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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2010

Presentacin de la edicin del I tomo de "El Capital" por la editorial chilena LOM
El Capital y el rgimen de dominacin capitalista actualmente imperante

Manuel Hidalgo V.
Rebelin


El Capital es la obra cumbre de Carlos Marx. Es a la vez una sntesis meticulosa y largamente elaborada de su pensamiento y el ncleo de su aporte terico a las ciencias humanas y al movimiento revolucionario mundial. El Capital no es tan slo una obra medular de Economa Poltica. Es tambin una obra magistral de interpretacin crtica de la historia, y es tambin un ejemplo de aplicacin excepcional del mtodo del materialismo dialctico.

El Capital es una obra en la que Marx reconstruye, desde sus determinaciones ms elementales y bsicas, desde sus contradicciones ms ntimas hasta las ms coyunturales y aparentes, el proceso histrico que da origen y toma cuerpo en la sociedad capitalista. Reconstruccin terico-histrica que permite entender no slo las leyes que explican la naturaleza y el movimiento, la dinmica, poltica y econmica, del capitalismo, sino que preveer sus tendencias hacia adelante.

Transcurridos 250 aos desde la Revolucin Industrial, el capitalismo mundial, en su devenir crtico y contradictorio, se ha mostrado como un rgimen histrico de dominacin tremendamente vital y agresivo. Ha pasado por grandes ciclos y crisis, cuatro o cinco segn diversos autores-, pero ha resurgido, hasta ahora, renovado y ajustado a nuevas circunstancias histricas, a pesar de la lucha que contra l hemos llevado generaciones de pueblos y seres humanos en todo el planeta.

Veinte aos atrs, a inicios de los aos 90, sobre la base de una profunda derrota poltico-militar, econmica e ideolgica de sus adversarios, el llamado campo socialista encabezado por la URSS y el movimiento popular y revolucionario a escala planetaria, y de la introduccin a la esfera productiva de un conjunto de innovaciones tecnolgicas que se haban venido gestando en las dcadas precedentes, el sistema capitalista mundial ensay el inicio de una nueva fase expansiva. Es lo que hemos conocido desde entonces como la fase o ciclo de la globalizacin neoliberal.

El capitalismo, en su ciclo neoliberal, volvi a retomar con mayor fuerza y crudeza las leyes ms propias a su naturaleza voraz y depredadora. En su ciclo precedente, aqul que se inici ms claramente a fines de la segunda guerra mundial, se haba visto obligado a incorporar un conjunto de regulaciones institucionales que la experiencia de la crisis precedente (entre 1913-1944) y el surgimiento de la revolucin socialista en ese contexto, hacan imprescindible de introducir si se quera preservar su existencia y no verse despachada de la historia por sus enemigos.

Se empuj entonces al Estado a una actuacin reguladora del sistema y promotora de la demanda para salir de las crisis y prevenirlas. Se dio paso a los estados de bienestar -proveedores de bienes y servicios pblicos extendidos- y al capitalismo de estado, como marco de actuacin del capital, encabezado ya para entonces por grandes empresas transnacionales. La reformulacin capitalista se dirigi a corregir los excesos del mercado y a temperar las violencias del sistema; para cerrar as el paso al avance de la revolucin.

Ese ciclo del desarrollo capitalista, entr sin embargo igualmente en crisis hacia 1968-1970 y su fase recesiva se extendi, al menos hasta inicios de los aos 90s. Al calor de ella, durante las dcadas de los aos 70 y 80, las luchas de los pueblos, sobre todo en Amrica, Asia y frica, se empearon en propinarle nuevas derrotas al dominio del capital, arrebatndole derechos y territorios por todo el mundo. Y si bien hasta inicios de los aos 80s mantuvieron globalmente la iniciativa, luego de ello se vieron contenidas y derrotadas una tras otra, por una feroz contraofensiva del capitalismo imperialista mundial.

Derrotado el peligro revolucionario, el sistema capitalista mundial se dispuso a desplegar una ofensiva poltico-jurdica que le permitiera relanzar el alza de sus tasas de ganancia y extender su dominio a los nuevos territorios recuperados bajo su control y hegemona. Los procesos de privatizacin, reduccin y redefinicin de la accin econmica de los estados, apertura o liberalizacin comercial y financiera, desregulacin y mercantilizacin de todos los mbitos de la vida social y econmica, de flexibilizacin del mercado del trabajo, de supresin de los obstculos legales o polticos que impedan incorporar a la explotacin capitalista nuevos territorios de bosques, tierras, fuentes de agua y de biodiversidad fueron elementos centrales de esa ofensiva. Por cierto, adems de las medidas poltico-jurdicas, la imposicin de estas reformas se acompa de prcticas coercitivas y de dosis de violencia a la medida de las necesidades, en cada circunstancia.

