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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2010

Palabras de Lucio Magri en la presentacin de El sastre de Ulm. El comunismo del siglo XX.

Lucio Magri
Mientras Tanto

Lucio Magri, El sastre de Ulm. El comunismo del siglo XX. Hechos y reflexiones. El Viejo Topo, Barcelona, 2010.


Nota edicin: Este importante libro ha sido presentado por su autor en Madrid y Barcelona. Mejor que una resea, ofrecemos el guin de las palabras de Lucio Magri a los asistentes a esos actos en noviembre de 2010:

Por lo general, no me gustan las presentaciones de libros, ni siquiera cuando se trata de los mos. Los que presentan el libro se ven obligados a ser benvolos, la mayora del pblico no lo ha ledo an y a veces est all nicamente para hacerse una idea del contenido y as evitar su lectura. Casi nunca nace una verdadera discusin a partir de la presentacin de un libro. Adems tena muchas dudas de venir a hablar en italiano a ustedes que ya tienen disponible mi libro traducido en castellano. Entonces, por qu estoy aqu esta noche, sin que nadie me haya obligado a venir?

Por muchos motivos. En primer lugar, he venido aqu para demostrar que, pese a que en este libro hay pocas referencias directas a Espaa, en realidad puede ser til para los lectores espaoles, porque aporta elementos a la reflexin sobre su propia historia nacional, muy a menudo, y no casualmente, arrinconada o amputada por la narracin de la historia internacional.

Empiezo con una pregunta aparentemente obvia y descontada.

Por qu gan Franco, a pesar que el apoyo al gobierno democrtico y legtimo que el mismo Franco afront proviniera de una fuerza mayoritaria en el pas? Por qu gan Franco, a pesar de la resistencia heroica que lo enfrent y de la amplia simpata que el gobierno legtimo y democrtico suscitaba en la opinin pblica mundial?

La respuesta que Santiago Carrillo da a esta pregunta en su autobiografa es lapidaria: Franco gan gracias a la intervencin y ayuda que recibi del fascismo italiano (un ejrcito organizado y muy bien armado de 60.000 hombres que llegaba de Italia, adems de la poderosa cobertura area alemana). La respuesta es convincente y, quizs, bastara por s sola a explicar la derrota.

Pero plantea una interrogante que ha quedado en la sombra.

La guerra civil espaola se desarroll y concluy entre 1936 y 1939. Cuando empez, Hitler estaba en el poder desde haca tres aos. Haba proclamado sus intenciones agresivas y haba comenzado a realizarlas. Militarizacin de Renania. Anexin de Austria. Invasin de los Sudetes y luego de Checoslovaquia. Y no era todo, ya que las amenazas se dirigan tambin a las democracias occidentales; un poco ms tarde, las cosas caminaran an peor: Polonia, Dinamarca y luego Blgica, hasta llegar a la claudicacin de Francia. Inglaterra soport los bombardeos y se salv porque el mar la protegi. En fin, todo desemboc en una guerra mundial que cost decenas de millones de muertos. Y no solamente. Mi libro documenta que Hitler podra haber sido parado a tiempo. Las altas jerarquas del ejrcito que lo haban llevado al poder previeron la derrota e hicieron saber a Londres que estaban listas para destituirlo.

Cmo es posible que, en ese momento crucial, Francia e Inglaterra no slo se quedaran inertes, sino que incluso se convirtieran en cmplices de la intervencin de Italia y Alemania en la guerra civil espaola al bloquear las fronteras a travs de las cuales la Repblica poda recibir la ayuda que necesitaba? La explicacin que este libro intenta dar es que Chamberlaine y detrs de l Daladier siguieron una estrategia precisa: desviar la agresividad nazi hacia el este, es decir, hacia la Unin Sovitica. En cambio, sucedi todo lo contrario. Francia sucumbi en pocas semanas, Hitler efectivamente invadi la Unin Sovitica y fue derrotado principalmente por sta.

No ahondar en otra causa de la derrota porque mi libro la trata indirectamente y no de manera adecuada: me refiero a las constantes divergencias que caracterizaban el frente democrtico a nivel poltico e incluso militar. En sus orgenes el frente antifascista tuvo objetivos divergentes y un grupo dirigente bastante heterogneo. Actuaba ms como una coalicin que como un frente.

Y ahora planteo otra pregunta, ms difcil que la primera, ante la cual mi trabajo puede resultar ms til y menos obvio.

Por qu el fascismo espaol y slo el fascismo espaol logr sobrevivir tranquilamente durante ms de treinta aos, despus de la plena victoria de la alianza antifacista mundial, sin cambiar ni a su lder, ni sus instituciones autoritarias ni, sobre todo, renunciar jams a una feroz represin? Y, al final, cmo pudo incluso determinar quines seran sus sucesores?

Mi explicacin, documentada, es la siguiente: pocos meses despus del final de la guerra mundial y de la repentina muerte de Roosevelt, la poltica de los Estados Unidos cambi de forma radical, cambio que fue imitado no solamente por los ingleses, sino tambin por aquellos que prcticamente la vspera haban sido sus enemigos: alemanes, japoneses e italianos. En otras palabras, empez la guerra fra. Esta constatacin ha sido siempre eludida, es ms, negada. Pero la sucesin de los acontecimientos es clarsima. En primer lugar, dos bombas atmicas, que no eran necesarias, doblegaron a los japoneses que ya estaban postrados; esas bombas, en realidad, tuvieron como fin demostrar la superioridad militar apabullante de los Estados Unidos frente a una Unin Sovitica destrozada por la guerra. Luego, el discurso en Fulton de Churchill convenido previamente con Truman en el que ya se indicaba el nuevo adversario por liquidar y, adems, la expulsin de la izquierda de los gobiernos europeos. Despus, el Pacto Atlntico y la creacin de la Repblica Federal Alemana. Y, adems, la instalacin de bases militares americanas en todos los continentes. Todo ello alimentado y justificado por una propaganda verdaderamente histrica. Evidentemente, en este contexto la desestabilizacin de la Espaa franquista no poda ni siquiera considerarse.

