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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2010

Las muchas caras de la crisis rural

Luis Hernndez Navarro
Rebelin


Smithfield, el ms importante procesador de puerco en el mundo, se puso el ao pasado en el centro de la tormenta. Cientficos y analistas determinaron la probabilidad de que el brote de influenza porcina que asol al mundo se relacione con Granjas Carroll, una de sus dos empresas subsidiarias en Mxico. Muy probablemente la enfermedad fue gestada en el modelo de produccin industrial de puercos.

La Gloria es una pequea comunidad del municipio de Perote. Su territorio est rodeado por las instalaciones de la empresa. All se detect el primer caso de gripe A/H1N1: un nios de 5 aos de nombre Edgar Hernndez.

La contaminacin que ha provocado Granjas Carroll y su impacto en la salud de los pobladores de las comunidades que se encuentran alrededor de los centros de produccin, as como las lagunas en que depositan los desechos animales ha propiciado todo tipo de males. Los habitantes de las localidades respiran da y noche una peste infernal. Las tolvaneras arrastran la fetidez a muchos kilmetros a la redonda. Ellos creen que sus enfermedades respiratorias se deben a la empresa.

En Mxico Smithfield es propietaria del 50 por ciento de las acciones de Granjas Carroll, en Puebla y Veracruz, y de Agroindustrial del Noroeste (Norson) en Sonora. Durante el ao fiscal 2008, Granjas Carroll produjo 950 mil animales, mientras Norton cri 467 mil puercos. El 10 por ciento de la produccin porccola nacional.

Smithfield, el gigante agroalimentario productor de puercos, es una de las ms grandes empresas del mundo. En 2008 ocup el lugar nmero 222 entre las 500 firmas ms importantes de Estados Unidos, segn la revista Fortune. Es la tercera compaa ms poderosa en la produccin de alimentos, despus de Archer Daniels Midland y de Tyson Foods. Durante 2008 sacrific ms de 31 millones de marranos y empac alrededor de 3 millones de kilos de carne de cochino. Sus ingresos superaron los 11 mil 351 millones de dlares. Controla 31 por ciento del mercado de Estados Unidos.

La compaa lder en la engorda y procesamiento de puercos es tambin una formidable maquinaria contaminante. Cada ao genera toneladas de basura que destruyen ros, matan millones de peces y enferman personas.

La reputacin de la compaa es terrible. En tres ocasiones (1997, 2000 y 2006) ha aparecido en la lista que la revista Multinational Monitor elabora para designar a las peores empresas del ao. La primera se dio en 1997: por la contaminacin ambiental que provoca. La segunda fue por sus prcticas para monopolizar la cra y engorda de marranos, dejando fuera del mercado a los pequeos productores familiares. La tercera por sus prcticas laborales, antisindicales y violatorias de la legislacin estadunidense.

Smithfield creci ms de mil por ciento entre 1990 y 2005. Su proceso de concentracin fue posible gracias a una estrategia empresarial en la que controla cada eslabn de la cadena de produccin, desde el momento en el que el puerco nace hasta que pasa a la carnicera. Ha conquistado y monopolizado los mercados quebrando a todos los pequeos ganaderos alrededor suyo.

Para evadir las regulaciones, Smithfield ha trasladado parte de sus operaciones a pases en los que las leyes que protegen el medio ambiente son ms laxas, y los polticos estn ms dispuestos a ayudar a la empresa. Es as como ha instalado fbricas productoras de cerdo en otros pases. En Mxico se instal aprovechando el Tratado de Libre Comercio.

Las granjas de Smithfield son verdaderas ciudades de puercos, rodeadas de mares de mierda y desechos, que crecen a la sombra de regulaciones ambientales dbiles y autoridades permisivas. Su proceso de produccin ha convertido la cra y engorda de los cerdos en una actividad industrial. Los animales viven en jaulas que impiden su movimiento, en barracas con ventilacin deficiente, con iluminacin constante para estimular su crecimiento. Mal viven respirando aire saturado en gases, sin ver la luz del sol, expuestos a todo tipo de enfermedades y hongos, con su sistema inmunolgico lastimado, los puercos-industriales veran en cualquier chiquero de una granja familiar un paraso. En ocasiones se asfixian al pisotearse unos a otros. Un animal enfermo contagia a los dems fcilmente.

