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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2005

La pugna interoligrquica en el Ecuador: entre lo aparente y lo esencial

Dax Toscano Segovia
Rebelin


1. Antecedentes:

Frente a los ltimos acontecimientos que se han dado en el Ecuador es importante realizar un anlisis de lo que verdaderamente hay detrs de las acciones emprendidas por el gobierno comandado por el Coronel Lucio Gutirrez, as como por los diferentes sectores de la oposicin poltica.

El mes de diciembre de 2.004, cincuenta y dos diputados del Congreso Nacional del Ecuador dieron paso a la reestructuracin de las Corte Suprema de Justicia, del Consejo Nacional de la Judicatura, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo Electoral. El rgimen de Lucio Gutirrez, interesado directamente en estos cambios, asest un golpe a la oposicin parlamentaria comandada en ese momento por el Partido Social Cristiano y la Izquierda Democrtica. Las maniobras llevadas a cabo por el gobierno para dividir a sus adversarios, entre las que se incluye la compra de diputados por parte del hombre del maletn, dieron el resultado deseado. En el Congreso se erigi una nueva mayora conformada por el partido Sociedad Patritica de Gutirrez, el Partido Roldosista de Abdal Bucaram, el PRIAN del multimillonario empresario lvaro Noboa, los partidos de la llamada izquierda ecuatoriana (MPD, Socialistas) y un grupo de diputados independientes. Ms adelante, estos mismos sectores elegiran como presidente del congreso a Omar Quintana, un aliado incondicional de Bucaram, procediendo luego a repartirse las diferentes comisiones.

La habilidad del Coronel y sus asesores para establecer alianzas polticas y dividir a sus opositores, ha sido permanente desde su llegada a Carondelet en el ao 2.002. Hay que recordar que Lucio Gutirrez fue elegido presidente producto del apoyo inicial de varios sectores de izquierda que, con ingenuidad en unos casos o por intereses partidistas electorales en otros, brindaron su respaldo a este personaje que, antes mismo de su eleccin, se manifestaba como admirador de Pinochet, como partidario del ALCA y del Plan Colombia, en una clara oposicin a los planteamientos de los sectores progresistas del pas. Una vez posesionado de su cargo Gutirrez present su verdadero rostro: estableci acuerdos con el FMI, visit Washington donde declar ser el mejor aliado del gobierno estadounidense, viaj a Colombia para reunirse con lvaro Uribe y darle su respaldo a la poltica criminal de ese rgimen fascista contra la insurgencia colombiana, etc. Pese a todo ello el Movimiento Pachakutik y el MPD continuaban apoyndolo.

Cuando se produce la ruptura con estas agrupaciones polticas, Lucio Gutirrez encontr el respaldo de los socialcristianos y de su lder Len Febres Cordero a quienes hizo concesiones polticas y econmicas. Posteriormente, cuando se producen los enfrentamientos con el lder del PSC, el coronel pacta abiertamente con el PRE, con quienes no se haba distanciado en ningn momento.

Pero ms importante que todas estas maniobras polticas ha sido el apoyo permanente que ha tenido Gutirrez por parte de la administracin estadounidense, la misma que ve con buenos ojos a este gobierno que se ha caracterizado por su entreguismo total a los designios del imperialismo.

