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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2010

El Tucumanazo, entre el pasado y el presente, mirando siempre el futuro

Rubn Kotler
Rebelin



Las barricadas que cerraban la calle, abran el camino

(Edardo Galeano)


Son las 10.30 de la maana y los muchachos trabajan con energa para abrir el espacio en el piso donde colocaremos la placa. Los transentes pasan apurados yendo y viniendo, como si la prisa del tiempo les pidiera correr esa rutinaria maratn. Los compaeros reparten los volantes que explican qu hacemos all, justamente un da viernes 12 de noviembre de 2010, en la calle Muecas al 200, frente a la Escuela Normal. Y nosotros mismos nos preguntamos qu hacemos all. La respuesta es clara: ejercemos nuestro derecho a la memoria, como ejercemos nuestro derecho y nuestro deber de pensar en que una sociedad mejor todava debe ser forjada. Los militantes setentistas, defensores del Comedor y de otros derechos conculcados por la dictadura la buscaron. Nosotros, 40 aos despus, debemos tomar la posta.

La prensa estaba convocada. Pero claro, para el diario de mayor tirada local, es ms importante las desventuras de Tinelli que una movida cultural poltica reivindicativa de la historia. Sucede que La Gaceta, cuando mira su propio pasado descubre que mientras la militancia corra por las calles de Tucumn, sus notas editoriales le hacan un guio a los dictadores. Sin embargo pudieron reivindicarse, pero ya vemos que la nueva generacin de periodistas sigue la lnea histrica. Nosotros, quienes nos asumimos como hijos de aquella juventud rebelde, seguimos nuestra lnea histrica. Y all estamos, congregados para recordar pero sobre todo para reivindicar.

Volvamos al lugar. Muecas al 200, hoy la principal peatonal de Tucumn, por donde transitan miles y miles de personas a diario. De lo que fue el comedor universitario ni rastros. Ya nadie sabe que all funcion un comedor y que desde all, un 10 de noviembre de 1970, los estudiantes resistieron su cierre y resistieron la dictadura.

Son las 10.50 y pasa por all un hombre que curioso, pregunta qu hacemos. Un compaero le entrega un volante. El hombre, quien camina por sus 60 cmodamente, mira con asombro la foto del volante. Se apura a sealar con el dedo: este soy yo, comenta emocionado. Y luego explica, como si no supiramos, que all, donde ahora se levanta un negocio prximo a abrir, estaba el comedor universitario y que la foto del volante, aquella en la que se reconoce, la tom Font, fotgrafo de La Gaceta. Por un momento el peridico local se reivindica. Pero claro, no hay otro Font hoy que venga a retratar el recuerdo de lo que Font, hace 40 aos, retrat. Vaya paradoja.

Luego pasan otros peatones. Unos miran con desprecio nuestra intervencin. Otros recuerdan: Yo estuve all Otros, preguntan curiosos, pero no tienen tiempo de quedarse al acto que organizamos. A fin de cuenta el acto no es para nosotros, sino para que ellos, los ciudadanos, reconozcan su historia. Algunos prefieren mirar al futuro preocupados por su propio presente. Lo que no entienden, es que este presente apremiante para muchos, comenz hace ms de 40 aos justamente. Y lo que los militantes setentistas buscaban, justamente, era dejarnos un futuro, hoy presente, mejor. Son las 11.30 de la maana y por fin los compaeros pudieron colocar la placa. El mensaje es simple pero busca servir de disparador de la memoria: A 40 aos del Tucumanazo, aqu funcion un comedor universitario. S, el mensaje es doble: existi alguna vez un comedor universitario que permita a los estudiantes de bajos recursos comer por poco dinero y no dejar la universidad. Sobre todo a aquellos estudiantes que llegados de otras provincias, el comedor les solucionaba un problema inmenso. Pero adems el comedor era el lugar perfecto para importantes tertulias polticas. All tambin se gest el Tucumanazo, segundo eje de nuestro mensaje. Sobre lo qu fue el Tucumanazo ya hemos escrito bastante, aunque reconozco que no lo suficiente. Igualmente no voy a redundar aqu en ello. S decir que cuando en Tucumn se menciona al Tucumanazo, inmediatamente vuelve a la memoria la Rebelin, el sano ejercicio a manifestar por los derechos de obreros y estudiantes, las barricadas, aquellas, que como bien deca Galeano, cerraban la calle al tiempo que abran el camino.

De repente alguien trae un megfono. Lo tomo. La comisin organizadora de los actos de homenaje me designa orador de este evento. Habr otros, como la inauguracin de un mural, la proyeccin una vez ms de nuestro documental y un cierre con un festival, porque la militancia debe ser manifestada con alegra.

Y volvamos al acto. All reivindicamos a los estudiantes del Comedor. All recordamos la rebelda sententista. All, dejamos que las nuevas generaciones descubrieran qu pas. All, conseguimos que ms de un militante de esos aos, derramara una lgrima de nostalgia y emocin. All, intentamos dejar la huella que las dictaduras y los gobiernos de la transicin, intentaron borrar. All, y como rezaba nuestra principal consigna, ejercimos nuestro derecho a la memoria. No desde la nostalgia de lo que pudo ser. Sino desde la conviccin de lo que todava podemos hacer para cambiar el mundo. Ser una utopa, pero como lo dijo el escritor, sta, la utopa, sirve para seguir caminando, para seguir buscando ese horizonte por ms lejos que el horizonte est. Y ese horizonte no est tan lejos.

Al trmino del acto y tras descubrir la placa, una nena de unos 4 aos se acerca y se sienta a la par para contemplar el mensaje. Est mirando al pasado, pero supongo, imaginando su futuro. Me entero que su abuela particip de esos Tucumanazos, que pas por el comedor universitario. Y hoy, esa nieta, representa el horizonte al cual apuntamos quienes nos congregamos en comisin organizadora. Porque no basta con recordar si ese recuerdo no viene acompaado de militancia. Y la militancia debe ser nuestro compromiso para ejercer nuestro derecho a la protesta. Como lo hicieron hace exactamente 40 aos los setentistas. Porque si hace 40 aos se luchaba por sostener el comedor universitario, hoy ese comedor no existe. Las necesidades sin embargo son las mismas. Porque ellos, al cerrar la calle con sus barricadas, nos abrieron el camino y nos indicaron hacia dnde caminar.

Fuente original: http://test.deigualaigual.net/es/opinion/los-azos/4867-el-tucumanazo-entre-el-pasado-y-el-presente-mirando-siempre-el-futuro

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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