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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2010

Krugman, China y la naturaleza del actual capitalismo financiarizado occidental

Michael Hudson
CounterPunch

"Los actuales ataques a China se parecen mucho a los ataques a Japn y otros pases asiticos a finales de los 80, que consiguieron demonizar a economas exitosas por haber evitado ser vctimas de las prcticas predatorias que corroyeron a la industria norteamericana, que 'financiarizaron' y postindustrializaron su economa. La piramidalizacin de la deuda estadounidense que arranc en los 80 ha desembocado en una guerra de clases sin apenas justificacin econmica. As pues, culpar a los extranjeros por enriquecerse del mismo modo que hicieron los EEUU desde que el Norte gan la Guerra Civil en 1865 equivale simplemente a proporcionar una coartada poltica para un statu quo econmicamente estril."


He aqu el dilema en que se halla la economa estadounidense: la poltica de flexibilizacin cuantitativa de la Fed crear ms liquidez para que los bancos puedan prestar ms pretende ayudar a la economa a "tomar prestado el camino para salir de la deuda". Pero los bancos no estn prestando ms por la sencilla razn de que un tercio de los bienes races estadounidenses se hallan ya en situacin de quiebra tcnica [negative equity: deben ms de lo que valen los activos hipotecados; T.], mientras que la pequea y mediana empresa, que ha creado el grueso de los puestos de trabajo nuevos en Norteamrica en las ltimas dcadas, ha visto como su colateral preferido (los bienes races y los pedidos de venta) se encoge ms y ms. Cmo puede esperares que los bancos presten ms y contribuyan a reinflar los precios de los activos en la economa, si los salarios y los precios al consumidor siguen su deriva bajista? As pues, el conjunto de la economa "real" no puede sino seguir encogindose.

Lo que ha dado centralidad al argumento a favor de la poltica de la Fed esta semana pasada han sido los intercambios entre Republicanos y Demcratas. El deterioro de la situacin llev a un grupo de economistas y estrategas polticos republicanos a publicar una carta abierta al presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, criticando la poltica de flexibilizacin cuantitativa (QE2) de la Fed, poltica consistente en inundar la economa con liquidez, lo que tiene que repercutir en los mercados exteriores de divisas al empujar a la baja la tasa de cambio del dlar. Hasta aqu, no deja esa crtica de ser atinada. Pero apenas rasca la superficie.

Pinsese en Paul Krugman, uno de los defensores ms progresistas de la poltica del Partido Demcrata. Sus columnas en el New York Times rechazan el papel de los republicanos como abogados de los intereses de Wall Street y de los grandes empresarios. Pero tambin disculpa y aun se aade al vapuleo a China. "Culpar al extranjero", y no al sistema, suele ser una respuesta de la derecha, pero Krugman culpa a China simplemente porque los chinos tratan de salvarse evitando ser las vctimas de las polticas de Wall Street que el propio Krugman critica cuando la vctima son los trabajadores norteamericanos. Al culpar a China, no slo deja fuera de foco al comit directivo de la Reserva Federal y a los amigos wallstreetenses de sta, sino que, en la prctica, culpa al mundo entero; un mundo que, en formacin de frente unido, propin hace dos semanas en Sel un sonoro y unnime bofetn al nacionalismo financiero de Obama en las reuniones del G20.

Es triste que en la columna de Krugman del pasado viernes, 19 de noviembre, en el New York Times, intitulada "El eje de la depresin", se mostrara a las claras que las soluciones preferidas de Krugman no van ms all de lo que permite concebir el superficial y manoseado instrumental intelectual del pensamiento econmico marginalista. Su columna vena a aceptar el intento de la Fed de reinflar, mediante la flexibilizacin cuantitativa, la burbuja inmobiliaria inundando los mercados con crdito suficiente para rebajar las tasas de inters. Pretende que lo que la Fed pretende con eso es "la creacin de puestos de trabajo", y no, principalmente, como es el caso, rescatar a los bancos tenedores de hipotecas sobre propiedades en situacin de quiebra tcnica.

Lo cierto es que reinflar los precios de los bienes races no facilitar a los perceptores de salarios y a los compradores de vivienda la consecucin de sus objetivos. Rebajar los tipos de inters reinflar los precios de los bienes races ("creacin de riqueza", al estilo de Alan Greenspan), lo que aumentar el nivel de la deuda en que deben incurrir los compradores de vivienda para adquirirla. Y cuanto mayor es el servicio a pagar de la deuda, tanto menos disponible queda para gastar en bienes y servicios (la "economa real"). El empleo encoger en una espiral financiera de austeridad econmica.

