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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-10-2010

Sahara
La vergonzante doble moral de los poderes occidentales

Juan Antonio Gonzlez Molina
Rebelin


Uno ya no se sorprende de la demaggica diplomacia internacional desarrollada sin reparos ni remordimientos por los Estados pertenecientes al llamado Mundo Occidental, pero del mismo modo que uno ha agotado su capacidad de sorpresa, no puede evitar sentir una profunda sensacin de indignidad en lo ms profundo de las entraas cuando no se condena, e incluso se ampara y se da pbulo, como lo hace el gobierno de Espaa, a dictaduras tirnicas como la que lleva gobernando Marruecos desde hace dcadas. El pasado Domingo, 24 de octubre, la polica marroqu asesinaba a tiros a un nio saharaui de 14 aos, Elgarhi Nayem Foidal. El suceso tuvo lugar en las inmediaciones del campamento Gdeim Izik, un enclave que acoge ya a mas de 20.000 saharauis habitantes de la ciudad saharaui ocupada por Marruecos de El Aiun, que han decidido salir de la ciudad y organizarse en este campamento como medida de protesta ante la situacin de discriminacin laboral, econmica y social que sufren, amn por supuesto, de la represin, tortura y humillacin constantes al que el gobierno marroqu somete a diario desde hace aos a los saharauis que viven en los territorios ocupados, considerados por la dictadura de Mohamed VI como ciudadanos de segunda y enemigos de la patria.

Desde que los saharauis adoptaron esta legtima medida de protesta, las autoridades alauitas han intentado boicotear la misma interviniendo las gasolineras para que los Lands Rovers no puedan repostar y dirigirse al campamento, han tomado la matrcula de los vehculos que llegaban a la zona intentando as intimidar a los saharauis, han impedido la entrada de mdicos a la zona e incluso obstaculizan el abastecimiento de agua del que depende el campamento. Por supuesto, la entrada de periodistas en el mismo est vetada. De hecho, el 16 de octubre, sobre las tres y media de la tarde, tres coches de la MINURSO intentaron acceder al campamento y fueron interceptados por la polica, impidindoles la entrada. Hace solo unos das, un grupo de periodistas espaoles contemplaban atnitos como sus billetes de vuelo hacia El Aiun eran anulados en el aeropuerto de Casablanca, desde donde tenan previsto volar hacia la mencionada ciudad del Sahara Occidental. Hoy mismo, se siguen sucediendo las noticias, y parece ser que otro de los heridos en el ametrallamiento que acab con la vida de Elgarhi puede haber fallecido en el hospital. As mismo, la polica marroqu habra procedido a enterrar el cuerpo del primero de los fallecidos a escondidas y sin el permiso de la familia, a fin de evitar altercados. Las ltimas noticias que llegan desde El Aiun son estremecedoras, el gobierno marroqu ha procedido a cerrar por completo el campamento, no se permite la entrada de ninguna persona al recinto, ni siquiera para traer agua o comida, sus habitantes, entre los que se encuentran mayores y nios, llevan un da bebiendo agua no potable de un viejo pozo presente en la zona. Pero aqu no pasa nada.

La reaccin de la ONU ha sido nula, el Frente Polisario ya haba pedido ayuda por escrito a la ONU en varias ocasiones ante el hostigamiento que estaban sufriendo los saharauis en el campamento, como respuesta, un indecente silencio que los convierte en cmplice de todo lo sucedido.

La Unin Europea, que por ejemplo mantiene una postura de condena feroz al gobierno cubano, al que exige de forma irrevocable para volver a establecer relaciones formales con la isla, que el gobierno de los hermanos Castro respete los derechos humanos, permite en cambio, que en Marruecos se violen de manera sistemtica estos mismos derechos humanos, as como asiste impvido a las torturas y los asesinatos de los saharauis por parte de las autoridades marroques, y consiente que un pueblo entero sea condenado a vivir en el desierto durante ms de treinta aos habiendo sido expulsados de forma ilegtima de su propia tierra.

El gobierno de Espaa, antigua potencia colonizadora del Sahara Occidental, vendi a los saharauis a Marruecos, abandonndolos a su suerte mientras el ejrcito marroqu bombardeaba con napalm a familias enteras que huan haca el desierto ante el avance de la temida Marcha Verde, auspiciada y ordenada por el sanguinario rey Hassan II, padre del actual dictador Alauita. Ahora, se afana por no molestar al vecino africano, aun a costa del sufrimiento saharaui. Para nuestro actual gobierno parece que vale ms el color del dinero en forma de bancos pesqueros o fosfatos, que la vida humana o la solidaridad con nuestros hermanos saharauis.

Todos ellos son cmplices de la poltica marroqu, y no hacen otra cosa que plegarse a los intereses capitalistas en la zona. Si el capital lo impone, ya no importan tanto conceptos como Libertad de expresin, derechos humanos o Legalidad Internacional. La ONU, la Unin Europea y el Gobierno Espaol vuelven a manchar sus manos de sangre saharaui.

Basta Ya. La ONU debe intervenir a la voz de ya y exigir de manera inmediata a Marruecos que permita la entrada de la MINURSO en el campamento a fin de garantizar la seguridad de sus habitantes. La Unin Europea, debe bloquear y paralizar el estatuto avanzado concedido a Marruecos, todos y cada uno de los fondos europeos de los que se beneficia el Pas Norte Africano, as como dejar de renovar el acuerdo pesquero entre Europa y Marruecos. Por su parte, la flamante ministra de exteriores del gobierno espaol, Trinidad Jimnez, debiera apostar por la justicia e imponer de manera unilateral la ruptura de las relaciones de Espaa con Marruecos mientras el reino Alauita siga sin respetar la legalidad internacional.

El Campamento Gdeim Izik, conocido como Campamento de la Justicia y la Dignidad,  es un nuevo ejemplo de la dignidad y la entereza de un pueblo como el Saharaui, cuya lucha ha sido condenada al olvido y el desprecio por los medios de comunicacin, los poderes econmicos y los representantes polticos que vertebran el sistema capitalista imperante. Pero la sociedad civil, todos aquellos ciudadanos y ciudadanas que creemos firmemente en la justicia y el compromiso social seguimos llevando a los saharauis en nuestros corazones. Porque la razn les asiste seguiremos mostrando nuestra solidaridad con el pueblo saharaui, seguiremos movilizndonos por su causa, y seguiremos denunciando de manera inquebrantable los abusos de una dictadura tirnica y sanguinaria como la marroqu, que adems de tener a su pueblo sumido en la miseria, viola flagrantemente los derechos humanos en su territorio y condena al exilio a un pueblo entero ocupando sus tierras y expoliando sus recursos naturales para venderlos al capital extranjero.

Juan Antonio Gonzlez Molina es licenciado en historia por la Universidad de Sevilla

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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