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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2010

El Estado colombiano secuestra, viola y asesina a nios en Arauca

Jos Antonio Gutirrez D.
Rebelin


Mientras la comunidad internacional y los politlogos colombianos estn encantadsimos con el aire fresco que supuestamente dizque se respira en la Casa de Nario, ya que el presidente Santos ha prometido que su gobierno respetar los derechos humanos, el Estado colombiano secuestra, tortura y abusa sexualmente a nios en Arauca.



El da 14 de octubre, en el Municipio del Tame, Departamento de Arauca, tres nios, Jefferson Jhoan Torres Jaimes (de 6 aos), Jimmy Ferney Torres Jaimes (de 9 aos) y Jenny Narvey Torres Jaimes (de 14 aos), fueron secuestrados en su finca por soldados de la Octava divisin del Ejrcito colombiano, mientras su padre Jos lvaro Torres se encontraba en labores agrcolas. Luego del plagio, los nios sufrieron horrendas torturas, fueron violados (hay evidencia de semen y marcas de abuso sexual en sus cuerpos y ropas) y luego asesinados por degollamiento con armas blancas (machetes). Sus cuerpos, posteriormente fueron arrojados a una fosa comn.



Hasta la fecha, se ha encontrado sangre en los morrales de siete de los sesenta soldados de esa unidad mvil, que se encuentran bajo investigacin. O sea, estamos hablando de un crmen monstruoso, premeditado, organizado por estas bestias uniformadas que se creen omnipotentes gracias la poltica belicista del gobierno colombiano, alimentado generosamente por los dlares de Estados Unidos y con asistencia de Israel y de la Unin Europea entre otros. Bestias que arrebatan a un padre lo ms precioso que tiene, sus hijos, para darse ellos unos cuantos minutos de sdico y enfermo placer. Hay que ser claros: estos crmenes ocurren en el contexto de una poltica de guerra sucia, en la cual el Estado colombiano ha dado rienda suelta a toda clase de atrocidades para lograr xitos militares y ha naturalizado as toda clase de agresiones contra el pueblo.



Crmenes como este, por lo dems, no son excepcionales. En la misma zona, los vecinos denuncian que el da 2 de octubre, una nia de 13 aos fue secuestrada por militares y luego abusada sexualmente. Podr decirse en este caso la menor no fue asesinada, pero con la violacin siempre se mata una parte de la humanidad de un ser humano, esa nia puede decirse que tambin ha sido asesinada pues jams volver a ser la misma. Donde quiera que se asienten las tropas del Ejrcito en las comunidades, se han registrado casos de violencia sexual, muchas veces contra menores de edad, de manera sistemtica y generalizada. Estos casos son invisibilizados, en parte por el temor a la represalia o a la estigmatizacin social en caso de denuncia, en parte por una estrategia deliberada de silenciar la realidad del conflicto. Pero ah est la realidad del conflicto colombiano, donde el Estado, pese a intentar presentarse como un actor neutral, como una democracia asediada por violentos, juega un rol fundamental y es el actor principal de la guerra sucia, sea mediante sus agente directos (fuerza pblica) o mediante sus agentes indirectos (paramilitares). Dentro de esa guerra sucia, la violacin es un arma de guerra ms. Tambin lo es el asesinato de menores.

Cmo olvidar el horror de San Jos de Apartad, cuando en febrero de 2005 los paramilitares, con plena complicidad del Ejrcito Nacional (Brigada XVII), esos hroes exaltados da y noche por los violentlogos en los estudios televisivos, asesinaron a sangre fra a tres nios de 21 meses, 5 y 11 aos, respectivamente?

Cmo olvidar masacres como El Salado, Mapiripn, Trujillo, entre cientos de otras masacres, donde el Ejrcito y los paramilitares actuaron de la mano, y en las cuales cuales miles de personas fueron asesinadas y violadas, entre ellas varios menores de edad?

Cmo olvidar los cientos de fosas comunes que aparecen da a da con menos de edad e incluso bebs, mutilados por machetes?

Cmo olvidar a los cerca de 3.000 falsos positivos", jvenes que han sido secuestrados y asesinados a sangre fra por el Ejrcito, para luego ser presentados como guerrilleros abatidos en combate, y as recibir prebendas y promociones?



