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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2010

Entrevista al politlogo Roger Senserrich sobre las elecciones del 2 de noviembre en EEUU
Ronald Reagan sera hoy un candidato inaceptablemente moderado para el Partido Republicano

Jnatham F. Moriche
Rebelin


Las elecciones de medio mandato presidencial del pasado 2 de noviembre en los Estados Unidos se han saldado con una contundente victoria del opositor Partido Republicano y abren una serie de importantes interrogantes en el complejo y dinmico panorama poltico norteamericano. Sobre ellas conversaremos con Roger Senserrich, politlogo espaol residente en EEUU y autor de la bitcora Materias Grises, una de las referencias ms interesantes e influyentes de la blogsfera poltica en lengua castellana. Senserrich es licenciado en Ciencias Polticas en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y master en Estudios Sociales en la Universidad Complutense de Madrid y reside desde 2004 en Connecticut, donde trabaja en el sector privado. Se presenta como bsicamente un social liberal pragmtico y no oculta sus simpatas por los gobiernos de centro-izquierda de Barack Hussein Obama en EEUU y Jos Lus Rodrguez Zapatero en Espaa.

- En primer lugar, quisiera agradecer tu disposicin a mantener esta conversacin para los lectores y lectoras de Rebelin. Un medio y unos lectores de tendencia diversa pero esencialmente anticapitalista, respecto de la cual es evidente tu distancia ideolgica, pero desde la cual, me permito aadir, la seriedad de tus anlisis y su excelente estilo expositivo y base documental invitan a abordar un debate que resultar seguramente tan interesante como polmico.

En trminos generales, cul es tu valoracin del resultado de estas elecciones de medio mandato? Qu variables del comportamiento electoral de los norteamericanos han influido ms decisivamente en este vuelco hacia la derecha? Qu cambios cabe esperar a partir de ahora en la accin de gobierno de Barack Obama y en la accin opositora del Partido Republicano?

Gracias por tenerme en esta casa, de hecho. Es un placer.

Sobre las elecciones legislativas americanas, lo que ha sucedido es relativamente sencillo: las crisis financieras siempre tienen recuperaciones econmicas lentas, y la economa no ha recuperado la velocidad de crucero a tiempo para salvar a los demcratas. Echando un vistazo a la literatura sobre comportamiento electoral podamos esperar una prdida de 45 representantes en la cmara baja el resultado ha sido un tanto peor (60) bsicamente por la diferente composicin del electorado respecto al 2008. Los jvenes se han quedado en casa mientras que los mayores de cincuenta aos han votado al mismo nivel.

Es fcil olvidar que las elecciones del 2008 fueron realmente excepcionales: participacin muy alta (para Estados Unidos), jvenes muy movilizados y minoras acudiendo en masa a las urnas, todo ello en medio de una crisis realmente aterradora y una presidencia absolutamente catastrfica. Los demcratas, incluso con una recuperacin econmica increble, hubieran perdido escaos. El problema es que la economa no acompa en absoluto.

Un detalle interesante es que en Senado los demcratas han sacado resultados bastante decentes de hecho, incluso mejores de lo que decan las encuestas. Los republicanos han perdido algunas votaciones que tenan ganadas al presentar algunos candidatos excepcionalmente malos. Delaware, Nevada o Colorado han sido regalos inesperados para los demcratas.

Predecir qu harn los republicanos es relativamente complicado. Los conservadores han prometido la luna a sus bases durante la campaa, hablando de que iban a salvar el pas, recortar impuestos, eliminar el dficit pblico y pasar reformas enormes (desde privatizar la seguridad social a eliminar el Departamento de Educacin) en unas pocas semanas, aparte de cambiar Washington DC de arriba abajo. El problema es que muchas de estas cosas que movilizan a las bases horrorizan al pblico en general; los lderes del Partido Republicano debern intentar contentar a las bases sin pasarse de frenada con los votantes. En un pas con elecciones primarias, sin embargo, esto es muy, muy complicado, si no imposible; los republicanos debern escoger entre trabajar con el presidente de vez en cuando y tener problemas con sus bases en las elecciones primarias, o apaciguar a sus bases y perder apoyo en las elecciones generales.

La clave, como de costumbre, ser la economa. Si los datos de paro siguen teniendo el aspecto que han tenido en octubre (bastante buenos) y la Reserva Federal colabora con una poltica monetaria agresiva, en 2012 Obama ser muy difcil de batir. Pero la recuperacin es, creo, an bastante frgil, y los republicanos puede que tengan tentaciones de torpedearla no aprobando los presupuestos (acusando la Casa Blanca de despilfarro) y forzando un cierre del gobierno, por ejemplo. No va a ser un ao fcil.

