Portada :: Europa :: El rapto de Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2010

Europa: descontento social y escasez de perspectivas

Editorial de La Jornada
La Jornada


Como parte de las intensas movilizaciones que se desarrollan en Grecia contra las polticas de ajuste emprendidas por el gobierno de Yorgos Papandreu, miles de trabajadores paralizaron ayer el transporte pblico en Atenas, en una marcha que dur ms de tres horas, mientras el transporte martimo crucial en un territorio con una importante porcin insular, como el griego continu suspendido. En tanto, la huelga general que se desarrolla en Portugal registr ayer un seguimiento rcord de tres millones de trabajadores segn datos de los sindicatos que protestan por las medidas de austeridad presupuestaria aplicadas por las autoridades de Lisboa.

Tales acciones se suman a las que llevaron a cabo miles de estudiantes en las calles de Gran Bretaa e Italia, ante los planes de reforma que buscan restar recursos a la educacin y encarecer el ingreso a las universidades. Por su parte, organizaciones sindicales y sociales de Irlanda acordaron movilizarse maana en respuesta al plan de choque exigido por la Unin Europea al gobierno de ese pas, con el que se pretende ahorrar hasta 15 mil millones de euros en los prximos cuatro aos, con cargo a los ingresos de los hogares y a las prestaciones sociales.

La inconformidad que se vive en Europa tiene como denominador comn un amplio rechazo ciudadano a la perspectiva de que los desajustes macroeconmicos y financieros en el viejo continente sean corregidos a cambio de un elevado costo social. Dicha circunstancia permite ponderar el psimo desempeo de Bruselas y los gobiernos comunitarios en el manejo de la crisis econmica an vigente: lejos de impulsar una reforma mundial del capitalismo y la introduccin de elementos de racionalidad y regulacin en el sistema financiero internacional como habra sido deseable y necesario tras los descalabros econmicos de 2008-2009, las autoridades europeas se han limitado a aplicar meros paliativos como el plan de rescate anunciado por Bruselas en mayo pasado y se han aferrado, ante la continuidad de la turbulencia econmica, a los dictados de la ortodoxia neoliberal: sacrificar a las mayoras mediante polticas de austeridad draconianas, tranquilizar a los capitales, recortar los presupuestos pblicos y los salarios, y cancelar programas sociales.

Tales medidas no slo son improcedentes y riesgosas por cuanto golpean el tejido econmico y social, dejan las poblaciones a merced de los vaivenes del mercado y minimizan las perspectivas de intervencin estatal, incluso en momentos en que sta resulta por dems necesaria: tambin lo son porque impiden la reactivacin de las economas y los mercados internos y porque reproducen, a fin de cuentas, la lgica que llev al desbarajuste econmico y financiero que empez hace dos aos.

Para que los planes de ayuda econmica para pases europeos en apuros tengan un mnimo de legitimidad y respaldo social, es imprescindible que estn acompaados de una reformulacin profunda del modelo econmico, de las necesarias regulaciones en materia financiera y de medidas que permitan reducir su impacto en los bolsillos de la gente; de lo contrario, dichas acciones seguirn siendo percibidas como un castigo por dems injusto para las poblaciones. En la hora presente, los gobiernos tienen la obligacin de superar inercias y paradigmas tan aejos como desacreditados y reorientar sus prioridades a las necesidades de las personas, pues de ello dependen, en buena medida, la preservacin de la estabilidad poltica, la gobernabilidad y la paz social en el viejo continente.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/11/26/index.php?section=opinion&article=002a1edi



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter