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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2010

El inters de Espaa en el Shara
A qu espera la derecha?

Ana Camacho
En arenas movedizas


La poltica espaola con el Shara ha sido, efectivamente, el gran timo de la clase poltica espaola que ha tenido el excepcional mrito de hacer coincidir en una misma causa tanto a politicos del tardofranquismo como de la transicin, tanto de la derecha del PP como de la izquierda del PSOE. La fuerza poderosa que ha logrado tal unin de fuerzas contrarias es desconocida pero sus consecuencias, en cambio, son evidentes: un vergonzante fraude a la opinin pblica espaola a la que se ha engaado con alevosa y premeditacin para que, primero los de la derecha, y ms tarde los de la izquierda, neutralicen a sus respectivos parroquianos y as, mantenerlos alejados e indiferentes a lo que ocurre en el Shara Occidental.

Como explican en el Gees, las primeras vctimas de este fraude fueron los espaoles que en los inciertos momentos del arranque del primer gobierno de la monarqua de Juan Carlos de Borbn seguan la evolucin del cambio controlado con cierta aprensin y miedo a que fuese verdad, como decan sus lderes, que el fin de la dictadura llevara al caos y el terror de las sacas y las checas de la Guerra Civil. Pero, la prueba de que la banda de estafadores tena patas ms all del franquismo y de lo que ahora llaman despectivamente la derecha demcrata, es que la confusion tambin cundi entre los que no tuvieron en 1975 ninguna duda de que la entrega del Shara fue una traicin.

Tanto es as que a estas alturas, incluso muchos de los que son simpatizantes de la causa saharaui porque forma parte de la tradicin de su partido o por solidaridad, no tienen claro si Espaa sigue o no teniendo responsabilidades legales en el Shara Occidental que es justamente lo que los estafadores pretendieron escamotear y ocultarles. No voy hoy a extenderme en este asunto que ya he tratado (en esta rayita os remito un texto por si pudiese ser de utilidad) sino en lo misterioso que me resulta que todava hoy el poder del engao siga tan vivo en la derecha como para que en ese sector muchos espaoles sigan creyendo que el apoyo del derecho a la autodeterminacin del pueblo saharaui es un asunto de rojos o, como mnimo, de socialista militantes y zapateristas ingenuos y demagogos.

Hoy en da hay campaas en ciertos medios para reivindicar el orgullo de ser de derechas pero, evidentemente, en ese sector todava no han logrado acabar la pesada digestin que requiere el haber sido vctimas de un burdo timo de la estampita por parte de los que invocaban el inters de Espaa. A qu esperan?

No se acomplejen por haber sido demasiado ingenuos y, por si les sirve de consuelo y ayuda, comprueben que en la izquierda los lderes del PSOE tambin engaaron a sus feligreses hipnotizndoles con invocaciones a la progresa, el buenismo, la solidaridad mientras, entre bastidores, estaban ellos tambin traicionando al pueblo saharaui sin importarles pasarse al enemigo de una de las causas ms queridas de sus votantes.

En otras ocasiones me la he cargado con los lectores que tienen su corazoncito en el PSOE por criticar los efectos del gas enervante-paralizante o el burka ideolgico entre los parroquianos de la izquierda, tanto en relacin con el Shara, el otro escndalo silenciado que es el apoyo de Zapatero al strapa Teodoro Obiang o los falsos fuegos artificiales de la llamada Justicia Universal de los jueces de la Audiencia Nacional (que por cierto, por qu callan ahora, dnde estn que no dicen nada los "garzones" sobre el Shara?)

Hay que reconocer, sin embargo, que los pacientes del ala izquierdista han logrado importantes progresos en la terapia que requiere salir de ciertos errores y decepciones sin perder la fe, la autoestima y los principios. Por supuesto que tambin ha ayudado el encontrarnos en tiempos en que ninguna insignia poltica, ni ningn dirigente merecen confianza ciega y, como en las compras, toca estar muy vigilantes con la calidad de nuestra marca favorita para que el fabricante no intente ahorrar en alguno de los componentes del producto.

