Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2010

Un kit hgalo usted mismo para explorar a la plutocracia

Sam Pizzigati
Too Much

Los ricos, como creen muchos estadounidenses hoy en da, rigen. Pero cmo? El bullicio actual respecto al dficit en el presupuesto federal abre una ventana para entender como los ricos se mantienen a tal altura.


Cmo sabe uno si vive en una plutocracia? Es fcil, basta con llevar a cabo una simple prueba. El primer paso es identificar un problema urgente que se encuentre discutido en las pginas editoriales de su pas. Luego, d un vistazo a las soluciones polticamente posibles propuestas en estas mismas pginas. Si usted vive en una plutocracia, estas soluciones jams sern ms que una pequea inconveniencia a lo sumo para los super-ricos del pas. Listo para poner esta plutocracia a prueba en la vida real? Consideremos el problema que los analistas en EEUU han denominado como el ms importante para la nacin: el dficit del presupuesto federal.

Este mes, el New York Times ofreci a sus lectores una oportunidad interactiva en lnea para resolver la situacin. Este diario public una larga lista de opciones para recortar el dficit, todas tomadas de personas adentro de Washington, e invit a sus lectores a escoger dentro de estas opciones para poner fin al dficit.

Pero los lectores que aceptaron esta invitacin para arreglar el presupuesto se encontraron con un pequeo problema. Si los lectores evitaban todas las opciones en la lista que les causaran daos a las familias de clase media, les era imposible reducir el dficit a cero.

En cambio, estos mismos lectores podan llevar el dficit a la deseada marca de cero de manera muy sencilla evitando nicamente las sugerencias que les causaran dao a las familias adineradas. De hecho, la lista del Times no inclua opciones que requirieran grandes sacrificios de parte de personas adineradas.

Algunas opciones en la lista s llamaban a aumentar los impuestos sobre los ingresos ms altos. Pero estas opciones, si algn da fuesen adoptadas, haran que las personas adineradas de la nacin pagaran impuestos menores a la mitad de la tasa de la dcada de los 50, bajo el Presidente Dwight Eisenhower, un Republicano.

En los tiempos de Ike (Eisenhower), un ingreso de $400.000 -cerca de $3,3 millones hoy, ajustando por la inflacin- estaba sujeto a una tasa de impuestos del 91%. La medida ms fuerte de la lista para imponer impuestos a los ricos -un regreso a la tasa mxima de 39,6% en efecto durante los aos de Clinton, acoplada con un sobrecargo del 5,4% a ingresos mayores a $1.000.000- llevara, si fuese adoptada, la tasa actual a slo el 45%.

Ese 45% esencialmente representa lo que los principales medios estadounidenses consideran el lmite de lo polticamente posible. Tenemos, en otras palabras, una sociedad que define como polticamente imposible una situacin -una tasa del 91% mximo de impuestos- que existi, por aos, como una realidad poltica.

Una realidad poltica ampliamente aceptada, deberamos aadir. A mediados del siglo 20, incluso importantes pensadores conservadores podan apoyar y apoyaban altas tasas de impuestos a los altos ingresos. Un ejemplo: Henry Simons, economista de la Universidad de Chicago, un influyente pensador a favor del libre mercado que consistentemente promovi los impuestos progresivos.

Simons crea, como los analistas Neil Brooks y Linda McQuaig escribieron recientemente, que el capitalismo solo sobrevive en una democracia si el pblico en general se beneficia de l, y que esto involucraba redistribuir sus recompensas que de otra forma acababan concentrndose en las manos de pocos.

Muchos de los adinerados de mediados del siglo 20 en EEUU no estaban de acuerdo con Simons y se quejaban sin cesar acerca del peso de su carga tributaria. Pero esta carga haba, a lo largo de los aos, reducido los recursos que estas personas podan utilizar. Simplemente no tenan suficientes recursos para doblegar a la poltica de los Estados Unidos a su favor.

En 1955, como muestran los registros de la IRS, los 400 contribuyentes ms ricos promediaban, en dlares actuales, apenas $12,8 millones en ingresos. Para poner esa pauprrima cifra en perspectiva: en el 2007, nuestros 400 ms ricos promediaron $344,8 millones.


