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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2010

Contra la desmemoria la histrica
Tres libros sobre Durruti

Rafael Calero Palma
Rebelin


En 2010 se conmemora el primer centenario de existencia de la Confederacin Nacional del Trabajo, la CNT, el sindicato al que perteneci Buenaventura Durruti. Hace cuatro aos, en 2006, se conmemor el septuagsimo aniversario de la Revolucin Social espaola. Ni que decir tiene que desde el poder establecido lase instituciones gubernamentales, medios de comunicacin, universidades, etc. tales aniversarios no existen, de igual manera que en 1936, esos mismos poderes trataron por todos los medios de ocultar la onda expansiva de dicha Revolucin.
 
Desde el ltimo tercio del siglo XIX, la doctrina crata de Mijail Bakunin se haba extendido como un reguero de plvora en nuestro pas. Ya en una fecha tan temprana como 1872, la Federacin Anarquista logr reunir a ms de 45.000 militantes en la ciudad de Crdoba, con motivo de una convencin. As lo destaca Hans Magnus Enzensberger: Espaa es el nico pas del mundo en el cual las teoras revolucionarias anarquistas de Bakunin se convirtieron en un poder real. Los anarquistas mantuvieron hasta 1936 el control del movimiento obrero espaol; no slo eran los ms numerosos, sino tambin los ms militantes.
 
Pero hay cosas que, por mucho que se intenten esconder, son del todo imposibles. Por ejemplo, no se puede ocultar que en el verano de 1936 en Catalua, Aragn y otros lugares de Espaa, tuvo lugar lo que la filsofa francesa Simone Weil define como una poca extraordinaria, una de esas pocas que no han durado mucho hasta ahora, en las cuales los que siempre han obedecido toman todo a su cargo. De esta manera, los anarquistas ibricos socializaron las fbricas, los grandes almacenes, los hoteles y restaurantes, colectivizaron las granjas, el campo y las bodegas ms importantes, pusieron a disposicin del pueblo los empresas de transporte y los ferrocarriles, abolieron el uso del dinero y la propiedad privada e instauraron, siquiera por unos meses, el comunismo libertario. Por primera vez en la historia de Espaa, el pueblo, la clase trabajadora, era la duea de sus decisiones, de los medios de produccin, de sus movimientos, de su libertad.
 
Con toda seguridad, una de las personas ms determinantes para que eso ocurriese fue Buenaventura Durruti, el anarquista leons afincado en Barcelona. Como seala Enrique Tierno Galvn, mucho se ha hablado y escrito sobre nuestra Guerra Civil, y se han recuperado muchas personalidades que han permanecido sepultadas por el olvido ignominioso de la Historia, no obstante, se hace necesaria una profunda revisin del anarquismo y el papel que este jug en todo ese perodo histrico. As pues, urge recuperar la figura de Buenaventura Durruti, porque, como seala el historiador Jos Luis Gutirrez Molina la existencia de Durruti no es sino la de otros miles de revolucionarios espaoles que empearon sus vidas en la conquista de una sociedad ms justa. Recordando a Durruti, lo hacemos tambin a los dems que no por annimos tienen menos importancia. La trascendencia del anarquista leons no radica en su excepcionalidad, sino en haber sido uno ms entre muchos. Durruti fue un hombre de accin. Su obra maestra, sin duda, fueron sus hechos, su manera de ser y estar, su fuerte personalidad, su elevada altura moral. Aunque la bibliografa sobre Durruti no es tan amplia como un personaje histrico de su magnitud merece, existen varias referencias para conocer a fondo la vida y la obra del lder anarcosindicalista. Vamos a ver aqu tres aproximaciones a la figura de un personaje cuya vida, en s misma, fue una autntica novela de aventuras.
 
En primer lugar, tenemos la obra El corto verano de la anarqua (Vida y muerte de Durruti), del escritor ensayista, poeta, dramaturgo, guionista de documentales cinematogrficos, ganador del Premio Prncipe de Asturias de Comunicacin y Humanidades en 2002 alemn Hans Magnus Enzensberger. Este libro no es ni un ensayo, ni una biografa, ni una novela. No es nada de esto y lo es todo al mismo tiempo. En realidad se trata de un libro-collage, pues contiene fragmentos, visiones, reflexiones de otros escritores o historiadores, de amigos, de familiares de Durruti, o de personalidades que, en mayor o menor medida, tuvieron algn tipo de relacin con el revolucionario leons. A comienzos de la dcada de los setenta, Enzensberger recopil diferentes textos, artculos de prensa, entrevistas, para ofrecernos una visin nueva sobre la vida y la muerte (como seala el subttulo del libro) de Buenaventura Durruti. Entremedias, el filsofo alemn intercala lo que l denomina Comentarios, sobre diferentes aspectos relacionados con el tema principal. De esta manera, Enzensberger diserta sobre los orgenes del anarquismo ibrico, sobre la II Repblica, sobre la Guerra Civil, sobre el ejrcito miliciano, etc., etc. En realidad, el autor se limita a transcribir una novela colectiva que se nutre de la informacin que aportan numerosos testigos oculares que estuvieron all y que, a menudo, expresan puntos de vista diametralmente opuestos sobre el mismo acontecimiento (por ejemplo, sobre la muerte de Durruti acaecida en la defensa de Madrid, en noviembre de 1936). El corto verano de la anarqua, que ya desde su mismo ttulo pretende ser un homenaje a aquellos meses veraniegos de 1936 donde ms cerca se estuvo de alcanzar la Utopa, no pretende ser una minuciosa biografa de Durruti, sino ofrecer una panormica histrica del personaje y por extensin de la organizacin sindical a la que perteneca, la CNT-FAI.
 
