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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2010

Elecciones en Catalua
Por qu he votado en blanco

Joaqun Miras Albarrn
Rebelin


Deseo escribir en primera persona, porque tengo en cuenta un determinado reproche que en una reunin a la que asist, se nos hizo en general a los que participbamos: que no revelbamos ni publicitbamos nuestras intenciones de voto. No siento necesidad de hacer proselitismo a nadie sobre cmo debe votar; el voto de cada uno est en relacin con razones hondas y no se cambia as como as, sino que, en todo caso, y tras la experiencia, se abre uno a la reflexin; pero s creo justo que entre los que nos conocemos desde toda la vida y formamos parte de lo que queda de los restos del naufragio ni tan siquiera balsa de la Medusa por desgracia- no nos ocultemos nuestras ideas.

Comienzo pues diciendo que yo voto en blanco desde el Referndum sobre el nuevo estatuto de autonoma para Catalunya, porque me hart de que la izquierda asumiera la ideologa de la derecha y burlara lo que es verdaderamente soberana: mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, aumentar su verdadera capacidad de incidencia poltica en la realidad social, etc, -crear las bases populares de una realidad social catalana organizada y movilizada exigiera sta luego lo que exigiese-, y que tratara de hacer mediante este subterfugio del salto adelante institucional, lo tpico de la derecha que consiste en agitar el identitarismo, para tratar de perpetuarse en las instituciones, tal como haba hecho CIU, durante 20 aos. El experimento, ya cadver, muestra que sali el tiro por la culata. Las fuerzas que se dicen de izquierda y representantes de los sectores populares son derrotadas en medio del desinters, de la decepcin de la gente. En fin, yo viv as aquello, y desde entonces voto en blanco y a la espera de que algo que valga la pena me lleve a votar en positivo.

Qu esperara yo de una candidatura de izquierdas. Una previa: con toda probabilidad, el hecho de que desde diversos barrios, localidades, etc lleguen voces que expresan el deseo de que haya una lista electoral de izquierdas, nueva, y adems diferente, y en la medida que estas voces son expresin popular, y no simple eco de la opinin de grupsculos polticos resto de naufragio, con o sin internacional, o de jvenes promesas de una nueva clase poltica futura, esto es seal de que se hace necesario ya comenzar a dar cumplimiento a ese desideratum.

Cmo debera configurarse, en mi opinin. Creo que un proyecto de ese tipo debera tener un cometido prioritario, el de ser ayuda a la organizacin, a la creacin, de verdad desde abajo, paciente, de un movimiento popular incipiente: con races locales, barriales, incluso de calle ( o de parroquia, cuando as sea, o de escalera de vecinos si a mano viene) si es posible, con implantacin fija, etc. Esto es, una organizacin popular con microfundamentos slidos, estables, cuyas formas concretas no cabe disear a priori desde ningn estado mayor; se trata de aprender de lo que se hace, de lo que surge aqu y all, -y que est ocurriendo ya- y de potenciarlo, extenderlo, etc. Popular y movimiento. Esto es, popular o demos; por lo tanto, la democracia: el movimiento de la democracia que trata de ser instrumento de soberana popular si se quiere hablar de soberana en Catalunya, esta es la cosa; o: como diran nuestros padres de veras, hic Rodhus, hic salta-.

Un movimiento de este tipo ha de servir para una doble finalidad inseparable en la prctica. Primero, ha de permitir la autoorganizacin de nosotros, los individuos de las clases subalternas, para actuar: para generar capacidad de control sobre la propia accin, o lo que es lo mismo, para generar Poder. En segundo lugar, ha de posibilitar la tarea de autoilustrarnos. Porque la Ilustracin no te la dan; por el contrario, es uno mismo quien se autoilustra. Sapere aude, ten la audacia de pensar, sin el mdico que te dice cmo vivir, y el maestro espiritual que te dice cmo has de obrar, y el jefe poltico que te dice qu debes hacer, -discursos que se resumen siempre en la exhortacin imperativa a que confiemos ciegamente en ellos-. Salir, en una palabra, de la minora de edad, como propone el texto clsico, y para eso todos estamos suficientemente dotados y capacitados intelectualmente.