No obstante esto, el gobierno de Gutirrez se ha visto sometido a una fuerte presin desde y por parte de los medios de comunicacin, por algunos sectores empresariales de la costa y de la sierra ecuatoriana, por sus opositores polticos, por diversas agrupaciones de la llamada sociedad civil, por algunos movimientos sociales y por la misma Embajada de EE.UU. que, a pesar del respaldo que abiertamente ha dado a este rgimen, tambin estara exigiendo un nuevo cambio en la Corte de Justicia, tal como se seal en el noticiero de ECUAVISA, el da sbado 19 de febrero de 2.005, en informacin que despus fue censurada. Varias son las acciones que se han realizado por parte de los grupos de la oposicin, para pronunciarse contra este gobierno: la marcha blanca del 26 de enero de 2.005 convocada por el Alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot a la cual asistieron, segn informaciones de prensa, 83 mil personas; el toque de bocinas y las consignas lanzadas contra los jueces en funciones en las inmediaciones de la Corte Suprema de Justicia en Quito, promovida por la agrupacin Participacin Ciudadana, liderada por el acadmico Csar Montfar; la marcha de la paz que se realiz el pasado 16 de febrero de 2.005 y que fuera convocada por la Asamblea de Quito liderada por el alcalde de la ciudad, Paco Moncayo y por el presidente de la Cmara de Comercio de Quito, el empresario Blasco Peaherrera a la cual, segn estimaciones periodsticas, asistieron 200 mil personas.

El gobierno de Lucio Gutirrez ha dado respuesta a estos hechos movilizando a varios sectores a los cuales se les ha entregado dinero, principalmente a travs de su Ministro de Bienestar Social, el anterior lder de la Confederacin de Nacionalidades Indgenas del Ecuador (CONAIE), Antonio Vargas y del subsecretario de ese ministerio, el ex abogado de la Agencia de Garanta de Depsitos (AGD), Bolvar Gonzlez. Vargas ha sido un elemento clave para dividir al movimiento indgena, accin detrs de la cual tambin estara la CIA. Gonzlez es un multimillonario, considerado dentro de la funcin judicial como un mafioso.

Ante todos estos sucesos hay que desentraar que intereses tienen cada uno de los sectores en conflicto y cules son las perspectivas para un futuro inmediato.

2. Lo aparente y lo esencial:

El profesor Francisco Umpirrez Snchez dice que: una de las caractersticas del mundo actual es el predominio de lo aparente y de lo superficial frente a lo esencial y de fondo. [1]

Nestor Kohan seala que: ms all de los distintos ministros, presidentes, periodistas o empresarios, el discurso de la sociedad oficial tiene por detrs una concepcin del mundo que lo sostiene y articula. [2]

Kohan manifiesta adems que: una concepcin del mundo es un conjunto articulado, sistemtico y coherente de ideas, conceptos, valores y normas de conducta prctica que nos guan en nuestra vida cotidiana. Esa concepcin moldea nuestra visin de cmo debe ser la sociedad y de qu lugar juega en ella el ser humano. [3]

Todo esto se hace evidente en los discursos pronunciados por los sectores involucrados en el conflicto entre el gobierno de Lucio Gutirrez y los diferentes grupos de oposicin.

Qu es lo que se ha dicho hasta este momento?

Los actores de este conflicto se han presentado como defensores de la democracia, del rgimen constitucional y de los intereses del pueblo. Asimismo cada sector ha lanzado acusaciones contra los otros de querer instaurar una dictadura, de violar el Estado de derecho, de ser representantes de las oligarquas y de ser enemigos de los sectores populares. As, los socialcristianos, encabezados por Len Febres Cordero, han sealado que Lucio Gutirrez ha instaurado en el pas un rgimen de facto, afirmacin tambin sostenida por diferentes medios de comunicacin, por la Cmara de Comercio de Quito y por los representantes de Participacin Ciudadana, organizacin financiada por la Embajada de Estados Unidos como lo demuestran las declaraciones de Lars Klassen, portavoz de la USAID, quien afirm que destin 420.000 dlares para la creacin de este grupo, segn informacin contenida en el diario El Universo, del jueves 12 de septiembre de 2.002, en la pgina A2.

Frente a estas declaraciones, que en apariencia han sido expresadas en defensa del pas y de su poblacin, hay que desentraar lo que realmente encubren, lo esencial de las mismas.