Desgraciadamente, la mayora de economistas estn obnubilados con la trivializante frmula DV=PT. La idea es que ms dinero (D) lleva al incremento de los "precios" (P), presumiblemente, precios del consumo y de los salarios. (Se puede ignorar la velocidad, "V", que es simplemente un residuo tautolgico.) "T" son "transacciones", y vale por el PIB, a veces tambin llamado output, producto.

Aproximadamente el 99,9% del dinero y del crdito no se gasta en bienes de consumo (la "T" en DV=PT). Cada da, un volumen mayor que todo el PIB anual pasa por la New York Clearing House y por el Chicago Mercantile Exchange para prstamos bancarios, acciones y bonos, hipotecas empaquetadas, derivados financieros y otros activos y apuestas financieros. De modo que el efecto de la flexibilizacin cuantitativa de la Fed la inflacin monetaria ser inflar los precios de los activos, no los precios de los bienes de consumo y de otras mercancas.

La dinmica clave del capitalismo financiero de nuestros das

Esa es la dinmica clave del capitalismo financiero de nuestros das. Lastra a las economas con deuda, y cuando el servicio de la deuda rebasa el excedente a partir del cual esa deuda es pagadera, el banco central busca "reinflar para salir de la deuda", creando crdito nuevo "dinero" suficiente como para revalorizar bienes races, acciones y bonos (suficiente, esto es, para que los deudores puedan seguir pagando los intereses debidos). Tal es el deus ex machina, el flujo de crdito, de fuera a dentro, capaz de permitir que las economas financiarizadas operen como esquemas Ponzi piramidales a gran escala. Esa dinmica es estimulada mediante la gravacin fiscal de las ganancias especulativas (de "capital") a tipos marginales inferiores a los impuestas a salarios y a beneficios empresariales. As las cosas, por qu deberan financiar los inversores inversiones en capital tangible, si pueden cabalgar alegremente la ola de la inflacin de precios de activos? La economa de la burbuja troca en "creacin de riqueza" especulativa.

Puede funcionar eso? Hasta cuando seguirn unos inversores crdulos invirtiendo en un esquema piramidal desarrollado a ritmos exponenciales imposibles y disfrutando de una ficticia "creacin de riqueza", mientras los banqueros cargan a la economa con deuda? Hasta cundo creer la gente del comn que la economa est creciendo realmente cuando los banqueros prestan a una economa supervisada por agencias regulatorias pilotadas por ideologizados desreguladores?

El ideal de los banqueros es que todo el excedente que se halle por encima de la mera subsistencia sea pagado en forma de intereses y honorarios: todo el ingreso personal, todo el flujo de caja empresarial y toda procedente de los bienes races. As que cuando la poltica de flexibilizacin cuantitativa de la Fed rebaja las tasas de inters hipotecario, lo que consigue no es que los propietarios de vivienda terminen pagando menos, sino que lo que hace es simplemente permitir el incremento de la tasa de capitalizacin del valor de la renta existente.

La coartada de la Fed es que la flexibilizacin cuantitativa beneficia a los compradores de vivienda reduciendo la deuda en la que tienen que incurrir. Pero si eso fuera verdad, su ganancia significara una prdida para los bancos, y los bancos son la principal base de la Fed. Para la reserva federal, el "problema" econmico radica en que unos precios de la vivienda a la baja (es decir, ms accesibles) estn matando los balances contables de los bancos. De manera que el objetivo real de la Fed es reinflar la burbuja inmobiliaria, al tiempo que, de paso y si puede, espolear una burbuja en el mercado de valores.

Una columna de Andy Kessler en el Wall Street Journal (viernes, 19 de noviembre, la misma fecha en que apareci la columna antes mencionada de Paul Krugman) apuntaba a eso, pero reconociendo que la Fed naufragara desastrosamente en la opinin pblica si iba de cara y explicaba que la motivacin de su nueva ronda de flexibiliacin cuantitativa era revertir la cada de los precios de las propiedades inmobiliarias. "Bernanke provocara el pnico, si dijera pblicamente que, de no ser por la polvareda mgica levantada con el dlar, los bienes races caeran al abismo", y si admitiera que, en tal caso, los balances contables de los bancos seguiran sufriendo con "los crditos inmobiliarios y los derivados financieros txicos". Pero el carcter en buena medida ficticio de la solvencia bancaria oficialmente reconocida se refleja en el hecho de que el valor en la bolsa del Bank of America (que compr Countrywide Finance) es slo la mitad de lo que figura en sus libros, mientras que el de Citibank est exagerado en un 20%.