Los puercos generan, en promedio, tres veces ms de materia fecal que los seres humanos. El volumen de excremento que evacuan los animales de Granjas Carroll es superior al producido por los habitantes de las ciudades de Guadalajara y Monterrey en conjunto. La diferencia entre ambos es que mientras esas ciudades poseen sistemas de drenaje y alcantarillado para el manejo de las aguas negras, las compaas porccolas no cuentan con ellos.

Los desechos fecales provenientes de las granjas-factoras de puerco estn llenos de sustancias txicas. En ellos viven cerca de 100 microrganismos patgenos que pueden hacer enfermar a los humanos, tales como salmonella, cryptosporidium o giardia. Cada gramo de excremento de un cerdo industrial contiene 100 millones de bacterias coliformes.

En el caso de Granjas Carroll, las heces fecales de los cochinos son depositadas en lagunas de oxidacin a cielo abierto distribuidas por el valle de Perote. Todo tipo de gases voltiles son expulsados a la atmsfera, junto con millones de grmenes patgenos. Muchos cientficos sealan que stas son un foco de contaminacin de agua, suelo y aire.

Como ha sealado Alejandro Nadal. el capital siempre ha codiciado someter la produccin agrcola y pecuaria a su lgica de valorizacin. En la industria pecuaria, los grandes rastros y mataderos de ganado son un ejemplo de una lnea de ensamble, pero al revs. En lugar de ir armando un producto final, a la res sacrificada se le va desensamblando por etapas. Pero la mejor imitacin de procesos industriales en la produccin pecuaria se da en los lotes de produccin de ganado pecuario en condiciones estabulares y en las llamadas granjas porccolas y avcolas. El hacinamiento y el afn de rentabilidad rpida han conducido a uno de los criaderos de agentes patgenos ms peligrosos del mundo.

El caso de Granjas Carroll y la gripe porcina es paradigmtico. All se expresan muchas de las caractersticas de la actual crisis alimentaria y agrcola. Con claridad aparece el vnculo existente entre agricultura industrial, libre comercio, devastacin ambiental y colapso sanitario. Como lo recuerda Alejandro Nadal, al buscar cerrar lo que Carlos Marx llama los poros del proceso de valorizacin del capital, la gran industria porccola y aviaria ha puesto en pie un sistema generador de cepas patgenas de fiebre porcina y avcola. Esto es lo que explica la aparicin de una red filogentica de influenzas que afectan al ser humano precisamente cuando se globaliza el modelo industrial de produccin avcola. Esta epidemia es prueba del fracaso de un modelo de produccin y consumo que debemos reemplazar antes de que sea tarde.

La agricultura industrializada

El modelo de la agricultura industrial en grandes predios, destinada al monocultivo, altamente dependiente del petrleo, basada en la lgica de las ventajas comparativas y el libre comercio, dominante hoy da, est gravemente afectado.

El incremento en el precio del petrleo subi los costos de produccin agrcolas. El modelo preponderante es adicto al oro negro. No puede sembrar sin l. Los fertilizantes y parte de los agroqumicos utilizados en las cosechas son hechos con petrleo. La maquinaria y los vehculos para sembrar, cosechar, procesar, almacenar y transportar necesitan combustibles y aceites provenientes de refinados del petrleo. Parte de la energa elctrica requerida para extraer agua y regar los sembrados se genera con derivados del petrleo. Los plsticos que cubren invernaderos y las mangueras para regar los campos son fabricados con materias primas provenientes del petrleo. Los materiales para envasar y el trasporte hacia los mercados requieren derivados del petrleo. Y todos ellos cuestan ms ahora. Plsticos como el polipropileno valen hasta 70 por ciento ms que en 2003.

Este modelo ha pasado de un tipo de agricultura en la que la energa solar se converta en comida a otro en el que los combustibles fsiles se transforman en alimentos. Esta nueva forma de producir es poco eficiente desde el punto de vista energtico. Para cosechar 100 kilos de maz se requieren entre un litro y litro y medio de petrleo.

