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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2010

La mayor traicin de Obama, su inminente rendicin ante los archirricos y lo que eso significa para el resto

Michael Hudson
New Economic Perspectives


Ahora que el presidente Obama est casi celebrando sus renovadas ganas bipartidistas de reeditar los recortes de impuestos a los super-ricos que puso en marcha George Bush hace diez aos, es la hora de que los Demcratas se planteen hasta qu punto van a oponerse a una administracin que parece ms bien algo del estilo Bush-Cheney 3 Parte. Es esto lo que esperaban de la promesa de Obama de estar por encima de la poltica de partidos, cuando ahora gobierna en nombre de Wall Street quien es adems el principal contribuyente a las campaas de ambos partidos?

Se trata de un ejemplo de cmo la actual guerra de clases llevada a cabo por slo una de las partes se ha convertido precisamente en esa ocurrencia de Warren Buffet de que su "bando" est ganando sin que se libre una verdadera lucha. Nadie ha lanzado realmente el guante cuando el presidente y su asesor David Axelrod han soltado un globo sonda las dos ltimas semanas, insinuando que los recortes de impuestos de Bush al 2% de los ms ricos van a prolongarse "solamente" durante los prximos dos aos. A todos los efectos, el eufemismo "durante los prximos dos aos" significa en realidad para siempre o al menos lo suficiente para que los super-ricos tengan tiempo de movilizar los recursos necesarios, y financiar a los Republicanos suficientes, para que stos una vez elegidos hagan de los recortes algo permanente.

Es como si Obama estuviese haciendo campaa para su propia derrota! Gracias en gran parte al rescate de Wall Street de 13 billones de dlares mientras la deuda de los EEUU segua creciendo para el resto del "98% ms pobre" del pas este agraciado 2% de la poblacin recibe ahora aproximadamente tres cuartos de todos los dividendos que produce la riqueza nacional (entre intereses, rentas y ganancias del capital). Ello es casi el doble de lo que reciban una generacin atrs. Y mientras al resto de la poblacin le toca apretarse el cinturn, con montones de hipotecas ejecutndose y gente perdiendo sus viviendas.

Baudelaire bromeaba con que el diablo gana justo en el momento en el que consigue convencer a todo el mundo de que no existe. Las elites financieras de hoy van a ganar la guerra de clases en el momento en que consigan hacer creer al votante que no existe tal guerra y crea que Obama est tratando de ayudarle, en lugar de conducirle a un seoraje de la deuda a medida que la economa se asienta en una deflacin crediticia, como realmente esthaciendo.

Se trata de la vieja demagogia desvergonzada. Ha llegado el momento en que se deberan acabar las vacaciones fiscales para el sector financiero. Pero Obama va y con su buen rollo pretende convencernos de que "dos aos ms" nos van a servir para salir de esta crisis crediticia. Pero los planes de los Republicanos son avanzar en el Congreso y en el Senado en 2012 a medida que los votantes iniciales de Obama van optando por quedarse en casa, como hicieron a principios de este mes. As que "dos aos" significa, en trminos polticos, para siempre. Por qu votar a un poltico que promete "cambios" pero luego se trata de una mera exclamacin que en realidad sigue con las polticas Bush-Cheney, desde Afganistn e Irak hasta el Wall Street's Democratic Leadership Council del ala derecha de su partido? Despus de todo, uno de los lderes de ese Consejo fue precisamente Joe Lieberman, el mentor de Obama en el Senado.