2.1 Democracia y Estado de Derecho:

Agustn Cueva manifiesta que: la democracia no es un cascarn vaco, sino un continente que vale en funcin de determinados contenidos. [4]

Cueva indica adems que no podemos hablar de democracia en abstracto. El socilogo ecuatoriano dice que para referirnos a ella hay que tomar en cuenta las contradicciones, articulaciones y correlaciones de fuerzas del mundo real. [5]

En este sentido lo primero que hay que indicar es que el Ecuador es un pas que vive bajo un rgimen capitalista dependiente y que, como manifiesta Ellen Meiksins Wood el capitalismo es estructuralmente antittico respecto de la democracia (...) . [6]

Los sectores que mantienen el poder econmico y poltico en el Ecuador, los intelectuales orgnicos del sistema capitalista, los representantes de las corrientes liberales, conservadoras, socialdemcratas y de la izquierda polticamente correcta, a decir de Alfonso Sastre, identifican a la democracia con cuestiones puramente formales, las mismas que tienen que ver con la defensa del orden constitucional, la realizacin peridica de elecciones, la existencia de partidos polticos, la relativa garanta de ciertos derechos y libertades civiles, as como la presencia de determinadas instituciones que garanticen el orden social vigente. Este concepto da importancia a lo poltico, pero deja de lado el aspecto econmico. Por ende, argumentar que en el Ecuador no existe democracia por el hecho que de los cerca de 12 millones de habitantes, ms de ocho millones son pobres es una cosa equivocada.

Es necesario sealar adems que los derechos polticos y las libertades civiles que el orden legal ecuatoriano establece tampoco se cumplen en forma efectiva, y adems son muy limitados. El rgimen de la democracia formal burguesa ecuatoriana no permite la participacin activa de los sectores populares en la toma fundamental de decisiones. Estas estn a cargo de los representantes del pueblo, escogidos en forma democrtica, en unas elecciones libres, por los ciudadanos.

Mientras tanto, el poder del capital contina intacto. Ni siquiera en el supuesto de que se elija a un gobierno popular, las cosas cambiarn si no se afectan las bases econmicas, jurdicas que sostienen al sistema capitalista y a su Estado represor que son las que imposibilitan al pueblo ejercer un poder real. Igual se dara en el caso de que se apliquen polticas sociales a favor de los ms pobres por parte de los gobernantes. Si bien es cierto que, como dice Atilio Born, es necesario luchar para que dentro de los mismos mrgenes de la sociedad capitalista el sistema, debido principalmente a la presin de la clase trabajadora y de los sectores populares, cambie hacia formas y contenidos ms democrticos, tampoco podemos pensar, como lo hace Ernesto Laclau, que el capitalismo se modificar profundamente para transformarse en un rgimen democrtico sin necesidad de cambiar al mismo.

Lo fundamental que hay que entender en el caso ecuatoriano es que el tipo de relaciones de produccin que se da en nuestra sociedad es capitalista, existiendo por ende una lucha entre clases antagnicas. Esto es lo que se oculta en los discursos de los distintos sectores en conflicto en el Ecuador: que se trata de la lucha entre los detentadores del poder y los que, a decir de Marx, no tienen nada que perder, tan solo las cadenas que los oprimen.

Para quienes dejan de lado esta cuestin fundamental, la existencia de la democracia o de un rgimen dictatorial dependera de cmo polticamente acta un gobernante para defender o no las libertades civiles y polticas de la poblacin, sin tomar en cuenta el problema clasista y el tipo de propiedad que existe en el Ecuador. Esto podemos apreciar en las siete propuestas realizadas por la Asamblea de Quito, comandada por el Alcalde Paco Moncayo, la cual ha planteado al gobierno de Gutirrez reformas que permitan una nueva reestructuracin de la Corte Suprema de Justicia. Para el acadmico Csar Montfar de lo que se trata es de que renazca una nueva repblica. Montfar no identifica que el rgimen de la repblica parlamentaria no es sino una de las formas de dominacin enmascarada del Estado burgus.