Bajo las reglas de la agricultura moderna se necesita de ms de una calora de combustible fsil para producir una calora de comida. Antes se obtenan dos caloras de energa alimentaria por cada calora de energa invertida.

La expansin de la productividad agrcola moderna en la dcada de los cincuenta estuvo marcada por la industria militar y la guerra. En los aos cincuenta, el maz hbrido se volvi el principal beneficiario de esta reconversin. A pesar de que las semillas hbridas haban sido introducidas al mercado en la dcada de los treinta no fue sino hasta su matrimonio con los fertilizantes qumicos que su uso creci geomtricamente. La mayor productividad de las semillas hbridas proviene, en mucho, de que pueden ser plantadas ms cercas unas de otras, y el abono qumico permite abastecer esa concentracin con nutrientes.

En el primer mundo, el uso combinado de insumos agrcolas qumicos y semillas mejoradas fue acompaado de un proceso en el que los granjeros se convirtieron en agroempresarios, y fueron perdiendo el control sobre la tierra, el agua y las semillas. Las granjas se manejan conforme a las reglas de los consorcios industriales.

Pero hoy, la superficie agrcola lleg, en lo esencial, a su lmite. El modelo de revolucin verde de los 60 ha alcanzado un tope. Entre los 70 y 90, los rendimientos agrcolas crecieron a un ritmo de 2.2 por ciento al ao. Sin embargo, ahora aumentan a una tasa de uno por ciento anual. No hay tierra agrcola suficiente para producir simultneamente granos para la alimentacin humana y para dar de comer a los automviles. Tampoco hay tecnologas para incrementar significativamente la productividad. Es falso que transgnicos vayan a resolver esa crisis. Como lo muestran los estudios ms serios realizados sobre estas semillas, no hay con ellas aumentos de productividad significativos. Este modo de produccin parece haber encontrado sus lmites.

La ofensiva del capital financiero en la agricultura

La ofensiva del capital financiero internacional por el control de la agricultura se desarrolla a travs de varios mecanismos. Primero, por conducto de sus excedentes de capital financiero; los bancos pasaron a comprar acciones de empresas que actuaban en diferentes sectores relacionados con la agricultura, as como opciones en le mercado de futuros de granos bsicos y productos agrcolas. Y a partir del control de la mayor parte de las acciones, promovieron un proceso de concentracin monoplica.

Este modelo comenz a ser aplicado originalmente por Goldman Sachs en 1991. Despus le siguieron JP. Morgan, el AIG Commodity Index, junto con Bear Stearns, Oppenheimer, Pimco y Barclays. (Vase The food bubble: How Wall Street starved millions and got away with it by Frederick Kaufman, Harper's Magazine).

Segundo (como lo ha explicado Joao Pedro Stedile), mediante la dolarizacin de la economa mundial. Esto permiti que las trasnacionales se aprovecharan de las tasas de cambio favorables y entraran en las economas nacionales comprando fcilmente a las empresas locales dominando as los mercados productores y el comercio de los productos agrcolas.

Tercero, utilizando las reglas impuestas por organismos internacionales como la Organizacin Mundial del Comercio, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y los acuerdos multilaterales, que normalizaron el comercio de productos agrcolas segn los intereses de las grandes empresas, y obligaron a los gobiernos serviles a la liberalizacin del comercio de estos productos.

Cuarto, gracias el crdito bancario. La produccin agrcola, cada vez ms dependiente de insumos industriales, qued a merced de la utilizacin de crditos bancarios para financiar la produccin. Y stos financiaron la implantacin y el dominio de la agricultura industrial en todo el mundo.

Finalmente, en la mayora de los pases los gobiernos abandonaron las polticas pblicas de proteccin del mercado agrcola y de la economa campesina.

La crisis

La expresin ms visible de la crisis agrcola son las protestas populares en ms de 37 pases provocadas por el incremento en los precios de los alimentos en 2008, y, segn datos de la FAO, el crecimiento en el nmero de personas que padecen hambre en el mundo en ms de 862 millones a 923 millones. Uno de cada seis habitantes en el mundo no tiene comida suficiente.