La segunda obra se titula, simplemente, Durruti 1896-1936. Escrita por Rai Ferrer y con prlogo del que fuera alcalde socialista de Madrid, Enrique Tierno Galvn, fue publicada en 1985, y es un libro bastante curioso, pues est profusamente ilustrado con dibujos del propio autor, ya que es un experimentado dibujante de cmics, diseador editorial, realizador de cubiertas de libros en distintas editoriales, etc. No se trata de un tebeo a la manera tradicional, sino de un libro de estampas, que en palabras de su autor est realizado a imitacin de los folletos que llevaron la idea hasta los confines de la piel de toro. Ferrer, que naci unos aos despus de acabar la Guerra Civil, confiesa que no oy hablar de Buenaventura Durruti hasta 1955 (en aquellos tiempos de represin feroz el solo hecho de pronunciar tal nombre poda acarrearle a uno graves problemas), y que sera su madre la primera persona que le puso tras la pista del lder anarcosindicalista, definindolo como Un trabajador y un revolucionario Por eso lo mataron El autor, en una breve introduccin, explica que su objetivo al escribir esta obra fue hacer un canto a los trabajadores. Un libro con un solo nombre en portada; pero con millones de protagonistas. Tal como Durruti deseaba. Y luego aade. A lo largo de sus pginas se habla de la CNT y de los pensamientos de la clase obrera. De sus miserias y de sus grandezas. De sus enemigos irreconciliables y de la revuelta permanente. Un libro muy ameno para adentrarse en la vida de un personaje realmente fascinante.
 
La tercera de las obras que nos ocupan es un ensayo que me atrevera a calificar de extraordinario. Durruti en la Revolucin espaola es una pormenorizada (ms de 700 pginas) biografa del lder obrero, escrita por Abel Paz (seudnimo de Diego Camacho) un anarquista que tan solo con quince aos vivi de primera mano muchos de los acontecimientos que luego ha narrado como cronista y que ha consagrado su vida a estudiar, analizar y difundir por todo el mundo el pensamiento libertario y los logros de la Revolucin Social espaola. La obra, prologada por el historiador Jos Luis Gutirrez Molina, autor de numerosas investigadores sobre el anarquismo y la historia social contempornea de nuestro pas, est dividida en tres partes, que, en palabras del propio prologuista, reproducen las etapas del pueblo espaol en su camino por su emancipacin: El rebelde: va desde el nacimiento de Durruti el 14 de julio de 1896 hasta la llegada de la II Repblica; El militante: desde el 14 de abril de 1931 hasta el da del golpe de estado fascista, el 18 de julio de 1936; El Revolucionario: desde el 19 de julio de 1936 hasta el 20 de noviembre de ese mismo ao, da de su muerte. Se cierra el libro con un apndice titulado Las muertes de Durruti, en el cual se ponen de manifiesto las diferentes versiones que circulan sobre la muerte de Durruti acaecida mientras l y los miembros de su Columna defendan la capital de Espaa del asedio fascista. Por ltimo, encontramos una extenssima bibliografa de gran utilidad para quienes estn interesados en profundizar en el tema del anarquismo, las luchas sociales en Espaa o la Guerra Civil. Para Gutirrez Molina, este ensayo es un instrumento vlido para redefinir la consideracin histrica de la guerra espaola, sacar a la luz los aspectos menos conocidos del conflicto, desbrozar el camino para estudiar el desarrollo de los elementos revolucionarios presentes y sus protagonistas y, en definitiva, situar el conflicto espaol como el ltimo, por el momento, de los ms profundos intentos de transformacin social ocurrido en el solar europeo.
 
El trabajo de Abel Paz para escribir este libro fue casi detectivesco: tuvo que realizar miles de entrevistas con personas que haban conocido y convivido con Durruti (desde su compaera Emilienne Morin a su hermana Rosa o su hija Colette; numerosos compaeros de la CNT, como Juan Garca Oliver o Federica Montseny; miembros de su Columna, como Francisco Subirats o Ricardo Rionda); tuvo que llevar a cabo una minuciosa bsqueda de documentos prcticamente desaparecidos por razones ms que evidentes; se hizo necesario regresar a una Espaa a la que le estaba totalmente prohibido acercarse debido a su condicin de exiliado poltico, etc. Sin embargo, el resultado mereci la pena, pues el libro de Abel Paz es la biografa ms exhaustiva que se ha escrito de Durruti hasta la fecha y, mucho nos tememos, que ser prcticamente imposible superarla.
 
Escribe Gutirrez Molina en su introduccin a Durruti en la Revolucin espaola: Porque a pesar de los intentos de minusvalorar, despreciar, cuando no ignorar, la extensin, persistencia y arraigo de las ideas cratas en nuestra sociedad cualquier observador que se aproxime a nuestro pasado ms reciente no podr dejar de observar la presencia de mujeres y hombres que, desde distintas organizaciones y planteamientos, han mantenido las ideas libertaras. Estos tres libros son un buen antdoto contra la desmemoria histrica. Tres libros que tratan de poner la historia en su sitio. Tres libros altamente recomendables.

Blog del autor: http://mimargenizquierda.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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