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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-11-2010

Nstor Kirchner (1950-2010)

jose Steinsleger
La Jornada


Escoltados por la guardia del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martn, y cuatro grandes fotografas de Pern, el Che, Evita y Salvador Allende, los restos del ex presidente Nstor Kirchner (2003-07) fueron velados en el saln de actos solemnes de la Casa Rosada.

Durante varias horas, bajo un aguacero pertinaz, millares de jvenes dolientes y exultantes formaron kilmetros de colas para rendir postrer homenaje al cuerpo yacente del poltico que le puso el cuerpo a la poltica.

El funeral devino en plebiscito. Los monopolios del Partido Meditico, que no bien asumi Kirchner en 2003 empezaron a librar tenaces campaas de difamacin (el diario La Nacin le concedi un ao de gestin), se vieron obligados a transmitir on line el inesperado e inusitado fenmeno social.

Milagro Salas, piedra angular de los movimientos sociales del norte argentino, resumi en pocas palabras el sentimiento generalizado de pesar: en 2003, no creamos en nada ni en nadie. Y, junto con ella, jvenes que a finales de 2001 gritaban con decepcin que se vayan todos!, reconocieron que con Kirchner haban revalorado la poltica y el rol del Estado como herramientas de transformacin social.

En efecto. Tomando las riendas de un pas sepultado en la mayor crisis de credibilidad de su historia, Kirchner se impuso recuperar la fe en la militancia poltica. No fue un terico de la revolucin, ni un socialista verbal, ni un anticapitalista de seminarios acadmicos. Kirchner fue lo que debe ser un jefe de Estado que se respeta a s mismo: sensible, digno, patritico.

En nombre del Estado (y a diferencia de los gobiernos de Ral Alfonsn 1983-89 y Carlos Menem 1989-99) Kirchner pidi perdn por los crmenes cometidos durante la dictadura militar (1976-83). Todos somos hijos de las Madres de Plaza de Mayo, dijo al asumir.

Luego, renov el Poder Judicial para tornarlo efectivamente independiente, limpi de asesinos a las fuerzas armadas espetndoles en pblico no les tengo miedo, desech la teora de los dos demonios, y enalteci a una generacin (la suya), que dio la vida por la liberacin nacional y social.

Alineado con el vertiginoso proceso de integracin econmica y poltica de la Patria Grande, Kirchner jug un rol decisivo para enterrar el acuerdo de libre comercio propuesto por Estados Unidos en la cumbre de presidentes de Mar del Plata (2005). Ocasin en que a George W. Bush le dijo: No nos van a patotear.

El gobierno de Kirchner apoy la revolucin bolivariana de Hugo Chvez; disuadi a la mafia de Miami interesada en torpedear las relaciones entre Argentina y Cuba; fren las arremetidas de la ultraderecha en Bolivia, conden el golpe en Honduras y, al frente de la Unin de Naciones del Sur (Unasur), neutraliz el belicismo del colombiano lvaro Uribe contra Venezuela, a ms de condenar el fallido golpe en Ecuador.

El profesor Ernesto Laclau (Universidad de Essex, Inglaterra) manifest que Nstor Kirchner fue el estadista de mayor envergadura que la Argentina haya producido en los ltimos cincuenta aos.

Sin embargo, ms all de la exgesis y el ditirambo, el odio de los que odian (Luis Bruschtein) no se hizo esperar. En medio del luto nacional, el diario Perfil reprodujo unas declaraciones de Mario Vargas Llosa (merecido premio Nobel de Literatura y lter ego de la canalla intelectual de Amrica Latina), al decir que el gobierno de los Kirchner haba degradado intelectual y polticamente a los argentinos.

En consonancia, el coro meditico de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y los plumferos de la oligarqua han retomado la ofensiva. Con la muerte de Kirchner, aseguran, la presidenta Cristina Fernndez qued debilitada. Desafortunadamente para ellos, todas las consultoras de opinin disintieron.

Las encuestas del da despus, mostraron que, de postularse hoy a los comicios presidenciales previstos para 2011, Cristina sera relecta con ms de 45 por ciento de los votos. Porcentaje que cuadruplic la intencin de voto en favor del candidato que hoy visualiza la derecha, y supera holgadamente a otros que aspiran a ocupar su lugar.

Sin perder el tiempo que les corre en contra, las derechas distinguen muy bien a sus enemigos. En Mxico y Amrica Latina no dirigen sus ataques contra las izquierdas verdaderas, sino contra lderes del pueblo como Andrs Manuel Lpez Obrador, Rafael Correa, Hugo Chvez, Evo Morales, Ral Castro, las reflexiones de Fidel, y el legado poltico de Nstor Kirchner.

Quisiera terminar este homenaje con el prrafo que cierra el comunicado del Movimiento de Solidaridad Nuestra Amrica, nica agrupacin poltica que en Mxico supo entender el sentido de lo dicho:

La dolorosa prdida de un verdadero patriota y estadista, como fue el doctor Nstor Kirchner, nos obliga hoy ms que nunca a luchar por la unidad de nuestra Amrica, como era su firme propsito, y a pesar de diferencias secundarias, a estar junto a la presidenta constitucional de la Repblica Argentina, la doctora Cristina Fernndez de Kirchner, a quien expresamos nuestras condolencias y apoyo solidario.

Fuente original: http://www.jornada.unam.mx/2010/11/10/index.php?section=opinion&article=029a2pol


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