Nestor Kohan dice:

Bajo la forma poltica de la repblica parlamentaria con su prensa organizada en las grandes urbes, sus partidos polticos modernos, su poder legislativo, sus alianzas polticas, los fraccionamientos polticos de las clases, la autonoma relativa de la burocracia, etc., el estado representativo moderno lleva al lmite mximo de eficacia el dominio poltico burgus. De esta manera se superan las formas polticas impuras, incompletas y premodernas. [7]

Nadie considerado polticamente correcto, plantea estas cuestiones que son propias de un pensamiento orangutnico, troglodtico o de una izquierda retro, como califican a las fuerzas revolucionarias los grupos de la derecha ms recalcitrante y conservadora, as como los sectores de una llamada izquierda renovada, que aparece como progresista y que como explica el dramaturgo espaol, Alfonso Sastre est ejerciendo al servicio de la ms carca y maloliente derecha que la subvenciona- de enterradora no slo del marxismo (...) sino de cualquier proyecto revolucionario, esto es, utpico (...). [8]

Marx y Lenin decan que la democracia en el sistema capitalista solamente es una de las formas en que las clases dominantes ejercen su dominio a travs del Estado.

Ted Grant explica que:

el marxismo nos ensea que el Estado, es decir todo Estado, es un instrumento para la opresin de una clase por otra. Por lo tanto, el Estado no puede ser neutral. Ya en El Manifiesto Comunista, Marx y Engels explican que el gobierno del Estado no es ms que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa. (Marx y Engels, El Manifiesto Comunista, pg. 41. Fundacin de Estudios Socialistas Federico Engels.) Y realmente es as. Bajo un rgimen de democracia burguesa formal, cada uno puede decir (ms o menos!) lo que quiere, pero los bancos y los grandes monopolios deciden lo que va a pasar. Dicho de otra forma, la democracia burguesa es solamente otra manera de expresar la dictadura del gran capital. [9]

El capitalismo democrtico, expresin utilizada por Atilio Born para referirse a la democracia capitalista, burguesa puesto que, como explica el profesor argentino, esas acepciones ms corrientes ofrecen una imagen distorsionada de la realidad poltica y social de los estados de la regin al sugerir que en ellos lo esencial es su componente democrtico siendo lo capitalista, o burgus meros aditamentos adjetivos a un orden poltico que es fundamentalmente democrtico cuando la realidad ensea exactamente lo contrario [10] , igualmente necesita de un orden jurdico que garantice su existencia. El Estado burgus no puede sobrevivir solamente con la aplicacin de la violencia, aunque cuando la oligarqua, la burguesa o el imperialismo se ven debilitados acuden a la represin brutal, de carcter fascista. El marxista italiano, Antonio Gramsci explicaba que las clases detentadoras del poder tambin utilizan el consenso para mantener su hegemona.

En la construccin del consenso, la herramienta institucional ms cercana con que cuenta el Estado es la ley y el derecho (...) Marx define al derecho como la voluntad de la clase dominante erigida en Ley. [11]

Cul es entonces el orden jurdico y el Estado de derecho que defienden los involucrados en este conflicto interoligrquico en el Ecuador, en el cual a los sectores populares una vez ms se los pretende utilizar para satisfacer los intereses de los poderosos?

Primero que todo hay que sealar que quienes hoy se levantan en defensa de la Constitucin, son los mismos que han atentado contra ella constantemente.

Qu dijeron los diferentes partidos de la derecha ecuatoriana, los seores Febres Cordero, Jaime Nebot, Sixto Durn Balln, Blasco Peaherrera, Csar Montfar cuando al Ecuador se le impuso una moneda ajena, en una clara violacin constitucional?