Como gran cosa, el gobierno dice, por boca del Ministro del Interior y Justicia, Germn Vargas Lleras, que este crmen de lesa humanidad no ser juzgado en cortes marciales sino civiles, porque estos hechos no se pueden considerar actos del servicio y el conocimiento y la investigacin de los mismos debe ser adelantada por la justicia ordinaria hombre, qu alivio! Entonces el caso queda, en ltima instancia, en manos del Fiscal General Guillermo Mendoza y del Procurador Ordoez, jueces de bolsillo del rgimen que no han hecho nada sustantivo por los casos de los falsos positivos y que han garantizado el continuismo de la impunidad que, tras dcadas de terrorismo de Estado, recubre al 98% de los crmenes graves contra los derechos humanos. El Procurador Ordoez, el mismo que, sin ninguna prueba, ha destitudo e inhabilitado a Piedad Crdoba, una de las pocas parlamentarias que an se atrevan a salirle al paso a la poltica guerrerista del gobierno, mientras que absuelve o pide absolucin para reconocidos parapolticos como Ciro Ramrez, Alvaro Arajo, Mauricio Pimiento, o a connotados violadores de derechos humanos como el Coronel (R) Plazas Vega. 



Por su parte, en una declaracin completamente orwelliana, el vice-presidente Angelino Garzn ha declarado que si "estn involucrados militares (...) lo que han hecho es una ofensa al Estado colombiano". O sea, lo ms grave no es el asesinato, la violacin, el secuestro, la desaparicin, sino que el dao a (lo poco que queda de) presitigio del Estado colombiano. Lo nico que importa es el Estado, que suplanta al ser humano, que est por encima de todo, que absorve y sofoca toda la vida social, que es ante el nico que, a fin de cuentas, debern rendir cuenta los militares.



Saldrn los de siempre, los rapsodistas del Estado terrorista, los encubridores de los crmenes perpetrados por las obscuras fuerzas del control social mediante la estrategia de noche y niebla, a decir que estos soldados son manzanas podridas, que no representan los valores del Estado colombiano. Curiosamente, esta misma gente, cada vez que la insurgencia asesina a un civil, no se cuestionan si ese acto se ajust a los valores o principios del movimiento guerrillero o si a lo mejor no son tal vez manzanas podridas en las filas rebeldes! Claro que no. En esos casos no hay espacio para la duda y se condena, sin ms a la insurgencia. Pero cuando los actos terroristas son cometidos por el Estado, entonces ah si se puede hacer toda clase de contorsiones argumentativas para justificar al Estado como una entidad inmaculada, ms all del bien y el mal, como una entidad metafsica definida por ciertos valores inherentes y no por su propia prctica.

Al Estado colombiano, a ningn Estado, no lo definen sus supuestos valores sino sus actos. Y ac hay que ser claros: el Estado colombiano es un Estado terrorista, que secuestra, desaparece, asesina, forma escuadrones de la muerte, desplaza, fumiga (envenena), bombardea, amenaza, acosa, espa, organiza arrestos masivos (pescas milagrosas del Estado), tortura.

Los soldados de la Octava Divisin en el Tame, actuaron como agentes del Estado, fueron representantes del Estado, al igual que miles de otros soldados que, representando al Estado, participan de la guerra sucia y de toda clase de abusos sistemticos contra la poblacin civil. Estos soldaditos no son casos excepcionales, sino que la materializacin, en carne y hueso, de una poltica contrainsurgente que ha naturalizado toda clase de violencia contra las personas. Esa es la cara del Estado que en amplias regiones rurales de Colombia se enfrenta da a da. Los soldados de Tame son el Estado colombiano.

El monstruoso crmen de Tame nos horroriza, pero sabemos que del Estado colombiano se puede esperar de todo, an lo inimaginablemente espantoso, como lo ha demostrado lo poco que se sabe gracias a las versiones libres de los jefes paramilitares. 



Que lo sepan muy bien todos aquellos que andan con los cuentos chinos del aire fresquitico, con eso de que este gobierno respeta los derechos humanos. Que lo sepan muy bien: el Estado colombiano secuestra, asesina y viola a nios. Mal rayo nos parta si algn da olvidamos este crmen.

Jos Antonio Gutirrez D.

28 de Octubre, 2010


Ver reporte de Noticiero UNO: http://terratv.terra.com.co/Noticias/Noticias-Uno/5499-249359/Miembros-del-Ejercito-habrian-asesinado-a-3-ninos-en-Arauca.htm

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante unalicencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. 





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