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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2010

Shara Occidental, ya estamos donde queremos

Jess Mara Garca Pedrajas
Rebelin


Despus de las vergonzosas declaraciones del ministro de Exteriores de Marruecos, que han contado con la pattica y humillante complacencia de nuestro gobierno, parece ms clara que nunca la estrategia que se va a seguir con respecto a la cuestin saharaui, o lo que queda de ella: se trata de englobar, como ya se hecho en muchos otros lugares del mundo, toda la resistencia y oposicin, en este caso del Frente Polisario (FP) y de la poblacin a la que ste representa, bajo un mismo prisma: el terrorismo fundamentalista islmico.

Las advertencias del gobierno marroqu en este sentido, dejando caer ya los nombres de Al-Qaeda y Al-Qaeda del Magreb Islmico son un anuncio de lo que puede ocurrir: al menor gesto de carcter violento por parte del FP, ste ser ver incluido en la lista de organizaciones terroristas internacionales, dejndolo entonces marcado para siempre y ms all de toda posible ayuda o negociacin por parte de los gobiernos espaol o europeo.

Las continuas provocaciones, actos de terror y declaraciones pblicas humillantes por parte del gobierno de Marruecos parecen estar encaminadas a este objetivo: activar, de cualquier modo, la respuesta violenta del FP para poder etiquetarlo de grupo terrorista, integrado en las grandes redes de terrorismo internacional, con objetivos criminales y carentes de toda base legal, social o histrica. El presunto papel de Marruecos como garante contra el terror islamista en el Norte de frica quedara de este modo totalmente justificado.

Tambin resulta claro que para el gobierno espaol sera muy conveniente poder catalogar al FP como grupo terrorista y poder, de esta manera, deslegitimar su lucha y la de su pueblo, comparando al FP con ETA y escudndose en esta razn para negarse a emplearlo como interlocutor vlido en ninguna conversacin.

De nuevo puede repetirse el caso de que los mismos gobiernos que cometen los criminales actos a los que ya estamos tan habituados, sean los que se permiten el lujo de poner las etiquetas, a su libre albedro, de grupos terroristas o, en su caso, de poblaciones o gobiernos sumisos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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