Cmo podra una candidatura ayudar a este cometido, colaborar al desarrollo de una movilizacin estable, ser instrumento de su impulso? Creo que las ideas y principios de esa venerable tradicin que es la democracia, que se ha ido reinventando una y otra vez a s misma a partir de la inspiracin en un patrimonio histrico comn preservado y transmitido, cada vez que ha surgido en Europa un movimiento popular, posee suficiente bagaje ya creado. En concreto estoy pensando en la asamblea y en el sorteo, que son los dos elementos clave de la democracia desde Grecia. Un candidatura que hubiese salido esto es; una candidatura que pueda llegar a salir, en 2 o en 6 aos- de una asamblea compuesta por individuos pertenecientes a asociaciones vecinales, a organismos barriales a asociaciones deportivas y recreativas, a comits de empresa, etc, esto es, de gente real, de vida real. Una asamblea que se constituyese en instrumento de creacin y control permanente de una posible lista electoral, y que eligiese tanto sus rganos de coordinacin internos como las listas electorales mediante el sorteo, podra ser de gran utilidad en este sentido. En primer lugar por ser elemento fundamental de autoilustracin, y un escndalo que impone parn y reflexin sobre cmo se hace y qu es en verdad la poltica que hay. Es decir el sorteo es ya en s mismo, un elemento que de verdad obliga a la autoeducacin, que incita a intervenir en las deliberaciones, que da medida de que lo que uno cada cual, no importa quin- expresa en pblico s es importante, y que uno debe ilustrarse. Este expediente electivo, que nos convierte a todos realmente en iguales, garantiza adems que el movimiento que emerja sea siempre, de veras, democrtico, y no quede parasitado por caudillos, infeudado a personas, a caciques locales. Este instrumento es fundamental y debe ser sostenido como elemento innegociable y para siempre. Este expediente no declara iguales todas las opiniones; slo dice que el que sepa ms lo demuestre convencindonos a todos de la bondad de lo que dice, y una vez nos haya convencido, ya lo interpretaremos los dems, lo elaboraremos en debate pblico, y luego, aquel que por azar reciba la responsabilidad de ser portavoz de esa opinin pblica deliberada, sabr representarlo

En segundo lugar, este instrumento ayuda a superar el estado de radical desconfianza que existe entre quienes somos de izquierda y tenemos ojos en la cara y dos dedos de frente: porque ya estamos hartos de que se hagan con el santo y la limosna personas que aspiran a ser clase poltica, y sabemos que eso se da una y otra vez. Que algo que en la tradicin res publicana era considerado alta traicin, y castigado con la muerte que el representante se prevalga de su cargo como si fuese su cortijo y haga, diga y vote lo que quiera en contra de la voluntad de sus electores- sea hoy la norma totalitaria y sin excepcin en la poltica es algo que clama al cielo y que todos sabemos que pasa. Es precisamente lo que hace que la izquierda haya sido aniquilada. El sorteo, la dependencia de la candidatura respecto de la asamblea la firma de cartas de dimisin del cargo electo con fecha en blanco da la posibilidad de que gentes de lugares diversos, que no se conocen y que poseen una experiencia de infidelidades y traiciones por parte de los polticos que se decan sus representantes que generan inseguridad y recelos, puedan confiar mutuamente en ellos; la democracia es la medicina.

Adems el proceso de formacin de esa lista, el trabajo electoral democrtico, basado en deliberaciones, en el sorteos, etc, una vez terminado el proceso electivo, habra dejado un poso de nuevas bases organizativas creadas, de cimientos nuevos de tejido social; habra servido para hacer crecer, de veras, otro poco, el propio movimiento estable.

Precisamente por todo esto, creo que des de baix no es, no poda ser un fermento de este tipo. Y esto por una doble razn que es simplemente la consecuencia de la doble razn que acabo de exponer.