A los que tengan la necesidad muy respetable y comprensible de sentirse de derechas podra ayudarles a ver con mayor claridad en el asunto para Espaa importantsimo del conflicto del Shara, por fijarse en que si Zapatero, como se ha visto fehacientemente estos das, es tan pro marroqu y tan pro Mohamed VI, algo hay que no cuadra en el viejo argumentario de los firmantes de los acuerdos de Madrid. Se sorprendern tambin de que ahora, para descalificar a los defensores de la doctrina de la ONU sobre el Shara, lo que se estila es descalificarlos desde la izquierda, como islamfobos y fascistas o nostlgicos del franquismo.

Otro elemento que les ayudar a ver con mayor claridad es comprobar que ahora es desde el PSOE desde donde se promueven extraas asociaciones de vctimas del terrorismo en Canarias (ACAVITE) que no tienen muertos de ETA sino del Polisario y no en Espaa sino en el Shara, que tergiversando la historia y los sufrimientos de una guerra organizan ruedas de prensa en las que se habla del terrorismo saharaui y antiespaol justo como hicieron en su momento los responsables de la traicin de 1975. S, s, hablan de vctimas espaolas del Polisario, como hicieron los franquistas, obviando eso s los muertos y heridos de los atentados organizados en la entonces provincia espaola as como en Ceuta y Melilla antes del comienzo de la Marcha Verde, por el terrorismo organizado desde los servicios de seguridad marroqu.

El que ahora sea justamente un Zapatero el que ponga mucho nfasis en el inters de Espaa por sacrificar a los saharauis a cambio de la amistad del rey Mohamed, debera tambin ser motivo ms que de sobra, dada la experiencia de sus ms de seis aos de desastrosa poltica exterior, para sospechar que la verdad est del otro lado, de la parte de los pobres saharauis masacrados en una protesta pacfica, en las seis mujeres que han hallado descomponindose en el fondo de un pozo al que alguien las ha arrojado mientras los militares ejecutaban el genocidio.

Tienen una buena oportunidad los de derechas para demostrar a los estafadores que ellos tambin los tienen calados y son las protestas que hoy y, sobre todo el sbado (en Madrid a las 12.00 en Atocha), va a haber contra los acuerdos de Madrid, el falso documento o el falso billete con el que nos dieron a todos el tocomocho. No se me ocurre mejor manera por el momento para decir no alto y claro a la poltica del avestruz de Zapatero con el tirano y nada pacifista Mohamed VI. Pero, por favor, no lo hagan slo por llevar la contraria a los de izquierda, hganlo porque han visto que lo ocurrido esta semana es injusto y horroroso, porque se han dado cuenta de que los saharauis ponen los muertos pero nosotros no nos libramos de las salpicaduras. Traigan pancartas en las que digan que el resultado de mimar a un strapa con apetitos expansionistas es que ahora estamos a punto de tener una guerra en el patio de nuestra casa.

No les oculto que habr simpatizantes del pueblo saharaui muy empeados en hacer gestos con los que marcar que la del Shara Occidental es una causa de izquierdas. Pero hagan odos sordos y sigan a lo suyo dando su contribucin a la sanacin colectiva. No tienen a gala el ser patriotas y ya sin complejos? Pues demuestren all que, a partir de ahora, no ser tan fcil a nuestros politicos engaarnos utilizando las siglas de nuestras convicciones ms profundas que no siempre necesitan de etiquetas ni emblemas partidistas. Sigan ah por patriotismo, porque ayudar a los saharauis, digan lo que digan, adems de merecerlo por caridad cristiana, es lo que ms conviene al inters de Espaa.

Fuente: http://enarenasmovedizas.blogspot.com/2010/11/el-interes-de-espana-en-el-sahara-que.html 

rCR



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