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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2010

Estados intervenidos, crisis poltica y lucha de clases

ngeles Maestro
Rebelin


Los acontecimientos se suceden vertiginosamente en la Unin Europea. A la decisin tomada en mayo pasado por el FMI, la UE y el Banco Central Europeo de rescatar a Grecia con 110.000 millones de euros, se sucedi a los pocos das la creacin de un fondo permanente de rescate de 750.000 millones de euros (250.000 del FMI Y 500.000 de los estados de la UE), ante la amenaza de contagio de Portugal y Espaa, con el fin de asegurar la salud y la estabilidad del euro.

En estas ltimas semanas se ha reeditado el mismo guin que se represent en Grecia. En primer lugar se disparan los rumores sobre la falta de solvencia de Irlanda y Portugal, aumenta vertiginosamente el inters pagado a los compradores de deuda, se pone en duda la viabilidad financiera pblico y privada del pas y ante el riesgo de bancarrota, absolutamente fabricada, el gobierno correspondiente solicita un prstamo de miles de millones de euros. El gobierno socialdemcrata portugus, alumno ms dcil, prepara el terreno amenazando con el diluvio: Si no se aprueban los Presupuestos, Portugal podra salir del euro. El gobierno irlands resisti ms, aferrndose a la bomba poltica que supondra para un pas, que apenas empieza a recuperar su autogobierno, la prdida de su soberana. Para obligarle a recibir el prstamo antes de que se celebren unas elecciones generales previsiblemente anticipadas, est habiendo un desembarco obsceno de banqueros representantes del tro FMI, UE y BCE. La receta es brutal para un pas de 4 millones doscientos mil habitantes: 100.000 millones de euros al 5% de inters y el plan de ajuste correspondiente.

El drama irlands, pas que lleva siglos luchando por su independencia de Inglaterra y que justo ahora estaba empezando a recuperar su soberana, es de proporciones histricas. Marx reaparece de nuevo: no hay independencia poltica, sin independencia econmica. Peter Oborne, jefe de los comentaristas polticos del Daily Telegraph lo plantea con crudeza [i] : "No puede negarse que Irlanda ha perdido su estatuto de nacin soberana. Gracias a su desastroso enmaraamiento en el euro, ha perdido toda independencia en poltica interior, exterior y, sobre todo, econmica. La nacin irlandesa es la criatura de Bruselas y del Banco Central Europeo. El primer ministro irlands se ha convertido en un procnsul destinado por Bruselas en Dubln. Brian Lenihan, el ministro de finanzas, es como el gestor ultramarino de una filial de Bruselas. Para quienes amamos Irlanda, esto es miserable y deprimente, pero hay que recordar que anlogo destino aguarda a muchos otros pases europeos. Grecia ya est haciendo lo que le dictan el FMI y el BCE; pronto ocurrir lo mismo en Portugal y, a su debido tiempo, en Espaa."

Pero la prdida de soberana no consiste slo en la aplicacin de los salvajes planes de ajuste. El pas intervenido debe invertir el dinero recibido en la compra de aquello que sus acreedores le indiquen. El mtodo aplicado por el FMI desde hace dcadas en pases de Amrica latina, Asia, y recientemente en la ex URSS, llega ahora con idnticos mtodos y toda su crudeza a los pases de la periferia de la Unin Europea [ii]

A veces, pocas, llegan noticias del destino final de esos prstamos. Grecia es el pas del UE con ms gasto militar: el 4,3% del PIB. Los gastos militares se han mantenido mientras el pas se hunda, el plan de ajuste se impona a la clase obrera y los sectores populares griegos y se calcula para 2010 una disminucin del PIB del 4%. Daniel Cohn Bendit, eurodiputado de Los Verdes, explicaba hace pocas semanas en el Parlamento Europeo en qu se estaba gastando: En los ltimos meses, Francia le ha vendido seis fragatas a Grecia por 2.500 millones de euros. Helicpteros por 400 millones. Aviones Rafale de combate por 100 millones cada uno. Mis espas no han sabido decirme si fueron 10, 20 30 Y Alemania le ha vendido a Grecia otros 6 submarinos por otros 1.000 millones.   Les prestamos dinero para que nos compren armas !  

La estrategia de la fraccin dominante del capital europeo es ejecutada con disciplina militar por los gobiernos de turno, mientras dejando una vez ms con las vergenzas al aire el discurso postmoderno del final del Estado se produce la simbiosis ms absoluta entre el capitalismo y el Estado. El mecanismo para imponer frreos planes de ajuste y conjurar de la manera ms eficaz posible el riesgo de que las resistencias obreras y populares se disparen es profundizar hasta lmites imposibles el endeudamiento del pas y liquidar cualquier atisbo de soberana.

