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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-12-2010

Espaa
La ley Sinde, apologia en defensa del capitalismo

Carlos Tena
Rebelin


Conociendo bien el pao, uno que acaba de regresar de la isla ms democrtica del globo (lase Cuba), tendr que recordarle a la ministra espaola del ramo del Canon-Bautista (he de sealar SGAE?), que la ley nominada con parte de su apellido no es otra cosa que un desvergonzado proyecto por ponerle muros al campo, disfrazando la normativa a la que aludo, hoy tumbada en el muladar del parlamento borbnico, como un esfuerzo imponente por defender los derechos de creadores de todos los territorios comanches de la cultura, donde malviven muchos de ellos, mientras los ms mimados por ese ministerio, tan discutible en su existencia y utilidad pblica como la del mismo Dios, reciben subvenciones, regalos, galardones y obsequios en formas tan diversas como el nmero de insectos que anidan en el orbe. Y en esta poca, an ms, aunque mister Caamao, ministro de Justicia tan torpe como su compaero Conde-Pumpido, haya lanzado otra ley penalizando ese tipo de actividades, tan antiguas como orinar en una esquina, y tan imposible de aplicar en los juzgados como ensear democracia a las fuerzas armadas, a las policas y cuerpos de represin de este lamentable pas.

La ley Sinde, que dice proteger a los autores, resulta ser un proyecto de defensa de las multinacionales del cine, la msica, la literatura, etc., porque son las grandes productoras y las editoriales (que succionan el copyright de los creadores), las que claman por su aprobacin, engatusando a miles de ingenuos artistas que suean con un contrato en el que la compaa X o la editorial Z, se lleven a la hora de la firma ms del 80% de los derechos que pudieran percibir si los gobiernos democrticos fueran tales y no, como hoy en todo el primer mundo, meras correas de transmisin entre el ejecutivo y la banca privada. Acaso es imposible que en un estado verdaderamente participativo, existiese un organismo pblico que controlase los lazos que unen a una editora o una productora con un creador, impidiendo a las primeras el atropello que cometen impunemente desde hace decenios? Es que puede permitirse la firma de contratos abusivos sin que exista una normativa que lo impida?

La Iglesia Catlica tiene, como la Ley Sinde, una misma forma de actuar. Se trata de dictar normas por las que una multinacional, cual es Vaticano S.A., representa a un artista que no existe pero tiene miles de imgenes, cuyas obras vende en exclusiva a cientos de millones de personas, robando las ideas de aquel y transformndolas en filmes, canciones y libros, cuyos derechos de autor se reparten curas pedfilos, obispos delincuentes, papas rastreros, cardenales fascistas y partidos polticos cuyo arco ideolgico no tiene ninguna lgica respecto de sus normas fundacionales. Y al que compartiera tal material, se le excomulga o se le denuncia ante los tribunales.

La democracia europea, como la yanqui, tiene las mismas caractersticas de la Ley Sinde. Una serie de empresarios a lo Daz Ferrn, hoy pasando el mamporro a un tal Rosell, premian a los polticos ms lamentables de los gobiernos del PP y del PSOE, una vez que han abandonado el cargo, porque fueron ellos y no las familias de ambos partidos, las que eligieron y dictaron los nombres de las listas que millones de incautos han ido votando.

La democracia as impuesta, dice representar los intereses de un ingente nmero de ciudadanos, velando por sus intereses de tal forma, que casi ninguno de ellos quiere reconocer que los gobiernos le estn robando su hospital, su colegio, sus impuestos, su vivienda, sus pensiones, en tanto las multinacionales del ladrillo, el juego, los alimentos, la cultura, se reparten miles de millones que deberan utilizarse para lograr ese mundo mejor posible que el socialismo real trata de conseguir, en medio de furibundos ataques, manipulaciones, amenazas, atentados y embargos, por parte de los mismos que hoy quieren imponer la Ley Sinde, como las del PP, CIU o PNV, que en esta ocasin no han favorecido al PSOE para someterle a futuros chantajes en otros asuntos que nada tienen que ver con los derechos de autor.

Por mucho que digan, las webs que venden material ajeno son perfectamente controlables sin tener que proceder de forma Rubalcabesca (a lo Corcuera, a lo bestia), contra annimos cinfilos o melmanos, que lo nico que hacen es exhibir su amor platnico por el arte, ya que ninguno de los responsables de las pginas desde las que yo me descargo canciones o pelculas, obtiene siquiera un euro por compartir algo tan hermoso como un tema de Brassens o un film de Rossellini, un poema de Gngora o un libro de Alfonso Sastre.

La queja no es de los autores, sino de sus estafadores. El lloriqueo no es de los creadores, sino de los ejecutivos agresivos con mente mafiosa y cocana ala de mosca en el cajn de su mesa de caoba. El lamento no es del artista, sino de su manager, ms pirata que todos los que pululan en el ocano de la red. Son los empresarios, que dicen proteger a los artfices de obras de mil raleas, quienes gritan y allan porque se han pasado media vida haciendo fortuna con la inteligencia y sensibilidad de sus pupilos. No soportan que esas obras vuelen libremente.

Por mi parte, seguir copiando msica a quien lo demande, continuar quemando discos con canciones o pelculas a quien me lo pida, tal y como hacamos hace tan solo 30 aos, cuando ninguna Sinde o ningn Bautista se atrevi a perseguir a quienes les grababan casettes con los xitos de los Beatles o hacamos fotocopias de los carteles de cine.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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