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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-12-2010

Cueste lo que cueste: los mercados financieros se refocilan con las garantas europeas de la deuda irlandesa

Michael R. Krtke
Freitag


Los mercados financieros, con apenas mover una ceja, reciben todo lo que quieren: garantas europeas para la deuda irlandesa. Nada de ello ayuda demasiado al euro.

Despus de varios das de disputas, el gobierno irlands ha pedido finalmente refugio bajo el "paraguas de salvacin". ste fue inmediatamente garantizado: 85 mil millones de euros fluyeron de inmediato con destino a Dubln. Como compensacin, el estado irlands debe, hasta el 2015, ahorrar 15 mil millones de euros, y, despus de tres aos de recesin, someter a su propia economa a una mayor y ms rigurosa jibarizacin. "Por qu ahora, por qu tan rpido?", cabe preguntarse. A pesar de los masivos ataques especulativos a la deuda pblica irlandesa, hasta la fecha se negocian intereses para bonos a diez aos en torno al ocho por ciento, un valor mucho ms bajo que el buen 12% que paga Grecia en estos momentos. Esto es, las deudas del Estado orlands estn financiadas para los prximos tiempos; hasta julio de 2011 no hay necesidad de mayor refinanciacin.Toda la agitacin de estos pasados das hubiera resultado tal vez apropiada en el momento en que el Estado irlands tenga que acudir de nuevo a los mercados primarios de prstamos el prximo verano, pero ahora mismo, y a diferencia de Grecia en abril de 2010, no se enfrenta a la insolvencia.

Rescatadores de lo propio

Uno de los actores principales de este espectculo es el Banco Central Europeo (BCE), de cuyas transfusiones dependen los ms importantes grandes bancos irlandeses desde hace meses. Dio 130 mil millones de euros en crditos de urgencia hasta finales de octubre para evitar insolvencias. De hecho, las entidades receptoras en cuestin estn desde hace mucho en bancarrota, porque durante el boom inmobiliario y de la construccin arriesgaron demasiado en la verde isla. Sin el BCE, no bastara el 32% de reendeudamiento del Estado irlands en el presente ao para salvar a las entidades bancarias propias, porque porque los inversores y los acreedores de stas estn huyendo.

Pero la crisis bancaria no es sino una parte de la verdad de la enfermedad declarada. Estudiante modelo de los dogmas neoliberales, el Estado irlands llev al extremo el dogma de los bajos impuestos y los recortes del gasto pblico. Consecuencia: el gasto pblico irlands representa 35% del producto interior bruto (PIB), muy por debajo del nivel medio europeo (includo del britnico). Y en una situacin de crisis, la baja presin fiscal se venga siempre. Los ingresos fiscales se siguen hundiendo con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria; tanto, que el gobierno, desde finales de 2008, ha debido aprobar cinco paquetes de ahorro por un volumen total de 14'6 mil millones de euros, con lo que se consigui sobre todo estimular la recesin.

Pero tampoco esto agota la explicacin del celo del gobierno alemn a la hora de liquidar la crisis del euro cueste lo que cueste. Con 4'5 millones de habitantes, Irlanda es un pas pequeo: su contribucin econmica a la Unin Europea es, con su 1'8%, inferior a la de Grecia (2'6). Una bancarrota irlandesa no puede poner incondicionalmente en peligro al euro. Lo que preocupa es otra cosa: es el hecho de que el 84% de las deudas estn contradas entidades extranjeras: britnicas (150 mil millones de euros); alemanas (140); francesas (50) y belgas (54). Es decir, que los acreedores de los irlandeses son sobre todo bancos, aseguradoras y fondos de inversin europeos. Quien rescata a Irlanda lo que quiere es el rescate del propio capital financiero. Con la vista puesta en las prximas rondas de refinanciacin de bancos privados y de estados miembros de la UE (se necesitarn al menos 900 mil millones de euros en 2011), lo que quieren lso pases centrales es mantener bajos sus costes: la prxima recesin est a la vista. Para eso necesitan tranquilidad y orden en los mercados inancieros; nada de turbulencias. As pues, han conseguido lo que queran: una garanta europea para las deudas irlandesas.

Torpe diletantismo

Pero tampoco esta operacin lograr impedir los ataques a los bonos portugueses y espaoles. Todo el mundo sabe que 750 mil millones de euros no alcanzan para cubrir las deudas de los bancos y de los Estados de la eurozona. En principio fue una buena idea que participasen en los costes de la crisis no slo los contribuyentes, sino tambin los acreedores privados. Por desgracia estas intenciones fueron retrasadas con un torpe dilentatismo, muy del estilo de la canciller Merkel. Por unos momentos, al romper la eurocrisis hace seis meses, lo impensable parecin pensable: la idea de un gravmen bancario o de un impuesto a las transacciones financieras, la idea de unos eurobonos emitidos y respaldados conjuntamente por todos los pases europeos. Nada hubiera sido ms fcil que llevar el caso griego o el caso irlands ante el Club de Londres y renegociarlo all: la eurocrisis se habra evaporado al instante.

Que nada de eso haya llegado a realizarse tiene mucho que ver con el hecho de que populistas de la laya de Merkel y el Partido Liberal alemn (FDP) hayan cado en el funambulismo: tienen pnico de los seres delos mercados financieros y tienen pnico de la clera de los ciudadanos contribuyentes. As pues, se moraliza mientras aguante el cuerpo, y se anuncian frenos a las deudas, cotas a la capacidad de endeudamiento y severas penitencias para los pecadores. Y se usa el pesado peso econmico de Alemania para ordenar por doquiera, a todos los pases de la UE, el mismo tipo de poltica econmica de austeridad y ahorro.

Lo cierto es que la economa exportadora alemana no ha consguido aprovechar de las euroturbulencias de comienzos del presente ao. Esa economa exportadora tiene ahora que desesperarse con las medidas de deflacin impuestas a eurolandia por exigencia alemana. Los egoistas rescatadores de Irlanda no conseguirn de los seores de los mercados lo que de ellos esperan. Y cuando suene la hora de las prximas rondas de refinanciacin, los ministros de finanzas de la UE conseguirn muy poco con gestos obsequiosos, por grandes y generosos que stos sean.

Michael R. Krtke, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de poltica econmica y derecho fiscal en la Universidad de msterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y catedrtico de economa poltica y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster en el Reino Unido.

Traduccin para www.sinpermiso.info: ngel Ferrero

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3768


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