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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-11-2010

El decrecimiento como herramienta poltica estratgica para la transformacin social

Iaki Valentn y Florent Marcellesi
El Viejo Topo


Ante una situacin caracterizada por una triple crisis ecolgica, econmica y socio-poltica, los movimientos transformadores necesitan nuevas respuestas y caminos de actuacin. El decrecimiento aparece como uno de los elementos clave.

El decrecimiento y los movimientos transformadores

Con una izquierda perdida en luchas intestinas pero, sobre todo, desconcertada sobre su campo de accin y el margen para proponer cuestiones innovadoras, el decrecimiento aparece como uno de los elementos clave de futuro y de cambio de discurso. Por su parte, el movimiento verde, en una fase de refundacin profunda en el Estado espaol, tiene una oportunidad para tender puentes tericos y prcticos hacia otras tradiciones polticas en torno a un trmino, el decrecimiento, que se nutre de las mismas races que la ecologa poltica [1].

En este momento de la vida de los movimientos transformadores, el decrecimiento entronca a nuestro entender con las palabras del filsofo Andr Gorz [2]: La libertad slo se da a travs de movimientos sociales que continuamente se redefinen, a travs de subversiones. Una izquierda que pierda la relacin con la libertad pierde tambin la propia razn de ser y se cristaliza, a expensas tambin de sus promotores, en aparato de dominio. () Qu cosa sea de izquierda, no puede determinarse de una vez para siempre. Al variar los aparatos de poder y las formas de dominio varan tambin los objetivos y las formas de los movimientos de liberacin que determinan en su contenido la poltica de izquierda.

Desde esta perspectiva, una parte de la izquierda anticapitalista y la ecologa poltica han otorgado al decrecimiento un papel de herramienta poltica de alta validez. De manera efectiva pensamos que puede servir para superar un capitalismo liberal-productivista que pretende virar hacia lo verde sin poner en cuestin su lgica injusta e insostenible, as como afrontar el triste futuro que nos depara el cambio climtico si no actuamos con decisin. Sin duda, el agravamiento de las crisis con la cuestin ecolgica es una bomba de relojera en el corazn del sistema que no puede saldarse con otra vuelta de tuerca basada en los mercados, los beneficios y la explotacin por muy verde que esto se nos quiera vender. Hay que decir alto y claro que este modelo no es viable.

Bsicamente, el concepto del decrecimiento pone en cuestin los grandes fundamentos del productivismo al exponer que no hay crecimiento infinito posible en un planeta finito. Apoyndose en autores de varias procedencias ideolgicas como Ivn Illich, Nicholas Georgescu-Roegen, Cornelius Castoriadis o el propio Gorz arriba citado (que consideraba el decrecimiento como un imperativo de supervivencia), se opone al consenso generalizado segn el cual el crecimiento econmico es el mximo del bienestar humano y una aspiracin compartida poltica y socialmente. Asimismo, de la mano o a pesar del incremento constante del PIB mundial desde hace 50 aos, la huella ecolgica de la humanidad es decir el impacto de nuestras sociedades sobre el medio ambiente excede hoy en casi un 30% la capacidad de regeneracin del planeta. Si todas las personas vivieran como la ciudadana espaola se necesitaran tres planetas. Mientras tanto, las injusticias y desigualdades aumentan dejando en la brecha no slo a los pases del Sur sino tambin al casi 20% de personas que viven debajo del umbral de la pobreza relativa en el Estado espaol; eso, sin contar el dficit democrtico que supone el imposible control de la ciudadana sobre las cuestiones energticas y la casi inexistencia de mecanismos de democracia deliberativa y directa.

Es de resaltar que el decrecimiento no es una teora nueva, ni siquiera una categora econmica bien definida. Al contrario, desde los aos 60 y, sobre todo, 70 del pasado siglo se empezaron a revelar voces de pensadores y activistas como los ante indicados que ponan en entredicho la viabilidad ecolgica, poltica y social de un sistema basado en el crecimiento como eje vertebrador, mxime una vez pasados los efectos de los llamados Treinta Gloriosos. Probablemente, las lgicas preocupaciones de los movimientos transformadores espaoles de los aos 70 y 80 dejaron un tanto aparcada la cuestin. Especficamente, en la izquierda era bastante difcil entroncar con un concepto que cuestionaba algunas mximas hasta ese momento inexploradas y que se alejaban de las concepciones de produccin y trabajo consolidadas.