 

 

El capitalismo enfrenta la crisis, una crisis sin precedentes, sin que sean previsibles, por ahora, enfrentamientos militares entre Estados que cumplan la funcin histrica de eliminar seres humanos excedentes y capital no competitivo. Los estados perifricos de la UE seremos estados intervenidos y pagaremos el abismo que separa la productividad y competitividad de nuestro capitalismo con el de Francia, Alemania o Inglaterra, con una guerra social de alcance an difcil de imaginar. Si no lo remediamos, ese es el destino que nos reservan. La tarea debe ser cumplida sin vacilaciones y a ello se aprestan los gobiernos sin distincin de color poltico. Es posible esperar, en este escenario, con un desempleo que rondar el 30%, que se mantenga por mucho tiempo el gasto pblico para servicios universales como la sanidad o la educacin o el sistema pblico de pensiones?

 

En el Estado espaol, el intento de retomar el dilogo social tras la huelga general del pasado 29S es inadmisible. No slo no se va a retirar la reforma laboral, sino que se anuncia ya oficialmente el pensionazo, la destruccin de la negociacin colectiva, el copago sanitario, etc. Ms nos valiera volcar los esfuerzos en que el trmino dilogo social sea entendido por la clase obrera como plantea el PAME griego: un instrumento de los gobiernos para introducir medidas contra los trabajadores neutralizando su capacidad de respuesta.

 

Los pueblos, lentamente, estamos empezando a despertar; pero la clase obrera, excepto la griega, est todava lejos de haber comprendido que no se trata slo de hacer una huelga general para negociar una u otra medida. Estamos ante un ataque en todos los frentes, sin fin previsible. El objetivo estratgico de la burguesa y de sus gobiernos es destruir el movimiento obrero, nica garanta de que su agenda se impone sin grandes resistencias. Por ello, ningn gobierno europeo se mover un pice, a no ser que como estuvo a punto de ocurrir en Francia el rdago vaya en serio. Cada lucha parcial, cada huelga general, debe situarse en el camino de la acumulacin de fuerzas, del fortalecimiento y la coordinacin europea de las luchas, con la mirada puesta en la construccin, frente al poder de la burguesa y sus gobiernos, de un poder alternativo de los trabajadores y trabajadoras y de los pueblos.

 

La dimensin poltica de la crisis

 

En el Estado espaol, aparece con mayor claridad cada da el carcter poltico de esta crisis. Los pilares que mantuvieron la Dictadura y cuya continuidad asegur la Transicin empiezan a hacer aguas seriamente ante la opinin pblica, a pesar de todas las manipulaciones informativas imaginables.

 

La imagen de la monarqua se degrada ante un pueblo que ve que, mientras el paro y la miseria es el nico porvenir suyo y de sus hijos, salen cada ao 9 millones de euros de las arcas pblicas para financiar los holgazanes de la Casa Real. La miseria tiene cara de hereje, como deca Quevedo, y una clase obrera que ve caer salvajemente sobre sus espaldas las consecuencias de la crisis est cada vez menos dispuesta a comulgar con ruedas de molino de prncipes y princesas.

 

La corrupcin extendida a todos los aparatos del Estado, y en especial al poder poltico, el escndalo del poder econmico de una Iglesia cada da ms machista y caverncola, la evidencia de que la represin es la nica respuesta a las ansias de libertad y autodeterminacin de los pueblos y sobre todo, el descrdito de un gobierno socialista fiel ejecutor del programa ms duro de la burguesa, plantean a los sectores cada vez ms amplios la necesidad de enfrentar un cambio de rgimen con todas las consecuencias.

 

El Manifiesto unitario que ha convocado el pasado 6D la manifestacin contra la Constitucin de 1978 termina as: Hoy ms que nunca, planteamos que el cambio de gobierno no es la solucin. El baile en el gobierno del PP y el PSOE ms parece el baile de los vampiros. En definitiva, no habr soluciones parciales. Es preciso cambiar la situacin de raz y enfrentar la necesidad de un cambio de rgimen y la instauracin de la Repblica como orden social realmente democrtico en el que la hegemona la tengan la clase obrera y los pueblos. Ese es el camino. Esa es la nica garanta de futuro.

 

* Escrito para El Otro Pas", 23 de noviembre de 2010

 

 

 

 

 

 



[i] http://blogs.telegraph.co.uk/news/peteroborne/100063739/ireland-has-lost-its-sovereignty-and-is-now-the-creature-of-brussels-thanks-to-the-euro/

 

[ii] John Perkins, reclutado por la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. detalla cmo ayud a Washington a estafar a pases pobres prestndoles dinero que no podran devolver para despus apoderarse de sus economas. http://correosemanal.blogspot.com/2007/12/libro-confesiones-de-un-sicario.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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