticas y socioeconmicas concretas. Por desgracia, la violencia de la potencia ocupante desempea un papel fundamental en la definicin y manipulacin de dichas condiciones. No es de extraar que la segunda Intifada fuera mucho ms violenta que la primera ni que la resistencia violenta en Palestina ganara un impresionante impulso despus de la victoria de la resistencia libanesa en el ao 2000 y de nuevo en 2006.

Es necesario analizar estos factores con seriedad y humildad, y tomar en cuenta su complejidad antes de emitir juicio alguno. Ningn pueblo oprimido debe enfrentar las exigencias a las que constantemente se somete al pueblo palestino. Bien podra haber mil Gandhis palestinos, bien podra haber ninguno. La verdad, eso no tendra por qu importar. Slo la experiencia nica del pueblo palestino y su autntica lucha por la libertad pueden expresar lo que ellos, como colectivo, consideran pertinente para s mismos. As sucedi con el pueblo indio, el francs, el argelino, el sudafricano y muchos otros que lucharon y finalmente lograron ser libres.

http://www.palestinechronicle.com/view_article_details.php?id=16348

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El pueblo palestino tiene el derecho de resistir a la ocupacin por todos los medios, incluida la no violencia

Agustn Velloso

Una aportacin al Debate sobre la violencia de Ramzy Baroud

Como defensor (no musulmn ni rabe) de la causa palestina, siempre me ha sido difcil hablar, ya no digamos propugnar, la mejor manera de resistir a la ocupacin, en particular cuando dicha ocupacin es extremadamente violenta y en ocasiones genocida.

La moderada crtica de Ramzy Baroud hacia Occidente y otros entusiastas pregoneros de la paz me ha motivado a plantear un punto de vista distinto, probablemente ms comn entre occidentales de lo que los propios palestinos podran creer, aunque los medios dominantes, como sucede con tantas otras problemticas, han conseguido mantenerlo en las sombras.

Las guerras en Iraq y en Afganistn son dos excelentes ejemplos. No importa cuntos occidentales levanten la voz y se manifiesten en contra de la intervencin occidental (lase agresin) en esos pases. No importa que el derecho internacional (no digamos un puro y humilde sentido comn y de humanidad) prohba las guerras de agresin y ocupacin. El hecho es que los presidentes y parlamentos occidentales democrticamente invaden y retiran sus tropas segn conviene, democrticamente no son llevados a rendir cuentas en los tribunales por dichos crmenes y sus vctimas estn muertas o abandonadas a su propia suerte... democrticamente.

Ya que los occidentales estn expuestos, prcticamente a diario y gracias a los medios, a noticias y anlisis acerca de la violencia palestina, todo estudiante de bachillerato que tome clase de ciencias sociales y salga a las calles a preguntar a los peatones si estn en contra de la violencia palestina ver que 90% de las respuestas es s.

Si la pregunta fuera la siguiente: Suponga que usted vive bajo la ms violenta ocupacin militar. Defendera a su familia y a sus compatriotas con una resistencia acorde a dicha violencia? Si la encuesta se hiciera en Francia o Yugoslavia podra preguntarse: En su opinin, quienes resistieron a la ocupacin nazi fueron delincuentes o hroes? En Espaa: Cree que los integrantes de las guerrillas espaolas que combatieron al ejrcito invasor de Napolen merecen la categora de hroes nacionales o fueron unos bandidos? Desde luego, no hay que preguntar a vietnamitas, argelinos ni libaneses por sus propios hroes a menos que se quiera sacar cero.

Quienes agonizan bajo la bota de la potencia ocupante conocen mejor el tema de cmo sobrevivir y superar una ocupacin criminal que cualquier occidental, sea una figura poltica, miembro de una ONG, viajero que pasa por Palestina, amante de la paz o, por supuesto, agente secreto israel/estadounidense disfrazado de negociador en conversaciones para la paz.

nicamente el pueblo palestino(igual que cualquier vctima de una agresin como la que padece) tiene derecho de decidir la forma de resistir y liberarse de Israel (o de cualquier otra potencia ocupante).

