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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-12-2010

Sentencia ejemplar al neoliberalismo, sentencia ejemplar al imperialismo.
Videla a la Crcel

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Universidad de la Filosofa


Incluso los ms escpticos deberan salir a celebrar con el pueblo argentinoel paso dado, con base en la lucha de aos, para que por fin la justicia mande a la crcel comn a uno de los asesinos ms reputados, financiado por el neoliberalismo y su Plan Cndor imperial. Al gran pueblo argentino salud!

Sin duda la sola remisin del dictador a una celda ordinaria no resuelve los problemas medulares de una repblica compleja y contradictoria como la argentina. Sin duda falta incluir en la lista de los reos a todos esos empresarios, terratenientes, curas, banqueros y ciudadanos que de una manera u otra, directa o indirectamente, auspiciaron, azuzaron y aplaudieron uno de los episodios criminales ms horrorosos de la historia reciente. No obstante existe hoy en Argentina, sin exageraciones, un clima propicio para la lucha por los derechos humanos y un clima propicio para el debate poltico, todo ello obra de muchas y aejas batallas que, desde voces individuales y annimas hasta organizaciones como las Abuelas, las Madres y los hijos de los desaparecidos han luchado sin parar para que se conozca la verdad, se haga justicia y se presente pblicamente a las personas reclamadas, una y otra vez.

El valor y trascendencia de la sentencia a Videla excede con mucho a la no pocas veces tozuda burbuja en que viven los argentinos desconectados de Latinoamrica en ms de un sentido cultural, psicoanaltico, geopoltico e ideolgico. Excede todo cerco localista porque constituye un mensaje enorme para los pueblos vctmas del Plan Cndor y de los proyectos neoliberales responsables de financiar el crimen militarizado en Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay la sentencia tambin es una respuesta al anticomunismo imperialista, aunque se no sea su mvil principal. Videla, en su descargo final, dibuj meticulosamente la ideologa de la clase dominante. Con voz pausada y firme, casi como un buen hombre con la razn en sus manos, como quien tiene derecho a decir su verdad de igual a igual, en igualdad de condiciones, acus a los marxistas de amenaza extranjera, culp al mismsimo Gramsci, calific los enemigos de terroristas dijo que su guerra fue justacomo si se tratara un pleito menor de tu palabra contra la ma, el asesino sentenciado pase ante jueces y testigos el cinismo criminal ms doloroso para ms de 30.000 familias y para la historia entera de un pueblo.

Sin proponrselo explcitamente, sta sentencia obligara de inmediato a los pases limtrofes a seguir los pasos argentinos para mandar tras las rejas, ojal que en menos tiempo, a los criminales militares que desfilan diariamente en sus pases con impunidad absoluta. Muchos aun celebran fiestas familiares con los sobrevivientes aejos que el nazi-fascismo arroj a tierras del cono sur. Y es que la doble sensacin de dolor y de fiesta, en simultneo, nacida de mirar cmo se ha luchado y cmo socialmente hoy se repudia a los criminales dictadores, se antoja expandible a los pueblos vecinos que han tenido que sufrir y derramar lgrimas por las mismas razones monstruosas que llevaron al poder a las hordas asesinas argentinas disfrazadas de militares.

Ni los artfices del Plan Cndor ni los jefes empresarios, clrigos, terratenientes y banqueros que los sustentaron, imaginaron jams que un buen da la lucha de los pueblos con sus organizaciones, a pesar de sus limitaciones, contradicciones y debilidades, lograra celebrar a voz en cuello y en miles de plazas el triunfo de la razn contra la barbarie. A estas horas, ese pueblo que adems tuvo que remontar la traicin de quienes ya antes indultaron a los militares asesinos (antecedida por las leyes de obediencia debida y punto final, componendas de Alfonsn-Menem), ese pueblo hoy, con toda dignidad, sabe que queda mucho camino por recorrer, que hay muchas tareas pendientes y que muchas injusticias andan sueltas aorando a Videla, incluso desde los corazones de no pocos polticos de la derecha verncula incubada desde el imperio.

No hay muchos pases en los que un presidente ordene a un jefe militar retirar de un espacio emblemtico el retrato de un dictador venerado, casi en silencio, por la oligarqua. En la Argentina de Kirchner ocurri y no slo como gesto. Nadie puede negar ese mrito, aunque sea insuficiente, y el debate y la accin en otros muchos campos deban profundizarse de manera crtica y enftica. Pero hoy muchos celebramos con un abrazo hondo y verdadero, hombro a hombro con los luchadores del pueblo argentino, por cada uno de los desaparecidos, por el dolor de las madres, de los padres, de los hermanos y de los hijos por el pedazo inmenso de historia arrancada a un pueblo pujante, por los muertos de ayer y por los muertos de los das recientes, por la justicia a los desaparecidos y por la justicia a los vivos a manos del pueblo. Celebramos para luchar por la justicia en el presente, desigual y duro, que mira avanzar en plena lucha de clases, a una derecha, en apariencia disminuida y, por eso mismo, muy peligrosa. La derecha dolida y asustada aflora su nazi-fascismo. En Argentina lo saben y estn en guardia muchos. Por lo pronto, Videla a la crcel.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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