En primer lugar porque est sometida a la dinmica endemoniada del acuerdo cupular entre las direcciones de los pequeos grupsculos que dan vida a la candidatura. Des de baix es, en realidad, no una experiencia desde abajo, sino una creacin cupular fraguada por acuerdo de diversos grupsculos polticos, Revolta global, Corriente Roja, Lucha internacionalista. Est sometida a los acuerdos y equilibrios de los mismos entre s. Es decir, en lo que hace a sus fundamentos organizativos, o caractersticas organizativas de partida, es un proyecto que no solo no va en la direccin que yo creo necesaria, sino que, surge del mismo tipo de crisol que otros proyectos con los que compite, pero de los que, por su forma de estar constituida, no se diferencia: ICV, IU, EUiA y an otras pequeas candidaturas electorales-. Y precisamente por esa forma de estar organizados, no solo no ayudan a avanzar en la organizacin popular, sino que la bloquean, ciegan la posibilidad de su existencia, reproducen el desconcierto y el desaliento que generan los sectarismos

En segundo lugar por el tipo de programa que ha elaborado des de baix, y que el lector puede encontrar en la red en forma de manifiesto. El resumen del mismo, expresado en una frase del documento es: Una Catalunya anticapitalista, sobirana, ecologista, feminista, antirracista i internacionalista.

En principio lo que parece haberse pretendido con esta retahla de trminos es hacer una demostracin de firmeza ideolgica.

Sucede que estas palabras que aparentemente son estruendosas, carecen de sentido actualmente para la mayora inmensa de los trabajadores, de los autnomos, de los pequeos propietarios y tenderos, de los pequeos empresarios, etc., sean mujeres u hombres. Es decir, es una fraseologa huera para la inmensa mayora de las personas a las que la candidatura, oficialmente, pretende interpelar. Basta con salirse una miaja de la relacin endogmica entre militantes de grupos de izquierda para percatarse de que esas consignas carecen de enganche con las experiencias, las preocupaciones, los padecimientos enormes, reales, de las gentes. En realidad es este un fraseo radical, -eso s, mucho-, que tiene una doble finalidad real: desarrollar empata lingstica con la cultura de los antiguos restos de serie de las viejas militancias, tales como yo mismo, y servir como bandern de enganche para jvenes airados. Lo hayan hecho aposta, o no, sus creadores, ste es un discurso inmediatista que pretende trincar voto en esos mbitos, que se desenvuelve, por lo tanto, en el cortoplacismo electoral y punto. Un nuevo electoralismo ms. Es tambin un discurso fracasado porque entre muchos de mi edad y experiencia cultural est ya muy arraigada, se puede decir ahora que ya de antiguo y por experiencias vividas en carne propia que, contra toda evidencia emprica, en poltica el papel lo aguanta todo; creo que lo propio se podra decir sobre las declaraciones escritas en las pginas electrnicas.

Creo que, por el contrario, un programa poltico a la altura de las circunstancias eso es lo difcil- debera partir de la experiencia real de la gente comn, o sea, de nosotros mismos auto entendidos y auto interpelados por nosotros mismos como gente comn, y no de nosotros mismos auto considerados tan solo por nosotros mismos como poseedores de los doctrinas esotricas y saberes sublimes que lo aclaran todo, lo saben todo, lo pronostican todo; esto es auto interpelados como personas que sabemos no saber y revelamos en esto de veras conocernos a nosotros mismos al menos un poco- tal como lo aconsejan las mximas de la filosofa clsica.

Vuelvo pues al punto anterior. Las gentes tienen tenemos- preocupaciones de grueso calado. Se abre paso el saber que no va a haber Sanidad pblica o que sta corre gravsimo peligro; el saber del crecimiento verdadero de las listas en la sanidad reducidas sobre el papel nuevamente, en poltica el papel lo aguanta todo- por esas luminarias que nos han trajinado desde la Generalitat. El saber del deterioro de las Escuela y la Universidad popular, el saber de la pretensin en marcha de liquidar o reducir a la caricatura las pensiones de vejez, el saber de la prolongacin de la jornada laboral. El saber de la falta de empleo, y de que sta ha venido para quedarse, el saber de los desahucios etc Las preocupaciones por las condiciones de nuestra vida real, y por las de nuestros hijos y su futuro

