Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2010

Ms que un soborno
Obama entrega los derechos palestinos

Ramzy Baroud
Arabnews.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Las polticas del Presidente estadounidense Barack Obama pueden bien ser para los palestinos las ms lesivas hasta ahora de su historia, superando incluso las polticas derechistas del Presidente George Bush. Hasta aquellos que advertan contra el manifiesto optimismo que acompa la llegada de Obama a la Casa Blanca, deben ahora sentirse sorprendidos al ver hasta dnde es capaz de llegar el Presidente de Estados Unidos para apaciguar a Israel, todo bajo la peligrosa lgica de necesitar que el llamado proceso de paz siga adelante.

El ex diplomtico encargado de la paz en Oriente Medio, Aaron David Miller, expona en Foreign Policy que cualquier avance que se produzca en el espantosamente doloroso mundo de las negociaciones rabo-israeles es importante. Afirmaba adems: El gobierno de Obama se merece un gran reconocimiento por mantener a bordo a israeles, palestinos y a estados rabes clave en tiempos muy complicados. El Presidente de EEUU se ha hecho cargo de este problema y no est dispuesto a darse por vencido, un requisito fundamental para el xito.

Pero, a qu precio, Miller? Y no piensas que el xito de una de las partes puede tambin significar el fracaso ms miserable y total para la otra?

La Secretaria de Estado Hillary Clinton habra dedicado ocho horas a intentar persuadir al Primer Ministro israel Benjamn Netanyahu de que aceptara uno de los sobornos ms generosos jams otorgados a una potencia extranjera. El acuerdo incluye la venta de aviacin militar de combate estadounidense por valor de 3.000 millones de dlares (adems de los miles de millones de los paquetes de ayuda anual), un veto general ante cualquier Resolucin del Consejo de Seguridad de la ONU que pudiera considerarse desfavorable para Israel y la eliminacin de Jerusaln Oriental de cualquier ecuacin de congelacin de asentamientos (exonerando as la ilegal ocupacin de la ciudad y la limpieza tnica en curso). Pero incluso ms peligroso que todo lo anterior es una promesa escrita estadounidense de que sta ser la ltima vez que el Presidente Obama le pida a los israeles que paren la construccin de asentamientos a travs de los canales oficiales.

Significativo. Logro. xito. Son esos realmente los trminos adecuados para describir este ltimo y desgarrador escndalo? Incluso el trmino soborno, que se utiliza de forma abundante para describir la generosidad estadounidense, no es del todo adecuado aqu. Los sobornos han definido la relacin entre la siempre generosa Casa Blanca y el colaboracionista Congreso para ganarse el favor del siempre exigente Israel y su cada vez ms beligerante lobby en Washington. No es el concepto de soborno el que debera conmocionarnos sino la magnitud del mismo, y el hecho de que lo ofrezca un hombre que se defini a s mismo como trabajador por la paz (y que cuenta con un certificado en tal sentido, por cortesa del Comit del Premio Nbel de la Paz).

Igualmente impactante es el magro rendimiento que Obama espera obtener a cambio de los dlares que tanto les cuesta ganar a los contribuyentes estadounidenses. Segn el Atlantic Sentential, no va a conseguirse ms que una msera ampliacin de tres meses en la moratoria en los asentamiento que expir originalmente a finales de septiembre.

Reconociendo desde el principio que todo eso no son sino maniobras a medio plazo, Noah Feldman, al escribir en el New York Times, plantea la pregunta siguiente: Puede Obama triunfar donde tantos otros no pudieron? Precede su respuesta con esta frase: Desde luego, Israel y la Autoridad Palestina no le van a poner las cosas fciles.

De verdad, Feldman?

El Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas, cuyo mandato expir hace tiempo ya, debe estar viviendo los momentos ms humillantes y difciles de su no tan distinguida carrera. En un determinado momento confi en que la llegada del Presidente Obama le ahorrara a l y a su Autoridad nuevas vergenzas. Imaginando que el Presidente se pondra del lado de su moderada posicin, se lo jug todo a la carta de Obama, pujando incluso contra el gobierno democrticamente elegido por los palestinos en los Territorios Ocupados. Lleg hasta a parar una investigacin internacional de los crmenes israeles en la reciente guerra de Israel contra Gaza para no frustrar al gobierno de Netanyahu o para no molestar las sensibilidades favorables a Israel en el Congreso de EEUU.

As fue, Abbas trat de aparecer en ocasiones como un dirigente de carcter firme y en quien se poda confiar. Pidi una oportunidad para reflexionar sobre la reanudacin de las conversaciones de paz, condicionando su aceptacin a las acciones que Israel nunca lleva realmente a cabo, buscando finalmente la ayuda de la Liga rabe, una acosada y silenciada organizacin sin mandato poltico alguno.

Cmo poda Abbas y su Autoridad ponerle las cosas difciles a EEUU, Sr. Feldman? Estara dispuesto cualquier gobierno que se respetara a acordar concesiones que se hacen en su nombre sin la ms mnima oportunidad siquiera de ofrecer su propia aportacin? Eso es exactamente lo que la Autoridad Palestina ha hecho una y otra vez con Abbas.

Y sin embargo, todava hay muchos israeles que no estn contentos con el trueque. Carolina B. Glick, escriba en el Jerusalem Post al describir la congelacin de construcciones en los ilegales asentamientos judos en Cisjordania: Es una infraccin discriminatoria impresionante sobre los derechos de propiedad de ciudadanos respetuosos con la ley. Tuvo la arrogancia de considerar la lamentable moratoria como equivalente a renunciar a la tierra.

En cuanto al importante acuerdo de los F-35, es sencillamente extrao, sostuvo, porque despus de todo Israel necesita los F-35 para defenderse de enemigos como Irn.

Alucinante. EEUU entrega generosamente los derechos palestinos a Israel en bandeja de plata, y la mentalidad de la extrema derecha, que ahora rige la poltica dominante y la sociedad israel, lo encuentra inaceptable.

Pero aparte de esta arrogante respuesta israel y de los intentos de los medios estadounidenses para encontrar lo positivo en el ltimo escndalo de Obama, tenemos que plantearnos una pregunta. Qu sucede ahora que Obama ha mostrado finalmente que no es diferente de sus predecesores, que EEUU ha perdido el control de su propia poltica exterior en Oriente Medio, y que, francamente, Netanyahu ha demostrado ser ms resistente, ms firme y con ms recursos que el presidente estadounidense?

Es que vamos a seguir discutiendo siempre lo mismo, una y otra vez, o ha llegado ya definitivamente la hora de que los palestinos tengan sus propias ideas al margen de EEUU? Pueden los rabes finalmente aventurarse a buscar otros socios y aliados en la regin y en el mundo que comprendan la conexin entre paz, estabilidad poltica y prosperidad econmica? Quiz es el momento para estrechar relaciones con Turqua, para extenderle la mano a Latinoamrica, para pedir responsabilidad a Europa y para tratar de entender y comprometer a China.

Las ltimas elecciones estadounidenses han demostrado que toda la exagerada propaganda alrededor de Obama ha llegado a su fin en los mismos EEUU. Uno puede confiar tan slo en que palestinos, rabes y sus amigos comprendan por fin que todo era efectivamente un espejismo, y antes de que sea demasiado tarde.

Ramzy Baroud (www.ramzybaroud.net) es un columnista internacionalmente reconocido y editor de PalestineChronicle.com. Su libro ms reciente es My Father Was a Freedom Fighter: Gazas Untold Store (Pluto Press, London), disponible ya en Amazon.com.

Fuente: http://arabnews.com/opinion/columns/article199066.ece



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