Portada :: Argentina :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2010

Villa Soldati, lo que tenemos que tener en cuenta

Carlos A. Larriera
Rebelin


Esta nota pensaba llamarse El huevo de la serpiente pero ya apareci un artculo con ese ttulo. Como se sabe, es el nombre de una pelcula de Ingmar Bergman que se refiere al germen del nazismo alemn. Por ahora hablar de nazismo o fascismo en la Argentina sera exagerado, pero que estn tratando de incubar un huevo de la serpiente es un hecho cierto.

Hoy se sabe que tanto la renuncia de Alfonsn como la de De la Ra fueron precedidas por disturbios sociales, asaltos a supermercados, etc., que no fueron espontneos sino impulsados por punteros polticos. Fue la forma en que el sector ms concentrado de la burguesa que opera en el pas reemplaz el golpe de estado tradicional.

Durante el gobierno de De la Ra, el gran estallido popular del 19 y 20 de diciembre y la movilizacin popular de los aos siguientes cambiaron el eje de la relacin de fuerzas, colocando al pueblo a la ofensiva y modificando los planes originales de la gran burguesa destituyente. El intento de sta de retomar el control de la situacin provocando los asesinatos de los compaeros Kosteki y Santilln nuevamente fue frustrado por la movilizacin popular y Duhalde tuvo que llamar a elecciones al poco tiempo.

Lo que est sucediendo ahora de alguna manera repite, modificado, esos dos intentos desestabilizadores-golpistas.

Hay una lnea de continuidad en tiempos recientes que va del rechazo de Scioli a ser candidato por el PJ federal, el ataque de fuerzas de choque (protofascistas) que dej el saldo del asesinato del compaero Mariano Ferreyra, la represin de la gobernacin de Formosa a la comunidad Qom, con el asesinato de dos de sus integrantes, y ahora toda esta compleja trama generada en Villa Soldati, otra vez con fuerzas de choque protofascistas como principales protagonistas.

Detrs de esta lnea de continuidad est el intento del capital ms concentrado, el que gobern en la dcada menemista, de retornar al gobierno. Se lo puede observar durante todo el gobierno kirchnerista. En el diario La Nacin Grondona demonizaba a Kirchner an antes que asumiera. ltimamente quisieron lograr que Scioli aceptara su candidatura por el PJ Federal, como una posibilidad cierta de competitividad frente a la candidatura de Cristina. Scioli no acept. Con esto se agotaron las posibilidades de la va pacfica, puramente electoral. Enseguida sucedi la inesperada muerte de Kirchner, que revel la irrupcin de una gran parte de la poblacin, sobre todo juventud, a favor de los Kirchner.

No quedaba alternativa electoral. El capital ms concentrado, el de la dcada del 90 llamsmole en adelante la gran burguesa, la derecha, para simplificar estaba desorientado. Demonizar al gobierno ya no serva, el pueblo haba dado su veredicto, y adems Scioli no haba aceptado. Uno o dos das antes de la muerte de Kirchner sucedi la muerte de Mariano Ferreyra, ya estaba en los planes de la derecha usar la violencia como recurso desestabilizador. Pero no alcanz. Luego sucedi lo de Formosa, pero tampoco alcanz, y entonces sucede lo de Macri en Villa Soldati, y ahora s la tctica de la derecha podra llegar a tener xito.

El tenebroso discurso de Macri frente a los medios revela claramente en qu consiste utilizar las fuerzas de choque para desestabilizar al gobierno, desprestigiarlo, y ganar las elecciones.

El fuerte de Cristina, de los Kirchner en general, que les trae aparejado el apoyo generalizado del pueblo, es lo que podramos englobar en las palabras derechos humanos, si incluimos en esas palabras no slo la anulacin de las leyes de obediencia debida y punto final, los juicios a militares, sino tambin la asignacin universal por hijo, la jubilacin estatal, etc. Generar un enfrentamiento que sea supuestamente entre vecinos, transmitirlo todo el tiempo por televisin, y acusar al gobierno por esos hechos, tiende a destruir esa imagen progresista del gobierno. Instala el llamado problema de seguridad como prioridad nmero uno, se impone que sin seguridad no puede haber desarrollo, inclusin social, ni nada, y se cambia todo el eje de la situacin poltica. Si esta instalacin triunfa, el candidato ms apto para ese escenario es alguien de la derecha ms radical, en este caso, Macri.