Las ejecuciones hipotecarias, ni que decir tiene, son mala cosa para los propietarios de vivienda, pero son an peores para los bancos, a causa de la pirmide financiera de crdito erigida sobre el valor de las hipotecas basura de la dcada pasada. El problema con el anlisis de Krugman es su aceptacin, de partida, de que la flexibilizacin cuantitativa pensada para reinflar la burbuja inmobiliaria es buena para el empleo y aun para la renovacin de la competitividad estadounidense, y no, como es el caso, todo lo contrario. Al centrarse en el comercio y el trabajo, concede ya por implicacin que el dlar se est debilitando slo a causa del dficit comercial, no a causa del dficit militar y de la fuga de capitales! Y parte del supuesto de que reinflar la burbuja inmobiliaria objetivo explcito de la Fed har ms competitivas las exportaciones norteamericanas, y no menos! Con toda seriedad, afirma en su columna del 19 de noviembre que "la razn esencial del ataque a la Fed es el egosmo puro y simple. China y Alemania quieren que Norteamrica siga siendo poco competitiva".

No es eso lo que yo he odo en China y en Alemania. Chinos y alemanes quieren simplemente evitar disrupciones e inestabilidades en su comercio y en su produccin nacional, y evitar sufrir prdidas en sus reservas internacionales (reservas, dicho sea de paso, mantenidas en buena parte por una inercia que viene de la I y de la II Guerras Mundiales, cuando los EEUU incrementaron hasta el 80% de los aos 50 su participacin en las reservas de oro en el mundo). El Tesoro norteamericano querra que los bancos y los especuladores estadounidenses ganaran fcilmente 500 mil millones de dlares a costa del Banco Central chino, especulando astutamente con el comercio de divisas. La Fed querra ver reivivir la economa estadounidense por la va de saquear otras economas.

No habr tal. El patrn de un dlar en desplome para las finanzas internacionales quedar gravemente tocado tan pronto como otros pases sean capaces de reemplazar al dlar por una moneda mutuamente aceptada en sus intercambios, un proceso que ahora mismo encabezan los pases BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Sudfrica acaba de sumarse a esos pases como quinto miembro, y los exportadores de petrleo, desde Nigeria hasta Venezuela e Irn, se estn asociando entre s para hacer que el sistema monetario internacional sea menos injusto y menos explotador. Joseph Stiglitz, compaero de Nbel Paul Krugman, ha advertido (de modo aparentemente irnico, porque lo hizo en una columna reproducida en el Wall Street Journal): "Se supone que ese dinero [de la flexibilizacin cuantitativa] revitalizar a la economa norteamericana, pero, lejos de ello, lo que har es recorrer el planeta en busca de economas que parecen funcionar bien, provocando una catstrofe aqu."

La Fed y el Congreso han instado a China a reevaluar su moneda, el renminbi, un 20%. Eso obligara al gobierno chino y a su banco central a absorber una prdida de medio billn de dlares de los 2,6 billones de reservas que ha ido acumulando. Esas reservas no proceden solamente de las exportaciones, mucho menos de las exportaciones a los EEUU. Son fugas de capitales realizadas por gestores financieros estadounidenses, arbitrajistas de Wall Street, especuladores internacionales y otras gentes que buscan comprar activos chinos. Y son el resultado del gasto militar estadounidense en sus bases en Asia y en otros sitios, dlares que los pases receptores mueven y gastan en China.

Las autoridades chinas han tratado de dejar claro que lo que les resulta objetable es la poltica estadounidense de creacin de "crdito electrnico en la pantalla de ordenador" a un 0,25% para comprar luego por doquiera activos de alto rendimiento (y casi cualquier activo extranjero es de mayor rendimiento). La reunin del G20 la pasada semana en Corea del Sur acus a los EEUU de depreciacin competitiva de la moneda y de agresin financiera, y los pases comenzaron a rehuir el dlar y aun a evitar incurrir en excedentes comerciales y de pago como tales.

Lo esencial es que no hay manera de que los EEU puedan defender la depreciacin del dlar en trminos que obliguen a otros pases a aceptar prdidas en sus valores. Los inversores de todo el mundo han perdido la fe en el dlar y en otras monedas papel, y se estn movimiento hacia el oro o, simplemente, cierran sus economas. En el curso del pasado ao desde las reuniones de los BRIC en Ecaterimburgo, Rusia, en verano de 2009 su respuesta ha sido evitar el uso del dlar para protegerse de la agresivas fugas de capital estadounidense que buscan atacar por sorpresa a sus bancos centrales y comprar sus empresas, sus materias primas y sus activos con "papel crdito" (y en realidad, posibilitar tambin el aumento del gasto militar).

