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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2010

Crisis, poltica, respuestas o la crisis de la poltica
La crisis socialdemcrata o el suicidio

Carlos_ Martinez
Rebelin


Siento un gran desasosiego interior observando lo que esta pasando y tratar de exponer unas pocas ideas, sin ms voluntad que incitar a la reflexin y el dilogo, para lograr la accin. Son mis opiniones y no pretendo tener la razn, slo provocar alguna reaccin desde mi condicin de persona comprometidamente antineoliberal. Advierto que este articulo es una reflexin politolgica y poltica, exclusivamente personal.

La articulacin de respuestas a la grave crisis econmica y social que sufrimos en Europa, pero en este caso en el Estado espaol, a pesar de que todas las cargas se estn repercutiendo en laciudadana, las clases populares y en su segmento ms dbil, pensionistas y parados, est teniendo por ahora una respuesta digamos, no acorde con la gravedad de la situacin, ni la gravedad de los recortes sociolaborales.

Diversos factores confluyen en ello. El primero yo lo sealara en el desarme ideolgico y cultural de la izquierda. La debilidad de la izquierda y el abandono de la utopa, los han capitaneado, aqullos que Susan George defini como socioliberales, para distinguirlos de los socialistas de origen marxista, obreristas laboristas y socialdemcratas consecuentes partidarios de avances sociales y del sector pblico, de lo pblico. Susan George en su libro Nosotros los Pueblos de Europa publicado en Espaa por ICARIA en 2006, si bien data de 2005, habla por primera vez de socioliberales y analiza el origen del socioliberalismo, sus mentores tericos y su proyeccin a travs de la conocida como tercera va si bien no slo, pues su gestacin anterior al triunfo de Blair y sus postulados polticos de aceptacin del liberalismo de forma explicita e implcita continan tras Blair, e incluso han sido superados ya en Grecia, Portugal y el Reino de Espaa.

La tercera va es la visin terica actual de los partidos autodenominados socialdemcratas, al menos cuando gobiernan, y es la prctica socioliberal lo que les empuja a adoptar medidas neoliberales para enfrentarse a la crisis sistmica que las clases populares sufrimos en carne propia a pesar de que la han generado los bancos, los especuladores financieros y lasgrandes fortunas. Es decir, aplicacin de libro de las tesis neoliberales.

La tercera va y el socioliberalismo han conducido a la socialdemocracia a una crisis creciente, que le costar muy cara, y que de hecho ha logrado ya periclitar la ideologa socialdemcrata y sus ideas del reparto y la redistribucin, as como nacionalizaciones de sectores estratgicos en democracia y sin ruptura, siguiendo prcticas parlamentarias y electorales. El legado de Jaures a la basura. Pero tambin incluso el de Willy Brand y Olof Palme.

Pero lo malo de las prcticas socioliberales y de la tercera va es que abren el paso a las derechas conservadoras y liberales, arrastrando en su desembocadura a muchas de las posibilidades de respuesta social de la izquierda. Eso si, aclarando que en Europa, pues la socialdemocracia que conocemos es un fenmeno casi exclusivamente europeo o de inspiracin europea.

La desmovilizacin social es otro efecto muy negativo de esta poltica de resignacin ante los todopoderosos mercados, a saber, los bancos, las grandes fortunas y las muy poderosas familias reinantes. Todo esto habida cuenta de que muchas personas siguen confiando en lo que histricamente representaron los partidos socialistas, o bien creen que son el nico freno posible a las derechas.

La actual fase de la crisis socialdemcrata, que no de la izquierda social, es el resultado ms claro del triunfo de la revolucin conservadora que iniciaron Margaret Thatcher y Ronald Reagan en las potencias centrales. El primer xito conservador fue el derrumbe de la URSS. En segundo lugar el declive de los grandes sindicatos obreros fordistas de la CIOLS e incluso de la FSM; el tercero la deslocalizacin industrial, el fin de la industria pesada europea excepto ciertas islas productivas a favor de los servicios y sobre todo las finanzas y la especulacin, y el cuarto la renuncia a las ideas reformistas socialdemcratas, pero sustentada e ideada por tericos y dirigentes de los propios partidos de la Internacional Socialista, en especial los europeos, pues el resto salvo un par o tres de excepciones son puras entelequias o bien partidos aliados con las oligarquas latinoamericanas.