Las dos intervenciones de Macri frente a los medios dejan traslucir este plan con toda claridad. La segunda intervencin, contestndole a Anbal Fernndez, que haba ratificado la decisin del gobierno de no reprimir, visibiliz ms claramente an este plan. Volvi a mentir incansablemente, como siempre, y acus al gobierno de no querer colaborar. Era desesperante escucharlo. Cmo nadie le sala al cruce en algn momento? Macri haca eje en la falta de presencia del gobierno, en la falta de colaboracin. Pero dejaba oculta la verdad: Macri le peda al gobierno que lo ayudara en la represin , y el gobierno ya haba dicho claramente que esa ayuda no estaba dispuesto a darla. El gobierno, a travs de Anbal Fernndez, propona una solucin poltica, o sea, sentarse con los vecinos, entre ellos los okupas y negociar, es decir, establecer algn plan habitacional. Macri propona represin como nica solucin. Dos propuestas diferentes, pero Macri haca aparecer todo como una negativa del gobierno a ayudar en general , y ninguneaba el verdadero carcter de la negativa del gobierno: su voluntad de no reprimir. Macri pretenda instalar artificialmente que la nica solucin era la represin, y sobre esta base, acusaba al gobierno de no colaborar en la solucin del conflicto.

Todos los pasos del conflicto en Villa Soldati, paulatinamente revelados por los medios progresistas, son datos que bien descodificados revelan un plan de la derecha, que despus explicaremos con ms detalle, teniendo como eje la utilizacin de las fuerzas de choque con orden de matar a varios okupas, haciendo pasar todo como un enfrentamiento entre vecinos, o sea instalando que los vecinos librados a su propio albedro son peligrossimos, asesinos, etc. Y creando la sensacin en la poblacin de la necesidad de orden para poder vivir tranquilos, orden que slo podra ser garantizado por la polica, metropolitana y federal, an al costo inevitable de algunos muertos. Y se utilizan fuerzas de choque asesinas contra el pueblo, punta de lanza para desarrollar un enfrentamiento de pueblo contra pueblo, necesidad de un estado represivo que asegure el orden y la tranquilidad a la poblacin. No es fascismo, pero es el huevo de la serpiente. Estn plantando el huevo, hay que ver si lo pueden empollar.

El discurso de Cristina el viernes, flanqueada por Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto dej algunas dudas. Es bueno que finalmente actuara, pero problemtica la creacin del Ministerio de Seguridad y la afirmacin de haremos lo imposible por no tener que reprimir. Parece que nunca vamos a reprimir se cambi por haremos lo imposible. La creacin de Ministerio de Seguridad en cierta forma le da la razn a la derecha, que el eje principal es la necesidad de seguridad, y por ese camino, es probable resbalar hacia la represin. Pero estos son slo indicios. Hay que ver qu sucede de aqu en adelante. 1

Mi opinin en ese momento era que el gobierno nacional debera olvidarse de la jurisdiccin e intervenir directamente, acordando con los okupas un plan habitacional, con financiacin a la medida de las posibilidades de la gente de terrenos y construccin. Acordarlo, firmarlo, y empezar a ejecutarlo en tiempo record. De esa manera cortar de raz esta campaa de la derecha a favor de la represin, basndose en la creacin de una sensacin de inseguridad en la poblacin, y adjudicndole al gobierno nacional la responsabilidad.

En ese momento tampoco estaba de acuerdo con la decisin de la presidenta de llamar a dialogar a Macri a la Rosada. Con todo lo sucedido el sbado, pareca que el gobierno nacional reinstalaba la prioridad de la negociacin, de sentarse a una mesa, de resolver los problemas sociales. Pareca que su tctica haba ayudado a desnudar las verdaderas intenciones de la derecha representada por Macri. Algo de eso hubo. La conferencia de Macri fue nuevamente deleznable. Retrocedi en apariencia, frente a los hechos, hablando de paz permanentemente. Pero no habl de financiar la construccin de viviendas, la parte que haba quedado a su cargo en las negociaciones, y pretendi que haba una coincidencia con el gobierno nacional en priorizar la seguridad, basndose en la decisin gubernamental de instalar la prefectura y la gendarmera para evitar hechos de violencia. El verdadero contenido de la conferencia de prensa de Macri es fomentar con todo la violencia. No soluciona nada, y sigue reclamando el desalojo del parque, e intenta movilizar a los vecinos de Lugano contra la ocupacin.

El pronstico es incierto. Hasta ahora, los okupas tienen claro quin es quin, pero el resto de la poblacin habr que ver. La operacin de la derecha todava puede tener xito.