El segundo pretexto es que recortar los impuestos a los ultra ricos es necesario para conseguir el apoyo republicano suficiente para incluir tambin a la clase media en esos mismos recortes fiscales. Es como si los Demcratas no hubiesen ganado nunca una votacin con minora (uno se acuerda de George W. Bush con su mero 50%, sacando adelante polticas extremistas bajo la lgica de "tengo capital electoral, y voy a usarlo". Lo que tena, claro, era el apoyo del Democratic Leadership Committee). Y todo ello es para "crear puestos de trabajo", empezando por los empleos de los trabajadores de los astilleros que van a hacer los yates para los nuevos ricos, y terminando con los diez millones de estadounidenses que no consiguen cumplir con los plazos de sus hipotecas. Suena muy keynesiano o como mnimo reminiscente de Thomas Robert Malthus quien, como vocero de la aristocracia terrateniente inglesa, argumentaba que los propietarios de tierras iban a usar sus rentas para adquirir peones, hacerse construir carros o contratar mayordomos, y as mantener a la economa funcionando.

Pero es an peor. Los recortes fiscales la Bush de Obama son slo la primera parte de un asalto en dos tiempos para desplazar el peso recaudatorio del sistema hacia los asalariados. Los economistas del Congreso estiman que prolongar esos recortes de impuestos al 2% ms rico de la poblacin va a costar a la hacienda pblica entre 700 y 750 mil millones de dlares a lo largo de aproximadamente los siguientes diez aos. "Y cmo vamos a salir adelante y recortar esos 700 mil millones?" preguntaba el mismo Obama a Steve Kroft durante su entrevista de la semana pasada en el programa Sesenta Minutos de la CBS.

Era, claro, una pregunta retrica. El presidente ha puesto en marcha una comisin bipartidista (gente del ala derecha de ambos partidos) para "sanar" la situacin presupuestaria federal a travs de recortes en el gasto social para as poder pagar an ms rescates financieros a quines hundieron la economa. La National Commission on Fiscal Responsibility and Reform (Comisin Nacional para la Responsabilidad y la Reforma Fiscal) podra muy bien llamarse la "Comisin de la Nueva Guerra de Clases para Cargar de Nuevo el Coste de la Seguridad Social y Medicare sobre los Asalariados y as Dejar ms Recaudacin Fiscal para Regalar a los Super-Ricos". Sin duda un nombre ms largo que el que le han puesto sus amiguetes de los medios de comunicacin, la Comisin para Reducir el Dficit, pero a veces hacen falta bastantes ms palabras para llegar al centro del meollo.

El axioma poltico que est aqu operando es "el pez grande se come al pequeo". Con la llegada de las vacas flacas no hay ya suficiente recaudacin para seguir hinchando las fortunas de los super-ricos y a la vez pretender ahorrar lo suficiente para pagar las pensiones y las ayudas sociales que se les ha prometido tanto a los ciudadanos estadounidenses como a los europeos. Alguien tiene que ceder y los ricos han demostrado ser lo bastante espabilados como para tomar la iniciativa. Para ver un avance de lo que va a ocurrir en EEUU, fjense en la lucha de la Europa neoliberal que se ha desencadenado contra la clase media y trabajadora en Grecia, Irlanda o Letonia; o mejor an, el Chile de Pinochet, donde las cuentas de la seguridad social recin privatizadas fueron rpidamente saqueadas al final de los 70 por una cleptocracia bien asesorada por los Chicago boys, cuyo doble rasero monetarista acaba de abrazar de nuevo Ben Bernanke, la persona que Obama puso al frente de la FED.

En lo que hay que fijarse para poner en perspectiva la bajada de pantalones de Obama es en los consejeros pro-Wall Street de los que se ha rodeado no solamente Larry Summers, Tim Geithner y Ben Bernanke, sino tambin al constituir su Comisin para Reducir el Dficit con declarados defensores de los recortes en pensiones, en Medicare y en cualquier otro gasto social. Su jugada consiste en aterrorizar al pblico pintando una pesadilla de un dficit de 1 billn (con B) de dlares en el sistema de pensiones a lo largo de los siguientes 50 aos como si el Tesoro y la FED no acabasen de soltar 13 billones (tambin con B) en rescates para Wall Street sin ni siquiera pestaear. El regalo de 750 mil millones del presidente Obama al 2% ms rico de la poblacin va a ser el azcar glas del enorme pastel que se van a zampar los ricos cuando las cosas empiecen a ponerse feas de verdad para la clase trabajadora.