Y sta fue slo una primera etapa, la etapa que termin sin que estallara una tercera guerra mundial, al menos hasta el momento del equilibrio atmico. Ms tarde, una segunda etapa permiti que el franquismo siguiera viviendo gracias al apoyo externo. Y esto sucedi en el terreno econmico: Espaa se aferr al ltimo vagn del tren del desarrollo del mercado europeo y se moderniz, sin que nadie le exigiera que cambiara su rgimen poltico. No recuerdo que le hayan otorgado el Nobel de la Paz a Grimau antes de lo que lo hicieran pedazos, ni tampoco recuerdo que el rgimen franquista haya sido amenazado con la imposicin de un embargo econmico para que modificase la Constitucin.

En mi libro se tratan otras cuestiones que podran interesar a un espaol, por ejemplo la evolucin de la iglesia catlica con respecto a la poltica. Pero yo prefiero detenerme aqu para que no os aburris.

Sin embargo, debo pedir ayuda para resolver una cuestin que no he logrado resolver. Porque esta tarde he venido aqu no slo para subrayar algunas cosas que vosotros ya sabis y que, de todas maneras, podis fcil y cmodamente encontrar en el momento en que leis mi libro.

He venido, sobre todo, para plantearos un problema que considero muy importante, no slo para vosotros sino para todos. El problema es el siguiente:

Es indiscutible que, cuando empez la guerra civil, los comunistas espaoles eran una exigua minora. Pero es igualmente indiscutible que en los aos de la guerra los comunistas se multiplicaron, tanto entre la poblacin como en las instituciones. Esto podra deberse a varios motivos: la ayuda material de la Unin Sovitica, la oleada de voluntarios que llegaban de otros pases, el papel poltico que desempe Palmiro Togliatti y las cualidades organizativas de Luigi Longo.

Tambin es indiscutible que el Partido Comunista Espaol, con la energa que le aportaba la juventud socialista, fue el nico que, durante dcadas y en la clandestinidad, se opuso al rgimen franquista. Unas veces cometi errores (como el de un amago de lucha armada), otras obtuvo grandes xitos (huelgas generales, creacin de una slida red sindical). Pero sus militantes demostraron en todo momento un extraordinario coraje individual, que muchas veces pagaron con sus vidas.

Franco muri en 1975 y debemos otorgar gran atencin a ese ao. En ese momento el rgimen estaba dividido en conservadores moderados, influidos por el Opus Dei y partidarios de una suerte de democracia controlada, y fascistas ortodoxos. Casi simultneamente se derrumbaban los regmenes semifascistas de Portugal (debido a la insurgencia de los oficiales del ejrcito orientados hacia la izquierda) y de Grecia. Los principales partidos comunistas europeos intentaban liberarse de la obediencia debida a Breznev. En Francia, el acuerdo entre el PCF y el refundado Partido Socialista estaba por llevar a Miterrand a la presidencia. En Italia, se haba registrado haca poco una clamorosa afirmacin electoral del PCI. Todo el Occidente capitalista se vea sometido a una grave crisis econmica. De igual modo, en el seno de la socialdemocracia europea se desarrollaba una intensa discusin.

De este conjunto de hechos nace una cuestin sobre la cual he ledo y discutido mucho con muchos compaeros, pero sin lograr encontrar una respuesta adecuada: Cmo se explica que el Partido Comunista Espaol, con el patrimonio histrico del que dispona, en un momento histrico en el que an la suerte no estaba echada (era 1975 y no 1989), en las primeras elecciones libres tras la muerte de Franco, haya obtenido slo un miserable 10% de los votos (porcentaje que nunca lleg a superar), por no hablar de las numerosas crisis que sufri? Cmo se explica que en Espaa, durante dcadas, se hayan alternado en el poder exfacistas remozados o socialdemcratas que poco tenan de socialistas?

No es un problema que atae slo a los comunistas, o slo a los espaoles. Atae a toda la izquierda europea que se ha puesto de rodillas ante la hegemona de los Reagan, las Thatcher, los Blair, por no hablar del horrendo Berlusconi; atae a esa izquierda que hoy, a pesar de la crisis econmica y de civilizacin que doblega el planeta, sigue perdiendo fuerza e identidad cultural.

Desde luego no es mi intencin ni mucho menos achacaros la responsabilidad de esta decadencia. Al contrario, reconozco que en los ltimos aos Espaa ha recuperado algunos rasgos de izquierda gracias a Rodrguez Zapatero, que ahora cruje fuertemente ante la crisis econmica. Quisiera solamente entender por qu la ocasin de realizar un verdadero cambio fue sofocada por la voluntad de censurar el pasado y convertir en mito la modernidad que homologa a todos. En otras palabras, por qu la movida ha sido ms llamativa que el desempleo?

No pido ahora una respuesta, solamente espero que mi libro contribuya a estimular la reflexin. Tal vez un esbozo de respuesta lo encontremos en las palabras del mismsimo Franco cuando, sacando sus propias conclusiones, dijo: He construido una clase media fuerte.


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