Los ricos de mediados del siglo 20 tenan, claro est, manadas de polticos dispuestos a cumplir sus rdenes. Pero estos polticos rara vez se atrevan a atacar abiertamente las tasas progresivas de impuestos. Al tomar ese paso, se daban cuenta, terminaran marginndose ellos mismos casi con certeza. Justo como T. Coleman Andrews.

Un cercano aliado del mximo jefe poltico de Virginia, Andrews se convirti en el primer comisionado de la IRS de Eisenhower en 1953 y manej dicha institucin, segn todos los recuentos, de manera eficiente. Pero Andrews renunci a su puesto en la IRS en 1955 para tomar un trabajo manejando una compaa de seguros para luego, de manera repentina y sorpresiva, emerger como un intenso y agudo crtico del impuesto federal sobre el ingreso.

Altas tasas de impuesto sobre ingresos altos, este nuevo Andrews acusaba, no eran ms que un instrumento de venganza que reflejaba una peligrosa tendencia haca el socialismo.

Tal vez deberamos ver que toda persona que reciba un declaracin de impuestos, Andrews le dijo al US News & World Report en una entrevista de portada en mayo de 1956 reciba con ella una copia del Manifiesto Comunista con ella.

Esa entrevista encari a Andrews con los ricos, quienes vean rojo cada 15 de abril, y esencialmente acab con cualquier esperanza de parte de Andrews para el xito poltico.

En los aos posteriores a la segunda guerra mundial, los polticos ms serviles de los ricos entendan con claridad que apoyar abiertamente medidas amigables a los ricos en materia de impuestos jams les dara mucha traccin. Ellos aceptaban, como dado, el apoyo fuerte y slido del pblico para las tasas progresivas de impuestos, e hicieron su mejor esfuerzo para engaar a ese pblico.

Un engao vino en la dcada de los 40, con una campaa de negocios para enmendar la constitucin para limitar la tasa de impuestos sobre ingresos altos al 25%. Los estrategas detrs de esta campaa saban que no tenan oportunidad de pasar un cambio de este tipo por el Congreso. Decidieron llevar su caso a las legislaturas estatales.

Los estados, seala el historiador de la Universidad de California Isaac Williams Martin, le ofrecan a los grupos de negocios foros donde tanto la atencin como la participacin del pblico en los debates de poltica era limitada. Para mantener al pblico an menos informado, estos grupos iniciaron su ofensiva en estados lejos de los mercados mediticos principales de la nacin.

Pero el pblico eventualmente se dio cuenta y la campaa para la cota a los impuestos, despus de lograr algunos xitos de trastienda, se desvaneci a finales de los 50.

Que distantes parecen esos aos ahora. Nuestros ricos de ahora no sienten la necesidad de conspirar en las sombras. Exigen abiertamente en cada oportunidad posible que se aligere su carga de impuestos, y cualquier otra accin de gobierno que pueda limitar su gran capacidad para crear una fortuna.

Estos ricos no siempre obtienen el aligeramiento que buscan. Todava no tienen el poder para ganar todas las batallas en las que se involucran. Pero s tienen el poder para rutinariamente definir tanto los problemas como las opciones que llegan al campo de batalla.

El dficit presupuestarios y del seguro social, dificultades con Medicare, observ el presidente del sindicato de trabajadores del acero, Leo Gerard, la semana pasada, todo se podra resolver si la nacin regresara a las polticas que existan bajo el Presidente Dwight D. Eisenhower.

Al momento, ese retorno no se encuentra en nuestro radar poltico principal. Y an medidas modestas para imponer impuestos a los ricos, como el paquete de reduccin del dficit del Republicano Jan Schakowsky de Illinois presentada el martes pasado, son ignoradas casi por completo. Eso no est bien. Eso es plutocracia.

Sam Pizzigati edita Too Much, el boletn semanal online sobre exceso y desigualdad, publicado por el Institute for Policy Studies con sede en Washington D.C.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Pablo Yanes Thomas

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3774


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter