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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2010

Eritrea o el infierno de los periodistas

Javier Prez de la Cruz
TerceraInformacin


El ltimo informe de Reporteros Sin Fronteras no deja lugar a dudas. Segn la ONG, Eritrea es el pas que ms represin ejerce sobre los periodistas. El pas africano se encuentra muy por detrs de otros opresores mucho ms mediticos como Irn o China, pero muy poco es lo que se puede leer sobre Eritrea en la prensa general para descubrir la realidad que asola el pas. Una realidad donde no hay prensa libre por ley desde hace nueve aos. Una realidad donde dos tercios de la poblacin viven por debajo del umbral de pobreza. Una realidad donde el 25% del PIB nacional se destina a gastos militares. Una realidad donde al menos cinco periodistas han muerto en la crcel. Una realidad que convierte a Eritrea en el pas ms peligroso del planeta donde ejercer el periodismo.

Eritrea es el pas ms joven de frica. Situado en la inestable regin del Cuerno de frica, gan su independencia de Etiopa en 1993 tras ms de 30 aos de lucha. Un conflicto extenuante y demente, en el que las mujeres dejaban a sus bebs en casa para ir a luchar al frente. Pero lo lograron. Despus de haber sido una colonia italiana, un protectorado ingls y una provincia de Etiopia por fin eran dueos de su propio destino. Tenan la posibilidad de demostrar al mundo que frica haba aprendido la leccin, que despus de tantas piedras Eritrea no se iba a volver a tropezar e implantar un gobierno dictatorial como haba ocurrido con tantos pases tras romper con sus respectivas metrpolis. No la tomaron.

Desde su independencia Eritrea ha estado bajo las rdenes de Issaas Afewerki, ex lder del grupo rebelde durante la lucha y actual dictador. En el ao 1997, prometi que se convocaran elecciones y se redactara una constitucin. Promesas que ni siquiera se han quedado en el aire porque ahora afirma que nunca prometi nada. De lo que no se desdice Afewerki es del conflicto territorial que mantiene con su archienemigo Etiopa, que desemboc en una guerra abierta entre los aos 1998 y 2000 en la que segn fuentes diplomticas de Estados Unidos murieron alrededor de 300.000 personas. La ONU medi, finaliz el conflicto y cre una zona neutra en la frontera que ambos pases comparten. Sin embargo, Afewerki se ha asegurado de mantener el miedo y el odio contra Etiopia vivo. Tambin la militarizacin. Es la excusa perfecta para mantener a la poblacin distrada de efectos colaterales como el hambre o la falta de libertad. En 2001, mientras dos edificios se derrumbaban en la otra punta del mundo, el presidente de Eritrea cerr todos los medios libres e independientes. Sus periodistas fueron perseguidos por el gobierno. Los ms afortunados escaparon del pas. Los que no pudieron o no quisieron fueron encarcelados sin juicio, sin sentencia y sin informacin pblica sobre sus condiciones. Desde entonces hermetismo ha sido la palabra que mejor define a Eritrea.

Represin, hambre y armas

Los datos que se conocen sobre la actual situacin del pas son tan escasos como reveladores. Segn Reporteros Sin Fronteras en 2009 haba 30 periodistas detenidos. La misma cifra que en China o Irn, pero con una poblacin tremendamente inferior. Las condiciones en las que viven son todo un misterio, aunque algunas voces se atreven a hablar, por supuesto desde el exilio. Eyob Bhata Habtemariam, antiguo agente de prisiones, afirm en Al Jazeera English que en Eritrea los presos mueren por las penosas condiciones en las que les hacen vivir. Segn Khaled Abdu, periodista que logr escapar de la dictadura de Afewerki, se tiene conocimiento de al menos cinco muertes. Aunque no son los nicos, asegura. Cinco reformistas polticos tambin han muerto, adems de muchos otros mientras intentaban abandonar el pas debido a la poltica de disparar a matar de las zonas fronterizas, contina el eritreo.