As pues nadie se extrae de esta crisis de ideas, pues por buscada, ha sido hallada. Lo que adems consolida el triunfo conservador es que eliminadas las izquierdas moderadas al asumir stas el neoliberalismo, las derechas avanzan con fuerza y contundencia ante la ausencia de leal oposicin. Pero a esto hay que aadir otra defuncin europea, la de la URSS y por tanto la de los grandes partidos comunistas occidentales. No se olvide que en los aos de oro del Estado del bienestar, nada ms y nada menos que en Francia e Italia, los dos partidos mayoritarios de la izquierda eran el Partido Comunista Francs y el mtico Partido Comunista Italiano, que en realidad implementaron polticas en la prctica socialdemcratas y reformistas, dicho esto con justicia y sin animo peyorativo. Pero sin estos potentes partidos comunistas mediterrneos, adems de en menor medida el griego y el clandestino Partido Comunista de Espaa, sin la pinza con los partidos y sindicatos socialdemcratas nrdicos y el laborista britnico, -por supuesto anterior a Blair y Giddens-, no habra sido posible la construccin del Estado del bienestar en la Europa Occidental, no slo en el Mercado Comn.

Crisis Mundial y oportunidad de cambio

Ante este panorama uno se pregunta, qusta ocurriendo pues con la izquierda mundial.

Pero antes veamos que el triunfo de las derechas conservadoras en lo poltico lleva aparejado el triunfo de su modelo econmico, y as aparece el capitalismo financiarizado. La desregulacin total del mundo financiero y la imposicin al mundo del libre movimiento de capitales especulativos, el auge de los parasos fiscales y de los productos comerciales y los servicios. Pero ojo, en monopolio imperfecto de las potencias centrales, pues stas si subvencionan sus productos y excedentes, aunque impiden que lo hagan los Estados empobrecidos en un alarde de hipocresa que slo la poltica de las caoneras logra imponer. Aunque lo cierto es que este verbo- lograr- ya puede comenzar a declinarse en pasado, el sistema-mundo esta cambiando.

El mundo segn Wallerstein se enfrenta en estos momentos en dos lgicas diferentes que enmarcan la construccin del futuro sistema-mundo, ante la crisis del actual y su pronta ms que larga caducidad. Son la lgica Davos (Foro Econmico Mundial y centro de debate neoliberal mundial) y la lgica Porto Alegre (Ciudad Brasilea en la que tuvieron lugar los primeros Foros Sociales Mundiales).

Ante la derrota de la izquierda moderada a manos conservadoras que fue, devenida en una especie de liberalismo progresista o republicanismo aguado y del estalinismo y las esclerotizadas fuerzas de la izquierda europea, surge el modelo Porto Alegre, insisto. Davos lo sabe.

Sin Porto alegre, Lula no habra sido posible, Evo Morales tampoco. Pero el grupo G77 ms China en la cumbre climtica de Cancn tampoco, ni la Conferencia de Cochabamba en defensa de la Madre Tierra, pero tampoco el G192 de la ONU, bajo el auspicio del Padre DEscoto que propici desde el consenso salidas moderadas pero no neoliberales a la crisis sistmica. Tampoco el ALBA o el espritu de los pueblos de Amrica en su bsqueda de la justicia.

SinPorto alegre tampoco existiran los nuevos y pujantes, si bien an no muy fuertes, movimientos cvicos y por la justicia fiscal y climtica europeas.

El nuevo discurso antineoliberal, surge precisamente de la nueva izquierda social. Sin ese discurso ilusionado muchas de las alternativas propuestas no habran visto la luz y las recientes movilizaciones francesas habran tenido otro cariz y seguramente menos fuerza. Y precisamente, aunque an tmidamente, por ah avanza la recuperacin de la izquierda mundial.

