Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-12-2010

El bosque del Carmel no es lo nico que se incendia en el interior de Israel

Sefi Rachlevsky
Haaretz

Traducido para Rebelin por J. M. y revisado por Caty R.


Israel necesita una refundacin revolucionaria de sus instituciones de modo que se puedan transformar los temores regionales en una paz genuina que priorice la vida y la impermeabilice al fascismo y al fuego.

El rugiente fuego desvela la verdad: Israel carece de infraestructura. A pesar de que es un pas rico, est desprovisto de los servicios necesarios para hacer frente a un incendio porque sus dirigentes pulverizan el dinero del Estado en la corrupcin, los asentamientos coloniales y financiando a los religiosos extremistas. Y, a pesar de su historia, Israel carece de fundamento democrtico porque su espinosa dirigencia est demasiado ocupada haciendo llamaradas.

En Israel, el 53% de la mayora juda ahora quiere que el gobierno aliente la emigracin de los palestinos israeles. Vuelva a leer: una mayora absoluta de los que se definen como judos en Israel quiere que el gobierno acte para que se concrete la limpieza tnica en el Estado. Una tercera lectura de esta conclusin acenta el escalofro que debera correr por la espalda de la democracia israel. Veinte aos despus de que el kahanismo (la ideologa fascista del rabino Kahana, N. de T.) fuera declarado ilegal, 65 aos despus de la tragedia racista en el corazn de Europa, la mayora de los corazones judos de Israel laten al unsono con la ideologa del rabino fascista.

En consecuencia, lo que los ojos captan no es un accidente: no es casualidad que el rabino de Sabed permanezca en su puesto; que 55 parlamentarios sustenten la ideologa racista cerrada y otros 15 los apoyen cuando es necesaria la mayora absoluta; no es casualidad que un kahanista declarado imponga el ritmo del Parlamento y lidere la legislacin de las leyes racistas. Entender el contexto histrico eriza an ms la piel. Una semana antes del lanzamiento de la informacin en Wikileaks, Benjamin Netanyahu mir en su bola de cristal, apunt su visin actualizada hacia la zona occidental del Negev y, con total facilidad, la ubic en los campos de trabajo para los refugiados que no pertenecen a la etnia elegida. Quien observaba al observador poda ver una brillante sonrisa como la de un gato contemplando un plato lleno de leche. La sonrisa del triunfo de Netanyahu no solamente revelaba la posible fuente de su triunfo, sino que tambin revelaba al desprevenido su percepcin de de su triple victoria: el debilitamiento del peligro que se desprenda del involucramiento estadounidense para alcanzar la paz; el debilitamiento de los regmenes pragmticos de la zona, cuya exposicin como colaboradores minimiza su capacidad para la construccin de acuerdos de paz y la menor necesidad de solicitar la luz verde en el camino a Irn. Los lderes de la regin parecan allanarle el camino dicindole a Netanyahu bombardea, Bibi, bombardea.

Pero no estamos tratando aqu con un personaje mtico que ve aunque no se deja ver: Israel es visible, est situado en la parte central del mapa y es vulnerable al fuego. Cambios dramticos en las relaciones entre los superpoderes tienden a crear oportunidades revolucionarias, aunque tambin van en paralelo con el aumento del racismo fascista. Es el momento en que las ansiedades existenciales se entreveran con las sensaciones de poder para utilizar los cambios globales cortando las ataduras con el pasado y los conceptos de lo viejo, de lo represivo, y posibilitar una revancha liberadora. La situacin es similar a los acontecimientos ocurridos en Europa desde la segunda dcada hasta el fin del siglo anterior.

Wikileaks sac a la luz, y por consiguiente de forma acelerada, oportunidades de cambios estructurales en las superpotencias. La declinacin de la hegemona estadounidense que viene entrelazada con el crecimiento de China, ayuda al crecimiento de potencias secundarios conectadas con otros focos de poder que tambin crecen, como por ejemplo, Irn y Turqua, que tambin tienen, a su vez, nuevas aspiraciones de hegemona que crecieron al abrigo de las humillaciones recibidas. Este movimiento estratgico produce un cruce de caminos diferente y dramtico.

Israel necesita una refundacin revolucionaria de sus instituciones democrticas de modo que se puedan transformar los temores regionales en una paz genuina que priorice la vida y la impermeabilice al fascismo y al fuego de cualquier tipo. Sin embargo, esta encrucijada exige pavimentar un nuevo camino lejos de cualquier foco de fuego. En esta encrucijada tambin estn quienes alientan el giro hacia un Estado an ms racista. Y de esta manera llegar tambin a una confrontacin apocalptica en Oriente Prximo con las otras fuerzas tambin racistas que tiene enfrente. Otro escalofro que puede recorrernos la espalda es al escuchar decir a las multitudes Kahana tena razn! El mismo temblor que nos recorre cuando vemos aproximarse las columnas de humo.

Fuente: http://www.haaretz.com/print-edition/opinion/carmel-blaze-is-not-the-only-thing-burning-israel-from-the-inside-1.328890



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