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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2010

Salvar EITB

Ramn Zallo
Rebelin


El actual desapego social sobre EITB como servicio pblico, la falta de calidad y de imaginacin de la programacin, el sentido de los informativos y el autismo en el que se ha instalado la actual direccin, empujan a EITB hacia el abismo. Se han atravesado las lneas rojas.

No requiere solo un tratamiento de coyuntura; el problema de EITB, es tambin estructural. Su direccin actual, por un lado, no est abordando los problemas que la era digital le plantea, ni afronta la competencia que le viene del sistema privado televisivo de mbito estatal. Por otro lado, y es lo peor, no entiende a qu sociedad sirve o cual es la funcin de una RTV pblica en un pas de cultura integral.

Ciertamente no toda la culpa es de la actual direccin. Llueve sobre mojado, pero s es responsable de que haya inundacin. Vayamos por partes.

UN CONTEXTO EN CAMBIO

Hay sitio para la TV de proximidad. En la era de la globalizacin y de la diversidad se revaloriza el rol de una TV en abierto para un espacio comunitario. Por su cercana a la ciudadana y su capacidad de organizacin de la vida social, es una herramienta frente a los riesgos de desintegracin social o de un mundo virtual sin anclajes en la cotidianidad.

Sin embargo, la forma en que se est implantando la digitalizacin general y la apuesta poltica de Estado sobre el sistema audiovisual, dibujan un mapa muy peligroso para la comunicacin pblica de proximidad, salvo que redefina sus roles.

 

En primer lugar, el mapa comunicativo ha cambiado radicalmente por varios factores: la transicin tecnolgica a la TDT; la fragmentacin de las ofertas en generalistas y temticas; la globalizacin de los mercados de contenidos televisivos; la competencia de otras formas comunicativas no centradas en TV (horizontales, internet, plataformas); los cambios en el modelo de consumo televisivo (TV-ordenador- mvil- internet; consumo autogestionado) y por franjas de poblacin...

En segundo lugar, el mapa para las autonmicas y locales ha quedado en precario por efecto de las apuestas de Aznar (canales a Vocento y Mundo) y de Zapatero (canales a Sexta y Cuatro para compensar; autorizacin de un mltiple para cada uno de los seis operadores privados; y, como no haba negocio para tantos, le subi las obligaciones y le precariz la financiacin a RTVE mientras autorizaba la concentracin de los grandes operadores). Ambos gobiernos apostaron por la TV privada de mbito estatal que, mediante sobreoferta, absorben la demanda televisiva, poniendo contra las cuerdas a las TVs autonmicas y locales.

Por todo ello las funciones de EITB deben precisarse. Las oportunidades se llamaran: independencia y calidad informativa; ejemplaridad en las misiones de Servicio Pblico; diferenciacin con identificacin; proximidad emocional; apuesta lingstica; base en el imaginario colectivo; generacin de agenda propia; irrupcin en la TV temtica y en los servicios; apuesta multisoporte siendo referencia tanto interna como global; creatividad; funciones integradoras, participativas y educativas; plantilla entusiasta; impulso de la produccin propia y de la industria audiovisual cercana...

UNA OPORTUNIDAD REGULATORIA PERDIDA

Los problemas de la RTV vasca para situarse en este contexto vienen de antes, y si algunos se abordaron correctamente en anteriores legislaturas vascas (TV temtica, una parte de multisoportes, agenda propia), otros no. No se aprob una Ley de Comunicacin propia con obligaciones para todos los operadores y que contuviera la reflexin sobre un sistema comunicativo propio potente (hubo anteproyecto de ley); no se consum la democratizacin de la estructura del Ente mediante una reforma de la Ley de Creacin de EITB (hubo una comisin parlamentaria dirigida por Antonio Rivera y una abundante documentacin); y tampoco se aprob la creacin de un Consejo Vasco del Audiovisual que vigilara el sistema y su pluralismo.