Pero los Foros Sociales Mundiales, no son una fuerza poltica y menos electoral, son un lugar de intercambio de experiencias y centro de coordinaciones horizontales y por la base, si bien tienen la fortaleza de la elaboracin de propuestas y llamamientos concretos y del impulso del cambio, puesto que no se trata de ganar una contienda electoral sino de cambiar el mundo y eso es lo que le aterra a Davos, pues en el fondo saben que su mundo ya est cambiando y su sistema que hace aguas, esta siendo cuestionado por cada vez ms gente y por muchos estados del globo.

Pero es que si las viejas izquierdas quieren ser algo y aportar algo a Europa y en Europa, si los Sindicatos de clase quieren seguir siendo tiles a la ciudadana precaria y critica o al menos incomoda a la vez, que el neoliberalismo cultural ha parido, debern adaptarse a los nuevos postulados polticos y a los nuevos programas que los Foros Sociales Mundiales siguen elaborando, de hecho esto en el ltimo de Belem qued muy claro. Como dijo Bernard Cassen, todo comenz en Porto Alegre.

Por tanto la izquierda social s tiene futuro, pero para consolidar ese futuro es imprescindible internacionalizarla en sus objetivos y de ah la necesidad imperiosa de una V Internacional, inclusiva y participativa. Si bien ahora debemos implementar una respuesta antineoliberal en Europa. En el Estado espaol, igualmente, el inexorable avance del PP slo ser posible frenar con un nuevo espritu de izquierdas tan plurales como transversales. Sin dogmatismos ni exclusiones. Pero sin concesiones ante el dios mercado. Para empezar, la frontera con la derecha no est en lo que uno afirma ser, sino en lo que se propone y si se tiene poder se dispone. Luego ante las polticas neoliberales de privatizacin de lo pblico, recorte de derechos sociales y laborales y retrocesos en el Estado social, que es la Biblia neoliberal, aclaro, no podemos transigir y si se hace y se est dispuesto a convivir con los especuladores y los mercados, que tanto dao estn haciendo a la economa productiva y tanto dolor e inseguridad estn causando a la ciudadana, sobre todo las ms dbil, pues uno o una ser lo que quiera, pero de izquierdas no, socialista menos.

Los aparatos burocrticos de control y reclutamiento poltico instalados en el sistema, pronto tendrn muy poco que ofrecer, luego no tienen futuro.

En estos precisos momentos, la cuestin estara en qu hacer y qu alternativas son vlidas para dar respuestas y articular una alternativa social vlida.

En el espacio europeo, los ATTAC de Europa, algunos de ellos muy potentes y enraizados, junto con la CES y sus sindicatos, pero tambin el concurso de otros fuera de la sindical mayoritaria como SUD y SOLIDAIRES o las intersindicales, estn articulando respuestas poco a poco y la irrupcin de fuerzas polticas como Die Linke y el Part de la Gauche o el Bloco estn demostrando que se puede hacer otra poltica, que hay otras formas de hacer poltica y de influir y condicionar mucho, incluso sin gobernar. Las respuestas francesa, griega o portuguesa y las que se estn articulando en Gran Bretaa, Irlanda o Chequia entre otras, son interesantes. Marcan tendencia las respuestas sociales, laborales y estudiantiles, as como polticas, de forma que el desplome socialdemcrata no deja el campo vaco, ni a la derecha el espacio suficiente como para que se sienta cmoda.

El espejismo verde, con su actuacin en el Parlamento Europeo, su participacin en el gobierno neoliberal de Irlanda y su deriva alemana de alianzas incluso con la Democracia Cristiana ha entrado de lleno y por derecho en el espacio socioliberal, con el que disputa electorado, pero no alternativas. De ah tambin lo importante de la actuacin de Socialismo 21, en lnea de promover y favorecer alianzas.

En mi opinin, el modelo ms interesante es el de Die Linke y el Front de la Guache, con el Part de la Gauche como factor dinamizador.