- Las dos grandes victorias legislativas de Obama, la reforma sanitaria y la reforma financiera, han tenido en comn una salvaje oposicin republicana (que las ha tildado de socialistas y anticonstitucionales) y una acerba crtica desde la izquierda social (que las ha descrito como insuficientes y claudicantes ante la presin corporativa). Ms all del rifirrafe parlamentario y meditico, cmo se ha desarrollado el debate sobre estas reformas en la sociedad norteamericana a pie de calle? Podramos interpretar la derrota demcrata en estas elecciones como una desautorizacin popular (por activa desde la derecha, votando a los candidatos republicanos, y por pasiva desde la izquierda, abstenindose) de la concrecin legislativa de los afanes reformadores que llevaron a Barack Obama a la Casa Blanca hace dos aos?

No creo. Los comentaristas tienden (tendemos!) a sobrevalorar la sofisticacin de los votantes, especialmente en lo que respecta a lo que entienden de cada reforma. Estas ltimas semanas ha habido algunas encuestas realmente curiosas en este aspecto. Por ejemplo, hay bastantes sondeos que preguntan por varias medidas contenidas dentro de la reforma de la sanidad. Usted apoya ayudas para comprar seguro a familias de pocos recursos, o esta regulacin a aseguradores, etctera. La mayora estn a favor. Despus preguntas si apoyan la reforma de Obama, y dicen estar en contra. Tambin hay sondeos que dicen que la mayora de votantes creen que este Congreso (uno de los ms activos de los ltimos cincuenta aos) ha aprobado menos leyes que la media, y por descontado, la mayora de votantes cree que el rescate financiero fue aprobado por Obama, cuando fue aprobado bajo Bush.

Esto es habitual y, por cierto, no es especfico de los votantes americanos; sucede en todas las democracias. Siempre hay una minora politizada, pero la mayora de votantes responden a datos ms bsicos: si la economa va mal, la culpa es del presidente, y punto. Los sondeos sealan que los americanos no estaban en absoluto contentos con su sistema sanitario, y queran reformas. Y por descontado, todo el mundo le tiene unas ganas tremendas a los bancos. Pero con el paro rozando el 10%, esto importa poco.

- De entre los actores del mapa poltico norteamericano descolla por su novedad y agresividad el movimiento Tea Party, sobre el que existe ahora mismo una torrencial sobreabundancia informativa y cuya definicin est protagonizando un vivsimo debate intelectual en todo el planeta. Desde el punto de vista organizativo, de qu tipo de movimiento estaramos hablando, y qu papel juegan en l los donantes empresariales, los comunicadores de masas, los polticos profesionales, las bases? Responde a patrones histricamente consolidados de movilizacin social en EEUU, o supone por el contrario una autntica novedad? En qu trminos puede describirse la relacin del Tea Party con el Partido Republicano, y cmo puede evolucionar ahora esta relacin tras haber colocado el Tea Party en las instituciones a varios de sus representantes?

Los tea parties son una criatura curiosa, pero no tienen nada de nuevo: la derecha americana siempre genera un grupo de gente extremadamente cabreada e increblemente ruidosa cada vez que un demcrata llega a la Casa Blanca. A Bill Clinton tambin le llamaron socialista desde el primer da, vamos; recordad el ruido del Contrato con Amrica, por no mencionar el absurdo del escndalo Lewinsky.

La diferencia este ao es que gracias a internet, por un lado, que facilita organizar y recaudar fondos, y la sentencia de Citizens United en el Tribunal Supremo, por otro, que permite que grupos privados gasten todo el dinero que quieran en poltica, los tea parties estn excepcionalmente bien financiados. Es difcil saber cunto dinero empresarial hay sobre la mesa, ya que gracias a esa sentencia del Supremo hay mucho dinero bsicamente secreto, pero est claro que no todo es movimiento de masas. Ms bien lo contrario, de hecho: hay muchos grupos que son esencialmente organizaciones imaginarias. El Washington Post tena un artculo de investigacin fantstico sobre ello hace un par de semanas que pas muy desapercibido.