Creo que una fuerza poltica que surgiera desde abajo como expresin de la organizacin popular en desarrollo, debera partir en su reflexin y deliberacin de esa realidad recogida en la experiencia de la gente o sea de nosotros mismos tambin junto a otros muchos-. Debera tambin tener en cuenta lo que he escrito sobre la auto autoilustracin y recordar que el proyecto poltico no debe salir de la mente de los tcnicos sabios que elaboren programas para la plebe, sino que el programa electoral, como, por lo dems, el resto del programa de accin imprescindible an ms importante- para un movimiento real de la plebe organizada, del demos, debe salir del debate pblico y de la constitucin de la gente en Opinin Pblica en sentido estricto del trmino. Por eso se tratara de abrir paso a la reflexin sobre las condiciones de posibilidad que permitieran a una sociedad poltica prestar sanidad, escuela, pensiones; crear y distribuir empleo, tener cubiertas las necesidades mnimas en calefaccin, agua potable, electricidad, ropa, culturaSera necesario solicitar la ayuda de economistas, pero no para que nos hicieran en un decir Jess un programa poltico econmico ms hermoso que un sanluis, con sus enaguas de encaje almidonadas y planchadas, y de paso nos volviesen a explicar una vez ms que esta vez , s, el capitalismo est en las ltimas, sino para explicarnos qu es lo que est en relacin con la situacin actual y cmo se pueden tomar medidas que permitan recuperar soberana econmica. En mi opinin es el Euro; esto es: es el proyecto martingala que se ha encubierto con el nombre de Europa lo que debe ser abandonado, porque es la versin ms acabada y perversa del neoliberalismo. Y ese debera ser el objetivo de lucha. Pero esto requiere de un debate, requiere que los tcnicos informen y pongan a nuestro alcance medios para auto ilustrarnos y poder deliberar en pblico entre todos, y no traten de sustituirnos. Requiere que se explique si va a ser posible nunca jams volver a este despilfarro de ipods, telfonos mviles, renovaciones de coches particulares, vacaciones en Cancn etc, y si sostener el consumo ese no resulta incompatible con el disfrute de bienes pblicos que nos garantizan la vida buena. Requiere saberse si, una vez un pas como Espaa se desenganchase de tal proyecto, habra posibilidades verosmiles de encontrar crditos en alguna parte; porque un pas que se salga del euro estar crujido, pero necesitar unas ciertas finanzas; pero un pas que se salga del euro es un pas que como sociedad habr declarado, de veras, la guerra de clases a nivel internacional y europeo, a Francia, a Alemania, a Inglaterra- porque eso s que es abrir la guerra de clases y no el proclamar una retahla de palabras altisonantes.

Por lo dems, este debate tiene su ritmo. Puedo yo equivocarme mucho, pero tras Irlanda, le tocar probablemente el turno a Portugal; luego a nosotros, -al Espaa-. Y cuando nos toque no creo que haya an opinin pblica organizada ni preparada para adoptar otras medidas que las que impongan los gobiernos de turno que sern idnticas a las adoptadas por el irlands O el PSOE o IU estn ya en plena agitacin al respecto?.