Por otro lado hay que sealar que la actual Constitucin ecuatoriana, como lo indica el Dr. Diego Delgado Jara, fue reformada por una Asamblea Nacional vendepatria, en el ao 1.998 para garantizar la venta de los principales recursos patrimoniales de la nacin. De igual manera no hay que olvidar que debido a las presiones y exigencias del imperialismo y de sus corporaciones transnacionales, as como de los organismos financieros internacionales comandados por los Estados Unidos se ha dado un cambio en la legislacin ecuatoriana, principalmente en el cdigo de trabajo, en la ley de seguridad social y de hidrocarburos que ha posibilitado la aplicacin del modelo neoliberal, privatizador; situacin que se ha hecho ms evidente debido a las negociaciones mantenidas entre el gobierno entreguista de Lucio Gutirrez y el rgimen fascista de Bush, para llevar a cabo la aplicacin del Tratado de Libre Comercio.

Tambin cabe preguntar cul ha sido la posicin de estos defensores de la Patria sobre la presencia inconstitucional de una base militar estadounidense en territorio ecuatoriano, en la provincia de Manab?

Estas son las cuestiones que han sido dejadas fuera de debate por los grandes medios de comunicacin y por los personajes que, promovidos por los mass media, hoy aparecen como los representantes de los intereses de la Nacin y del pueblo. El empresario Blasco Peaherrera habla de libertad y democracia, mientras mantiene una posicin proimperialista y es partidario del TLC; Csar Montfar aparece como un intelectual de vanguardia, que lucha contra la corrupcin, que llama a la desobediencia civil o la sublevacin popular no obstante haber sido uno de los promotores de la invitacin a un connotado agente de la CIA, Carlos Alberto Montaner, a hablar en la Universidad Andina Simn Bolvar en la semana dedicada al libertador en el ao 2.004 y de estar su organizacin, Participacin Ciudadana, financiada por la USAID; los jvenes de Ruptura de los 25, plantean el rescate de la democracia mientras mantienen posiciones reformistas propias de una agrupacin que se beneficia de los dineros que les proporciona la Fundacin Esquel, una organizacin al servicio de la socialdemocracia y de la democracia cristiana; Jorge Ortiz, un periodista funcional al sistema capitalista, enemigo declarado de la revolucin cubana y de la revolucin bolivariana comandada por Hugo Rafael Chvez Fras, acta como un gur y como un maestro espiritual, mientras defiende posiciones de derecha.

3. Los movimientos sociales y el papel de la izquierda ecuatoriana:

El papel de los partidos de la izquierda ecuatoriana se ha reducido a la participacin en las elecciones peridicas que se llevan a cabo en el pas. Las acciones de los partidos polticos como el MPD, Socialista, Pachakutik, se ha concentrado en alcanzar el nmero de votos necesarios entre la poblacin que les permita mantenerse en el registro electoral, para as no perder sus privilegios. Estas agrupaciones polticas han presentando candidatos para las diputaciones o para los gobiernos locales. En muchas ocasiones no han escatimado aliarse con otras fuerzas inclusive contrarias con las concepciones polticas que supuestamente defienden, para poder lograr un escao o un cargo de eleccin popular. Hay que recordar que el MPD brind su apoyo en las ltimas elecciones para la alcalda de la ciudad capital al candidato de la Izquierda Democrtica, mientras que el Partido Socialista se ali con el poderoso empresario Rodrigo Paz, ex partidario de la Democracia Cristiana. De igual manera en la conformacin de la mayora gobiernista (SP, PRE, PRIAN, Independientes) que permiti la reestructuracin de la Corte Suprema de Justicia, el Tribunal Constitucional, el Tribunal Supremo Electoral y el Consejo Nacional de la Judicatura, el MPD y los socialistas se sumaron a la misma con el propsito de lograr algunos rditos polticos.

Los medios utilizados en la prctica poltica de estas agrupaciones en varias ocasiones han sido puramente instrumentales o se los ha empleado tomando en cuenta nicamente la eficacia de los mismos para cumplir con sus propsitos.