En el eeino de Espaa

En el reino de Espaa, el Gobierno del PSOE ha tirado la toalla ante los mercados. Los grandes empresarios y bancos utilizando sus fundaciones o bien directamente, han dado un golpe de saln, es decir un incruento golpe de Estado, y bendecidos por el monarca estn exigiendo dureza y ms liberalizaciones todava. De hecho lo han conseguido. Enseguida veremos como se pone en marcha la reforma de las pensiones.

La gran coalicin socio-derechista, ya sea con el propio PP y/o las derechas nacionalistas funciona ya, a pesar de las deslealtades de la derecha espaolista. Da la impresin de que se quiere que el PP gobierne de una vez y tanto el PSC, el PSC de Canarias, como el PSE han sido sacrificados ya en aras de la nueva gobernanza estatal.

Tal vez incluso algunos tienen la tentacin de sacrificar tambin, lo ms pronto posible el Gobierno Zapatero, en aras de esa gobernanza; aviso.

El PP puede barrer y completar el desmoche del Estado del bienestar espaol, de hecho en Madrid y Valencia lo tiene muy avanzado, y en Galicia acaba de ponerse con eficacia a la tarea. El problema puede ser dentro de no mucho tener la autoridad moral o no tenerla como para plantar cara a la derecha espaola y en esto, no todos y todas la tendrn...

se pues es el espacio de las respuestas y las alternativas, el que hay que completar y saber con qu mimbres contamos para ello.

La respuesta a las movilizaciones sindicales, pero tambin el impulso de los sindicatos mayoritarios y su constancia y contundencia, sern otro termmetro, para calibrar las posibilidades de las clases populares de sobrevivir a los ataques que estn sufriendo. Pero tambin a la capacidad de articular una respuesta democrtica.

Los sindicatos son hoy el mayor espacio organizado de la izquierda y eso, y de forma especial a los mayoritarios, les otorga una responsabilidad de la que no pueden huir.

A estas alturas en el Estado espaol,tener miedo a la llegada del PP, es vivir de un espejismo ohaberse cado de un guindo. La derecha gobierna ya.

En estos momentos creo que la obligacin de cualquier persona que se considere de izquierdas, socialista, socialdemcrata consecuente, marxista revolucionario, ecosocialista o sindicalista de clase, es contribuir a articular unas plataformas de izquierdas que frenen las polticas de derechas, los planes tipo FMI que se estn imponiendo y la intromisin de los burcratas de la Unin Europea en las decisiones de poltica econmica y social, favoreciendo descaradamente los mercados, es decir a los ricos y los bancos.

La Asamblea Ciudadana Antineoliberal puede ser el inicio de las respuestas ms estructuradas, pero antes el 18 de diciembre debemos estar en la calle.

A finales de enero y principios de febrero, las izquierdas mundiales sociales y alternativas nos reuniremos en Senegal, en el Foro Social Mundial y espero que volvamos con propuestas concretas de articulacin y movilizacin. Alguien en Dakar debe urgir y buscar contactos para reemprender los trabajos preparatorios de la V Internacional.

Por lo pronto en la Cumbre Climtica de Cancn, una vez ms Va Campesina ha sabido estar a la altura de las circunstancias y en este sentido nuevamente denuncio la censura y la dictadura meditica impuesta en Espaa y en Europa ante la mala informacin, la pobre informacin, la sesgada informacin que intencionadamente nos estn haciendo llegar los medios pblicos y privados. Esto me hace finalizar con una propuesta sencilla y concreta, Sabis lo que nos hace falta para empezar a contrarrestar tanto engao y mentira? Un canal de televisin.

En la Asamblea Ciudadana Antineoliberal nos vemos. Si bien honradamente advierto, este es el momento de amplias alianzas y lo que ms puede unir y lo perentorio es el antineoliberalismo, entendindolo como la gran esperanza en un mundo nuevo, no solo como una reaccin frente al ultraliberalismo autoritario que nos envuelve y amenaza.

Carlos Martnez es politlogo y socio de ATTAC y de Socialismo 21.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR

 



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