En vez de apoyar ese intento un movimiento con consecuencias positivas para la paz en el mundo, porque tiende a limitar el aventurerismo militar estadounidense (como la Guerra de Vietnam oblig al dlar a soltar las amarras del oro en 1971), Krugman se sirve de la crisis para atacar a China como si el xito de sta fuera lo que est perjudicando a los trabajadores norteamericanos, y no las polticas estadounidenses postindustriales y profinancieras que han inflado la burbuja inmobiliaria, privatizado la asistencia sanitaria sin opcin pblica sin siquiera un descuento para las compras de frmacos pblicos norteamericanos ni la incapacidad para depreciar las deudas hipotecarias y otras deuda bancarias y acercarlas a la capacidad de pago.

Los actuales ataques a China se parecen mucho a los ataques a Japn y otros pases asiticos a finales de los 80, que consiguieron demonizar a economas exitosas por haber evitado ser vctimas de las prcticas predatorias que corroyeron a la industria norteamericana, que "financiarizaron" y postindustrializaron su economa. La piramidalizacin de la deuda estadounidense que arranc en los 80 ha desembocado en una guerra de clases sin apenas justificacin econmica. As pues, culpar a los extranjeros por enriquecerse del mismo modo que hicieron los EEUU desde que el Norte gan la Guerra Civil en 1865 equivale simplemente a proporcionar una coartada poltica para un statu quo econmicamente estril.

A los dos partidos norteamericanos y a sus portavoces polticos les resulta ms fcil demonizar polticas que van ms all de lo meramente marginal (y que, por lo mismo y en ningn caso, puede afrontar la solucin de problemas estructurales centrales). El debate poltico termina as alzaprimando diferencias polticas insignificantes. Difcilmente se tendr consciencia por esa va de que el problema que tiene ante s el desempleo industrial norteamericano es que los perceptores de salario tienen que ganar lo suficiente para pagar la vivienda ms cara del mundo (la FDIC [corporacin federal de seguros de depsitos, por sus siglas en ingls] est tratando de limitar las hipotecas para que no absorban ms del 32% del presupuesto del prestatario hipotecado), la asistencia sanitaria y la Seguridad Social ms caras del mundo (con un 12,4% de deducciones, conforme a lo dispuesto por la FICA [Ley federal de seguro de las contribuciones, por sus siglas en ingls], elevadsimos niveles de endeudamiento personal con los bancos y las rapaces empresas de las tarjetas de crdito (cerca de un 15%) y un desplazamiento de la carga fiscal desde la propiedad y los ms ricos hacia los ingresos procedentes del trabajo y hacia los bienes de consumo (otro 15%, ms o menos). El propsito de los banqueros pasa por calcular cunto pueden pagar sus clientes, lo que se define como cualquier cantidad que rebase los costes bsicos de subsistencia y los gastos "no-discrecionales" que vayan a parar al sector FIRE [Finanzas, Aseguradoras y Bienes Races, por sus siglas en ingls].

Eso es suicidio postindustrial, y es la va a la servidumbre por deudas para los asalariados y los consumidores norteamericanos. China ha creado una economa que ha conseguido hasta ahora evitar la financiarizacin de sus empresas. El Estado posee ms de la mitad de las acciones de sus bancos comerciales. De acuerdo con el Ministerio de Finanzas chino, los activos de todas las empresas estatales en 2008 representaban cerca de 6 billones de dlares (lo que equivale a un 133% del producto econmico anual). Lo que trae consigo que, cuando se hacen prstamos a las empresas nacionales especialmente a las que son de propiedad parcial o totalmente estatal, los intereses y los rditos financieros fluyen hacia el sector pblico, lo que hace innecesaria la grabacin fiscal del trabajo.

Como puede comprenderse, China est tratando de defender este sistema. Sin embargo, la administracin Obama (imitada por los fundamentalistas republicanos del libre mercado) critica eso, particularmente su subsidio pblico de la energa solar, una inversin destinada a desacelerar la polucin y el calentamiento global. El Wall Street Journal del pasado mircoles proporcionaba un ejemplo casi cmico de este ataque hipcrita (Jason Dean, Andrew Browne y Shai Oster: "China's 'State Capitalism' Sparks a Global Backlash" ["El capitalismo de Estado chino desencadena una reaccin global"]), denunciando la aceleracin de las inversiones chinas en energa solar para emancipar a su economa (y a su atmsfera) de las importaciones de petrleo y de las emisiones de carbono. "Aprovecha el control estatal del sistema financiero para canalizar capital de bajo coste hacia las industrias nacionales (y hacia naciones extranjeras ricas en recursos combustibles fsiles y en minerales que China necesita para mantener su rpido ritmo de crecimiento)".