Para ver las cosas en su conjunto, tngase en mente que el inters pagado sobre la deuda pblica (que se cuadruplic en la era Reagan-Bush y que luego se duplic de nuevo en el periodo Bush-Obama) va a llegar pronto al billn de dlares anuales. Ello no es ms que un impuesto sobre el trabajo ya que aumenta el coste de la vida y los costes de la actividad econmica en general que se est pagando por haber perdido la lucha por la reforma econmica y debido a haber reemplazado un sistema fiscal progresivo por polticas neoliberales regresivas. Y as mientras el gasto militar en Oriente Medio, Asia y otras regiones del planeta es el responsable de la mayor parte del dficit de EEUU, el Congreso va a seguir aprovechando cualquier ocasin para conjurar no s que nueva amenaza exterior que justifique seguir aumentando el podero del ejrcito.

Todo ello material de la peor ciencia econmica. Manteniendo un dficit pblico es como los actuales gobiernos inyectan el crdito y la capacidad adquisitiva necesarios para que las economas crezcan. Cuando los gobiernos disponen de supervit, como ocurri con Bill Clinton (1993-2000), el crdito lo crean los bancos. Y el problema con el crdito bancario es que gran parte de l se presta, con inters, sobre un principal que es a su vez crdito. El resultado es que tarde o temprano se crean burbujas sobre bienes races o sobre los ttulos del mercado de valores. Ello genera ganancias de capital que el sistema impositivo "original" de 1913 trataba como cualquier otra fuente de renta, pero que hoy en da se graban solamente al 15% (y solamente cuando se materializan esas ganancias, lo que es muy raro en el caso de bienes inmuebles). As que el actual sistema tributario subsidia el crecimiento de las burbujas inmobiliarias o basadas en el exceso de crdito.

La autntica traicin: la posicin de la Comisin sobre las deducciones fiscales a los intereses hipotecarios

La Comisin de "Impuestos Regresivos" de Obama ha empezado a preparar el terreno con su propuesta de retirar las deducciones fiscales a las hipotecas de viviendas cuyo precio estaba ya muy encarecido. La propuesta ataca solamente a los propietarios individuales de viviendas "la clase media" y no a especuladores inmobiliarios, inversores en bienes races, corredores de bolsa u otros agentes del sector bancario o financiero.

El IRS [Internal Revenue Service, la administracin tributaria federal en los EEUU;T.] permite que los intereses hipotecarios sean deducibles fiscalmente bajo la premisa de que se trata de un coste necesario para poder desarrollar un negocio. Pero en realidad es un subsidio al apalancamiento financiero (la expansin del crdito partiendo de un principal limitado). Este sesgo fiscal a favor del endeudamiento en lugar de la inversin real (usando los fondos de que dispone uno mismo) es en gran medida el responsable de haber inundado la economa de los EEUU con deuda. Anima al casino financiero con la compra-venta de bonos basura, lo que de hecho aumenta el inters que hay que pagar para hacer negocios. Este subsidio al endeudamiento es tambin la mayor concesin que ha hecho el gobierno a los bancos, a la vez que est en el origen de la deflacin crediticia que ha encerrado a la economa en esta depresin violando todo precepto clsico a favor del "libre mercado" enunciado a lo largo del siglo XIX (un "libre mercado" significaba libre del parasitismo de los rentistas, encaminndose a lo que Keynes felizmente llam "la eutanasia del rentista". Sin embargo la Comisin de Obama mantiene a los rentistas en lo ms alto del sistema econmico mediante un sistema fiscal que refuerza su poder en lugar de limitarlo mientras se aprieta las tuercas al resto de los agentes econmicos que estn debajo).