La gran pregunta estos das, como comentaba, ser la relacin entre estos activistas y el Partido Republicano. Los tea parties puede que no sean muy significativos comparados dentro del electorado en general, pero tienen un peso gigantesco en las elecciones primarias republicanas. Ya hay voces que han sealado que la derrota en sus respectivos estados de tres de los candidatos favoritos de este movimiento, incluso con el apoyo de Sarah Palin (que por cierto, se est forrando con esto), han hecho que los republicanos no ganaran el control del Senado. En Nevada, por ejemplo, metieron como candidata a Sharron Angle, una mujer que est bsicamente como un cencerro. Los demcratas salvaron el escao gracias a ello, y no fue el nico sitio.

- Y en el plano del discurso, representa el Tea Party una mera continuidad del neoconservadurismo de la dcada pasada, ahora en una versin opositora ms agitada y altisonante, o presenta elementos de autntica novedad ideolgica respecto del mainstream de la derecha norteamericana de la pasada dcada? Podramos estar asistiendo, adems de al conflicto de poder entre personas y aparatos, al arranque de un choque de conservadurismos, y cules seran los principales puntos de discordia en esta confrontacin ideolgica? Cmo dibujaramos ahora mismo el mapa de identidades, influencias, convergencias y fracturas de la Norteamrica conservadora?

No, no creo que sean nada nuevo son los herederos de la tradicin intelectual, por llamarla de algn modo, de la John Birch Society de los aos sesenta, slo que ms ruidosos. La gran diferencia, si acaso, es que en los sesenta los birchers fueron sacados a patadas del Partido Republicano, ya que el establishment los vea como locos inaceptables, mientras que ahora el establishment utiliza a los tea parties para apelar al populismo.

Sobre la posibilidad de un choque entre ambos grupos, es difcil decirlo. Hay bastantes comentaristas que de un tiempo a esta parte afirman que son los locos los que dirigen el manicomio, y no lo contrario. Bush y su equipo, por ejemplo, nunca hubieran montado un escndalo como el de la mezquita de la Zona Cero -seran muchas cosas, pero nunca flirtearon con el racismo de ese modo.

La derecha americana en los ltimos aos se ha radicalizado muchsimo, ciertamente. Ronald Reagan, el santo patrn del Partido Republicano en los ltimos aos, sera ahora inaceptablemente moderado. El hombre subi los impuestos varias veces, por Dios. Incluso pacto con polticos demcratas. Ningn candidato republicano con ese historial sobrevivira unas primarias hoy en da. Estamos ante un partido que cree sinceramente que Bush fracas como presidente porque fue demasiado moderado. No es precisamente tranquilizador.

- Desde el centro-izquierda y la izquierda se han presentado algunas iniciativas que parecan presentar batalla al Tea Party en su propio terreno y con sus mismas armas: los encuentros y debates convocados por el Coffee Party, los dos grandes mtines de masas de octubre en Washington... A pesar de que la designacin como candidato y posterior victoria electoral de Obama hace dos aos debieron mucho a la movilizacin por la base, estas nuevas movilizaciones del campo progresista no parecen haber tenido el xito esperado, o al menos no haber supuesto una herramienta demasiado eficaz para los demcratas, por qu? Con qu disposicin ha afrontado estas elecciones el espacio cultural y poltico a la izquierda del Partido Demcrata? Pone su resultado ms fciles o ms difciles las cosas a los movimientos sociales, los sindicatos y los intelectuales que vienen pugnando desde hace dos aos por arrastrar a Obama hacia posiciones ms a la izquierda?

Es muy difcil movilizar a tus bases cuando ests en el poder, y ms cuando la realidad poltica hace que pasar reformas en Estados Unidos sea extraordinariamente difcil. Si a eso le aadimos que movilizar contra algo es muchsimo ms sencillo que movilizar a favor, los progresistas lo tenan complicado. El factor ms importante, sin embargo, es el de siempre: la economa. El paro afecta a todo el mundo, no slo a los conservadores; si ya cuesta entusiasmar con reformas nacidas de un consenso chapucero con los senadores demcratas de Nebraska y Arkansas (pista: no son precisamente progres), imagina si el paro no deja de crecer.

Eso no quiere decir que la actitud de ciertos sectores de la izquierda en estas elecciones no haya sido bastante incomprensible. De acuerdo, la economa va mal, y la reforma de la sanidad o del sistema financiero han sido menos agresivas de lo que deberan, pero eso no quiere decir que Obama sea un traidor a la causa que no merezca ni gota de apoyo. En dos aos de presidencia, Obama, Pelosi y Reid (los lderes demcratas en el Congreso han hecho un trabajo tremendo) han avanzado la agenda progresista ms que cualquier presidente desde Johnson, y la respuesta de mucho intelectual ha sido si, pero o bah.