Esa poltica china llev a Charlene Barshefsky, representante del comercio exterior norteamericano bajo Bill Clinton (y quien ayud a negociar la entrada de China en la OMC en 2001), a quejarse de que "economas vigorosamente dirigidas por el Estado, como la china o la rusa (), puedan decidir que 'ramas industriales enteras sean creadas por el Estado', () lo que desequilibra el campo de juego, penalizando al sector privado". Eso es precisamente lo que hizo Japn para fomentar su industrializacin: suministrar crdito pblico, a fin de promover la inversin en capital tangible, no el latrocinio de las exacciones financieras. "Vastas franjas industriales siguen controladas por empresas estatales, estrictamente restringidas para los extranjeros", se quejan los autores del artculo en el Wall Street Journal. "El Estado posee los principales bancos en China, sus tres mayores compaas petroleras, sus tres servidores de telecomunicaciones y sus principales empresas de medios de comunicacin".

Hay dos ideas muy distintas sobre cul debe ser el papel desempeado por el sistema financiero. En Occidente, en los ltimos treinta aos, los bancos comerciales han creado el grueso del crdito para la especulacin y la inflacin de los precios de los activos, no para financiar la formacin de capital y la industria. La idea directriz de una banca pblica es promover la inversin a largo plazo para aumentar la productividad, la produccin y el empleo. Y eso es lo que ha permitido a China triunfar con tanta rapidez, mientras que las economas occidentales se financiarizaban y degradaban. Los pases blticos, Islandia y ahora Irlanda son ejemplos del desastre que el neoliberalismo financiero causa cuando tiene las manos libres.

La moraleja es que el xito bancario chino y su propsito de defenderse del asalto de la moneda estadounidense y de la especulacin arbitrajista que busca saquear sus reservas extranjeras, lejos de merecer la acusacin de promover la guerra econmica, merecera ser emulado. Emularlo es, precisamente, lo que los pases BRIC declaran ahora querer. La administracin Obama y los polticos europeos tocan, desde luego, certeramente nervio cuando urgen a China a centrarse ms en su propio mercado interior y a acelerar el aumento de sus propios niveles de vida. Es claro que los mercados interiores de EEUU y Europa se estn encogiendo, a medida que avanza la deflacin por deuda.

China no es tan autosuficiente como los EEUU en recursos naturales y agua. Eso significa que un incremento de sus niveles de vida exigir gastar buena parte de los ahorros internacionales que han llegado a atesorar. Pero al menos se halla en la senda adecuada. Puede decirse lo mismo de Norteamrica? En qu ayuda denunciar a China? No deberamos ms bien preguntarnos por qu su productividad, su inversin de capital y sus niveles de vida estn creciendo, mientras declinan los nuestros?

La misma pregunta sugiere la respuesta: el sistema financiero chino est concebido para promover un crecimiento del excedente, no para chupar el excedente existente. Un producto lateral de eso es el aumento de los precios en los bienes races y en los mercados de valores, pero ese aumento refleja aqu incrementos de inversin de capital y progreso, no una diversin de la inversin para alimentar el vaciamiento de activos [asset stripping], como ha ocurrido en los EEUU de la codicia arrogante imperante en los ltimos 30 aos.

Lo que debera preocupar a Krugman y otros economistas que abogan por los asalariados y por el conjunto de la economa es el peligro de que la Fed emprenda otro rescate camuflado de sus amigos de Wall Street. Pues bien; Kessler sugiere que la Fed debera hacer precisamente eso: "trasladar la deuda txica a los libros contables de la FDIC [Corporacin federal de seguros de depsitos, por sus siglas en ingls] y de la Fed, y reflotar a los bancos con capital fresco para abrir el prximo lunes por la maana".

No puede criticarse a China por hacer lo que hace!

Michael Hudson trabaj como economista en Wall Street y actualmente es Distinguished Professor en la University of Misoury, Kansas City, y presidente del Institute for the Study of Long-Term Economic Trends (ISLET). Su dedicacin a los problemas de las economas postsoviticas, y especialmente la letona, le ha llevado a ser comisionado recientemente, por parte de la coalicin de izquierda letona Centro de la Armona, como economista jefe de la Reform Task Force Latvia, un think tank encargado de elaborar una poltica econmica alternativa para ese pas bltico. Es autor de varios libros, entre los que destacan: Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire (nueva ed., Pluto Press, 2003) y Trade, Development and Foreign Debt: How Trade and Development Concentrate Economic Power in the Hands of Dominant Nations (ISLET, 2009).

Traduccin para www.sinpermiso.info: Mnima Estrella

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3755


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