Sobre los socialistas excuso extenderme en argumentaciones, pues ellos han sido creadores, protagonistas del himeneo en el que se engendr esta canallada, y son defensores acrrimos del descarado proyecto neoliberal europeo, forman parte de la Comisin europea, cuentan entre sus miembros conspicuos al actual jefe del FMI Strauss Kahn, sucesor de Rato, etc. Pero entre los lectores que eventualmente puedan sentirse interpelados por este escrito cabe la pregunta Por qu no IU? Me permito una breve respuesta. No hace un mes todava o al menos eso le parece a mi memoria- su coordinador general Cayo Lara, que es un hombre honesto, se atrevi a declarar en pblico que IU deba revisar las alianzas electorales que haba sostenido en muchas localidades con el PSOE, que haban acarreado la consecuencia de que IU fuese vista como un apndice de la otra fuerza, y que asumiese en la prctica el programa neoliberal impuesto por los otros. Puro sentido comn. Sopl entonces un potente viento desde el paraso que se enred en las alas de nuestro estupefacto ngel bueno empujndole en una fuga hacia adelante, y cul no sera el mpetu de su violenta fuerza divina- no haban pasado cuarenta y ocho horas cuando el coordinador actual matizaba pblicamente sus palabras: haba sido tan solo un comentario, una reflexin genrica - casi, solo, un hablar por hablar, vaya-. En fin, que, de lo que les ocurre a los tribunos de la plebe cuando se enfrentan con los que comen de la poltica son buen ejemplo Anguita y Beiras, ambos hermosos tribunos de la plebe de verbo florido, fundidos en el intento de controlar la corrupcin poltica institucional de una clase poltica desvergonzada y sin principios cuyos intereses particulares son los que rigen sus acciones. Y dejo aqu la digresin.

Solo como consecuencia de todo lo expuesto ms arriba a ttulo de posible como escenario poltico probable de futuro, se darn las condiciones para abrir un debate real general y pblico, capaz de provocar un terremoto en el mundo poltico, si es que existen bases intelectuales y deliberaciones ya en marcha, desde luego. Se trata de haber ayudado a crear en el nterin las bases de un nuevo movimiento popular, el movimiento de la democracia, y de su embrin intelectual, y de haberlo creado no para que pueda servir de masa de choque de una fuerza poltica, sino para convertirlo en el sujeto poltico nuevo

Por eso, ms que la frase ditirmbica y sonora, el eslogan rotundo, la amalgama de consignas, debemos ayudar a abrirse paso en nuestra cabezas las nuevas ideas, debemos auto ayudarnos a la ilustracin organizativamente e intelectualmente.

El programa, repito, deber ser elaborado por los electores. Jams en la historia de las elecciones y de la existencia de cmaras de representacin las de los patricios, las de los nobles, las de los burgueses- el elegido elaboraba el programa, sino que era tan solo el encargado fiduciario del mismo con mandato imperativo. El programa no puede surgir como elaboracin deductiva de tipo deontolgico, imperativo, desde el saber terico, desde la pretendida, previa, auto atribuida, auto otorgada y auto preconizada, excelencia intelectual, ya sea sta excelencia moral o excelencia cientfica, o una presuntuosa y pretenciosa suma de ambas, que declara sus conclusiones a priori imperativas y excluyentes, y no es otra cosa que fruto arbitrario de la libertad imaginaria del que posee la razn terica una positividad-. Eso dar siempre el poder a los aristoi, y se contradice con la hermosa idea de la ilustracin como sapere aude. Y eso ser siempre un tapn al desarrollo de la razn prctica, esto es del pensamiento de todos, de ese pensar desde el que actuamos, trabajamos, vivimos, con el que contribuimos a producir y reproducir el mundo humano, a crear el ethos que nos hominiza. De ese pensar que orienta nuestra actividad y que es el que genera en nosotros la experiencia de vida, a partir de la cual todos podemos reflexionar sobre ella poniendo en obra dentro de nuestras mentes, la prctica de esa reflexin o saber segundo sobre nuestro hacer y nuestro vivir: el filosofar; un filosofar sobre la praxis; la filosofa de la prctica.

Unas personas nosotros al lado de otros- que se organicen y generen, gracias a ello, posibilidades reales nuevas de accin, desarrollaremos nuevas capacidades reales y nuevas exigencias reales, necesitaremos de saberes nuevos que nos ayuden a reflexionarnos y a saber ms del mundo. Y ese es el proceso que debemos aspirar a crear

Entre tanto yo he votado nuevamente en blanco: as, mi protesta queda escrita en las inmaculadas alas de los cisnes tan ilustres como Jpiter. S que para muchos mi actitud sonar tan cursi como les puede sonar quiz esta frase de Daro; y sin embargo est en el prlogo del libro en el que, entre otros, Daro escribe el poema de denuncia contra Theodore Roosevelt, el tirano imperialista. Porque el blanco del voto, el mo, es un canto de vida y esperanza

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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