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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2010

Los 13 banksters de Wall Street que destruyeron al mundo

Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada


Antecedentes

El aclamado libro 13 banqueros: la captura de Wall Street y el prximo desastre financiero, de Simon Johnson y James Kwak, es una lectura obligada para quienes deseen penetrar los ddalos de las finanzas anglosajonas y conocer a los culpables inimputados de la grave crisis global.

Ambos autores publican el portal The Baseline Scenario, de consulta exigida, y su libro dio pie a un nuevo sitio muy crtico de las hazaas y saas financieras tan socorridas en Wall Street: The Fourtheent Banker (El Decimocuarto Banquero), algo as como un llanero solitario que vigila el bien comn de los ciudadanos.

El decimocuarto Banquero es, desde luego, ms decente que los otros 13 banksters banqueros gansteriles, como el ingenio popular los apoda puestos en la picota.

El menos conocido, James Kwak, es un empresario de software y ha sido consultor de la polmica empresa trasnacional McKinsey & Co., que asesora a varios gobiernos del mundo.

El britnico Simon Johnson, experto en crisis financieras, fue el principal economista en jefe del FMI (de marzo de 2007 hasta agosto de 2008; curiosamente, hasta 15 das antes de la polmica quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre) y ahora pretende redimirse de su pasado nada edificante como profesor de la ctedra Ronald A. Kurtz de la Escuela de Alta Direccin Sloan del MIT y miembro prominente del influyente centro de pensamiento Peterson Institute for International Economics.

Simon Johnson conoce como pocos las entraas del sistema financiero que opera en Wall Street, que ahora vilipendia desde fuera, quien se haba ya soltado sorprendentemente en un ensayo demoledor: El golpe silencioso (The Atlantic Monthly, mayo de 2009), donde desnud que los financieros de Wall Street haban capturado al gobierno de Estados Unidos. Una de sus conclusiones se centra(ba) en que la recuperacin fracasara si no se somete a la oligarqua financiera que sigue bloqueando las reformas esenciales.

Hechos

Los 13 banksters han ejercido un miedo aterrador en la indigente clase poltica paralizada por un estribillo tan tonto como mendaz: los bancos son demasiado grandes para quebrar (too big to fail), porque de otra manera arrastraran al pas entero a su ruina, lo cual Simon Johnson y James Kwak se esmeran persuasivamente en refutar y quienes, al contrario, aconsejan reducirlos a su justa dimensin, en tamao y alcances, para permitrseles que quiebren (small enough to fail) y as evitar a los ciudadanos rescates masivos que afectan su patrimonio en ltima instancia.

Los parasitarios y depredadores banksters de Wall Street 13 en la contabilidad de Simon Johnson y James Kwak, quienes extraamente dejan de lado a sus similares al otro lado el Atlntico, especficamente a los banqueros esclavistas Rothschild y a su operador conspicuo, el megaespeculador George Soros, quien navega con bandera de filntropo no solamente crearon la crisis financiera sino que se aseguraron un rescate para su exclusivo beneficio y en detrimento del bien comn.

Los autores enjuician que, pese a la calamidad financiera de 2008, Estados Unidos se encuentra secuestrado por el parasitismo depredador de su plutocracia bancaria, que se ha vuelto todava ms gigantesca, ms adicta a sus apuestas de casino, y ms insolente para aceptar con humildad su sana regulacin.

Los banksters mantienen asfixiado al pas entero (y, por ende, a la mayor parte del mundo), que se hunde en una mayor recesin, limtrofe con la depresin, y en un cada vez peor desempleo, intolerable para la armona social.

El parasitismo depredador se (con)centra en seis megabancos: Bank of America, JPMorgan Chase, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs y Morgan Stanley, que controlan increblemente ms de 60 por ciento (as, con dos dgitos!) del PIB de Estados Unidos.

Foto
Portada del libro de Simon Johnson y James Kwak

La opinin pblica estadunidense se encontraba furiosa por las recientes noticias de la aseguradora mafiosa AIG, rescatada por 185 mil millones de dlares con dinero de los contribuyentes, cuando un viernes 27 de marzo de 2009 Obama convoc a la Casa Blanca a 13 banqueros de las principales instituciones financieras de Estados Unidos que se encontraban al borde de la quiebra oficial.

Durante la reunin Obama solt dos frases imperdibles :1) mi administracin es lo nico que queda entre ustedes y la horca (sic); y 2) aydenme a ayudarles.

Como antes Daddy Bush y Bill Clinton, Obama prefiri la horca para los ciudadanos que para los 13 banksters, quienes 20 meses ms tarde lo traicionaron en las elecciones intermedias.

Visto en retrospectiva, el rescate bancario de Obama, ms que una ingenuidad, result en su suicidio poltico.

Los dos autores comentan que pese al papel central de estos bancos en haber causado la crisis financiera y la recesin, Barack Obama y sus consejeros decidieron que estos eran los bancos de quienes dependa la prosperidad (sper sic!) econmica del pas.

Por lo visto, los crculos del poder en EU usan con incontinencia la palabra prosperidad, como el desastre que infligi a Mxico la ASPAN, Alianza para la Prosperidad (sper sic!) y Seguridad (sic) de Amrica del Norte.

Por cierto, todos los consejeros de Obama tambin lo han abandonado.

Simon Johnson y James Kwak escudrian el poderoso sistema financiero de Estados Unidos, cuyos 13 banqueros se atrevieron a combatir ferozmente luego de haber sido rescatados con el dinero pblico, obviamente las muy benignas reformas de Obama: En los pasados 30 aos se haban convertido en una de las industrias ms poderosas de la historia de la economa de Estados Unidos, y una de sus poderosas fuerzas polticas en Washington.

Sale sobrando insistir en las lubricaciones de compraventa de las (in)conciencias de la clase poltica de parte de los banqueros de inversiones quienes, inclusive, ocupan puestos de primer nivel en la Casa Blanca y en la Secretara del Tesoro (lase: Goldman Sachs) y han impuesto su ideologa consensuada al sistema bipartidista con la innovacin destrabada y los mercados financieros desregulados son buenos para Estados Unidos y el mundo (sic), lo cual sintetizan en el apotegma: polticos van y vienen, pero Goldman Sachs se queda.

Aducen que las donativos a las campaas electorales y la puerta revolvente entre el sector privado y los servicios gubernamentales le otorgaron a Wall Street influencia en Washington.

Cual influencia? Son precisamente los 13 banksters de la plutocracia quienes en realidad gobiernan Estados Unidos.

Conclusin

En su artculo en la revista The Atlantic Monthly, Simon Johnson no pierde sus reflejos condicionados heredados del FMI y se pronuncia por la nacionalizacin (sper sic!) de los megabancos en problemas, su limpia de acuerdo con el FMI, su asptica higienizacin costara 1.5 billones de dlares (lo cual se me hace muy poco para el tamao del cataclismo), su reduccin de tamao y su reprivatizacin ulterior.

El mayor problema radica en que el gobierno de EU (lo cual es extensivo al G-7, que aplic la desregulada globalizacin financierista) carece de control alguno sobre la nueva tirana posmoderna del siglo XXI: la plutocracia bancaria.

O los ciudadanos sometemos a los bancos o los parasitarios banqueros depredadores acabarn por destruirnos.

No es sencillo: se trata de un golpe de Estado ciudadano contra una de las peores dictaduras de todos los tiempos: la bancocracia neoliberal.

http://www.jornada.unam.mx/2010/12/01/index.php?section=opinion&article=026o1pol



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