La Tabla 7.11 de las Cuentas Nacionales (NIPA, National Income and Product Accounts) muestra que el inters monetario total pagado en EEUU suma unos 3,24 billones de dlares en 2009. Los propietarios de viviendas pagaron solamente alrededor de 1/6 de dicha cantidad (572 mil millones) por las casas que ocupan. La Comisin de Obama estima que eliminar las deducciones fiscales sobre esos intereses reportara alrededor de 131 mil millones al Tesoro en 2012.

Hay de hecho una cierta lgica en eliminar estas exenciones. Las deducciones por intereses hipotecarios no suponen un autntico ahorro a los propietarios. Es una mera ilusin miope. Lo que el gobierno da al "propietario" por un lado, acaba pasando al banquero a travs del mecanismo "de mercado" por el cual quienes quieren comprar una casa acaban teniendo que ceder todo margen neto de beneficio al banco si quieren que ste realmente les conceda el prstamo (o al promotor, a la constructora, etc.). El "equilibrio" se alcanza cuando cualquier posible renta neta a la que renuncia hacienda acaba yendo a parar a las manos de los bancos y posteriormente se convierte en futuros prstamos.

Eso significa que lo que en principio parece que sea "ayudar a los propietarios" a poder pagara sus hipotecas, se convierte simplemente en que les permite poder pagar unos intereses bancarios ms altos. Esa exencin fiscal utiliza pues a los propietarios de viviendas como "mecanismo" para hacer llegar el favoritismo tributario a los bancos.

Y es an peor. Al quitar el tradicional impuesto sobre bienes races, los gobiernos estatales, locales y el federal necesitan subir la fiscalidad del trabajo y de la industria, transformando el impuesto sobre la propiedad en impuestos sobre la renta o sobre el consumo. Para los bancos, ello implica transmutar recaudacin fiscal en oro es decir, en inters. Y para la clase media de propietarios de viviendas, ahora tienen que pagar el antiguo impuesto de la propiedad a los bancos en forma de intereses, pero adems pagar tambin la mayor imposicin sobre la renta y el consumo que es necesaria para contrarrestar la menor recaudacin fiscal.

Yo estoy de acuerdo en eliminar el favoritismo tributario para el endeudamiento hipotecario. El problema es que la Comisin para el Dficit no lo hace extensivo al resto de la economa: el sector corporativo de bienes races y el sector empresarial e inversor en general.

Y de nuevo el argumento vuelve a ser que "los ricos crean empleo". Al fin y al cabo, alguien tiene que construir los yates. Pero lo que queda atrs es un principio ms fundamental: la desigualdad de renta y riqueza destruye puestos de trabajo. Ello es as porqu los muy ricos alcanzan pronto un lmite sobre lo que pueden llegar a consumir. Y ah empiezan a gastar su dinero comprando activos financieros bsicamente bonos, lo que acaba endeudando a la economa. Ese exceso de deuda es lo que est llevando a la economa hacia una depresin cada vez ms profunda.

Desde los aos 80, los corredores de bolsa han estado endeudndose con bonos basura de alto inters para lanzarse sobre empresas con problemas y ganar dinero desmantelando sus activos, recortando las inversiones a largo plazo y el I+D, y repagando a sus acreedores con crditos depreciados. Compaas que operan como parsitos financieros utilizan los ingresos comerciales normales para recomprarse sus propias acciones y as mantener el precio de cotizacin de las mismas y de paso, el valor de las stock options que los altos ejecutivos se pagan a si mismos endeudndose todava ms para seguir recomprando acciones propias o directamente para pagar dividendos. Cuando todo el proceso llega a su fin, amenazan a la plantilla con el riesgo de una quiebra que se llevar por delante sus fondos de pensiones si no se avienen a "reducir" sus demandas laborales, y reemplazar planes de jubilacin en base a beneficios por planes en base a contribuciones (en los que lo nico que saben los trabajadores es cuanto pagan cada mes, pero no lo que van a recibir una vez se jubilen). Llegados a este punto, los altos ejecutivos se han pagado a s mismos unos salarios y unas primas de escndalo, y hecho efectivas sus stock options todo ello subsidiado por el trato de favor fiscal que el gobierno confiere al endeudamiento.