El capitalismo neoliberal ha conllevado, en pocos aos, el retorno a un agudo proceso de polarizacin econmico-social a nivel planetario y de cada uno de los pases integrados bajo su gida, tal como Marx lo previera en El Capital, en los famosos prrafos acerca de la tendencia histrica de la acumulacin capitalista. Mientras cada da la poblacin mundial no cesa de crecer ramos casi de 6 mil 700 millones en 2008 y seremos 9 mil millones el ao 2030, a los ritmos demogrficos actuales-; cada da tambin, el planeta se va convirtiendo en propiedad privada de un porcentaje ms nfimo de seres humanos.

En esta etapa del capitalismo, como Marx sostena, se vuelve a acentuar como nunca el problema de la "poblacin sobrante o superflua". La tendencia persistente del capitalismo a introducir cambios tecnolgicos reemplazadores de mano de obra, ha llegado a un punto en que la produccin crece, sin generar mayor empleo. El porcentaje de trabajadores y trabajadoras desempleadas y subempleadas en el mundo se ha mantenido a lo largo de este ciclo del capitalismo en el orden de un 30% de la fuerza laboral mundial, unos mil millones de seres humanos, el doble de lo que prevaleci entre los aos 1940-1970.

La revolucin tecnolgica implanta cada vez ms procesos de automatizacin y computarizacin en fbricas y oficinas, en transportes, comunicaciones y toda clase de servicios, procesos que alteran drsticamente la relacin entre produccin y fuerza de trabajo vivo, impulsando los despidos masivos y las reorganizaciones de personal. Paradojalmente, como acotaba la CEPAL en 1998: "...los avances tecnolgicos que deberan permitir a los hombres y mujeres tener mejores empleos y recibir salarios ms altos, dejando a las mquinas las tareas rutinarias, insalubres y peligrosas, se reflejan en elevadas tasas de desempleo de largo plazo, reduccin sostenida de los puestos de trabajo y creacin de nuevos puestos mal remunerados, concentracin del ingreso y de la riqueza, acentuacin de la heterogeneidad salarial, eliminacin de los beneficios sociales de los trabajadores y aumento de la carga de trabajo para los que tienen el privilegio de no haber sido despedidos en el proceso de reduccin de costos de las empresas."

Ya Marx haba advertido que el desarrollo tecnolgico en el capitalismo no se verifica en funcin de aliviar la faena de los trabajadores y de los seres humanos en general, sino de reducir el trabajo necesario y ampliar el plustrabajo, la produccin de plusvalor. La tecnologa no es ms que un medio para aumentar el nmero de potenciales asalariados, alistando en tal condicin a todos los miembros de la familia trabajadora, sin distincin de sexo ni edad, bajo el mando directo del capital. Y el desarrollo tecnolgico va mutilando crecientemente las habilidades, destrezas y facultades squicas y motrices bsicas de los trabajadores. Pinsese solamente cuntos nios y jvenes ya son incapaces de realizar clculos matemticos simples sin ayuda de una calculadora o de escribir bien, sin la ayuda de un computador.

Por otra parte, los procesos de concentracin y centralizacin del capital, que estn en pleno auge -fusiones, absorciones, alianzas estratgicas entre grandes empresas- tienen como uno de sus mviles obtener ahorros en sus costos salariales; es decir, reducir las plantillas de personal.

Ya en el marco de la crisis de este mismo ciclo del capitalismo neoliberal, abierta a fines de 2008, los niveles de desempleo se han elevado hasta los 210 millones de trabajadores, 30 millones ms que en 2007, segn la OIT; que registra al mismo tiempo una cada de los salarios en los pases del capitalismo central. Esta rebaja salarial como la reduccin de las pensiones y de los costos del despido, son los mecanismos inmediatos en base a los cuales se busca recuperar las tasas de ganancia, como se han evidenciado en las semanas pasadas en diversos pases europeos.

A lo largo de los ltimos aos, la liberalizacin del comercio mundial apunt a inducir una rebaja de los costos salariales a nivel planetario, hacia los niveles prevalecientes en los mayores pases asiticos China, India, Indonesia-, jaqueando con la dislocacin de los procesos productivos y la integracin de las cadenas productivas a nivel mundial.

La crisis estructural del capitalismo mundial, reabierta agudamente hace dos aos, se presenta estrechamente relacionada con otras crisis como la crisis ecolgica y climtica, la crisis energtica y la crisis alimentaria-, expresiones todas del agotamiento de una civilizacinestructurada sobre la base de una visin antropocntrica, patriarcal y movilizada por el afn de lucro que se impuso desde Europa e imper por largos siglos en toda la humanidad. Una civilizacin cuya irracionalidad amenaza las bases mismas de sustentacin de la vida humana en el planeta y cuya continuidad nos mantiene expuestos a una continuada tragedia humana, con miles de seres humanos que mueren diariamente producto del hambre, de la desnutricin, de enfermedades curables y de accidentes del trabajo.