Sin embargo, otro tiempo parece haber llegado. Es cierto que pueden discutirse algunas implicaciones que poseen la utilizacin e idoneidad del trmino decrecimiento [3]. Por un lado, podra ser un trmino pedaggicamente poco adecuado (aunque con fuerte capacidad de movilizacin) y, por otro, es cierto que el decrecimiento que se propone afecta fundamentalmente al Norte y lleva aparejado un crecimiento de actividades tales como la agricultura ecolgica, las energas renovables, las cooperativas, etc. A pesar de eso, constatamos que en la mayora de los casos el rechazo al concepto enmascara en realidad un fuerte temor a su contenido subversivo y a la dificultad que entraa la posibilidad de manipularlo (a diferencia de lo ocurrido con el desarrollo sostenible el trmino-obs de decrecimiento posee una mayor dificultad de venta y tergiversacin por parte del sistema). Igualmente, un cada vez ms importante nmero de personas y movimientos sociales estn empezando a utilizar el decrecimiento no slo para vivir acorde con sus principios de simplicidad voluntaria, sino tambin para organizarse, reflexionar y aportar propuestas concretas de cambio. Adems, en Francia, Italia o en el Estado espaol a nivel poltico el movimiento verde est dando un fuerte impulso a la cuestin y los movimientos de la izquierda anticapitalista trabajan cada vez ms sobre el tema oponiendo el decrecimiento sostenible frente a la resignacin que supone el caos capitalista y sus crisis endmicas.

El decrecimiento como instrumento poltico

Sin duda el concepto de decrecimiento, al introducir la finitud del planeta y el lema vivir mejor con menos, posee una serie de virtudes innegables y que, desde una perspectiva poltica, puede aportar elementos centrales para el futuro como:

Por lo tanto, ante el modelo capitalista de crecimiento infinito, el decrecimiento propone una alternativa no por sencilla de comprender menos revolucionaria. Frente a la dictadura del PIB, resituemos a la persona en el centro de los debates. Dejemos de perder el tiempo con el hay que ganarse la vida y de destruir el medio ambiente y a nosotros/as mismos/as a causa de las enfermedades del crecimiento; apostemos por la emancipacin personal y colectiva y la conversin ecolgica de la economa reduciendo el consumo y produciendo segn nuestras necesidades reales; compartamos el trabajo y liberemos tiempo para invertirlo en actividades creadoras de riqueza social y ecolgica. En definitiva, optemos por la ciudadana, la justicia social y ambiental, hoy y maana, en el Norte y en el Sur. En otras palabras, apostemos por vivir mejor con menos.

En definitiva, el decrecimiento no es algo totalmente nuevo; probablemente, ni siquiera puede caracterizarse como una ideologa poltica per se. Sin embargo, posee la capacidad de dar alternativas a un sistema depredador e injusto, y de crear puentes entre diferentes tradiciones polticas y sociales, lo que lo convierte en una poderosa herramienta poltica estratgica y una apuesta de cambio social. Ahora es el momento de asumir el reto desde los movimientos sociales y polticos transformadores para darle carta de naturaleza y una concrecin incluso programtica.

Iaki Valentn es miembro de Antikapitalistak. Florent Marcellesi es miembro de Berdeak-Los Verdes y de la Coordinadora Verde. Ambos son miembros del grupo de decrecimiento Desazkundea.

Notas:

[1] Vase Marcellesi, F. (2010): el decrecimiento: una oportunidad para la ecologa poltica?, intervencin en el V encuentro de primavera de Cientficos por el Medio Ambiente, Pamplona, 17/05/2010, disponible en http://ecopolitica.org/

[2] Adis, conflicto central en G. Bosseti (comp..), Sinistra punto zero, Roma, Donzelli, 1993.

[3] Vase por ejemplo N aredo, J.M. (2009): Observaciones sobre la propuesta de Decrecimiento, en Luces en el laberinto, Madrid, La Catarata, pp. 214-217, disponible en ecopolitica.org

[4] En ecologa, el trmino resiliencia se refiere a la capacidad de un sistema para asimilar choques externos y reacomodarse mediante cambios fortalecedores.

[5] Vase en Espaa el Movimiento en Transicin.

[6] Vase Valentn, I. (2009) Izquierda, verdes y decrecimiento: Tan lejos, tan cerca en El Viejo Topo, enero de 2009

Referencias:

Fuente: publicado en el nmero 274 de la revista El Viejo Topo.
http://florentmarcellesi.wordpress.com/2010/11/09/el-decrecimiento-como-herramienta-politica-estrategica-para-la-transformacion-social/


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