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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2010

Un listn innecesariamente alto

Samuel
Quilombo


Tras el desmantelamiento del campamento de protesta y los posteriores disturbios en El Aain, la guerra propagandstica ha consistido sobre todo en una guerra de imgenes y de cifras de muertos. El gobierno marroqu y Human Rights Watch (HRW) hablan de dos saharauis, incluyendo uno con nacionalidad espaola, y diez policas marroques entre los fallecidos. Es a este balance al que se agarra el gobierno espaol. El Frente Polisario ha aportado, en cambio, los nombres de cuatro saharauis muertos, pero asegura que hay muchos ms, en el Hospital Militar y en otros lugares. La dispora saharaui, las organizaciones de solidaridad con el pueblo saharaui, al igual que los activistas que permanecieron en El Aain hasta hace unos das, hablan tambin de muchas vctimas, pero sin precisar y sobre la base de rumores, sin que por el momento se haya podido confeccionar una lista de los muertos y de los desaparecidos que habran sido detenidos por las fuerzas de seguridad y que permanecen en paradero desconocido.

Los muertos se estn empleando como criterio casi exclusivo con el que medir el grado de represin que ejerce el gobierno de Marruecos sobre los saharauis. Cuando la prensa repiti las declaraciones de Peter Bouckaert, representante de HRW, dejaron en un segundo plano sus declaraciones sobre los registros, las detenciones masivas y las torturas (que explican el miedo generalizado entre la poblacin). Las torturas suelen ser calificadas simplemente de "abusos" por nuestros medios. Sin embargo, muchos activistas tambin han entrado al trapo en este debate y con este marco referencial preestablecido.

Por supuesto que urge saber qu es lo que ha sucedido en el Shara Occidental. Hay que alertar sobre la suerte de las personas que han desaparecido y que reclaman sus familiares. Pero el empeo por vincular la cifra de muertos a conceptos fuertes como los de "exterminio" o "genocidio", sin aportar datos ms precisos, a ser posible con nombres y apellidos, puede producir un efecto bumern en una batalla propagandstica mal planteada.

Genocidio es una palabra equvoca que hoy se usa indiscriminadamente para reclamar el intervencionismo de los gobiernos occidentales en las crisis ms variadas. La probabilidad de su empleo aumenta de manera directamente proporcional al poco caso que nos hagan. Ya he criticado en este blog su aplicacin en un sentido revisionista en el caso de las guerras de los Grandes Lagos y la tragedia ruandesa. Con respecto al Shara Occidental, que las fuerzas de seguridad marroques hayan podido cometer una masacre no implica, necesariamente, que haya un plan deliberado de exterminio (acepcin ms comn del concepto). Son dos cosas diferentes. Lo cual no quiere decir que los saharauis no estn oprimidos, discriminados en su propio pas ocupado, y con sus derechos violentados por el hecho de ser saharauis. Pero esto es lo que podra darse a entender si se insiste en plantear la lucha saharaui de esa manera. Si solo cabe indignarse en presencia de una aniquilacin masiva, cmo podremos reaccionar frente al goteo cotidiano de humillaciones y de violencias, grandes y pequeas, en que consiste la ocupacin? Cmo podremos entender - en trminos polticos, no moralistas - su significado? Porque un dao colateral de esta ideologa humanitaria del mal absoluto es la victimizacin absoluta. Pero los saharauis nos han mostrado que no son vctimas pasivas, y esto explica la intensidad de la represin. No podemos perder de vista el hecho de que, nos guste o no, la resistencia saharaui ha dejado un saldo de diez policas marroques muertos. Durante semanas se desarroll un movimiento de desobediencia civil pacfico, s, pero frente a la irrupcin violenta de la polica los jvenes saharauis respondieron con una violencia y con una rabia similar a la de los jvenes de los suburbios franceses, atacando instalaciones representativas del Estado como la comisara de polica. Una rabia que difcilmente aplacar por s solo el terror estatal. A menos que, efectivamente, alcance proporciones genocidas.

Fuente: http://www.javierortiz.net/voz/samuel



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