Es evidente por lo que dijimos al principio de la nota que es toda la derecha la que est detrs de esta operacin, desesperada porque no ve forma de evitar que Cristina gane las prximas elecciones. Es evidente que si las elecciones fueran hoy Cristina arrasara. La ofensiva de Macri es otro elemento que sugiere que detrs de l est toda la derecha. Es probable que se haya acordado la candidatura de Macri.

Por lo que dijimos al comienzo, la derecha no puede competir con la poltica social del gobierno, que le ha reportado un apoyo popular imposible de vencer en las elecciones. Embarrar la cancha, patear el tablero, crear un clima de inseguridad, matar gente para que ese clima sea creble, y proponer un candidato cuyo eje sea la represin que garantice tranquilidad a la poblacin, es la alternativa por la que opta la derecha.

Hay un montn de datos que indican que sta es la situacin que estamos viviendo. Por ejemplo, nadie que tenga un poco de calle puede ignorar que la gente de cualquier barrio no sale a matar con armas de fuego para desalojar a okupas. El crimen del cuarto muerto, con un balazo en la cabeza, no es una muerte en enfrentamiento de pueblo contra pueblo. Es obra de una fuerza de choque con rdenes precisas de matar, como pas en Formosa, y como pas con el compaero Ferreyra.

Ahora se pretende negar la existencia de la cuarta vctima, contra el testimonio del periodista Martn Rojas, del Jefe del SAME Crescenti, del chofer y del medico que viajaban en la ambulancia. Hay que tener mucho poder para negar un hecho as.

Utilizar fuerzas de choque es una herramienta tpica del fascismo. El fascismo tiene una naturaleza muy especfica, que usualmente no se aclara y, generalmente, se lo vincula con cualquier tipo de represin o dictadura.

El fascismo surge cuando la gran burguesa no puede imponer su explotacin ni por medio de gobiernos democrticos parlamentarios, ni por medio de dictaduras militares.

La gran burguesa, que es la que gobern en la dcada de los 90, necesita urgentemente volver a gobernar, porque necesita recuperar el nivel de ganancias extraordinarias que tena en esa dcada.

Pero que la gran burguesa vuelva a gobernar significara extremar la explotacin tanto de los asalariados como de toda la clase media, lo que provocara un descontento generalizado. Y en ese caso se expondra a una casi segura rebelin masiva de toda la poblacin. No podra imponer esta poltica de expoliacin extrema, que llevara a una miseria generalizada, por las formas gubernamentales tradicionales.

No lo podra hacer ni siquiera con una dictadura militar, porque sta necesita, adems de la represin, un mnimo de aceptacin, aunque sea pasiva, de una buena parte de la poblacin.

La gran burguesa soluciona este problema dividiendo al pueblo, ya que no puede derrotarlo de conjunto, y utiliza la desesperacin que acarrea la miseria que ella misma provoca. Estimula una parte del pueblo contra la otra, y de esta forma derrota a las dos partes. Utiliza los sectores ms marginales, y los ms cercanos a la derecha, forma fuerzas de choque, y en base a ellas va imponiendo una situacin de poder, aprovechndose del caos y el miedo que desencadena. Esto que sucede ahora no es fascismo, pero es protofascismo. La necesidad de la gran burguesa tiene ese carcter. La gran burguesa est usando esta metodologa para desprestigiar al gobierno, adjudicndole la responsabilidad de los hechos de violencia. Son los grmenes de la metodologa protofascista que deber utilizar si logra volver a gobernar.

Que todo esto no suceda depende de que el conjunto del pueblo sepa enfrentar y rechazar los intentos protofascistas.

Por su parte, el gobierno debera negociar directamente con los okupas un plan de vivienda, firmarlo, garantizarlo y ejecutarlo en tiempo rcord. Se sobreentiende que sin regalar nada, financiando la venta de terrenos y la construccin de viviendas. Esto puede hacerse de muchas formas, la mejor sera por medio de cooperativas, como hace el movimiento Tupac Amaru. Pero es necesario que el gobierno lo haga ya, para desactivar esta nueva operacin de la derecha y despejar el camino para continuar con su poltica populista.

El clima popular que se vivi en el Bicentenario y despus del fallecimiento de Kirchner deber prevalecer, desarrollarse, profundizarse, adquirir plena conciencia de s mismo, y de la situacin general, y asumir su propia conduccin.


1 La nota de Horacio Verbitsky en Pgina 12 de hoy, 12.12.10, aclara este punto, y le da una dimensin mucho ms razonable. El intento de la presidenta es depurar la Polica Federal para que no vuelva a actuar represivamente, y para eso nombr a Nilda Garr como ministra de Seguridad.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rJV



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter