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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2010

24 congreso del Partido Comunista
Gobierno de nuevo tipo o un nuevo tipo en el gobierno?

Manuel Cabieses Donoso
Punto Final


El Partido Comunista, que en estos das culmina su 24 congreso, se propone crear las condiciones para un gobierno de nuevo tipo, que lo vislumbramos como un gobierno que, dejando de lado los errores que cometi la Concertacin pueda, a travs de un acuerdo, de una convergencia de muchos partidos y movimientos, tanto polticos como sociales, llegar a acuerdos sobre objetivos importantes para el pas, ha reiterado el presidente del PC, diputado Guillermo Teillier.
A simple vista, parece una propuesta impecable, al menos desde la perspectiva de la direccin de ese partido que, en lo esencial, busca asegurarse un espacio de participacin en la institucionalidad a travs de una telaraa de entendimientos, repartos, omisiones y asociaciones con la Concertacin. Sin embargo, lo que es bueno para la direccin del Partido Comunista, no siempre es bueno para la Izquierda aunque el PC -de manera pertinaz- se atribuya su representacin en cada coyuntura electoral.

La estrategia de forjar un gobierno de nuevo tipo con la Concertacin significa dejar para las calendas griegas la misin de la Izquierda: construirse a s misma en la lucha contra la injusticia y en la solidaridad entre los seres humanos, y a partir de su fuerza social, poltica y cultural, desarrollar una poltica de alianzas, ceida a principios y a los objetivos tcticos de cada periodo. Slo as sera posible alcanzar un gobierno de nuevo tipo, definicin que no slo evoca un pasado bolchevique sino que fabrica un espejismo poltico que al esfumarse provocar nuevas decepciones y mayores deserciones en las filas revolucionarias.

Cuando no pocos miembros de la Concertacin sostienen que esa coalicin est muerta, o al menos boqueando, y otros se empean en ampliarla rebuscando en el basural del oportunismo, el Partido Comunista acude a reanimar un cadver insepulto.

La Concertacin, al contrario de lo que cree el presidente del PC, no slo cometi errores que puedan dejarse de lado. Lo ms grave no fueron sus errores sino su servilismo al capitalismo nacional y extranjero, y sus actos de corrupcin. La Concertacin es (o era?) una coalicin poltica neoliberal. Por eso la Alianza derechista ahora la imita y sigue sus pasos en el gobierno, sin los complejos que padecan los regmenes concertacionistas. Con esa clase de socios -que representan intereses de clase diferentes- es imposible construir un gobierno de nuevo tipo.
En rigor, el diputado Teillier precisa que el acuerdo que el PC pretende alcanzar debe empezar por cuestionar la actual Constitucin Poltica del Estado y todo el aparato institucional, sobre todo -desde luego- el sistema electoral. Sin embargo, esa condicin no es nueva ni difcil de aceptar por la Concertacin.

Si el senador Eduardo Frei Ruiz-Tagle hubiese ganado el 17 de enero la segunda vuelta presidencial, hoy estara encabezando -aunque usted no lo crea- el primer gobierno de nuevo tipo, de acuerdo a las exigencias del PC. En efecto, el comando presidencial de Frei -con la firma de Carolina Toh- invit al Juntos Podemos a sumarse a esa candidatura para derrotar a la derecha. La carta al Juntos Podemos (agrupacin encabezada por el PC) recoga todos y cada uno de los doce solemnes compromisos que peda el PC para apoyar a Frei. El primer compromiso era una nueva Constitucin que incluyera la reforma del sistema electoral, el derecho a voto de los chilenos en el exterior, la posibilidad de los dirigentes sindicales de ser candidatos al Parlamento, reformar el Tribunal Constitucional, etc., etc.

El segundo compromiso era mantener el 100% de la propiedad estatal de Codelco. El tercero, una educacin pblica de calidad garantizada para todos. El cuarto, el mejoramiento de la atencin en el sistema de salud pblica. El quinto: ampliacin de los derechos de los trabajadores; el sexto, recuperacin del carcter nacional del agua; el sptimo, democratizacin de los medios de comunicacin, y as continuaba el rosario de compromisos por la democratizacin y el avance social de Chile, nombre que se dio al documento que el PC present como una histrica concesin arrancada a la Concertacin.

No est dems agregar que seguramente ningn hombre y mujer de Izquierda vot por Frei creyendo que hara un gobierno de nuevo tipo, o que cumplira los doce compromisos. La votacin izquierdista, que tampoco alcanz para salvar a Frei, se motiv en un aspecto tico que es el sello distintivo de la Izquierda que no se vende ni se rinde, y que jams dejar el paso libre a la derecha.
El PC, desde luego, merece respeto por su lucha antidictatorial -lo cual no lo exime de la crtica poltica-. Asimismo, como partido octogenario tiene edad suficiente para hacer lo que le venga en ganas, menospreciar al resto de la Izquierda e imitar -si le place- decisiones que llevaron a su desaparicin a los partidos comunistas ms grandes de Occidente. Pero el resto de la Izquierda chilena, a pesar de su dramtica fragmentacin y su extrema debilidad, no tiene que compartir una lnea equivocada y nociva para los intereses del pueblo.

Chile necesita una Izquierda independiente, de orientacin socialista y leal a los intereses de los trabajadores. Esta necesidad se hace ms evidente en un periodo en que el pas es gobernado directamente por una derecha que no oculta su nombre ni se avergenza de sus intenciones. La Izquierda necesaria para Chile perdera el tiempo si se enredara prematuramente en negociaciones electorales y disputas por cuotas de poder burocrtico. Eso sera empobrecer sus posibilidades de desarrollo. La Izquierda mendicante siempre recibir migajas o propinas de partidos como los de la Concertacin, que hipotecaron su destino para asociarse con los negocios.
El trabajo de la Izquierda independiente consistir, por largo tiempo, en levantar un proyecto socialista que remueva la indiferencia y derrote el pesimismo. El objetivo es poner a los trabajadores chilenos en la ruta de los cambios profundos que pueblos hermanos, como los de Venezuela, Bolivia y Ecuador, estn protagonizando en Amrica Latina, en el ancho camino que hace medio siglo abri la Revolucin Cubana.

Cuando la nueva Izquierda chilena, vigorosa y creativa, pluralista y tolerante, alcance estatura y experiencia suficientes, habr llegado el momento de proponer su alternativa socialista a otros sectores democrticos y compartir con ellos un gobierno de nuevo tipo que meta en cintura los excesos del capitalismo.



(Editorial de Punto Final, edicin N 724, 10 de diciembre, 2010)

www.puntofinal.cl

 


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