La direccin del PNV Imaz, primero, y Urkullu, despus- sucumbi a la idea de la no regulacin y, adems, se imagin pilotando eternamente EITB. Le bloque al tripartito estas tareas que estaban en el programa del Gobierno. Los detalles me los ahorro, pero ese error histrico ahora lo estamos pagando viendo cmo se deteriora el sistema comunicativo vasco (EITB y nulas obligaciones ni fiscalizacin para la RTV local) sin que haya resortes institucionales automticos para evitarlo.

EL PSE-EE viene a incurrir en el mismo error. Llama la atencin que, cuando estaba en la oposicin, reclamara la reforma de la Ley de EITB y suscribiera la necesidad de un Consejo es una tradicin socialista- y se olvide de ambas cuando est en el Gobierno, como precio de su acuerdo con la derecha que no quiere saber nada de regulaciones.

UN EQUIPO FRACASADO

Cuando un gobierno no nace de mayoras sociales sino de mayoras parlamentarias artificiales los problemas se acumulan en todos los frentes. En la aventura Lpez pes el irresistible encanto del poder y el canto de sirena de pensar que ocupar el Gobierno es tener el Poder en un pas de poderes mltiples repartidos (diputaciones, alcaldas, partidos, sindicatos, agentes de todo tipo, opinin pblica viva). Y ello en una poca de dura crisis que exige la excelencia simplemente para no quedar mal. Hace falta osada e irresponsabilidad para formar un gobierno minoritario dbil, apoyndose en su contrario natural, y que le cercena toda posibilidad de singularidad alternativa que no sea el puro antinacionalismo. Un gobierno as no gobierna. Solo puede dedicarse a enrocarse y defenderse.

Una derivada doble de esa apuesta, aplicada a EITB, fue pensar que se puede reeducar a la sociedad vasca en otras claves identitarias en solo una legislatura; y que la RTV est para eso. Para ello se mont un equipo de aluvin, sin proyecto ni empaste, a base de un cambio de cromos partidistas y que es una direccin de coalicin (responsables elegidos directamente por PSE y PP) a diferencia del Gobierno. Garrafales errores!.

La sociedad es la que es, y las mayoras artificiales son el peor aval para emprender, desde arriba y a corto, cambios de mentalidad social y de simbologas instaladas. Lo normal es que la sociedad se cabree con el adoctrinamiento -y no solo las bases de los nacionalismos- y opte por hacer un gesto tan sencillo como cambiar de canal desde el mando (un instrumento poltico reactivo).

Boicot? No o, quizs, solo de algunos. Es, ms bien, el fracaso de la apuesta del propio equipo de Alberto Surio, Director general de EITB (fino y abierto periodista procedente del Grupo Vocento y que acept liderar una tarea mal planteada e imposible).

Por ejemplo, yo no boicoteo los informativos en castellano de ETB2, simplemente los veo poco por su falta de autenticidad: no es informacin integral sino sucursalizada; predomina lo anecdtico sobre la informacin; y los editores lo desproblematizan todo, en un aqu no pasa nada. Para el punto de vista en el que se sitan, prefiero a TVE-1 en castellano. Y aunque es de alabar que pusieran informativos de maana y de medianoche, lstima! de calidad. Y en euskera solo tengo las opciones de ETB 1 o Hamaika.

Se justifica diciendo que ahora ETB se dirige a toda la sociedad y antes solo al nacionalismo. Vistas las audiencias de antes y de ahora suena a boutade. Si ETB tena audiencias de 18-20%+5%, o sea de 23-25% en 2004, seis aos despus octubre 2010- tiene de 7,7%+1,7%, 9,4% en total. Ciertamente la antigua direccin, y desde su imaginario, barra mucho para casa, aunque dentro de cierto fair play con y para todos, que ahora no existe.

Hay tanta prisa que el adoctrinamiento llega hasta la censura. En los informativos en los que hace dos aos era lder ya no es la primera opcin. Para imponer la nueva lnea informativa -que se puede encontrar en el resto de medios de Estado perdiendo ETB su especificidad- han llegado a la imposicin interna. El alarmante episodio del jefe de poltica de ETB, Juan Carlos Viloria (tambin procedente del grupo Vocento) dndole una noticia hecha y muy sesgada a una redactora con contrato temporal, que se neg profesionalmente a leerla y fue arropada con una concentracin de parte de la plantilla, es ilustrativo.

