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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2010

Entrevista a la periodista Yolanda Sobero, autora del libro Shara, memoria y olvido (Edit. Ariel)
Lo que me resulta penoso es que la ONU no haya sabido actuar y, ms an, no tenga ningn inters en actuar

Borja Gonzlez Andrs
GEA Photowords


Shara, memoria y olvido (Edit. Ariel) es el ttulo del nuevo libro de la periodista Yolanda Sobero, que se presenta en un momento crtico del conflicto saharaui: con miles de jaimas arrasadas en el campamento de protesta de Agdaym Izi; con una fuerte represin en las calles de El Aain; con una frrea censura informativa impuesta por el gobierno marroqu; y lo ms trgico, con decenas de heridos y varios muertos. Desde hace 35 aos Espaa tiene quiera o no quiera aceptarlo una herida propia, entre la memoria y el olvido, que sigue sin cicatrizar. Esa herida se llama Shara y ha vuelto a derramar sangre.

Todo comenz mediado el mes de octubre, a unos 13 kilmetros al este de la ciudad de El Aain. Miles de jaimas (tiendas de campaa de los pueblos nmadas del Magreb) se levantaron en mitad del desierto. Naca el campamento de Agdaym Izi. Las protestas de los saharauis que se instalaron en el campamento se fundamentaban, ms que en reivindicaciones nacionalistas e independentistas, en meras cuestiones sociales; mejoras en las ayudas por desempleo, la elaboracin de una poltica de vivienda digna o el derecho a disponer de los bienes naturales de la zona, como la pesca o los fosfatos. Sin embargo, Marruecos vea en aquel ocano de jaimas, el germen de una posible nueva rebelin saharaui y empez su operacin de asfixia al campamento.

La tensin aument el 24 de octubre, con la muerte de Nayem el Gareh, un adolescente que fue tiroteado cuando el todoterreno en el que viajaba junto con su hermano y otros tres saharauis, se salt un control policial a la salida del campamento. Desde entonces, y en contra de los deseos de los organizadores del campamento, la protesta social pas a un segundo plano y empezaron a hacerse or las reivindicaciones de autodeterminacin e independencia. Ese fue el pretexto del gobierno marroqu para hacer ms intensa la opresin sobre el campamento. El 6 de noviembre, en un discurso televisado con motivo del 35 aniversario del inicio de la Marcha Verde, el rey Mohamed VI advirti que su pas no admitira ninguna violacin, alteracin o puesta en tela de juicio de la marroquinidad de los territorios del antiguo Shara colonial espaol. El monarca alau acababa de encender con sus declaraciones la mecha de un coctel explosivo.

Amaneci el lunes 8 de noviembre. Algunos helicpteros sobrevolaban Agdaym Izi. La megafona del Ejrcito marroqu ordenaba desalojar el campamento

Quienes no lo hicieron de inmediato y resistieron, fueron protagonistas de una batalla an confusa en la que se utilizaron caones de agua, gases lacrimgenos y proyectiles de goma. Miles de jaimas ardieron y los acampados huyeron en direccin a El Aain.

All, los saharauis que haban recibido noticias del asalto al campamento, levantaron barricadas, prendieron hogueras y se enfrentaron a la polica y al Ejrcito marroqu con piedras y ccteles molotov. An hoy, las cifras sobre muertos y heridos de aquella jornada no estn claras. Rabat ha reconocido 10 muertos en las filas de sus fuerzas de seguridad y slo una vctima entre los civiles saharauis. El Frente Polisario, por el contrario, estima el nmero de fallecidos en 19 y el de heridos en ms de 700.

UN LIBRO PARA ENTENDER EL CONFLICTO

En este contexto, pocos das despus del asalto al campamento de protesta, la periodista de Televisin Espaola (TVE) Yolanda Sobero presentaba en Madrid Shara: memoria y olvido con una idea clara: la de que los saharauis oprimidos tienen derecho a la autodeterminacin.