Adolfo Snchez Vsquez expresa que:

si bien los medios han de ser considerados instrumentalmente, o sea, por su eficacia, deben ser juzgados tambin por criterios que imponen lmites a su uso, aun siendo eficaces. [12]

Snchez Vsquez manifiesta, adems, que la poltica no puede sustraerse a la moral en virtud de un realismo poltico al que solo le preocupa la eficacia. Esta es una concepcin burguesa que se sustenta en concepciones filosficas reaccionarias como el pragmatismo y el individualismo, lo cual ha conducido a estos partidos a asumir posiciones reformistas.

Estos grupos polticos se sostienen adems en estructuras burocrticas, de carcter vertical, donde las bases no tienen una participacin activa en las decisiones debido a que las cpulas o el comit central del partido pretenden sustituir la praxis revolucionaria de los trabajadores, que son los sujetos transformadores de la sociedad capitalista. Las enseanzas de Marx, Engels, Lenin y Trosky respecto a la importancia de construir un partido obrero democrtico, han sido reemplazadas por concepciones stalinistas que rechazan la crtica, el debate y la reflexin revolucionaria profunda, puesto que se considera que los dirigentes, por supuestamente poseer un alto grado de preparacin poltica, son quienes estn en la capacidad de tomar las decisiones fundamentales para llevar adelante la revolucin. Agrupaciones polticas como el Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador (PCMLE)-MPD reproducen la divisin entre trabajo intelectual y trabajo manual que se da en el marco de las relaciones de produccin capitalista, despreciando la actividad creativa de los obreros, pese a considerarse como la vanguardia del proletariado. El partido se ha convertido en el fin mismo y la militancia debe obedecer a sus dirigentes. Mara Rosa Palazn Mayoral dice que los partidos revolucionarios son un instrumento y, como tal, finito y superable. Si no saben renovarse actuarn como una dictadura que termina por ser casi unipersonal: cualquier disidencia es calificada como traicin a la vanguardia. [13] Sabido es como el stalinismo ha actuado histricamente con quienes han manifestado oposicin a sus concepciones polticas burocrticas y antimarxistas.

Este comportamiento ha conllevado a un alejamiento mutuo entre estas agrupaciones polticas y el movimiento obrero ecuatoriano, el mismo que se halla prcticamente desmovilizado debido, entre algunas razones, a la existencia de una legislacin represiva, pero adems a la inexistencia de una organizacin revolucionaria que permita canalizar la lucha de los trabajadores.

Por otro lado, si bien los sindicatos y gremios todava existentes en instituciones y centros laborales, muchos de ellos vinculados a esos partidos polticos, han realizado acciones en defensa de los sectores ms desvalidos de la poblacin y del pas, sus reivindicaciones han tenido como objetivos principales la satisfaccin de sus intereses inmediatos como la firma de contratos colectivos o el aumento de salarios.

En este proceso, otro problema que ha sido descuidado por la izquierda ecuatoriana es el de la falta de formacin terica. Adolfo Snchez Vsquez explica la necesidad que hay de trascender la conciencia ordinaria, la praxis espontnea o reiterativa de cada da, para hacer posible la conciencia filosfica de la praxis.

Lenin deca:

Sin teora revolucionaria, no puede haber tampoco movimiento revolucionario. [14]

Marx tambin lo sintetiz en la tesis XI sobre Feuerbach cuando seal: Hasta ahora los filsofos se han limitado a interpretar el mundo; de lo que se trata ahora es de transformarlo. Para Eduardo Gruner, lo que Marx propuso es que la transformacin del mundo es la condicin de una interpretacin correcta y objetiva. El Che Guevara tambin seal la importancia de la formacin terico-poltica de los revolucionarios.

Gruner explica que:

ni la pura abstraccin de la teora, ni el puro activismo de la prctica, tienen realmente consecuencias materiales sobre el estado de cosas del mundo. [15]

Si las organizaciones de izquierda, incluidos los movimientos sociales que han emergido en los ltimos aos en el Ecuador no toman en cuenta este aspecto fundamental, corren el riesgo de no encontrar un rumbo a la lucha y de continuar realizando acciones, que si bien son importantes, tambin son producto de reacciones espontneas y coyunturales.