En el mundo de hoy hay ms hambre de la que haba. La desesperacin y la rabia ante el hecho de no tener un bocado que llevarse a la boca han provocado saqueos y robo de cereales en campos, bodegas y tiendas; tambin caos, pillaje e incendios. Muchos gobiernos han respondido con detenciones arbitrarias, asesinatos y torturas.

Menos espectaculares, pero sin duda importantes por sus implicaciones para la agenda del libre comercio, son las medidas adoptadas por algunos gobiernos para controlar precios y restringir exportaciones. Segn Economist Intelligence Unit (La Jornada, 29/4/08), de 58 pases cuyas reacciones son seguidas por el Banco Mundial, 48 han impuesto controles, subsidios al consumidor, restricciones a la exportacin o aranceles inferiores.

La produccin de alimentos se ha modificado notablemente en los ltimos cuatro aos. Las piezas del sistema agroalimentario mundial se han trastocado. Hasta ahora la agricultura se haba caracterizado por una cada sostenida en los precios reales, acompaada por incrementos temporales en los precios de algunos productos, cultivos excedentes, agresivas polticas de apoyo a los precios y proteccin comercial. Esta disminucin en los precios ocurri a pesar del aumento en los costos de fertilizantes y energticos.

Esa tendencia cambi ya radicalmente. El nivel de reservas de granos y oleaginosas, de acuerdo con los estndares histricos, se ha reducido dramticamente. El inventario de trigo es de 70 das de consumo frente a ms de 100 das de antes del ao 2000. Los inventarios europeos de productos agrcolas con cuota estn agotados y stas se han suprimido. Sus precios se han incrementado hasta llegar a las nubes.

La montaa rusa

Los precios de la materias primas agrcolas siguen montados en la Montaa Rusa de la especulacin burstil. Comenzaron a incrementarse a partir de 2002, y alcanzar entre 2006 y 2007 picos histricos. En 2008, de la mano de la crisis financiera internacional, los precios de los cereales experimentaron una cada media de entre 30 y 35 por ciento con respecto al ao anterior. Sin embargo, durante el segundo trimestre de 2009, despus de varios meses de relativa estabilidad, los precios internacionales de maz, soya y trigo repuntaron 10.8, 35 y 12.7 por ciento respectivamente. Y aunque la variacin de los precios de granos bsicos no ha desencadenado una crisis como la de 20D07-2998 es un factor de preocupacin para agencias y organismos multilaterales. urante la segunda semana de agosto de 2010 volvieron a crecer an ms: el precio del trigo se increment en un 50 por ciento con respecto a junio de este mismo ao.

La cada de los precios de las materias primas agrcolas durante 2008 obedeci a una razn fundamental: con el dlar revaluado y temiendo una disminucin de la demanda de cereales por la recesin econmica, los fondos de inversin se retiraron de esos mercados, empujando las cotizaciones a la baja. Las posiciones pasaron de 58 mil millones de dlares a 8 mil millones.

Amarga irona, apenas el 4 de junio de 2009, la FAO sealaba en su informe Perspectivas alimentarias, que, gracias a las expectativas de una segunda cosecha rcord de cereales para este ao y las reservas restablecidas, el suministro mundial de alimentos pareca menos vulnerable a sufrir vaivenes. No hay en ello novedad. Durante 2007 la produccin mundial de granos aument 4 por ciento en relacin con 2006. y a pesar de ello los precios se dispararon.

Un pequeo dficit en la produccin mundial de alimentos, o la amenaza de l, combinado con un dlar dbil y el aumento de precios del petrleo, podra ser suficiente para crear otra explosin de la actividad especulativa de alimentos bsicos.