Eso, el derecho a la autodeterminacin, es lo que defiende Sobero para la antigua colonia, basndose tanto en la promesa espaola de 1975 de conceder al pueblo saharaui la capacidad de decidir sobre su futuro (promesa que qued en nada con la Marcha Verde), como en el Plan de Paz del ao 1991. Este plan signific el nacimiento de una nueva misin de Naciones Unidas que tena el mandato de organizar un referndum en el Shara Occidental y verificar el alto el fuego al que tres aos antes haban llegado el gobierno de Marruecos y el Frente Polisario. Una misin, la MINURSO (Misin de Naciones Unidas para el Referndum en el Shara Occidental), que a la vista de la situacin actual, ha fracasado.

Lo que me resulta penoso, admite la periodista, es que la MINURSO no haya sabido actuar y, ms an, no tenga ningn inters en actuar.

En el libro tambin se aborda uno de los apartados ms dramticos y quizs ms olvidados del enfrentamiento: los refugiados. Y la autora lo hace partiendo de un recorrido histrico en el que distingue tres momentos claves. El primero es la huida muy dramtica y muy traumtica de los saharauis cuando Marruecos entr en su territorio en 1975; una segunda fase es el asentamiento de los nuevos campamentos el ms importante de los cuales se establece al suroeste de Argelia, en Tindouf, donde juega un papel fundamental la mujer saharaui; y un tercer momento, el alto el fuego acordado en 1991 que supuso, segn Sobero, uno de los momentos de mayor esperanza en los campamentos. Sin embargo, la esperanza pronto se torn en decepcin cuando se comprob que Marruecos no tena ningn inters en cumplir el compromiso de organizar un referndum en el que se permitiera decidir a los saharauis sobre su propio futuro. Quizs, afirma Sobero, porque ni siquiera Marruecos se fa de los propios marroques que viven en el Shara.

Un ejemplo claro de esta resignacin a la que se han visto arrastrados los saharauis para permanecer acampados lejos de sus tierras, es ver cmo a partir de 1991 las jaimas, construcciones provisionales, han ido dejando paso en los campamentos a las casas de adobe, edificaciones con un propsito ms permanente. El hecho de que exista una nueva generacin de saharauis que slo conozcan los campamentos de refugiados, genera una gran frustracin, confiesa Sobero.

GEA PHOTOWORDS aprovech la presentacin de Shara: memoria y olvido para conocer las valoraciones de la veterana periodista que lleva desde hace casi 30 aos cubriendo la informacin del Shara Occidental para TVE sobre los ltimos incidentes en el campamento de Agdaym Izi y sus consecuencias.

ENTREVISTA GEA YOLANDA SOBERO

Este nuevo enfrentamiento en el territorio ocupado del Shara Occidental, es simplemente un repunte violento ms dentro del conflicto o significa el principio de una nueva fase?

Creo que el caso del campamento tiene notas nuevas en comparacin con otras protestas. Primero, porque denota que tiene que haber un gran organizador: no se ponen 7000 jaimas por las buenas. Y segundo, porque tiene que existir un compromiso de los ciudadanos saharauis para estar a lo largo de un mes en un campamento. No ya por las condiciones del campamento al fin y al cabo, son gente que vive en el desierto sino sobre todo porque ellos saban que esa protesta pacfica, de reivindicacin de cuestiones sociales, les poda costar cara. A pesar de todo, me parece que el impacto internacional ha sido bastante escaso, salvo en Espaa. Por ejemplo, la pgina web de la MINURSO [Misin de las Naciones Unidas para el Referndum en el Shara Occidental] no le dedica ni una lnea al campamento y menos an a la intervencin marroqu para desmantelarlo.

Qu opinin te merece la reaccin del gobierno espaol?

