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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2010

EEUU declara la "guerra financiera" al mundo

Alfredo Jalife-Rahme
La jornada


Antecedentes

El connotado economista Michael Hudson no confundir con el notable reportero investigador, su homnimo 22 aos menor y autor del relevante libro Monstruo: cmo una pandilla de prestamistas depredadores y los banqueros de Wall Street despellejaron (sic) a EU y crearon una crisis global ha laborado a los ms altos niveles consultivos de los principales bancos de Wall Street y hasta ha colaborado con el futurista cuan muy controvertido Hudson Institute (vinculado con la Rand Corporation).

Dise en 1990 el primer fondo de deuda soberana para el Tercer Mundo y pronostic acertadamente dos aos antes el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos (Harpers, mayo de 2006).

Pocos como l conocen el sistema financiero de Estados Unidos desde dentro y hoy parece haber tenido una milagrosa reconversin desde su ctedra en la Universidad de Missouri (en Kansas City).

Es autor del imprescindible libro Superimperialismo: la estrategia econmica del imperio estadunidense, que devela las maquinaciones geopolticas de la economa global que maneja Estados Unidos.

Su nuevo libro Fractura global: el nuevo orden econmico internacional avizora la divisin del mundo en regiones comerciales y en bloques de divisas, coincidentemente la tesis de nuestros tres ms recientes libros (www.alfredojalife.com).

Hechos

El tsunami financiero global provocado por el israel-estadunidense Ben Shalom Bernanke, polmico gobernador de la Reserva Federal de Estados Unidos (ver Bajo la Lupa, 7 y 10/11/10), ha sido fustigado acerbamente por el resto del mundo y pareciera destinado a aniquilar las vulnerables finanzas estructurales del BRIC (acrnimo de Brasil, Rusia, India y China), que ha puesto el grito en los cielos.

Michael Hudson aduce que Estados Unidos ha lanzado una nueva (sic) guerra financiera mundial, lo cual confrontar el resto del mundo (CounterPunch, 11/10/10).

Dotado de una gran sensibilidad geopoltica poco usual en los economistas comunes, destaca un aspecto poco seguido de la guerra financiera (que abarca la guerra de las divisas) cuando Estados Unidos obtiene el mismo objetivo que su ejrcito mediante la riqueza monetaria y la usurpacin de los activos ajenos simplemente por medios financieros.

Ni tanto, porque las armas y las finanzas son complementarias: Estados Unidos y en su momento Gran Bretaa no podra imponer su guerra financiera al mundo valetudinario con sus papeles chatarra sin la cobertura de sus pletricas ojivas nucleares. Quien gana las guerras militares impone su doble orden econmico y financiero mundial.

No es momento de querellarnos con Michael Hudson, quien enuncia conceptos impactantes al explayar persuasivamente la forma en que Estados Unidos imprime ad libitum las cantidades de papel chatarra (primero 1.7 billones de dlares y ahora 600 mil millones adicionales) en sus pantallas de computadora para comprar todos los bonos y acciones en el mundo, adems de tierras y otros activos en venta con la esperanza de obtener ganancias de capital y embolsndose (sic) los diferenciales mediante el apalancamiento de deuda a menos de uno por ciento de inters como costo. Este es el nombre del juego de hoy.

Aduce que las finanzas son una nueva forma de guerra () Es una competencia en la creacin de crdito para comprar recursos forneos, bienes races, infraestructura pblica y privatizada, bonos y acciones empresariales. La clave consiste en persuadir a los bancos centrales forneos de aceptar este crdito electrnico.

Hasta cierto punto, porque hoy los bancos centrales del BRIC y algunos del G-7 (Alemania y, en menor medida, Francia) con la notable excepcin del Banco de Mxico, controlado por un anterior empleado del FMI se han rebelado en la granja financiera global contra la cleptocracia monetarista vigente en Estados Unidos y Gran Bretaa: una verdadera dictadura centralbanquista global que ha eclipsado a una catatnica clase poltica que no entiende nada de lo que sucede y que avala todo de tipo de violentas exacciones cupulares contra el bien comn, siempre y cuando le lubriquen sus gastos corrientes.

Antes del fracaso estrepitoso de la cumbre del disfuncional G-20 en Sel sepultada por el efecto Bernanke y que no mereci siquiera un epitafio civilizado de parte de Obama, Michael Hudson cuestionaba el grado de masoquismo de los otros pases en sucumbir al unilateralismo financiero centralbanquista anglosajn: El mundo ha sido obligado a escoger entre la anarqua financiera y la subordinacin a un nuevo nacionalismo econmico de Estados Unidos, lo que incita a los pases a crear un sistema financiero alternativo, con la decepcionante excepcin del Mxico calderonista, que ni hizo ni tiene nada que hacer en el G-20, donde slo opera como esclavo ftil de Estados Unidos.

Explica que el experimento de las facilitaciones cuantitativas monetaristas ya fracas dramticamente en Japn, que se encuentra en recesin y/o en atona desde hace dos dcadas. China no est dispuesta a repetir el suicidio de Japn (la revaluacin del yen nipn) para beneficiar parasitariamente al dlar.

Argumenta que el sistema financiero internacional premia la especulacin, lo cual arroja ganancias estratsfericas al precio de distorsionar el comercio internacional y desajustar las relaciones de las inversiones.

A nuestro juicio, el grave inconveniente es que los bancos de Estados Unidos, en la insolvencia ocultada (Bank of America est al borde de la quiebra oficial), no otorgan crditos porque estn ms dedicados a limpiar sus balances contables negativos mediante sus frenticas especulaciones.

Segn Michael Hudson, el sistema ha sido desestabilizado por el gasto de guerra gracias a la inmunidad geopoltica que goza Estados Unidos. Critica la postura (sic) de los multimedia que exageran que el dficit de Estados Unidos sea primariamente comercial cuando en realidad es ampliamente militar (sper sic!) en su naturaleza (Nota: solamente la aventura bushiana en Irak cost ms de 3 billones de dlares, segn Joseph Stiglitz, The Washington Post, 9/3/08).

Conclusin

Michael Hudson concreta que los pases (sobre todo el BRIC, que ha empezado a crear un sistema paralelo, extensivo a Turqua, Argentina y otros miembros rebeldes del agnico G-20) pueden prevenir la revaluacin forzada de sus divisas frente a la devaluacin unilateral del dlar mediante tres medidas: 1) reciclar los influjos de dlares a bonos del Tesoro de Estados Unidos; 2) imponer controles (sper sic!) a los capitales y, 3) evitar el uso de dlares u otro tipo de divisas que utilizan los especuladores.

Despus de coquetear con el patrn oro, Michael Hudson refiere que se pueden repetir las prcticas que prevalecieron desde la dcada de los 30 hasta la de los 50 con una tasa dual de cambios: una para los movimientos financieros y otra para el comercio, lo que conducira a la desaparicin del FMI, el BM y la OMC con nuevas instituciones que aislaran la representacin de Estados Unidos, Gran Bretaa y la eurozona. No estara mal.

Ms all del legendario nihilismo anglosajn, se encuentra en tela de juicio la capacidad creativa del resto de los pases en particular, el BRIC y los pases emergentes que no perdieron su anhelo libertario en reparar los colosales daos para luego reconstruir el mundo con un nuevo sistema econmico y financiero menos brbaro.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/11/17/index.php?section=opinion&article=024o1pol



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