Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2010

Honduras
Semana trascendental para el FNRP

Ricardo Salgado
Rebelin


El proceso hondureo se aproxima a una etapa decisiva, durante la cual debemos esperar una acelerada embestida de carcter poltico proveniente del rgimen golpista. Las reformas para destrabar el plebiscito y el referndum en el artculo 5 de la constitucin desarticulada con el golpe de Estado de 2009, para hacer una consulta, de cualquier tipo, que les permita dar ropaje de apoyo popular a las lneas de conduccin trazadas por el imperio, trasmitidas por la oligarqua e implementadas por la dictadura, son ya un hecho inevitable.

En este punto la resistencia nacional est obligada a trabajar de manera ms coherente, firme y gil, para lo cual deber superar muchos problemas organizativos que aun afectan el quehacer cotidiano del Frente Nacional de Resistencia Popular. La semana que iniciamos, nos encontramos con retos concretos para el Comit Ejecutivo, para el Comit Poltico, para los compaeros que recin terminaron su jornada de trabajo en Siguatepeque y para la membresa, que se declara confundida por los acontecimientos.

Iniciemos con todos aquellos que nos declaramos resistencia, pero que, poco a poco, hemos ido dejando hurfano de apoyo popular al movimiento resistente. Hemos acusado en demasa a la dirigencia del frente por inoperante e intolerante; por obstaculizar nuestra participacin y por ser arbitraria en su proceder; que quisiramos que las acciones fueran ms efectivas, y muchas cosas ms. Todos estos argumentos comienzan a sonar como excusas, pues hemos abandonado la militancia, y dejado enormes vacos en el proceso de estructuracin de la vida orgnica del FNRP. En pocas palabras, es ms fcil para otros decidir por nosotros si no estamos.

Las posibilidades de hacer se incrementan participando de la vida diaria del frente, donde se encuentran comisiones que necesitan apoyo urgente de muchos y muchas. Un movimiento nacional victorioso requiere de gente que tenga mentalidad vencedora, que sea capaz de despojarse de prejuicios y encontrar los puntos que tiene en comn con el resto de la colectividad. Realmente, por difcil que resulte, la vida del frente se har militando. Si no militamos nos podemos quejar sin voz; levantar el trabajo dentro del frente es una manera clara de fortalecer la resistencia. No hay otra forma de ser partcipes de esta historia; la cosa en este sentido es as de simple.

El Comit Ejecutivo tiene misiones histricas ineludibles, ha dado pasos, aunque a veces parece tambalear, y ahora debe coordinar una Asamblea verdaderamente enfocada, con representacin de todos los sectores, con agenda cerrada, y clara, y con participantes muy bien informados. En este sentido, sera de gran beneficio, abundar en materiales informativos para los asamblestas con suficiente anticipacin, para que su papel est acorde a las decisiones que deben tomarse.

El pueblo resistente debe tener acceso a presenciar los debates, sin que nadie utilice esto para desequilibrar, o distraer la atencin. En este sentido, el Comit Ejecutivo debera estar en capacidad de poner orden, a toda costa, para mantener el rumbo de la Asamblea. Finalmente los temas que deben ventilarse en esta asamblea, con mucha seriedad, y sin lmite de tiempo, deberan ser: a) El proyecto de resolucin enviado por el Coordinador General, que propone la creacin de una instancia poltica que comience a comportarse como el brazo poltico acordado por todas las organizaciones integrantes del frente. Esta propuesta, incluye la organizacin formal y estructural del fnrp; b) Las restructuracin definitiva de la Asamblea General y sus funciones permanentes como rgano supremo del fnrp; c) Ratificar y enriquecer el Comit Poltico, el cual debera reestructurarse, y considerar otras personas para su integracin, pues luce muy corto de visin, utilizar a las mismas personas en todas las comisiones, especialmente esta, en la que han quedado marginadas personas de reconocida experiencia y capacidad.

La Asamblea tiene la oportunidad histrica de cambiar el ritmo de trabajo del Frente Nacional de Resistencia Popular; para ello deber reconocer asuntos torales como prioritarios para la lucha que se libra en la direccin de la refundacin de Honduras. Debe adems privar un criterio amplio y pragmtico, con dosis razonables de apasionamiento, pero sin perder de vista la correlacin de fuerzas existentes en la sociedad hondurea. Sera lamentable que el resultado de esta asamblea fuera ms bien panfletario e impregnado de consignas. Adems, la coyuntura, el mapa de actores, la correlacin de fuerzas que hayan de ser utilizados como insumos para determinar los escenarios posibles a los que nos enfrentamos, deben ser formulados bajo criterios metodolgicos slidos y cientficamente vlidos.