Todo esto ha tenido como consecuencia que las organizaciones de izquierda no hayan podido, hasta el momento, hacer frente en forma efectiva al gobierno neoliberal y proimperialista de Lucio Gutirrez, situacin que ha sido canalizada por un sector de la derecha y de la oligarqua que se opone a este gobierno, as como por la socialdemocracia. Estos grupos inclusive se han apropiado de los planteamientos propios de organizaciones progresistas con las cuales se diferencian radicalmente, para as disipar las contradicciones existentes y aparecer como los verdaderos defensores de la unidad nacional, de la Patria y de los intereses del pueblo. Adolfo Snchez Vsquez dice que la proclamacin del fin de las posiciones de derecha e izquierda slo puede representar una operacin ideolgica tendente a ocultar la contraposicin de fines, valores e intereses que se dan en una comunidad real. Y al tratar de borrar, con ello, la lnea divisoria, lo que se pretende en definitiva es hacer prevalecer la posicin que est a la derecha de ella, excluyendo de una buena vez la que sigue siendo necesaria y vlida a su izquierda. [16]

Rescatar el sentido real y esencial de esta categora es una tarea urgente que los sectores populares deben emprender para poder construir una corriente revolucionaria que permita hacer frente a la campaa ideolgica, poltica de la oligarqua ecuatoriana, para as poder desenmascarar las verdaderas intenciones que hay detrs de estas propuestas reformistas cuyos fines no contemplan la destruccin del sistema capitalista. Solo los trabajadores, los movimientos sociales de izquierda podrn con su accin revolucionaria posibilitar el cambio en el pas.

Quito, 22 de febrero de 2.005



[1] UMPIRREZ SNCHEZ, Francisco Un problema filosfico y semiolgico: el capitalista como creador de trabajo online

[2] KOHAN, Nstor; KOROL, Claudia Introduccin al pensamiento marxista (Gua de estudio) Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo

[3] Ibidem.

[4] CUEVA, Agustn Las Democracias Restringidas de Amrica Latina Planeta Letraviva, 1.988, Ecuador, p. 11

[5] Ibid. , p.12

[6] MEIKSINS WOOD, Ellen Capitalismo y Democracia Curso virtual del CLACSO: La teora marxista hoy. Problemas y Perspectivas 2.004-2.005

[7] KOHAN, Nstor; KOROL, Claudia Op. Cit.

[8] SASTRE, Alfonso Los Intelectuales y la Prctica en Revista Pensamiento Ahora No.24

[9] GRANT, Ted El Estado y la Revolucin hoy online

[10] BORN, Atilio Races de la resistencia al neoliberalismo www.rebelion.org

[11] KOHAN, Nstor Op. Cit.

[12] SNCHEZ VSQUEZ, Adolfo tica y Marxismo Curso Virtual del CLACSO: La teora marxista hoy. Problemas y perspectivas. 2.004-2.005

[13] PALAZN MAYORAL, Mara Rosa La filosofa de la praxis segn Adolfo Snchez Vsquez Curso virtual del CLACSO: La teora marxista hoy. Problemas y perspectivas. 2.004-2.005

[14] LENIN, V. I. Qu hacer? Ediciones en lenguas extranjeras, Pekn, 1.975, p. 31

[15] GRNER, Eduardo Marx(ismo) y la praxis del conocimiento Curso virtual del CLACSO: La teora marxista hoy. Problemas y perspectivas. 2.004-2.005

[16] SNCHEZ VSQUEZ, Adolfo Izquierda y derecha en poltica: y en la moral? Curso virtual del CLACSO: La teora marxista hoy. Problemas y perspectivas. 2.004-2.005



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