Los intentos de asalto a McDonalds y otras empresas durante los ltimos aos ofrecen importantes lecciones sobre cmo funciona esta poltica de destruccin financiera mediante "activistas burstiles". Y sin embargo la Comisin para Reducir el Dficit de Obama restringe la supresin de estas exenciones fiscales al endeudamiento solamente a la clase media propietaria, ignorando el resto del sector financiero implicado. Y lo que hace de esta situacin algo particularmente absurdo es que dos tercios de los propietarios de vivienda ni siquiera se acogen a esas deducciones. Lo que deja de ingresar hacienda por esas deducciones proviene principalmente del sector de la gran inversin.

Si es correcto (y yo creo que lo es) el razonamiento de que permitir que los intereses sean deducibles fiscalmente solamente "libera" recaudacin para que se transforme en mayores intereses pagados a los bancos que luego se capitalizan en forma de prstamos an mayores entonces, porqu no aplicar todava con ms nfasis esa supresin de las deducciones a los Donald Trumps y otros grandes inversores en vivienda que operan tratando de usar "el dinero de otra gente" en lugar del suyo? En la prctica, ese "dinero" resulta que es crdito bancario que actualmente les cuesta a los propios bancos menos de un 1% de inters. El sistema fiscal-financiero est desviando los recursos de las inversiones comerciales en bienes races, aumentando de paso el precio de los alquileres, de las viviendas y a la larga de toda la actividad empresarial en la industria y la agricultura.

Por desgracia, la administracin Obama ha dado su apoyo a la poltica de Geithner-Bernanke basada en que "la economa" no puede recuperarse sin "salvar" al exceso de deuda. Pero la realidad es que el exceso de deuda es el que est destruyendo a la economa. As que estamos ante el hecho irreconciliable de que la posicin adoptada por Obama amenaza con reducir los estndares de vida entre un 10 y un 20% durante los prximos aos haciendo que los EEUU se parezcan ms a Grecia, Irlanda o Letonia que no a lo que se prometi en las pasadas elecciones presidenciales.

Algo debe hacerse polticamente si se quiere que la economa cambie su curso. Ms en concreto, lo que debe cambiar es el actual favoritismo a Wall Street a expensas del resto de la economa productiva. Lo que ha hecho que la economa estadounidense perdiese competitividad es principalmente el grado en que el servicio de la deuda ha ido erosionando el coste de la vida y la capacidad para hacer negocios. La "economa basura" de la era post-clsica considera el inters y las primas como precios que se pagan por el "servicio" de ofrecer crdito. Pero el inters (como las rentas sobre la propiedad o la extraccin de beneficios monopolsticos) es una transferencia de recursos a los bancos por el mero privilegio que tienen de poder emitir crdito. Quienes se benefician del favoritismo tributario con el endeudamiento son los archirricos de lo ms alto de la pirmide econmica el 2% al que la renuncia fiscal de Obama va a beneficiar con otros 700 mil millones de dlares.

Si el actual curso de las "reformas" fiscales no se revierte, Obama estar enseando sus dientes de cocodrilo a la clase media cuando apoye el programa de la Comisin para Reducir el Dficit, basado en recortes en la Seguridad Social para evitar que los estados y los municipios no puedan hacer frente a los pagos de las pensiones. Todava parece que 1/3 del total de bienes races de los EEUU se encuentra en una situacin de quiebra contable, minando seriamente la recaudacin fiscal estatal y local, forzando una situacin en la que haya que elegir entre la quiebra, el impago de la deuda, o cargar las prdidas a las espaldas de los asalariados, pero eso s sacndoles las castaas del fuego a los ricos acreedores que son precisamente los responsables de haber inundado la economa con deuda.