Ms all de los factores climticos provocados por el aumento global de la temperatura, los incendios en Rusia, los conflictos en algunas regiones y factores de orden macroeconmico, detrs de esta nueva alza en el costo de los alimentos se encuentran tanto factores coyunturales como estructurales. Entre los primeros son evidentes el papel de la especulacin en los mercados de futuros de granos y la renovada demanda por parte de las empresas productoras de agrocombustibles. Entre los segundos est la crisis de un modelo de desarrollo agrcola basado en el impulso a la agricultura industrial, la intervencin estatal en el sector de los pases desarrollados con fuertes subsidios y las nuevas modalidades de intervencin del capital en el mundo rural.

Tres bolsas de valores en el mundo fijan el precio de los alimentos en los mercados a plazo: la bolsa de Chicago, de Kansas City y de Minneapolis. Los precios a futuro contratados en Estados Unidos en estas bolsas impactan los precios agrcolas en todo el mundo. De la misma manera, condicionan tanto el precio a futuro como el actual.

En el mercado de Chicago se negocian alrededor de 25 productos agrcolas como mercancas. Los Hedge Funds actan tanto en el mercado de futuros como en la compra de compaas especializadas en el almacenaje de la produccin agrcola.

Diversos analistas sealan que es muy difcil cuantificar exactamente la inversin financiera en el sector agrcola que puede considerar especulativa. Sin embargo, diversas estimaciones concluyen que al menos un 55 por ciento de la totalidad de la inversin financiera en lo agrcola cumple con estas caractersticas. En caso como el trigo, el porcentanje es an mayor: los fondos de inversin controlan entre el 50 y 60 por ciento.

Asesinato silencioso

Para los pequeos agricultores y los campesinos la situacin es difcil. Pero para las grandes empresas, la cada en el valor de las commodities agrcolas no supuso un problema. En la recesin econmica de la dcada de los setenta, compaas como General Mills y Kellog se expandieron y tuvieron un mejor desempeo burstil.

En cambio, para los pequeos productores rurales la situacin es radicalmente diferente. La mayora de ellos no se beneficiaron de los altos precios que hasta hace poco se pagaban por los granos bsicos. En ocasiones llegaron cuando sus cosechas ya estaban vendidas o debieron pagar ms por el crdito, los fertilizantes, plaguicidas y combustibles. Las ganancias quedaron en manos de las grandes productores, las empresas agroalimentarias y los especuladores.

Ahora, su futuro va a ser ms difcil. De entrada, durante 2008 sufrieron la accin combinada de precios de cosechas ms bajos y altos costos de produccin. Muchos realizaron grandes inversiones. Difcilmente recuperaron el capital que le metieron a las cosechas. Las empresas de insumos agrcolas, desde los fertilizantes hasta las semillas, aprovecharon el auge para cobrar ms por sus mercancas. Los agricultores medianamente prsperos aplazaron la compra de maquinaria.

La crisis financiera global contrajo y encareci el crdito destinado al campo. En todo el mundo los productores rurales enfrentan grandes dificultades para tener acceso a l. Y para los campesinos y pequeos productores familiares ser casi imposible recibirlo; esa puerta se ha cerrado para ellos.

Para los pobres del mundo, las noticias no son buenas. El futuro inmediato ser de penuria alimentaria y altos precios. No hay perspectiva de comida barata.

El asesinato silencioso en masa que viven hoy las naciones no desarrolladas y sus pueblos debe ser detenido. Ello slo ser posible cambiando drsticamente el actual sistema agroalimentario. La solucin al problema est en manos de 450 millones de campesinos minifundistas, a los que, por todos los medios, se ha tratado de expulsar de sus parcelas. Tres cuartas partes de los pobres del mundo sobreviven de la agricultura, y 95 por ciento de los campesinos habitan en pases pobres. Es a ellos a quienes debe apoyarse.

Tambin deben impulsarse polticas pblicas que defiendan la soberana alimentaria de las naciones. Cuando sea necesario, los gobiernos deben tener el derecho a cerrar sus fronteras para defender su produccin interna, a apoyar a sus productores con los estmulos que consideren convenientes. Hoy, ms que nunca, la agricultura debe estar fuera de la Organizacin Mundial del Comercio.

Como lo saben quienes han vivido guerras, la mayor debilidad de una nacin es depender de otras para alimentar a sus ciudadanos. La comida ms cara es la que no se tiene.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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