Se hace TV de parte, al apuntar que "uno de los objetivos de los informativos de ETB es desarrollar los aspectos esenciales del acuerdo de gobierno entre PSE y PP" (texto en Presupuestos de Cultura para el 2011). Y sigue defensa del marco institucional,() evitando dar cobertura (..) a quienes (..) amparan sus acciones (terroristas, se entiende). Una patada semejante al pluralismo se traduce en unos informativos de propaganda del status quo institucional, de desprestigio de los nacionalismos y de ostracismo de la izquierda abertzale mayoritaria tambin de Ezker Batua y otros-, mientras el PP, tan representativo l, aparece hasta en la sopa.

Las apuestas de programacin actuales se proponen desde la falta de feeling con la audiencia. Ya es de un dgito. En ao y medio, y de forma constante, ha perdido la mitad, la peor evolucin de todas las TVs de la FORTA. Y la programacin de ETB-1, en particular, con un 1,7%, parece espantar a los euskaldunes. La legitimidad de una RTV pblica es el servicio, ciertamente, pero requiere un umbral mnimo de audiencia. Estamos debajo. Y en lugar de autocrtica y medios de excepcin para enderezarla se niega la realidad.

La direccin actual se ha instalado en el sndrome paranoico de la fortaleza sitiada desde fuera y minada desde dentro. El director de ETB, Miguel Angel Idgoras, y en relacin al incidente antedicho declaraba la siguiente insensatez. Hay sectores que "son de la izquierda abertzale, pero hay sectores radicales del PNV que, desde fuera, se estn apoyando en ellos para incendiar ETB y evitar que dirijamos la televisin" (El Correo 9-11-10). Atencin! porque lo de fuera es la sociedad para la que se debe hacer RTV, y lo de dentro no son quintacolumnistas, son los empleados que hacen la RTV. Ya solo falta que, para justificar que ETB sea hoy una TV de segunda fila en el men vasco actual, se piense que la izquierda abertzale controla hasta los audmetros. No se puede gestionar la RTV contra la mayora del pas. Con este diagnstico un equipo solo puede aislarse y recurrir al autoritarismo para dirigir.

Para no seguir con las paranoias, sera insensato que se identifique a quienes criticamos al equipo actual con una supuesta conspiracin contra el Servicio Pblico. Sera una manera de transferir el fracaso. Es al revs. Defendemos EITB se ha creado un grupo de trabajo en la UPV-EHU- de quienes lo estn dinamitando. Asistimos a una implosin desde dentro del servicio pblico por empecinamiento en un modelo imposible.

PROPUESTAS

1. Con el inters general no se juega. Si no queremos hacer quebrar el Servicio Pblico lo lgico es que, o bien dimita todo el equipo con el Director General Surio a la cabeza, o que l mismo propugne un acuerdo parlamentario muy mayoritario de contenidos y proyectos, y se nombre una nueva direccin de consenso, que haga recuperar la afinidad colectiva con EITB desde criterios de pluralismo.

2. Paralelamente, para tener resultados estructurales al final de la legislatura, es necesaria la puesta en marcha de una Comisin Parlamentaria de mayoras amplias con dos misiones: la reforma de la Ley de EITB para actualizarla y definir y garantizar sus misiones en el nuevo contexto (incluyendo comisin asesora, consejo profesional de informativos, derecho de acceso, direccin colegiada desde un Consejo de Administracin operativo y ejecutivo); y elaborar una Ley de Comunicacin audiovisual para el conjunto del sistema (con cuotas de produccin propia, cultura, lingsticas, ), incluyendo un Consejo del Audiovisual.

Ramn Zallo. Ex miembro del Consejo de Administracin de EITB y profesor de Sistema Audiovisual.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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