Los crticos con la agenda econmica de Obama-Bush insisten en que la Edad Dorada de Amrica de finales del siglo XIX fue de hecho una era de polarizacin econmica y guerra de clases. En ese momento el lder Demcrata William Jennings Bryan acus a Wall Street y a los acreedores del este de crucificar a la economa estadounidense en una cruz de oro. La vuelta del precio del oro a su valor de antes de la Guerra Civil llev a una guerra financiera que tom la forma de una deflacin crediticia, a medida que la cada de los precios y las rentas de agricultores y asalariados impidi que stos pudiesen hacer frente a sus cada vez ms caras hipotecas. La Ley de Impuestos sobre la Renta de 1913 trataba de rectificar esto, concentrando el esfuerzo fiscal en el 1% ms rico de la poblacin los nicos que estaban obligados a hacer declaracin de la renta y pagar impuestos. Las ganancias de capital se trataban como cualquier otra. De ese modo la mayor parte de la carga fiscal recaa sobre el sector de las finanzas, los seguros y los bienes races [FIRE sector, por sus siglas en ingls para Finance, Insurance and Real Estate; T.].

Pero los intereses privados han estado todo un siglo batallando en contra. Y ahora tienen la victoria al alcance de la mano, perpetuando los recortes fiscales de Bush al 2% ms rico de la poblacin, desactivando la imposicin estatal sobre la riqueza, trasladando la presin fiscal sobre la propiedad hacia la renta del trabajo y el consumo, y atacando cualquier gasto pblico que no sea para rescates financieros y subsidios a la emergente oligarqua financiera en que se ha convertido el nuevo "bipartidismo" de Obama.

Lo que necesitamos es una Comisin para el Futuro que nos anticipe lo que van a hacer los ricos ahora que habrn logrado la victoria total. Tal como la estn administrando Obama y los altos cargos designados por l como Tim Geithner y Ben Bernanke, su actual poltica es fiscal y financieramente insostenible. Mantener los incentivos fiscales al endeudamiento para que la mayora de la poblacin acabe endeudada frente a los ricos, para quienes adems desaparece virtualmente toda imposicin es sencillamente debilitar a la economa. Ello llevar a crisis financieras cada vez peores, que los asalariados no puedan hacer frente a sus pagos y que los estados, los municipios e incluso el gobierno federal entren en riesgo de quiebra fiscal. Los siguientes presidentes tendrn que poner en marcha ms rescates financieros, usando cada vez ms estrategias parecidas a las de las emergencias militares. Una guerra financiera requiere que el Congreso acte de emergencia, como ocurri en 2008-09. Los asesores de Obama estn transformando la economa de EEUU en un Permanente Estado de Sitio, un Juego de Ponzi Perpetuo que va a requerir ms y ms inyecciones de Facilidades de Crdito para "rescatar" a la economa (el eufemismo que usa Obama para hablar de los acreedores en la cima de la pirmide econmica) del peligro de caer en la insolvencia. El helicptero de Bernanke slo vuela sobre Wall Street. Su auxilio monetario no alcanza al resto de la poblacin.

Michael Hudson trabaj como economista en Wall Street y actualmente es Distinguished Professor en la University of Misoury, Kansas City, y presidente del Institute for the Study of Long-Term Economic Trends (ISLET). Su dedicacin a los problemas de las economas postsoviticas, y especialmente la letona, le ha llevado a ser comisionado recientemente, por parte de la coalicin de izquierda letona Centro de la Armona, como economista jefe de la Reform Task Force Latvia, un think tank encargado de elaborar una poltica econmica alternativa para ese pas bltico. Es autor de varios libros, entre los que destacan: Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire (nueva ed., Pluto Press, 2003) y Trade, Development and Foreign Debt: How Trade and Development Concentrate Economic Power in the Hands of Dominant Nations (ISLET, 2009).

Traduccin para www.sinpermiso.info: Xavi Fontcuberta

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3737



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