Desconocindola, con criminal ceguera y egosmo, sus beneficiarios, con todos los mecanismos de poder a su alcance, intentan una vez ms sortear la crisis a costa de nuevas formas de explotacin sobre la inmensa mayora de los seres humanos y de nuevas y mayores presiones sobre el planeta que habitamos. Paralelamente, someten a las sociedades humanas a nuevos shocks traumticos, mediante la guerra y la extensin del crimen organizado, a la extensin universal del miedo al [email protected], que justifique su intervencin militar y represiva, restablecedora de nuevos rdenes de dominacin.

Las personas migrantes, refugiadas y desplazadas de los diferentes continentes, y en particular las amplias masas trabajadoras, los pobres del campo y la ciudad, los pueblos indgenas que habitan los ltimos rincones de reserva de la Madre Tierra, sufrimos en esta coyuntura histrica una nueva ofensiva criminalizadora y de despojo de todos nuestros territorios, bienes comunes, cultura y derechos.

Convertidos en rostro de los nuevos brbaros que amenazamos su civilizacin, [email protected] migrantes del Sur global en los pases del norte, encaramos no slo nos slo la rebaja salarial generalizada, sino que la agudizacin de la xenofobia y del racismo, a extremos inauditos. Muros, centros de internamiento, militarizacin y externalizacin de sus fronteras a los pases de origen y de trnsito, se multiplican por igual desde Estados Unidos y desde la vieja Europa.

Las prcticas del capitalismo de despojo, que recurre a la accin militar y paramilitar para desplazar a los pueblos indgenas de sus territorios siguen abatindose, sobre los mapuche en Chile, sobre los awayn y otras etnias en la amazona, sobre los caucas y otros pueblos indgenas en Mxico y Colombia, sobre los pueblos del Congo, por slo citar a los casos ms recientes, que han derivado en masacres, persecuciones y enjuiciamientos como si tratase de terroristas, desconociendo su derecho a su propia cultura y autonoma. Todo ello para apropiar estos territorios para beneficio de megaproyectos y de las empresas transnacionales

Es por ello que la reciente edicin de El Capital en Chile (1), no deja de ser significativa. Se trata del pas en que se impuso a sangre y fuego esta reformulacin del sistema capitalista, basada en el llamado modelo neoliberal, imponiendo bajo dictadura todos los procesos que hemos aludido, para luego darles continuidad y consolidarlos, con ligeras reformulaciones, bajo gobiernos electoralmente elegidos.

Chile fue el primer pas del mundo en que se desbarat y revirti el Derecho del Trabajo, en el que se impuso un cdigo laboral que ms que otra cosa, garantiza la autonoma de la voluntad individual de las partes y la debilidad estructural de la organizacin sindical, lo mismo que de la negociacin colectiva.

La flexibilidad del trabajo ha abierto as paso a una precariedad que va ms all del trabajo informal y que permea a la amplia mayora del trabajo asalariado. Al leer las pginas de El Capital, en particular las del captulo XIII, Maquinaria y gran industria, uno no puede dejar de impactarse por encontrar reflejadas muchas prcticas que han cobrado renovada vida y vigencia en el Chile de estos ltimos 35 aos. Prcticas que tienen que ver con la prolongacin de la jornada de trabajo, la intensificacin del trabajo, la polifuncionalidad o multilateralidad del obrero, la introduccin del trabajo femenino y an infantil para inducir mayores niveles de precariedad laboral, etc.

El episodio de los 33 mineros atrapados bajo tierra, hace pocos meses atrs, ha abierto un espacio para revisar la legislacin laboral, cuyos inicios histricos a nivel mundial pueden encontrarse en el acpite sobre la legislacin fabril las clusulas sanitarias y educacionales- de este mismo captulo XIII de El Capital. Describindolo Marx se pregunta: Qu podra caracterizar mejor al rgimen capitalista de produccin que la necesidad de imponerle por ley coercitiva del Estado los ms simples preceptos de limpieza y salubridad?.

Finalmente, editar esta obra en Chile, un pas en el que la mercantilizacin del sentido de la vida ha llevado a que se tenga una de las jornadas de trabajo ms largas del mundo, en el que por otro lado las familias trabajadoras se funcionalizan cada vez ms a las necesidades del capital, consumiendo y endeudndose cada da ms, en un proceso de venta de los escasas horas que podran dedicar al descanso, al afecto, a la creacin y recreacin libre como personas, no puede ser sino tremendamente trascendente.

Ojal su lectura y difusin ayude a ir liberando a ms jvenes de cualquier ilusin acerca del sistema capitalita en que vivimos y de la tica empresarial de quienes nos gobiernan. Y arme los espritus para encarar la construccin de otras formas de vida, produccin y reproduccin social, basadas en otro patrn civilizatorio, centrado en la complementariedad, la solidaridad, la cooperacin y la reciprocidad entre los seres humanos y la naturaleza de la que somos parte.


* El autor es economista-asesor sindical.

Fuente original: http://partido-igualdad.blogspot.com/2010/11/el-capital-y-el-regimen-de-dominacion.html

Notas:

(1) El autor se refiere a la reciente edicin hecha por la editorial LOM de Chile de una traduccin del primer tomo de "El Capital" de Marx, realizada por el economista Cristin Fazio.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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