Khaled Abdu fue uno de los periodistas que pudo huir del infierno. Durante su periplo recorri diferentes pases como Arabia Saud y Sudn antes de establecerse finalmente en Suecia. Desde entonces no ha dejado de trabajar para denunciar lo que est pasando en su pas. Hemos creado una asociacin de periodistas eritreos exiliados para mostrar la situacin de Eritrea al resto del mundo, explica Abdu. Un trabajo que ha sido reconocido a nivel mundial con la nominacin en 2003 para el premio Hellman & Hammet Internacional de la ONG Human Rights Watch. A pesar de ello, los derechos humanos ms bsicos siguen sin respetarse en Eritrea y muchos de sus ciudadanos intentan, como Khaled, buscar un poco de libertad.

Incluso con el peligro de morir por intentar abandonar su propio pas, Eritrea fue en 2008 el segundo pas del mundo que ms refugiados gener. De acuerdo con ACNUR, en total se recogieron 62.700 solicitudes de asilo. Los eritreos huyen en busca de un pas que les ofrezca alguna posibilidad porque en su pas solo hay hambre y armas. Oxfam Internacional public en julio del ao pasado que dos terceras partes de la poblacin total vivan por debajo del umbral de pobreza. Ms de dos millones y medio de eritreos son pobres y solo 270.000 personas (un 7% del total) se benefician de la ayuda de la organizacin porque la ayuda internacional tambin est bloqueada por el gobierno. La razn: En Eritrea hay suficiente comida para alimentarnos nosotros mismos, como el mismo Afewerki explica en una entrevista. No obstante, los informes internacionales siguen llevndole la contraria al dictador africano. En su ltimo Informe de Accin Humanitaria, UNICEF publica que en el 2009 el nmero de nios con desnutricin grave fue seis veces superior al ao anterior.

En Eritrea el hambre aumenta proporcionalmente al gasto militar. El Centro Internacional para la Conversin de Bonn (BICC ) conclua en su informe de 2009 que Eritrea era el pas ms militarizado del planeta con un 20% del PIB (Producto Interior Bruto) destinado a gastos militares. La asociacin Human Rights Concerns Eritrea incluso elevaba esa cifra al 25%. Para poder interpretar estos datos es interesante saber que un pas como Estados Unidos destin en sus presupuestos de 2008 el 4,3% del PIB a gastos militares, segn se desprende de un informe del Instituto Internacional de Estocolmo de Investigaciones sobre la Paz (SIPRI). Afewerki ha armado a todos los habitantes del pas y ha construido una sociedad por y para la guerra puesto que, segn l, Etiopa puede invadirles en cualquier momento.

l tiene que mantener a la poblacin asustada diciendo que se avecina una guerra, explica Khaled Abdu sobre el presidente de su pas. Abdu apunta que todo es un plan de Afewerki para que la gente se preocupe por estar militarmente preparada y de no por qu no hay comida en los supermercados. Si Etiopa est apunto de invadir Eritrea cul es la razn que le ha detenido de hacerlo durante los ltimos diez aos?, se pregunta el periodista. No hay ninguna cuestin de la vida en Eritrea que se escape de la previsin del dictador. Lo mismo sucede con la fecha en la que decidi encarcelar a la libertad de prensa. Segn Khaled Abdu, Afewerki se sirvi de los ataques a las torres gemelas para acabar con el periodismo en Eritrea mientras la comunidad internacional miraba hacia otra parte: l saba que al mundo no le prestara atencin a Eritrea despus del 11-S, por eso eligi esa fecha para cerrar todos los medios independientes.

Nula cobertura meditica

Si ya resulta extremadamente difcil conocer qu sucede en Eritrea debido al hermetismo de su gobierno, mucho ms lo es si los grandes medios generalistas no le dedican ni el ms mnimo de sus espacios. Ms cobertura meditica significara mayor demanda de la comunidad internacional en cambiar la forma en la que se trata a los periodistas eritreos, se lamenta Khaled Abdu. La informacin sobre Eritrea en las grandes cabeceras internacionales brilla por su ausencia. nicamente la cadena de televisin Al Jazeera English muestra una especial preocupacin por cubrir la situacin del pas del Cuerno de frica. Suyo es el interesante reportaje de la periodista Sinad OShea The mystery behind Eritrea (el misterio detrs de Eritrea). En l se muestra cmo es la vida en el pas desde dentro, aunque para ello tenga que hacerse pasar por turista y servirse de declaraciones con voces distorsionadas para or cosas que Afewerki no quiere que se digan. Del mismo canal es una entrevista de Jane Dutton al presidente de Eritrea en la que Issaas Afewerki desacredita todas las acusaciones de la periodista esgrimiendo argumentos tan contundentes como todo son mentiras y maquinaciones de Occidente para desestabilizar el Cuerno de frica.