A veces la equidistancia terica del gobierno espaol lo que hace es enfangar todava ms las cosas. Creo que Marruecos entendera una postura clara y Espaa tiene elementos y peso como para tener una postura ms firme en esta cuestin. Se pega a periodistas espaoles y no hay protestas por parte del gobierno espaol. Y tampoco hay protestas porque Marruecos difunda una informacin falsa, como que la Guardia Civil ha matado a un chico marroqu en la frontera con Melilla. El desmentido espaol pasa casi desapercibido, y es ah donde el gobierno tendra que tener una postura mucho ms clara, decidida y firme.

Piensas entonces que el gobierno de Rabat entendera una postura clara de Espaa, aunque sta fuera totalmente contraria a los intereses de Marruecos?

Es que una poltica de mayor firmeza hacia el Shara no tiene por qu interpretarse como una poltica anti marroqu. Espaa puede basar su postura, perfectamente, en el derecho internacional y en todas las resoluciones que ha ido adoptando Naciones Unidas durante estos aos. No se trata de ser anti nada sino, simplemente, hacer que Marruecos cumpla la legislacin internacional. Ni siquiera los grandes aliados de Marruecos, Estados Unidos y Francia, reconocen jurdicamente la soberana marroqu sobre el territorio del Shara ocupado.

Cmo valoras que, a pesar de lo ocurrido, representantes de Marruecos y del Frente Polisario hayan continuado con la ronda de negociaciones previstas en Nueva York?

En cuestiones de poltica internacional suele ser muy frecuente que cuando uno va a negociar, antes de sentarse a la mesa haga un desmn o deje patente cul es su fuerza. Y que Marruecos haya desmantelado el campamento como ha hecho, no es casual. Pero Marruecos y el Polisario llevan negociando desde finales de los aos 80; o sea, que negociar se ha negociado hasta la saciedad y es positivo que as sea. Lo que sucede es que todos estos procesos de negociacin han tenido resultados que luego no se han cumplido, como el Plan de Paz del 91, que prevea un referndum, o el Plan Baker, que finalmente Marruecos rechaz. Si llegamos a acuerdos, vamos a cumplirlos.

En el libro y en algunas declaraciones recientes te muestras crtica con el rol que juega la ONU en el Shara. No crees que pueda ser un actor til que ayudase a la resolucin del conflicto?

La ONU podra serlo si quisiese. Hablar de Naciones Unidas, al fin y al cabo, es hablar del poder ejecutivo que se reduce a los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad y entre ellos estn Estados Unidos y Francia. Naciones Unidas hubiera tenido elementos para hacer cumplir el Plan de Paz del 91 y no los quiso utilizar. Naciones Unidas tiene elementos para hacer una vigilancia de los Derechos Humanos en el Shara y no se aprob en el Consejo de Seguridad. Y aunque el apartado de los Derechos Humanos no est explcito en el mandato de la MINURSO, tambin es cierto que cualquier misin de Naciones Unidas tiene que cumplir la Declaracin Universal de los Derechos Humanos y los pactos internacionales sobre derechos civiles, sociales y econmicos, que tienen un artculo comn: el derecho a la autodeterminacin.

Y volviendo al ttulo del libro, qu crees que predomina en Espaa cuando se habla del problema del Shara: la memoria o el olvido?

Predomina el olvido en tanto en cuanto los espaoles conocemos muy mal el conflicto y su desarrollo. Creo que la sociedad espaola siente simpata por los saharauis pero sabemos muy poco de ellos. Y, por otro lado, me resultan preocupantes los discursos radicales. Es lo que cuento en la introduccin del libro: hay gente con discursos muy radicales y un gran desconocimiento del problema. Si t haces un buen planteamiento del problema, ests ayudando a solucionarlo. Cuando slo tienes un discurso radical y adems no lo acompaas de un conocimiento real, ests contribuyendo a la confusin. Uno no es ms progre porque grite ms. La memoria y el respeto que hay que tener hacia los saharauis se demuestran conociendo sus circunstancias reales y su historia, no imaginando cuatro clichs.

Borja Gonzlez Andrs es colaborador de la Revista Pueblos y de GEA Photowords.

Fuente: http://geaphotowords.com/blog/?p=4917



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