No se puede escatimar esfuerzos en la provisin de conocimiento y anlisis a esta asamblea tan relevante para nuestra historia. Deben olvidarse confusiones que pretenden mezclar la esencia estrictamente poltica de la lucha de la resistencia con el electorerismo tradicional. Hasta ahora es normal encontrar gente definiendo como tendencias del frente a los electoreros y los refundacionales. Este no es el asunto central de la lucha; el electorerismo tradicional no es el camino para resolver el asunto hondureo, pero la refundacin no es un fenmeno imaginario, puro, ajeno a los procesos electorales.

Se habla de que no se puede pensar en elecciones antes de tener una Asamblea Nacional Constituyente. Aqu se ve un problema terico profundo; el pas en el que vivimos es un universo en el que convivimos los que resistimos y nos oponemos al golpe de Estado, y pretendemos refundar el Estado, con los que apoyan tanto el cuartelazo como sus resultados; dado que ningn sector puede anular al otro, ambos debern ventilar sus diferencias y resolverlas en un escenario electoral. De hecho, esta discusin confusa y estril nos aleja de otro asunto que si es de mxima importancia para provocar un ambiente propicio para una constituyente originaria: el retorno de Jos Manuel Zelaya Rosales.

Entender el asunto del retorno del presidente, no es de fanatismos ni caudillismos; mucha miopa ha prevalecido hasta este momento alrededor de este tema. Durante 17 meses la derecha ms rancia y cobarde del continente ha apostado a anular la figura de Manuel Zelaya, nosotros no hemos hecho nada al respecto. Uno de los ejemplos ms claros, se dio en el Examen Peridico Universal en Ginebra, en el que toda la argumentacin presentada contra el rgimen no menciono ni una sola vez a los desterrados, ni a Manuel Zelaya.

En el ambiente actual, parece que muchos apuestan a sus propias aspiraciones, y no permiten el surgimiento de liderazgos, ni se valora correctamente la importancia del que ya existe. Manuel Zelaya, no importa cunto le cueste asimilarlo a muchos, no solo es un lder resistente; sino que el golpe de Estado ha demostrado su valor y su significado para el pueblo de Honduras, muchos deberan examinar la historia del pas, para darse cuenta de que el camino que ha andado el presidente Zelaya, es nico en los ltimos 150 aos. Le acusamos de terrateniente, lder feudal, caudillo, material histrico pasado, y otra serie de argumentos sin sustento, sin darnos cuenta que l es el nico interlocutor con que contamos frente a la dictadura, frente al imperio y frente a los pases amigos. Un proceso constituyente sin Zelaya ser indudablemente un enorme fiasco, que nosotros debemos evitar a costa de lo que sea.

En este asunto hemos fallado todos, incluso los que se dicen incondicionales de Zelaya. Es difcil visualizar el retorno mientras guardemos silencio, o hagamos tibios llamados en este sentido; adems, cometen un error de dimensiones colosales los que piensan que es conveniente que se borre a Zelaya del imaginario colectivo. Si no permiten el surgimiento de nuevos liderazgos y no luchamos sistemticamente por el retorno, tenemos ya muchos metros de desventaja frente a la oligarqua.

En otro sentido, los compaeros que participaron en el taller convocado por el CODEH, en Siguatepeque, el fin de semana que recin termin, deben entender exactamente los pasos que estn tomando. Sin lugar a dudas su accionar est destinado a producir un importante desarrollo dentro del fnrp, siempre que su accin no llegue a extremos de divisin tales que la situacin sea inmanejable. Sera gravsimo que pensaran que su capacidad puede rebasar abrumadoramente a la del grupo dominante en la conduccin del frente; esto traera un colapso que traicionara la aspiracin del pueblo.

Tampoco sera inteligente que el grupo hegemnico en control del frente ignorar el rechazo que ha generado a travs de sus prcticas anti democrticas y discriminadoras. El dialogo interno del que tanto se ha hablado es una obligacin que debe abordarse de inmediato, no se puede postergar ni un minuto ms; menos aun argumentar falta de tiempo para ello. La unidad se da bajo la premisa de que el inters que prevalece es distinto al personal. Ningn individuo debera considerarse a s mismo actor social si no es capaz de despojarse de sus personalismos que impiden el avance del proceso.

Es imperativo que esta misma semana se proceda a realizar las rondas de dialogo que el Comit Ejecutivo ya anuncio, pero que han marchado con la lentitud de la evolucin, cuando debera llevar el ritmo de una revolucin. Adems, en este proceso de dialogo deben integrarse muchas personas valiosas que pueden actuar como componedores; este es un proceso serio y definitivo, no se puede abordar de otra manera.

Esta es una semana critica; todos, absolutamente todos tenemos la misin de cumplir; la otra opcin es resignarnos con los malditos designios imperiales, que nos arrastran a perder este momento histrico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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