Portada :: frica :: Gdaim Izik, asalto al campamento de la dignidad
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2010

Contina la cacera de activistas en El Aain

Laura Gallego
Guin Guin Bali


Marruecos parece haber logrado acallar bastante el ruido meditico fuera de sus fronteras por lo que haya podido suceder en el Sahara Occidental, pero lo cierto es que all contina el estruendo. Cuando se cumple ya un mes del desmantelamiento del campamento de protesta Gdeim Izik, los saharauis siguen denunciando una represin diaria que ayer se tradujo en la detencin de al menos tres jvenes estudiantes cuando intentaban viajar a Casablanca para desde all, acudir a una conferencia en Argel.

Hayat Rguibi e Nguia El Haoissi, ambas de 20 aos, fueron interceptadas por la Polica en el aeropuerto de El Aain, sobre las 19:00 horas. Pesaba sobre ellas una orden de bsqueda y captura por su participacin en el campamento tambin llamado de la Dignidad y en los enfrentamientos posteriores que tuvieron lugar en las calles de la ciudad.

A pesar de su juventud, ambas son conocidas defensoras de los derechos humanos y de la autodeterminacin del pueblo saharaui; ya han pasado, por ello -por manifestarse, portar una bandera o lanzar proclamas independentistas- varios periodos en los calabozos de El Aain donde, segn han contado a GuinGuinBali en otras ocasiones, han sufrido palizas e incluso violaciones.

Estudiantes las dos, perdieron el derecho a seguir acudiendo a clase despus de formar parte de una delegacin que el pasado mes de junio realiz una visita no autorizada por Marruecos a los campamentos de refugiados en Tinduf. En el caso del campamento Gdeim Izik -GuinGuinBali tambin tuvo constancia de ello- formaban parte del equipo que se encargaba, cada maana, de recoger la basura. Una labor que, debido al calor y sus efectos sobre los desperdicios, resultaba especialmente nauseabunda, y que a Nguia concretamente,le dio ms de un mal rato despus tratando de recuperarse de las nauseas a base de t.

Ayer queran viajar a Casablanca cuando fueron interceptadas en el momento del embarque y segn un comunicado de Codesa (Colectivo Saharaui de Defensores de los Derechos Humanos), estn a la espera de los resultados de la investigacin abierta en su contra.

De Casablanca su intencin era viajar a Argel para participar en una conferencia relacionada con el 62 aniversario del Da Mundial de los Derechos Humanos. El mismo destino que tena Yahdih handi Sidi, un joven de 25 aos diplomado en Derecho Pblico por la Universidad Mohamed V de Rabat a quien, segn testigos presenciales citados por Codesa, miembros de la inteligencia marroqu detuvieron en la estacin de autobuses de El Aain. Tena un billete a Casablanca.

An sin confirmar, pero podra haber ms detenidos que formaban parte de esta delegacin. Algunos, segn ha podido saber GuinGuinBali, no se atrevieron finalmente a abandonar sus casas por la fuerte presencia policial. Todos, de hecho, constituyen ese pequeo reducto de activistas que permanece escondido en rincones varios de El Aain desde el pasado da 8 para evitar ser atrapados por la Polica marroqu, como lo han sido ya cientos de saharauis a lo largo del mes.

Los que Marruecos considera parte de la cpula organizadora del campamento estn en una prisin militar de Rabat. Segn la versin de Marruecos, se trata de terroristas que tenan poco menos que secuestrados a los otros 20.000 habitantes de Gdeim Izik, aunque con ellos se sent a negociar varias veces, incluso el propio ministro de Interior marroqu, hasta que decidi levantar las jaimas y echarles por la fuerza.

Otros tantos estn en la crcel Negra de El Aain, o en hospitales en los que no pueden recibir visitas. Y una parte, segn sus familiares, en paradero desconocido. Organizaciones como Human Rigth Wach o Amnista Internacional ya han podido constatar las torturas a las que han sido sometidos muchos saharauis en este mes; los saqueos de los que han sido vctimas. Naciones Unidas o gobiernos como Francia y Espaa se han limitado a deplorar la violencia y dicen estar a la espera de una investigacin que aclare punto por punto lo sucedido. El Parlamento Europeo pidi, aunque tmidamente, esa investigacin -as como el levantamiento del bloque informativo- y fue respondido en las calles de Casablanca con una sonora manifestacin. Y mientras llegan y no llegan las condenas, los investigadores y se aclara lo que pas y lo que no, lo que sigue pasando, segn denuncian los saharauis, es que el que vence el miedo y sale de su casa, sigue arriesgndose a ser detenido. Y ahora, sin que nadie est mirando.

Fuente: http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=3&id=1239



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