De aqu unos aos, la izquierda americana ver estos aos 2008-2010 como el bienio milagroso, de eso no hay duda. Pero no estoy seguro que muchos entiendan que gran parte del mrito de ello ha sido la oportunidad dejada por la excepcional incompetencia de Bush combinada con un tro de polticos muy hbiles y pragmticos.

- Estas elecciones se han celebrado bajo el inmediato impacto de la publicacin en el portal Wikileaks de amplios dossieres sobre las guerras de Iraq y Afganistn. En qu medida ambos conflictos estn hoy presentes en el debate poltico norteamericano, tanto en la esfera pblica meditica e institucional ms formalizada como en la esfera informal, en los centros de trabajo y estudio, en las pequeas comunidades o en las familias? Cunto y en qu sentido ha influido la poltica exterior de Obama en el comportamiento de los votantes en estos comicios? Qu cambios pueden forzar los resultados del 2 de noviembre en este aspecto de la accin de gobierno de Obama?

Prcticamente nada. Las encuestas mostraban que los votantes estaban preocupados por cuestiones domsticas, no de poltica exterior. Hay un debate intelectual bastante serio sobre las dos guerras, pero no est demasiado politizado. El consenso es que Obama hered un desastre, incluso en Irak, y que no importa lo que haga, no hay soluciones fciles.

Las elecciones tendrn un efecto bastante limitado sobre la poltica exterior, la verdad. Los presidentes tienen una autonoma tremenda en este campo. Slo el Senado tiene cierta capacidad de influencia, aprobando tratados, pero la situacin ah no ha cambiado demasiado. Los demcratas no tenan los 60 votos necesarios para controlar el Senado hace un mes, y tampoco los tienen ahora.

- Voces importantes de la sociedad civil norteamericana (por ejemplo, la organizacin Human Rights Watch) reclamaban tras la llegada de Obama a la Casa Blanca una Comisin de la Verdad para dilucidar responsabilidades en las violaciones de los Derechos Humanos cometidas por la administracin Bush en su guerra contra el terrorismo. Finalmente, nada semejante a tal Comisin se ha formalizado, y nadie ha pedido cuentas a los Bush, Cheney, Wolfowitz y compaa por sus decisiones. Cmo ha interiorizado la sociedad norteamericana las terribles revelaciones sobre lo ocurrido en Guantnamo, Abu Ghraib o los vuelos secretos de la CIA, y la (casi) unnime condena global que estos hechos han suscitado? En qu trminos se est construyendo la memoria histrica colectiva de los norteamericanos respecto de aquellos aos del neoconservadurismo en el poder?

Los americanos bsicamente han pasado pgina. Han metido todo en una caja fuerte y tirado la llave. No ha sido un tema que haya salido demasiado en los medios de comunicacin. Dejando a un lado a un sector de la izquierda (y a algunos conservadores, como Andrew Sullivan), que han hecho un trabajo titnico e increblemente desagradecido para mantener el tema ocasionalmente dentro de la agenda poltica, me parece que no veremos gran cosa.

Por qu? La sensacin que tengo es que las lites norteamericanas sienten vergenza, no slo porque todo esto sucediera, sino porque durante muchos aos lo aplaudieron con entusiasmo. La intelligentsia apoy la poltica exterior de Bush durante aos, porque eso era lo que tocaba. El hecho de que estuvieran horriblemente equivocados, y lo justificasen todo, hace que nadie quiera verse en el espejo removiendo toda esa basura.

El votante medio, mientras tanto, est ms preocupado por la economa que por otra cosa. No veremos protestas en este sentido.

- Quiero terminar dndote de nuevo las gracias por tu amable atencin a estas preguntas, y dando tambin las gracias a Rebelin por acoger nuestra charla. Si quieres aadir algo ms...

Gracias por tenerme por aqu, de nuevo. Espero haber aclarado algo las cosas. Lo cierto es que a pesar de estas elecciones, creo que hay motivos para el optimismo. La gran recesin no se convirti en una depresin, la Ley de sanidad es realmente el mayor programa social aprobado en Estados Unidos desde los aos sesenta, y la reforma financiera, si se aplica bien, limitar el poder de la gran banca de forma considerable. Esperemos que las reformas aprobadas, el estmulo fiscal y la poltica monetaria puedan acabar de recuperar la economa, y que los republicanos no rompan nada. Claro que los conservadores tienen todos los incentivos del mundo para hacerlo, entre sus propias elecciones primarias y asegurarse que Obama fracasa cara a las presidenciales de 2012. Esa ser la gran batalla durante los prximos dos aos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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