Enigmas e incertidumbre

Para la ONU, si alguien est desestabilizando el Cuerno de frica, se es Afewerki. El 23 de diciembre de 2009, el Consejo de Seguridad aprob la resolucin 1907, con la que se imponan sanciones a Eritrea por armar a grupos opositores extremistas (Al Shabaab) en Somalia y por negarse a resolver la disputa fronteriza que mantiene con Djibouti. Son muchas las voces que apuntan a que Eritrea est utilizando Somalia como campo de batalla contra Etiopa, ya que ste presta apoyo al gobierno provisional. Un gobierno provisional que ejerce oficialmente, pero que en la prctica no tiene ningn poder sobre el Estado federal de Somalia, en el que tres estados han proclamado su independencia.

Eritrea tambin recibe acusaciones de estar armando al grupo rebelde de lo Houthis en Yemen, grupo que a su vez est apoyado por Hezbol y por Irn. Incluso, Jane Dutton habla de bases militares israeles en Eritrea, denuncia que colocara a Eritrea como equilibrio entre dos de los ms enemistados pases del mundo, Irn e Israel, ambas con poder nuclear.

Khaled Abdu da credibilidad a todas estas denuncias porque asegura que Afewerki es capaz de hacer cualquier cosa con tal de sacar beneficio de ello. El periodista eritreo incluso va ms all y aade: para que veas que el rgimen puede negarlo todo te dar el ejemplo de que ms de 17 soldados eritreos han muerto luchando en el Congo del lado de Kabila y el gobierno todava lo niega. Es algo habitual en ellos.

Y despus de Afewerki?

La Eritrea independiente no ha conocido ms que un gobernante. Issaas Afewerki pas de lder guerrillero a presidente del Estado con la nica legitimacin de las armas. Han pasado 17 aos y su poder no ha menguado ni un pice. Todo lo contrario. Ha sido capaz de crear el Estado ms militarizado, hermtico y aislado del mundo. Las relaciones de Eritrea con el exterior son anecdticas. As ha conseguido un poder total en su pas y nada parece apuntar a que vayan a cambiar las cosas. Sin embargo, los eritreos en el exilio no pierden la esperanza y ya se estn organizando para tratar de establecer cmo ser la nueva Eritrea.

Todos los grupos exiliados estn unindose para llenar el vaco de poder que se crear cuando la dictadura termine, explica Khaled Abdu. Tambin asegura que l junto a otros muchos periodistas estn trabajando para instaurar la libertad de prensa una vez la dictadura haya sido derrocada. A pesar de la ilusin que genera pensar en el fin del rgimen de Afewerki, Abdu muestra su gran preocupacin por cmo pueden desarrollarse los hechos: En mi pas hay muchos grupos tnicos y religiosos y si no llegan a un acuerdo y pactan una constitucin y otros asuntos de poder, es posible que la situacin derive en una guerra civil puesto que la mayor parte de la poblacin eritrea tiene entrenamiento militar. Asimismo, el periodista seala que el gobierno es muy consciente de esta posibilidad y quiere potenciarla. sta -aade- es otra de las razones por las que Afewerki est armando a cada uno de los ciudadanos del pas.

Para hablar de paz y libertad en Eritrea se ha de utilizar el futuro. Pero los futuros se construyen en tiempo presente, aqu y ahora. El rgimen dictatorial de Issaas Afewerki apresa y mata periodistas porque no quiere que se hable de l y la prensa internacional acta de cnico cmplice al no mostrar al mundo las atrocidades que se cometen en Eritrea. La gente que intenta informar y acaba muriendo en prisin. Las personas que pasan hambre y a las que le dan armas a cambio. Los ciudadanos a los que le niegan la ayuda internacional y les disparan si intentan abandonar el pas. La mayor parte de la sociedad internacional no sabe que ste es el da a da de los eritreos. Una realidad que se ha de contar.

Fuente: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article19736



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