El papel de quienes apoyan a Palestina, y en realidad de toda persona que crea enlos derechos humanos y la democracia, es tomar partido con el oprimido y repudiar al opresor. Cualquier otra postura equivale a tomar partido con el opresor en contra del oprimido y, por ende, hacerse cmplice del crimen en cuestin.

Apoyar a Palestina implica no caer nunca en las trampas sionistas que gozan de respaldo en Occidente. Una de esas trampas es la denominada violencia palestina. No hay violencia palestina despus de ms de 60 aos de limpieza tnica y apropiacin de tierras palestinas, 40 aos de ocupacin militar, casi 20 de conversaciones para la paz cuyo resultado no ha sido otro que la muerte, la mutilacin, el despojo o el encarcelamiento de miles de palestinos mientras la comunidad internacional sigue condonando al agresor y presionando al pueblo palestino para que acepte, sumiso, y se prepare para continuar viviendo de la caridad hasta abandonar de una vez por todas su causa.

Lo que hacen los palestinos es defenderse. Lo que debemos hacer los dems es apoyar su derecho a defenderse de manera acorde y cnsona con la magnitud de la agresin a la que han sido sometidos por generaciones, una agresin cuyo fin no se vislumbra.

Desde luego, ese derecho asiste a todo pueblo bajo agresin y ocupacin en este criminal y cruel sistema poltico internacional del siglo XXI.

Y qu hay del derecho internacional? Habramos de alentar al pueblo palestino a hacer caso omiso del derecho internacional?

Primero que nada, resulta indignante ver que ONG, think-tanks y otros colectivos con reconocimiento internacional adopten una postura estricta y exijan de los palestinos el cumplimiento con las pautas del derecho internacional, las normas de las conversaciones para la paz, las treguas y un largo etctera. Por supuesto, exigen lo mismo de Israel, qu otra cosa podran hacer mientras lidian de manera equilibrada con el lado que goza, por mucho, de mayor poder?

Es indignante porque ni una sola resolucin de la ONU, ningn convenio, tratado, acuerdo, proceso de paz o cualquier otro instrumento internacional ha sido capaz de evitar que un soldado israel se sienta libre de disparar contra un pequeo o una pequea palestina, demoler su hogar, expulsar a su familia o robar su tierra... en los ltimos 63 aos. Si quienes se pronuncian a favor del cumplimiento de la ley y dems fuesen el padre o la madre de uno de esos nios, seran igualmente entusiastas del derecho internacional? Tengo mis dudas.

El problema para quienes abogan por la justicia en Medio Oriente (y, de hecho, en el mundo) no ha de radicar en que los palestinos podran estar pasando por alto el derecho internacional al defenderse de la ocupacin israel, sino que el derecho internacional ha demostrado no slo que es intil para las vctimas, sino mortalmente perjudicial.

De ah la total injusticia al pretender sujetar al pueblo palestino a tal derecho: ese afn equivale a colocar una soga al cuello del negro que trata de escapar del linchamiento a manos de una turba de blancos.

Hace mucho que lleg la hora de que los occidentales se sacudan la propaganda sionista y llamen a las cosas por su nombre. Hay violencia en Palestina: violencia sionista. El pueblo palestino tiene pleno derecho a combatir esa violencia valindose de todos los medios acordes con la agresin de la que es objeto y sin interferencia de los amantes de la paz (que obviamente son amantes de la justicia).

** He tomado prestada la frase el pueblo palestino tiene el derecho de resistir a la ocupacin por todos los medios, incluso aqullos no violentos de mi amigo Santiago Alba. Muestra la trampa en la que han cado los occidentales al tratar el conflicto palestino.

http://www.countercurrents.org/velloso251010.htm

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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